jueves, 14 de octubre de 2010

Anonymous


Después de que la semana pasada las páginas webs de la SGAE y Cultura sufrieran un ataque, varios medios españoles comenzaron a referirse por primera vez a Anonymous. Con etiquetas como ciberactivistas, hackers de medio pelo, o gamberros del No future, creo que pocos han acertado a calificar lo que realmente es, y supone para nuestro tiempo, Anonymous.

"Somos anónimo, somos legión, no perdonamos, no olvidamos. Espéranos". Con algunas variaciones, estas son los versos que más se repiten en las muchas versiones de una especie de himno o manifiesto de Anonymous, pero el lema "Porque ninguno de nosotros es tan cruel como todos nosotros", les define mucho mejor.

Nacidos, como casi todo, o al menos mucho, de la Web 2.0 en 4Chan, Anonymous es un primer intento de consciencia colectiva de la red, una sin pepito grillo ni cabeza que la guíe, anárquica y gamberra por antonomasia. No puede ser de otra forma siendo en realidad, fruto de /b/.

La primera, y también la segunda, norma de internet es que no se habla de /b/. Es un claro homenaje al Club de la Lucha y también un criterio muy eficaz. En el frontispicio de /b/ se lee: "Las historias e información que aquí se escriben son obras artísticas de ficción y falsedad. Sólo un estúpido tomaría algo escrito aquí como un hecho". La esencia de /b/ es la pura provocación, hasta límites inmorales, y se jactan de ello. A menudo nos toparemos allí imágenes snuff, escatología, lo más desagradable de la red, con el objetivo de "mantener la pureza" de ese foro y que no se acerque cualquiera. El racismo es recurrente y siempre se juega en el límite de publicar pedofilia porque de lo que se trata de es de romper todos los tabúes. En eso /b/ es coherente, se han reído de todos y de todo, y no sienten el menor respeto por nada. Se autodenominan "superhéroes de internet" porque nada es sagrado para ellos. Por otro lado, son absolutamente geniales, increíblemente divertidos, y un sitio así debe existir.

Ya he hablado demasiado de /b/, y en todo caso, no son Anonymous. Es frecuente que allí, alguien entre buscando bronca contra alguien o algo y se tope desde el primer momento con el aviso de que "no somos tu ejército personal". Anonymous actúa sin cabeza, ni premeditación, aleatoriamente, hasta que fija su objetivo. De entre sus muchas hazañas, se ha destacado su firme campaña contra la Iglesia de la Cienciología, que llevó a algunos a lucir en manifestaciones caretas con el rostro de Guy Fawkes, pasado por el tamiz cinematográfico de V de Vendetta, y que ya es otro icono de Anonymous. Pero también son los protagonistas de hechos menos loables, como el linchamiento --digital-- este verano de una niña de 11 años, alias Jessi Slaughter, que sirve muy bien para explicar un concepto clave en esta historia. Lo que se hace "for the lulz".

Lulz es una derivación del más conocido LOL; viene a ser la risa, o risotada, malvada con la que se carcajea quien nos acaba de gastar una broma muy pesada, es la apoteósis del troll. Jessi Slaughter era una niña boba que se hacía la guay en su canal de Youtube, la tomaron con ella y la martizaron por teléfono e internet hasta provocar su llanto en directo en la webcam. En un momento dado, su padre cree que manifiesta tendencias suicidas, entra como una fiera en la habitación, se arrodilla para que le enfoque la webcam y empieza a lanzar una bravata inconexa y con errores gramaticales contra quienes se han cebado con la niña. El rostro iracundo de ese padre, eso es el lulz. Y Anonymous, muchas veces, se mueve por eso.

El establishment ya ha tratado a Anonymous como terroristas. Los perroflautas con pedigrí, revolucionarios con tradición, los tratan con desdén. Todos se equivocan, seguramente Anonymous no es el origen de un nuevo movimiento de protesta que vaya a cambiarlo todo, pero es un síntoma muy interesante. Que la hayan tomado con las entidades que defienden los derechos de autor es paradigmático. Por fin alguien se toma en serio el viejo lema de la propiedad es un robo, aunque sea la intelectual; y a la vanguardia del proletariado le parece que molestan unos niñatos.

Para mí, lo definitivamente más interesante y novedoso de Anonymous es que haya tomado el humor como arma. No es el humor que a mí más me gusta, y prefiero cosas como los Yes Men, pero les seguiré la pista. También esta semana se estrenó la intro de Banksy para los Simpson, ésta:





Diciendo lo que llevan denunciado tantos libros y autores en la última década, ha llegado a mucha más gente.

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