viernes, 14 de enero de 2011

Expiación



No, Sarah Palin no es culpable del tiroteo de Tucson, a pesar de haber marcado con una diana a la congresista Giffords; a pesar de recurrir a tópicos antisemitas para defenderse de sus críticos, a pesar de toda sus retórica incendiaria; la de ella y todo el Tea Party, que habla de que sólo ellos son la "verdadera América" y el resto, una mezcla de nazis y comunistas, lo que convenga.

Que va, sólo el que disparó es el culpable; pero si el discurso salvaje de Palin no era tan negativo, ¿por qué les resulta tan reconfortante el discurso unificador de Obama? Es que, en parte, Palin y el Tea Party sí son culpables, lo son de la deshumanización del adversario; de la simplificación del debate hasta convertirlo todo en blanco o negro, sin matices; cuando se construye un chivo expiatorio de todos nuestros males pronto alguien se preguntará ¿por qué no nos lo cargamos y así ya expiamos todos nuestros males de una vez?

Por supuesto, esto pasa en un país en el que se considera casi sagrado el derecho a portar armas, una interpretación muy particular de una norma para el mantenimiento de una milicia civil en la época de la revolución e independencia. The right to bear arms, en inglés, que literalmente también se puede leer como el derecho a los brazos de oso. Se hacen muchos chistes sobre eso.



Conviene destacar que el tema de las armas se aborda de forma totalmente distinta en Europa y EEUU, que es un tema ideológicamente transversal, no cómo se suele indicar muchas veces, reducto de los conservadores más recalcitrantes (aunque sí son ellos quienes suelen usarlo torticeramente en la discusión política); y que aquí no se pueden extrapolar cosas así a nuestro territorio, pero algunas sí, empecemos a tomárnoslas en serio.

En las pasadas elecciones catalanas, el PP propuso en su web un juego en el que se disparaba contra inmigrantes "ilegales" que se tiraban en paracaídas; el juez no visto delito en esto; una ocasión perdida para ser ejemplarizante. Esto ha ocurrido en el mismo año en el que en Francia se llevaron a cabo expulsiones masivas de gitanos rumanos por la sola razón de su etnia; que sí, que los yanquis son unos cafres que les gusta más la pólvora que a un tonto un lápiz, pero no nos chupemos las pollas los europeos, que nosotros somos los inventores y máximos exponentes del fascismo racista. Rascas un poco, y a media Europa le vuelven a salir los correajes de bestia parda.

Y, ¿no hemos tenido que oír aquí poco menos que Zapatero llegó al poder gracias a un pacto de sangre con ETA?, la extensiones de derechos civiles a los homosexuales ¿no era un plan para destruir a la familia?, la reformas de los estatutos ¿no son en realidad la voladura de la milenaria unidad de España? Zapatero ha sido, zETAp, ha sido Zparo; ha sido el anticristo literalmente. Media España ha caído en el infantilismo de creer que la crisis es única y exclusivamente de su responsabilidad y que cuando se vaya todo se arregalará mágicamente y las fuentes manarán leche y miel. Llegamos a un extremo en el que todo lo que ocurre en España está relacionado con Zapatero, este cartel lo vi esta semana en una cafetería de Oviedo:



Lo cierto es que la ley antitabaco se pactó entre distintos grupos parlamentarios, pero es igual, ahí tenemos a ZP, pimpampum de todo lo que pasa, él mismo ha dicho que tomará medidas impopulares "cueste lo que me cueste"; es el chivo expiatorio de todo lo que nos ocurre. ¿Cuánto falta para que alguien se decida a expiar en él todos nuestros males?

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