martes, 27 de julio de 2010

Clases de miseria


Gracias a las quejas de los presos políticos llegados a España hemos podido descubrir cosas muy interesantes. Antes de nada debo aclarar a mi la cubana sí que me parece un dictadura reprobable en todos los sentidos, y que no entro a valorar si hay justicia o no en la reclamación de estos presos de que se les considere refugiados políticos, o lo que sea menester. Lo que me ha llamado la atención es la preocupación repentina de un buen número de gente sobre las condiciones en las que viven los inmigrantes que tienen que habitar los centros de acogida. Si no fuera por los presos cubanos hay personas y medios de comunicación a las que les seguiría importando un bledo.
Es decir, resulta conmovedora su preocupación por la situación de hacinamiento, y los baños comunes de las personas que allí residen; porque será por las de todos, no sólo por los presos cubanos, ¿no? Como en su caso algunos ya han reiterado por activa y por pasiva su tremendo disgusto con España, EEUU ya se ha ofrecido para acoger a nuevos presos de Cuba. Es una ventaja, como saben, un cubano que toque tierra estadounidense consigue automáticamente un estatus de acogida, muy diferente de otros casos, desde mexicanos que cruzan la frontera bajo el temor de los disparos de los minute men ultraderechistas, a los de cualquier otra nación hispanoamericana que traten de llegar al norte sólo huyendo de la miseria sin etiquetas. Porque hay clases en la miseria, está la justa y cándida que provocan los pérfidos hermanos Castro y luego la de los demás, en Latinoamérica o en África, que parece ser que son ellos lo que se la buscan. La cuestión es que ya sabemos por qué las injusticias de Cuba preocupan a tanta gente, pero seguimos sin saber por qué las de el resto de los que buscan refugio aquí sólo les molesta porque han venido a mostrarla con su presencia. Los muy desvergonzados.



No para cualquiera (27-07-10)

lunes, 26 de julio de 2010

El nombre de la cosa


Lo gracioso del debate sobre el candidato conservador a la presidencia del Principado es que se reduce a un nombre sí o no, y nada más. Sus devotos y anónimos seguidores de los foros de internet; sus fieles vasallos en el seno del partido, sus públicos panegiristas en los medios interesados, todos aclaman una propuesta que se reduce a tres palabras a lo sumo, un nombre y dos apellidos; los más afinados esgrimen sólo los dos apellidos como si fueran muy incisivos con ellos; por último, los de creencias gnósticas, proclaman sólo el último apellido, como si fuera un sortilegio capaz de convocar por si solo el maná y otros prodigios. Una palabra, hoc signo vincitur. Pero eso ya lo podemos leer en la bandera.
Estaría bien saber si, a parte de los conjuros mágicos, los conservadores tienen algo más que ofrecer, alguna propuesta concreta, algún plan para el futuro de Asturias que no sea sólo Él y su legendaria hechicería. Porque, además, no parece muy eficaz. Es decir, si perdemos tanto tiempo discutiendo sobre un candidato tan perezoso que no ha querido postularse por si mismo, porque era necesario que llegara arrastrado por una marea; ¿cómo sería aún si se decidiera a dar el paso? ¿Habría que ir a buscarlo a casa y arrastrarlo con desgana a cada uno de los mítines de la campaña electoral? En el caso de que ganara las elecciones, ¿acudiría por su propio pie a los consejos de Gobierno, o habría que ir en una procesión de consejeros a rogar porque saliera por el umbral a ver si fuera posible que les firmara un decreto? El caso es que así llevamos casi un año y no hemos oído nada sobre qué hacer contra el desempleo, cómo desarrollar nuestras infraestructuras, qué sería más conveniente hacer en materia de educación, qué alternativas hay para cuidar nuestro medio ambiente. Nada que no sea ese mantra hecho carne. Yo no lo digo, porque es que se le va a gastar el nombre, por lo visto lo único que le queda.


No para cualquiera (26-07-10)

lunes, 19 de julio de 2010

Parodia del Aventino


La rebelión más eficiente la protagonizaron los plebeyos romanos cuando, cansados de que los patricios hicieran oídos sordos a sus reclamaciones de mayores derechos, se marcharon sin más. Roma era entonces una ciudad pequeña y los plebeyos se fueron al monte de al lado, al Aventino, y amenazaron con fundar su propia ciudad y seguir la vida, a ver si los holgazanes patricios podían hacer funcionar la suya meneando la toga. No podían, claro, cedieron y así hubo tribunos que les representaran con capacidad de veto en determinadas cuestiones.
La historia se repite, por supuesto, aunque sea como parodia, aunque sea una comedia de humor negro; porque a la desvergüenza de sufrir una crisis económica en la que el dinero de los contribuyentes ha tenido que sostener los agujeros dejados por los delirios de grandeza del capital privado, descubrimos ahora que los contribuyentes son, además, casi en exclusiva los trabajadores. Según un informe de técnicos del Ministerio de Hacienda, los asalariados declaran al fisco hasta 7.200 euros más de media que los empresarios. Algunos, hasta se declaran mileuristas, pobrecillos, que son unos pelanas al lado de sus trabajadores, todos montados en el euro. Y esto sólo si hablamos de las PYMES, porque las grandes fortunas evaden impuestos legalmente a través de las SICAV. Quiere decirse que todo este invento, los hospitales donde nos curamos, las escuelas donde se educan nuestros hijos, las carreteras por las que viajamos o transportamos mercancías, sólo lo pagan los currelas. Pero además, a los que suelen presumir de que prefieren pagarse sanidad, educación o infraestructuras privadas, también hay que pagarles los pufos cuando todo se va al garete. Por supuesto, ya no nos quedan montes aledaños a donde largarnos (está todo recalificado y urbanizado); pero la cuestión es más bien: ¿por qué no se van ellos? ¿es que nos hacen falta para algo?




No para cualquiera (19-07-10)

domingo, 18 de julio de 2010

Cascos for the lulz



En apenas 15 días el futuro político de Asturias se ha escrito y reescrito, al menos, un par de veces. Hace una semana, el actual presidente, Vicente Álvarez Areces, anunciaba que no repetiría como candidato en las próximas elecciones autonómicas, deja el paso al actual secretario general de la Federación Socialista Asturiana, Javier Fernández, que se postulará de forma inminente, probablemente hoy. También hace una semana que la formación nacionalista Bloque por Asturies abandonaba el gobierno autonómico después de que se aprobaran las medidas de ajuste presupuestario en el parlamento regional y queda en el aire el futuro de su alianza con Izquierda Unida que ha durado dos legislaturas. A un año de las elecciones pocos parecen haberse dado cuenta de que en los últimos siete días se cerrado un ciclo político en Asturias y se ha abierto uno totalmente nuevo. Ninguno de estos asuntos ha tenido la menor repercusión en el resto de España ya que la política asturiana se corresponde muy bien con el caso del increíble hombre menguante; con apenas un millón de habitantes y la población más envejecida del país (el censo electoral es de 900.000 personas) el peso de lo que ocurra en las trastiendas políticas asturianas respecto al resto del Estado es puramente simbólico. O no, veamos.

Para el PSOE se cierra una larga etapa de arecismo --concluirá tres legislaturas como presidente-- marcadas por el abandono de la economía industrial hacia el sector servicios y el inicio de gigantescas infraestructuras --algunas realmente imprescindibles como el nuevo Hospital o el tren de alta velocidad-- que no han concluído. Areces tiene en su haber un sentido del trabajo rayano en lo patológico (es un político puro, presidente las 24 horas del días) y en su debe un no siempre disimulado concepto autoritario del poder. Del relevo, Javier Fernández, suelen hablar más quienes menos saben. Es serio, de la tradición obrerista del socialismo asturiano más arraigada en la cuenca minera; y --como la mayor parte del PSOE asturiano, no ciertamente el nacional-- un jacobino.

IU tiene en Asturias uno de sus bastiones de invierno y, pese a todo, no logra detener la ruina de sus muros, si en un tiempo fuertes hoy desmoronados. Apenas se conoce más allá de la Cordillera Cantábrica que la coalición ha participado en el gobierno autonómico durante dos legislaturas, con muchos problemas, con muchos aciertos, pero, sobre todo, con mucho desgaste. Buena parte del electorado de IU jamás comprenderá (ni perdonará) que gobernar siempre significa traicionar algún principio programático que hasta ayer era irrenunciable. Es parte de su grandeza, pero también de su miseria. El partido comunista asturiano se halla completamente fracturado, desmantelado por haber servido de campo de batalla en la pasada e inútil guerra entre Llamazares y Paco Frutos. Pero sobre todo, IU ha sufrido la pérdida de población de Asturias, que en los últimos años perdió por ese motivo un diputado en su representación en el Congreso y que hace mucho más difícil que la coalición obtenga representación parlamentaria. Bloque por Asturies se va y nadie sabe qué pasará con ellos. El nacionalismo asturiano podría perfectamente lograr uno o dos diputados en el parlamento regional pero está completamente fragmentado, atomizado en decenas de grupúsculos que se odian entre sí, es exáctamente el caso que se parodia en La vida de Brian de Monthy Phyton con el Frente Popular de Judea. Todos los nacionalistas asturianos se consideran disidentes entre sí.

Pero todo esto es un largo prolegómeno ante de hablar de la noticia más importante para el futuro político asturiano inmediato. La revuelta del PP local contra Francisco Álvarez Cascos. El fantasma de la posible candidatura del ex ministro lleva un año (al menos) recorriendo Asturias. Siempre en un tono perdonavidas, haciéndose de rogar, sugiriendo que son masas las que aclaman su regreso y prácticamente exigiendo que acudan los vasallos del PP regional a rendirle pleitesía en su aposentos del exterior para retomar el mando y proceder a un nueva reconquista por la nueva España. Y lo cierto es que tiene posibilidades, Cascos es un ídolo entre el electorado conservador asturiano, con una imagen hábilmente edificada durante su etapa al mando de Fomento como señor feudal hacedor de proyectos para el Principado. Pura propaganda en realidad, pero de la buena, de la que cala más allá de los militantes convencidos hasta ese extraño y decisivo terreno de los llamados indecisos que son los que hacen ganar o perder elecciones. Pero hemos dicho posibilidades, no certezas. Los voluntariosos fans de Cascos creen que su candidatura es un apuesta ganadora segura y sin riesgos; no es probable que sea así. Cascos levanta pasiones de todo tipo, a favor pero también en contra y es de los que movilizan a gente que se quedaría en casa pero acudirá a las urnas con tal de no verle en el sillón presidencial. La chulería (y es extraño en un pueblo tan vacuamente arrogante como el asturiano) se paga cara en Asturias, así le ocurrió al alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, en las elecciones generales y su candidatura como diputado. Sin más programa que una boina en la cabeza se estrelló con la realidad de que Asturias es mucho más grande, variada y cosmopolita que la provinciana capital de Vetusta. Fue un duro golpe (quizá el mayor) para un De Lorenzo que hasta entonces contaba sus victorias por mayorías absolutas.

Los apoyos a Cascos se jaleron desde la base y contaron en determinados momentos con el apoyo explícito del presidente del PP asturiano, Ovidio Sánchez y del mismo alcalde de Oviedo, quizá en parte desbordados por los acontecimientos. Pero todo era una historia muy rara. Cascos sugería que quería presentarse pero no lo decía cuando le preguntaban, Sánchez llegó a plantear su candidatura a Rajoy en Madrid pero "no de forma oficial". De Cospedal fue interrogada cada fin de semana sobre el mismo asunto durante los últimos meses para dar siempre las mismas largas y ambiguas respuestas. Lo cierto es que, excepto sus seguidores acérrimos, nadie le quería. No desde luego en el PP nacional, donde se le valora más como un problema que como una solución. Los desprecios públicos de Cascos hacia Cospedal y otros miembros del equipo más cercano de Rajoy han sido antológicos; en Génova se temía que se hiciera fuerte en el norte un metabarón incontrolable en un momento en que Rajoy tiene a su mayor enemiga al frente de la Comunidad de Madrid y su mayor aliado --en Valencia-- podría terminar juzgado por graves casos de corrupción. Tampoco en Asturias, en las juntas locales del PP, Cascos es amado con devoción. En Gijón, donde empezó de concejal, levantó peleas épicas que terminaron con su anuncio de que se daba de baja en partido local; con Oviedo --aunque sin el escándalo de Gijón-- también ha tenido sus agarradiellas; y lo cierto es que cuando rompió el PP asturiano durante el gobierno de Sergio Marqués --la única etapa de gobierno conservador en Asturias durante la democracia-- los orígenes de la polémica --que terminó con la fractura del partido y la aparición de un nuevo grupo regionalista-- se reparten por igual entre las querellas por inversiones reclamadas por Oviedo frente a Gijón y una debacle de su entorno personal provocada por su primer divorcio. No era ningún secreto, más bien una amenaza evidente cacareada por sus afines, que si el ex ministro volvía pretendía pulirse a buena parte de la dirección del partido en Asturias. En la crisis con Marqués, Cascos dijo entonces que prefería "un partido sin gobierno antes un gobierno sin partido". Detrás de él no va a quedar ni lo uno ni lo otro.

El miércoles llegó un comunicado de las juntas locales del PP asturiano --de Oviedo, Gijón, Avilés y Mieres-- respaldado por la dirección regional y por Nuevas Generaciones que acusaba a Cascos de dividir y de provocar una nueva ruptura en el partido; se remontaba incluso a la crisis con Sergio Marqués para hacer suyos --de repente-- los argumentos que cargaban la responsabilidad de la ruptura del PP en el ex ministro en vez de en Marqués. Ha sido un auténtico golpe, un giro inesperado que pilló desprevenidos a propios y extraños, pero sobre todo a los propios. Los afines a Cascos todavía dudaban el miércoles de la veracidad del comunicado de las juntas locales; el resto de la semana se han dedicado a lamerse las heridas y rumiar una venganza que se adivina cada vez más improbable. Los partidarios de Cascos, salvo los muy conocidos, hablan ya desde el anonimato, dicen que el líder no se rendirá y plantará batalla. Los fans de internet despotrican contra la dirección asturiana del PP y ruegan porque en Madrid se ponga orden, desconociendo que lo más seguro es que el acuerdo entre Génova y Oviedo para el veto se haya fraguado hace tiempo con un conviente reparto en la ingesta del marrón. Hoy el PP asturiano está dividido; si Cascos tratara de llegar a ser candidato apelando a las bases, la ruptura sería total.

Y con todo, el desastre presente no es pequeño. La esperanza y el afán de movilización del votante popular en Asturias --muy desencantado, en contraste con el votante del PP a nivel nacional-- se apoya en en esa candidatura milagro de Cascos. En nada más, el PP asturiano no tiene ninguna propuesta, ningún programa electoral que ofrecer, se jugaba toda la apuesta a la baza del hombre fuerte, del candidato providencial. Donde antes había ilusión ahora hay furia hacia una dirección regional a la que se acusa de apoltranados. En Asturias, el PP ha sido víctima de su campaña de desprestigio de la política, del "todos son iguales". Su electorado ha asumido ese mensaje y el de que no importa ni el programa ni las propuestas, pero se lo acaba haciendo pagar porque no le pusieron delante el muñeco que le prometían. Quizá el gran beneficiado sea UPyD, que por otra parte demuestra que, al menos en Asturias, está lejos de ser un partido de centro y se prepara para heredar a la derecha.

Qué ha llevado a Gabino de Lorenzo a renegar de Cáscos, ese es el misterio de este asunto y por lo que ahora se sugieren todo tipo de cábalas, a cada cual más oscura que la anterior. Mejor será esperar a que se develen más adelante, salvo para los creen en los horóscopos, y no es mi caso.

El veto a Cascos tiene una virtud para el ex ministro que, lógicamente en el calor del momento, ni él ni sus acérrimos pueden ver: el mito sigue vivo. Cascos podría haberse presentado a las elecciones y ganar; o podría haber perdido y tendría ante sí la perspectiva de estar sentado cuatro años en el escaño de la oposición de un parlamento pequeñín que nunca aparece en los medios nacionales. Creo que no habría aguantado dos meses, y que si perdiera, dejaría definitivamente Asturias que, en fondo y en realidad, sólo le interesa para pescar salmones. Puede seguir trolleando. Pero, por ahora, for the lulz, nada más.

sábado, 17 de julio de 2010

Debate de alternativas

Releo este artículo de Francisco Bustelo, uno de esos casos en los que tratando de echar una mano (supongo) a Zapatero, parece más bien que le agarra por el cuello para estrangularlo. Viene a decir que mucho criticar las medidas anticrisis del Gobierno pero que dónde está la alternatica. Peor aún, llega a plantear ¿hay alternativa?

Bueno, lejos de mí pedir que nos pongamos a pegar tiros (por lo menos, por ahora), y me parece bien que se abra un debate en este campo. Pero tampoco estaría mal que la gente que sinceramente piensa quel capitalismo es el mejor de los sistemas posibles argumentara si de verdad esto que estamos viendo les parece ese capitalismo ideal. Es decir, ¿de verdad se está premiando al que se esfuerza y trabaja mejor, mientras que se castiga al que toma malas decisiones? ¿De verdad?

Para pensarlo mejor, y porque sí que hay alternativas mucho mejores, os dejo este vídeo, una preciosa animación sobre un discurso del profesor marxista David Harvey sobre lo que se está diciendo de esta crisis y también de lo que nadie dice.



jueves, 15 de julio de 2010

Estoy en un caballo

La nueva campaña de Old Spice causa furor en el internet norteamericano, me pregunto cuánto tiempo tardará en llegar aquí, si llega. Son varios anuncios pero este me parece el más redondo. Es hilarante, tiene unos efectos especiales muy logrados, y su humor llega envuelto en más de un doble juego.






En cierto modo El hombre como el que tu hombre puede oler propone un reverso del truco de Axe y su propuesta del macho alfa irresistible por antonomasia (que cuando se propone con ingenio tiene mucha gracia y ronda la parodia), porque este Old Spice está dirigido al público femenino. El anuncio parte de la base (no muy equivocada) de que son ellas quienes le compran a ellos el perfume que deben lucir; y para venderlo enumeran en apenas 33 segundos algunos de los mejores tópicos del varón ideal en el imaginario mujeril. Empieza con el cachas moreno en toalla recién duchado, que de pronto gobierna un yate con el jersey al cuello; que además ofrece ostras en cuyo interior hay dos entradas para "esa cosa que te encanta"; diamantes, y mira de nuevo, estoy en un caballo.

De Axe me gusta que, a veces (no siempre) logra romper los pacatos cánones de lo políticamente correcto, pero aún así siempre se mueve en un terreno movedizo, fácil de hundirse en los peores tópicos de los más cavernarios clichés machistas. No es este caso, que juega brillantemente con estereotipos de todos y todas, porque ¿de quién se está burlando este anuncio?

lunes, 12 de julio de 2010

El mismo timo dos veces

La información económica lleva tanto tiempo plagada de tantas insensateces que resulta cada vez más difícil destacar una de ellas. Pero la de hoy sí es un poco especial, resulta que, después del anuncio de la publicación de los test bancarios, algunos estados se temen lo peor para sus usureros locales y Bruselas se ha planteado que puedan recurrir al fondo que se creó para ayudar al euro por si fuera necesario sanear alguna de esas entidades viciadas. Esto es peor que tropezar dos veces con la misma piedra, es como ir a buscarla y lanzarse de bruces contra el pedrusco.
Es decir, a grandes rasgos esta crisis es así: la voracidad especulativa salvaje de los mercados se derrumba como el castillo de naipes que es en realidad, los estados acuden al rescate del capital privado a costa de los contribuyentes para evitar el caos pero los culpables salen indemnes, al poco tiempo los mismos sinvergüenzas utilizan el terrorismo financiero para imponer drásticos recortes sociales y atacar las economías nacionales; y ahora piden poder meter la mano también en el fondo creado para defender la moneda única. Porque, una vez más, si es necesario rescatar a estos bancos ¿se despedirá a alguien de sus consejos de administración o también les van a recompensar con una prima millonaria?, ¿no han pensado en recortar salarios de los ejecutivos de esos bancos, a qué edad se jubilan, cuántos días por año trabajado les pagan si les echan a la calle? Siempre se recuerda que para ser víctima del timo de la estampita hay que ser primero un caradura con afán estafador; pero para caer dos veces en el timo del capitalismo de casino basta con ser tonto, de remate. ¿Qué pasa si no ayudamos más a los bancos? ¿Peligra el Estado del Bienestar, nos bajarán el sueldo, crecerá el desempleo? Visto lo visto, y después de la última experiencia, más bien eso es lo que pasa cuando se les ayuda.


No para cualquiera (12-07-10)

viernes, 9 de julio de 2010

Colores


Que bonito sería que fuera así. Los colores de la España republicana en la camiseta de la selección. Pero no lo es. Ahora que se han llenado las ciudades de banderas rojigualdas --nunca, jamás, vi tantas-- recuerdo cómo Ángel González sistemáticamente se cambiaba de equipo cada vez que veía jugar a España porque ver tanto color nacional en las gradas le ponía los pelos de punta. La biografía manda en algunos casos; y para mucha gente (con razón) el rojo y el gualda son los colores de los asesinos.

En cierto modo para mí también; aunque yo puedo tomármelo con más filosofía que Ángel González porque no tengo recuerdos míos del terror, sino memoria de la represión familiar. Quizá algún día cambien las cosas y vuelva la república; urge porque lo que necesita España es una cultura republicana que realce el valor del mérito y de la educación; hoy se premia al holgazán caradura y al listillo más que al inteligente. Soy republicano, pero no soy fan del color violeta. Con gusto saludaría la llegada de la III República aunque la bandera se quedara rojigualda, sólo es un color, nada más. Y me da lo mismo el día que llegue, hay 364 días más en el año que el 14 de abril, 365 los años bisiestos.

Los que llegan cada cuatro años, como el Mundial de fútbol, del que disfruto con la cabeza muy alta. España es de todos, nunca más dejemos que se la apropie --ni ella ni ninguno de sus símbolos-- los facciosos, a los que en realidad les importa un huevo el país y su patrimonio salvo para someterlo.


(La foto es obra de Víctor Villar Epifanio)

Fronteras de de género

Tiempo atrás publiqué aquí un gráfico de fetiches y luego un mapa que venía a plantear el mismo juego en clave geográfica, como si fuera un continente de fantasía (nunca mejor dicho). Este es otro mapa similar, esta vez describiendo las fugaces y cambiantes fronteras del género y el sexo, dos (o tres) reinos ni mucho menos estables:

Y que nadie se extrañe de la isla de los neutros, este año ya se ha reconocido oficialmente a uno.

jueves, 8 de julio de 2010

Ciencia y ficción

Dos gráficos. El primero, un comparativa del tamaño de las naves espaciales de algunas de las más (y también de las menos) conocidas historias de aventuras siderales, desde Star Wars a 2001, una odisea espacial; incluyendo V.




El segundo, una comparativa de tamaños de planetas, estrellas y galaxias, lo que de verdad es grande y pequeño.


martes, 6 de julio de 2010

No todos


En respuesta al artículo de ayer, me dicen que no, que no todos pueden cambiar.


Actualizado: Ahí va mi respuesta.





No quisiera disculparme con Ángel García Prieto si mi artículo del pasado lunes pudo resultarle ofensivo. Precisamente esa era la intención del escrito, ser lo más faltoso y ofensivo posible. Se trata de poner ante un espejo los argumentos de quienes, escudándose en pretendidos argumentos científicos, califican de enfermos a los homosexuales. Y digo pretendidos porque ningún científico serio da hoy en día credibilidad a tales despropósitos, es más la British Medical Association acaba de descalificar rotundamente las terapias de conversión sexual para homosexuales señalando que son “más dañinas que beneficiosas para los pacientes y deberían ser prohibidas”. ¡Oh!, no pongo en duda que haya homosexuales que renieguen de su condición y que sientan como un losa sus normales apetencias; ocurre así precisamente por la presión de numerosos grupos reaccionarios que demonizan constantemente a quienes se salen de su pacata concepción de la vida. De hecho, es casi ya un cliché en EEUU que los senadores y congresistas que más atacan la ampliación de los derechos civiles de los homosexuales acaben pillados en brazos de un efebo; y hasta en España un concejal de Palma de Mallorca, que tenía a mucha gala oponerse a celebrar matrimonios civiles entre personas del mismo sexo, fue descubierto malversando fondos públicos en prostitución masculina. Lo que es una enfermedad, y grave, es la hipocresía.
No quisiera (ni podría) competir en conocimientos psiquiátricos con García Prieto; pero me consta que los homosexuales han existido a lo largo de toda la historia y en todas las culturas del mundo; es más, es una evidencia biológica que muchos animales presentan comportamientos homosexuales, se trata de una cosa de lo más natural y quienes se empeñan en no reconocerlo sí que no son conscientes de lo ofensivos que son: para los homosexuales que viven su vida en paz, para los que buscan la manera de hacerlo entre un sinfín de prejuicios en la escuela y el trabajo, y también para las familias de estos homosexuales que sólo piden que a sus hijos o hermanos se les trate como a cualquier ser humano. Sí es ofensivo que te acusen de enfermo, de destruir la familia, de degenerado, de vicioso… es ya insoportable que se siga dando cancha a estos prejuicios. Y el propósito de mi artículo era mostrar esa realidad.

PD: Me honro en conocer personalmente a García Prieto y sé de su integridad y su carácter afable. Lo que no quita que disentamos en muchos asuntos; y sin duda este es uno de ellos. Él nunca se calla ante una injusticia, a mí este caso me parece injusto y no me callo.

lunes, 5 de julio de 2010

Pueden curarse




¿Quién dice que no se puede viajar en el tiempo? La semana pasada pudimos disfrutar de un fenomenal flashback, inmersos de pronto en lo más remoto del pensamiento cavernario, teniendo que aguantar a estas alturas que todavía haya gente que asegure que la homosexualidad se puede curar y es cuestión de terapia que te gusten o no los hombres o las mujeres. Las peras con las peras y las manzanas con la manzanas suelen decir, aunque en realidad este tipo de argumentos no dejar de ser un batiburrillo barato de poca psicología, nula antropología y mucho prejuicio teocrático, lo que se suele llamar mezclar churras con merinas.
Por supuesto, a los divulgadores de tales falacias les ha caído una buena; y da mucha pereza y tengo poco espacio para tener que rebatirles de nuevo. Más bien quisiera apelar a la compasión de las buenas gentes con estos pobres espíritus. Piénsenlo bien, han sido educados en el oscurantismo de la superstición más ciega, el mundo contemporáneo --en el que cada cual puede expresarse libremente sin temor a la hoguera-- les aterroriza (de hecho les aterroriza no poder aterrorizar al resto); no están preparados para celebrar un debate racional porque no tienen razones que oponer, sólo mitos pobres y tradición. Lo cierto es que son personas que, cuando no pueden imponer a los demás por la fuerza de las armas sus criterios, se sienten desbordados por el devenir cotidiano, pobrecillos. Pero no hay que desesperar, no los den por perdidos todavía. No es nada que no tenga remedio, todo puede arreglarse con unas cuantas lecturas y algo de buen cine, una cierta predisposición a conocer a los otros, viajar de vez de en cuando, alejarse de las malas compañías episcopales. Con los más jóvenes, como es lógico, será más fácil, y con los más mayores nos costará mucho más (quizá alguno sea casi irrecuperable), pero seguro que la mayoría tienen remedio. No se preocupen, pueden curarse.


No para cualquiera (05-07-10)