sábado, 8 de enero de 2011

Para el niño y para la niña



Tuve en mis manos una vez el libro Tarántula de Thierry Jonquet y no lo compré, quizá sea hora de que lo haga porque la historia promete. Libremente inspirada en su argumento está la sinopsis de la nueva película de Pedro Almodóvar, La piel que habito, que según se ha anunciado ahora se va a estrenar el próximo mes de septiembre.

Desconozco en detalle la trama de Jonquet, aunque parece claro que Almodóvar va a tomar de ella la historia del cirujano plástico que, por venganza, captura a un hombre para transformarlo en mujer. Dice Almodóvar que esta será una historia de horror, pero "sin gritos ni susurros".




Es curioso, desde luego, la de Almodóvar será una película totalmente distinta, pero en esencia el argumento que se nos ha descrito es el de una película de 2010 (que creo que aún no se ha estrenado en España) y que sí es declaradamente de ese horror que lleva a la pantalla muchos gritos, no sé si algún susurro. Hablo de Victim, trabajo a cuatro manos de los directores Matt Eskandari y Michael Pierce y que también narra el secuestro de un joven a manos de un cirujano loco que quiere volverlo una muchacha. El trailer acojona:



Una historia de cambio de sexo forzado es, seguramente, una de las fantasías más aterradoras para el común de los varones, seguramente también una de las más oscuramente seductoras. ¿Cómo sería algo así? Pues horrible de verdad, porque las historias verdaderas siempre son mucho más horripilantes que los que se pueda imaginar uno en oscuros sótanos de científicos locos con bisturí. Está documentado el caso de los gemelos Bruce y Brian Reimer. El primero sufrió un accidente durante una operacion médica siendo un bebé y perdió el pene, el doctor Money (un experto en cambios de identidad de género) convenció a los padres para que criaran a Bruce como una niña convencido de que la identidad sexual es pura construcción social. Fue un fracaso, ambos gemelos llevaron una vida muy desgraciada que terminó con el suicidio.


Conviene no confundir estas historias --reales o imaginadas-- de cambios forzados con aquellas que con frecuencia sufren quienes padecen disforia de género, los más comunmente conocidos como cambios de sexo, y que constituyen uno de los colectivos más injustamente tratados de nuestra sociedad. Hay muchas más, pero si tuviera que recomendar una buena película sobre este tema me cantaría por Transamerica, que es una historia bellísima y con muy buenas interpretaciones.

Y si pese a todo esto no os basta y el asunto os carcome y os reclama historias de esas que se leen con una sola mano, no busqueis más que el Shangri La de ese tipo de historias es este.

Buenas noches.

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