sábado, 16 de octubre de 2010

Peón Party

Esta semana Esperanza Aguirre ha manifestado sus simpatías por el Tea Party, y están todos a la búsqueda de un bautizo apropiado. Café Party, propuso ella; Tintorro Party, apostó Iñaki Gabilondo; nos queda por saber si habrá un Capuccino Party allá en Italia.

El Tea Party nace casi en el mismo momento en que Obama jura como presidente en el Capitolio. Es fruto de esa extraña soberbia redneck que se enorgullece de su ignorancia y que ejemplificó en la campaña electoral Sarah Palin. Nace también de la conspiración; los miembros del Tea Party están convencidos de que Obama falsificó su certificado de nacimiento; que es un musulmán oculto; que sus planes para extender mínimamente la sanidad pública son la antesala de un estado totalitario de corte comunista y nazi a la vez. Son un grupo esencialmente folclórico (en el peor sentido de la palabra) que nadie se tomaría en serio sino fuera porque, con el apoyo de Fox News, y la radicalización de las bases republicanas han podido colocar a varios de sus candidatos en las primarias del partido.

Pero todo esto ya lo hemos visto aquí. Radicalización de las bases, y teoría de la conspiración. Por una vez España ha ido por delante y el Tea Party americano es sólo una copia renovada y mucho más grande de Los Peones Negros de la pasada legislatura. Si allí lucen las barras y estrellas hasta en los calzonzillos, aquí hubo gente que sólo guardó en su armario prendas de rojo y gualda; también aquí eran ellos los auténticos defensores de la unidad de destino en lo universal que es España, y mucha, mucha conspiración. Si Obama tuvo que aguantar desde el primer día las calumnias sobre su pasado y sus creencias, en España hemos leído que ZP era protagonista de una trama secreta pactada con ETA, el islamismo radical, los servicios secretos de Francia y de Marruecos, la masonería y el eje del mal con Hugo Chávez y Evo Morales. ZP ha sido el anticristo, el destructor de España con los estatutos de autonomía, terrible carnicero que arrojaba bebés a las máquinas descuartizadoras en las clínicas abortivas, en definitiva, es un hombre muy malo:




Los Peones Negros no necesitaron primarias ni nada semejante para contar con el apoyo de los más destacados líderes del PP:


Y a falta de Fox News, aquí ha habido una auténtica pelea entre los medios de comunicación de derechas por ver quién la soltaba más gorda. Claro que mucho se apagó con una sentencia y unas nuevas elecciones; pero sobre todo con la crisis. ZP no tuvo los tradicionales 100 días de tregua en su primera legislatura, son ya seis años en los que se ha consolidado una industria facha de banderines y libros revisionistas en los que unos pocos se han hecho de oro con ese nuevo nicho de mercado del tardofranquismo español. Pero ya no es necesario recurrir a la masonería, ni a ETA, ni la destrucción de la familia. ¿Para qué si ZP es el directo responsable de que haya 4 millones (o cinco, según, convenga) de parados? Si es que los ha despedido él en persona.

Aquí todo es mucho más razonable.

1 comentario:

Victoria dijo...

Y mucho más ESPAÑOL, coño.

(Léase con énfasis y voz aguardentosa de español con certificado de limpieza de sangre).