jueves, 3 de febrero de 2011

¿Es usted decente?


Hoy das una patada y te salen unos cuantos artículos a favor y en contra la de la decisión de El País de cancelar su colaboración con Nacho Vigalondo por una broma de humor negro en Twitter. Vi la broma en directo y pasé bastante del tema; vi las reacciones de gente enojada y de apoyo incondicional y también pasé bastante del tema. Particularmente creo que se puede hacer humor de todo, e incluso con las cosas más crudas, sólo es cuestión de tiempo. No me cuesta mucho distinguir a quien hace un comentario realmente malvado de quien tiene un ataque de diva de la provocación. No sé, que me daba un poco igual el tema.

El caso es que ya no me parece tan superfluo que lo hayan liquidado de El País; no lo es porque cada vez me encuentro más casos parecidos en mi entorno y no de gente con la notariedad de Vigalondo, gente de la que nadie sabe nada. Pero que que un día, hizo en Twitter o en Facebook o en su blog un comentario que pisó algún callo, a veces una chorrada, a veces una verdad como un puño. Y entonces la empresa en la que ese alguien trabaja decide tomar represalias y exigirle aclaraciones por algo que ha dicho en un medio totalmente ajeno.

Vamos a una sociedad en la que las empresas no sólo quieren controlar qué hacemos en nuestros puestos de trabajo (lo normal) sino si somos decentes fuera del trabajo, decentes según su criterio, por supuesto.

Y eso no mola nada, es hitleriano, que quieren que les diga.

1 comentario:

Evitadinamita dijo...

Tiene usted toda la razón. Lo dice una que también lo vio en directo y pasó... hasta que me pareció cansino el tema y puse que Vigalondo me caía mal en Fb por pesao. Y no quedó ahí la cosa, porque, ajena al cierre del blog (qué raro que yo la cague por no haberme enterado de algo...:S) todavía andaba anoche explicando cenizamente mi postura.
Hoy me siento un poquico gilipollas, la verdad.