viernes, 5 de noviembre de 2010

Ubi caritas...

"El hombre que inventó la caridad inventó al pobre y le dio pan"; así lo cantaba Víctor Manuel y aunque sin llegar a tanto, yo he terminado por pensar algo muy parecido. No soy el único, en este vídeo de RSA Comment, donde convierten diversos discursos en preciosas animaciones, algunas verdaderas obras de arte, se toma un análisis de Zizek sobre la labor de los filántropos y para replantearnos si realmente su actividad es digna de elogio.





Los que sepan inglés se divertirán con el marcado acento de Zizek en este discurso. Los que no lo sepan tendrán que conformarse con mi breve resumen. Zizek nos habla de un nuevo capitalismo, un "capitalismo cultural" que nace con el 68 y que rompe con sus esquemas tradicionales porque busca asociarse con valores que hasta entonces se le suponían opuestos. Así habrá empresas que se preocupan por el medioambiente o por las condiciones de vida de los países de los que extrae sus materias primas. Pone de ejemplo Starbucks donde no te tomas sólo un café, sino que te lo tomas allí; pagas por bebértelo en un determinado entorno, cómodo y moderno, toda una experiencia que, nos aseguran, incluye en su precio ayudas a programas de desarrollo. En este capitalismo cultural, nos dice Zizek, no compramos una manzana orgánica porque sepa mejor o sea un producto mejor (aunque más caro) sino porque nos hace sentir mejor. Colaboramos al comprarla. Pero este sentido de la caridad no deja de ser hipócrita y Zizek acude a Oscar Wilde para citar "es más fácil sentir simpatía hacia el sufrimiento, que sentir simpatía por el pensamiento". De nada vale elogiar actitudes como las de George Soros, que ayuda a reconstruir por la tarde con sus donanciones lo que se ha empeñado en destruir por la mañana con sus especulaciones. Lo que hay que cambiar es el sistema en el que se producen todas estas injusticias.


El vídeo apunta un par de veces a George Soros, uno de los mayores filántropos y, a la vez, uno de los mayores (si no el más) depredadores financieros del planeta. En esta entrada de Factor Humano analizan muy bien esa contradicción.

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