viernes, 23 de abril de 2010

Quién es cómplice

La historia empieza con el anuncio del Principado de realizar un viaje institucional por países de Centroamérica y el Caribe acompañando a varias empresas asturianas para ayudarles en su promoción. Cuba está en el itinerario y resulta un bocado demasiado jugoso como para que el conservadurismo tontiloco no quiera echarle un mordisco. El presidente del PP asturiano ataca la iniciativa y sugiere que en Cuba pocos negocios se pueden hacer que no sean irse de putas. Hasta la patronal asturiana tiene que salir al paso y tratar de embridar tal ataque jinetero.

Se trata de un viaje relevante, y no sólo en términos empresariales. En el aire ha quedado, en el momento en que despega la delegación, la posibilidad de un acuerdo entre los dos grandes partidos a nivel nacional para recortar el voto emigrante en las elecciones municipales y autonómicas. La delegación asturiana no quiere que se juegue con las cosas de comer, la colonia asturiana en ultramar --tan extendida en lo geográfico como variada en su peculio (la mexicana es rica, la argentina ya no)-- ha sido decisiva en los últimos comicios. Pero ni siquiera un debate de tal trascendencia política ha protagonizado la actualidad astur.

Con las cenizas del Eyjafjallajökull aún por reposar del espacio aéreo europeo, el alcalde de Oviedo quiere volver triunfante al ruedo y le da otra vuelta a la matraca cubana con un artículo de opinión Cómplice de la dictadura, en el que no faltan todos los mantras de rigor. Sale Lenin, Hugo Chávez y hasta Daniel Ortega. Malo para Gabino de Lorenzo que existan las hemerotécas:



Así se puede recordar que sólo hace una década el flamante alcalde también viajó a Cuba --iba a hermanarse la capital asturiana con Santa Clara, tumba de El Ché--, y sin tener ni una sola palabra para la disidencia ni los presos políticos. No sólo eso, el alcalde departió con Fidel en una pantagruélica cena de langostas acompañado de "esposa, hijos, novias de éstos y algunos amigos"; quedó fascinado del gran "conversador" que tenía delante, escuchó atento y seducido la "historia de la revolución" y, hasta se declaró opuesto al bloqueo, "hay que respetar la soberanía de este pueblo".

¿Algo sobre dictaduras, presos políticos, falta de libertades? Ni hablar del peluquín, y no es una frase hecha. A los del Gramma, el alcalde les pareció tan calvo que decidieron retocarle fotográficamente la mata capilar. Por complicidad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gabino hace tiempo que ha perdido la cordura... es un cúmulo de tejemanejes empapados de una amnesia selectiva, qué menos!. Lo curioso es que para algun@s ovetenses sólo cuenta que haya calles peatonalizadas para poder pasear...