jueves, 15 de julio de 2010

Estoy en un caballo

La nueva campaña de Old Spice causa furor en el internet norteamericano, me pregunto cuánto tiempo tardará en llegar aquí, si llega. Son varios anuncios pero este me parece el más redondo. Es hilarante, tiene unos efectos especiales muy logrados, y su humor llega envuelto en más de un doble juego.






En cierto modo El hombre como el que tu hombre puede oler propone un reverso del truco de Axe y su propuesta del macho alfa irresistible por antonomasia (que cuando se propone con ingenio tiene mucha gracia y ronda la parodia), porque este Old Spice está dirigido al público femenino. El anuncio parte de la base (no muy equivocada) de que son ellas quienes le compran a ellos el perfume que deben lucir; y para venderlo enumeran en apenas 33 segundos algunos de los mejores tópicos del varón ideal en el imaginario mujeril. Empieza con el cachas moreno en toalla recién duchado, que de pronto gobierna un yate con el jersey al cuello; que además ofrece ostras en cuyo interior hay dos entradas para "esa cosa que te encanta"; diamantes, y mira de nuevo, estoy en un caballo.

De Axe me gusta que, a veces (no siempre) logra romper los pacatos cánones de lo políticamente correcto, pero aún así siempre se mueve en un terreno movedizo, fácil de hundirse en los peores tópicos de los más cavernarios clichés machistas. No es este caso, que juega brillantemente con estereotipos de todos y todas, porque ¿de quién se está burlando este anuncio?

No hay comentarios: