jueves, 30 de septiembre de 2010

El disputado origen de Chewbacca

¿He oído la palabra plagio? No corran tan rápido. Este extenso y documentado artículo de The Binary Bonsai de lo que trata más bien es de las verdaderas fuentes de inspiración de George Lucas a la hora de crear al gigante peludo. El creador de Star Wars siempre sostuvo que su perro Indiana (que, desde luego, le inspiró otra saga) había sido la primera musa. Quizá sí, lo cierto es que el artículo indaga en los primeros bocetos, los primeros esquemas de guión, el desarrollo del diseño gráfico, hasta dar con la portada de una revista de ciencia ficción de la época (los 70) sobre un relato de George R. R. Martin, ésta:



¿He oído George R. R. Martin? Sí, pero pasaba por allí, junto a muchos otros cambios y diseños; incluso el origen de la palabra Wookie en THX 1138. La conclusión del artículo es que Lucas no hizo surgir a Chewbacca de la nada, o al menos no de su perro, pero que un buen artista siempre toma prestado y un gran artista roba directamente.

Al fin y al cabo, el autor se pregunta, ¿qué aporta Chewbacca a la serie? Poca cosa, de un príncipe Wookie en el primer bosquejo del guión, pasa a ser un secundario de Han Solo sin mucha intervención y, realmente un limitado diálogo:


Pero sin Chewie nada sería igual. Es un jugoso elemento de la cultura popular. Ejemplos, el de arriba, o estos otros:

Un clásico de las tomas del making of, o las bromas del rodaje.
Che Bacca, por supuesto.

Sin hablar de la Defensa Chewbacca, un clásico de la jurisprudencia estadounidense.

2 comentarios:

Small Blue Thing dijo...

Quésagerao eres. Ah, e Indiana era una perra, una malamute.

Lordo dijo...

¡Ah! Estos anglosajones que no le ponen género a los animales