lunes, 24 de mayo de 2010

Las cuentas del niñato


Finalmente el Gobierno creará un impuesto para las rentas que superen un millón de euros. Está bien, aunque me apostaría esa misma cantidad si la tuviera, a que quienes puedan verse afectados por esta nueva tasa ya saben a esta hora cómo eludir el nuevo pago. En el actual sistema económico, lejos de premiarse el mérito o el esfuerzo como normalmente se presume, lo que realmente obtiene recompensa es la absoluta falta de escrúpulos. Es decir, quienes en España son ricos no lo son tanto porque ganan astronómicas cantidades de dinero (que también) sino porque conocen los trucos contables y las trampas que permite la propia Administración para eludir al fisco. Sería mucho más útil dedicar un verdadero y exigente plan para atajar el fraude fiscal que crear nuevos impuestos.
En todo caso, ha costado arrancarle esta medida al Gobierno que teme una fuga de capitales si mete mano a las Sicav y otros artefactos contables similares. ¿Por qué? ¿Dónde está el bien que reportan esas grandes fortunas al país? ¿Acaso han invertido algo en nuevas industrias, pioneros negocios que desarrollen la economía y produzcan empleo? ¿Gastan nuestros ricos su dinero en algo que no sean yates y joyas? Si es así no se nota, desde luego. ¿No estarán fugados ya esos capitales, no será esa la causa de algunos de nuestros problemas económicos? Claro que, cómo no va a costar arrancarle una medida así al gobierno, si la mayoría de las grandes empresas no tienen problemas en aumentar los salarios de sus ejecutivos mientras nos aseguran que no tienen otro remedio que despedir a miles de sus trabajadores. La mayoría de los directivos de empresas del Ibex 35 han incrementado sus bonos y ganancias a pesar de que su gestión --es evidente-- haya sido ruinosa y haya causado enormes pérdidas. Seguramente ese es el problema, que la economía la dirigen unos niñatos mimados que nunca pierden, nosotros les pagamos el fracaso; pero ¿por qué? y ¿para qué?



No para cualquiera (24-05-10)

2 comentarios:

Fet dijo...

Lo dije y lo mantengo. Que las grandes fortunas abandonen el país. Y cuando hayan salido, cerrad la puerta.

Luis dijo...

Bastaría con impedir los fraudes, por ejemplo recaudando impuestos a todo el mundo o regulando el comercio de drogas, pero es más cómodo cometer otro a gran escala rebajando sueldos y pensiones. La pregunta, como muy bien dices, es ¿por qué?