viernes, 9 de julio de 2010

Colores


Que bonito sería que fuera así. Los colores de la España republicana en la camiseta de la selección. Pero no lo es. Ahora que se han llenado las ciudades de banderas rojigualdas --nunca, jamás, vi tantas-- recuerdo cómo Ángel González sistemáticamente se cambiaba de equipo cada vez que veía jugar a España porque ver tanto color nacional en las gradas le ponía los pelos de punta. La biografía manda en algunos casos; y para mucha gente (con razón) el rojo y el gualda son los colores de los asesinos.

En cierto modo para mí también; aunque yo puedo tomármelo con más filosofía que Ángel González porque no tengo recuerdos míos del terror, sino memoria de la represión familiar. Quizá algún día cambien las cosas y vuelva la república; urge porque lo que necesita España es una cultura republicana que realce el valor del mérito y de la educación; hoy se premia al holgazán caradura y al listillo más que al inteligente. Soy republicano, pero no soy fan del color violeta. Con gusto saludaría la llegada de la III República aunque la bandera se quedara rojigualda, sólo es un color, nada más. Y me da lo mismo el día que llegue, hay 364 días más en el año que el 14 de abril, 365 los años bisiestos.

Los que llegan cada cuatro años, como el Mundial de fútbol, del que disfruto con la cabeza muy alta. España es de todos, nunca más dejemos que se la apropie --ni ella ni ninguno de sus símbolos-- los facciosos, a los que en realidad les importa un huevo el país y su patrimonio salvo para someterlo.


(La foto es obra de Víctor Villar Epifanio)

No hay comentarios: