lunes, 3 de mayo de 2010

Me atracó un rumano


A mí me atracó el otro día un rumano, pero me dio igual porque daba gusto verle. Iba impecablemente vestido, con un traje de diseño y una corbata de tonos atrevidos aunque guardando las buenas costumbres. El brillo de su navaja sólo podía compararse con el de su perfecta dentadura que pude apreciar con detalle porque no dejó de sonreírme durante todo el proceso del atraco. Me levantó unos 50 euros pero me convenció desde el primer momento de que se los llevaba por mi propio bien, que era una inversión de futuro. Mientras se guardaba los billetes en el bolsillo interior de la americana aprovechó para charlar un poco y no dejó de proclamar algunas verdades como puños, como que el sol y el aceite de oliva que hay en España no lo hay ningún otro sitio del mundo y que la fiesta de los toros es una maravilla que ha fascinado a artistas de toda clase a lo largo de los siglos, que es un patrimonio esencial de la patria que no podemos perder.
Otra cosa son los zarrapastrosos que se sientan últimamente en los sillones de concejales de tantos ayuntamientos o de consejeros en las comunidades autónomas; que es que es un dolor mirarlos y hasta huelen mal y yo no sé cómo han llegado tantos hasta allí. Son una plaga. Por mi experiencia sé que son unos vagos que no han trabajado en su vida, se les ve a la legua, y ni siquiera se han ocupado de aprender un poco el idioma, que continuamente dicen “de que” y cuando escriben algún documento suelen confundir “haber” con “a ver”, que es que no se quieren integrar. Y así, como no tienen oficio ni beneficio, se dedican únicamente a robar, que se están llevando el dinero de las arcas públicas por millones; todos los días salen en las noticias y yo por ahí no paso. Que se vayan ya a su país, a Suiza o las Islas Caimán, de donde coño vengan; pero que no se queden aquí, que ya bastante tenemos con lo nuestro.




1 comentario:

El que dice ¡Ni! dijo...

Genial. Gran artículo, Lordo. Lo has clavado. Sobre todo el retrato de los concejales. ¡Que se vuelvan a su país!
Muy, muy bueno.