martes, 22 de marzo de 2011

Cómo usar un crucifijo


A primera vista, la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que permite a Italia mantener los crucifijos en las aulas parece una gran derrota para el laicismo, pero en realidad no lo es, qué va, es una renuncia de la religión a los propios símbolos.

La sentencia sólo es definitiva para Italia y asegura que la cruz en la escuela no constituye adoctrinamiento para el alumno, es un elemento más del mobiliario en la clase, lo mismo que el mapa de la geografía física de Europa, es como la escuadra y el cartabón grandes para pintar geometría en la pizarra, como las perchas para colgar los abrigos.

Claro que es distinto porque todas esas cosas tienen alguna utilidad en la docencia o la comodidad de los estudiantes, pero el crucifijo no tiene ninguna. Es como un dibujo obsceno grabado con navaja en el pupitre por algún alumno gamberro varias generaciones atrás y que se topan los del nuevo curso.

Los más radicales han querido ver en esta sentencia que el Tribunal reconoce las raíces cristianas de Europa pero lo cierto es que no hay nada de eso.

Sería; primero, un reduccionismo cultural porque para hablar con rigor de las raíces europeas habría que poner aras a Zeus / Júpiter en las escuelas; pero también un imposible jurídico, porque se no se podría mantener la separación Iglesia-Estado ni la aconfesionalidad de la Unión con ese reconocimiento.

Los europeos de hoy son cristianos pero también judíos, musulmanes, o budistas y, cada vez más, agnósticos y ateos. Con el tema del crucifijo ha quedado clara que la estrategia de la Iglesia ha sido ir declarándose aconfesional ella misma; probablemente porque, más que la religión, lo que le interesa es seguir en el candelero.

Vamos que, si la cruz no es un símbolo religioso sino cultural con el que cualquiera puede identificarse no sé a qué vienen tantas protestas cuando algún artista provocador usa una cruz en alguna de sus obras, ¿de qué se ofenden entonces los obispos? Podremos usar un crucifijo en las más diversas actividades de la vida cotidiana sin temor a molestar a nadie ya que nada representa para nadie.

Podremos usar el crucifijo para remover los macarrones en la olla hirviendo y que no se peguen y nos queden al dente; podremos lanzarlo en el parque para que nuestro perro nos lo vuelva a traer en la boca si está bien entrenado; puede guardarse en el maletero del coche y servir para mantener el capó abierto en caso de avería en la carretera.

En España tenemos más o menos arreglado el asunto en el colegio, pero como lo que la naturaleza no da tampoco lo presta Salamanca, ahora discutimos por la presencia de capillas católicas en las universidades. Y el caso es que con gran polémica después de que una performance en la Complutense terminara con algunas protestantes (ni calvinistas ni luteranas) enseñando los pechos.

De momento, los defensores de las capillas universitarias no han tratado de convencernos de que son centros culturales aconfesionales. Reconocen que allí dicen misas aunque no se entiende para qué, habiendo tantas iglesias fuera del campus que no se llenan. Debe de ser una estrategia de márketing como las de las franquicias de comida rápida que se instalan en todos los centros comerciales aunque tengan poca clientela, porque hay que estar. Y entonces, una vez más, hay que ver qué poco respeto tienen por su religión los religiosos.


1 comentario:

Rodolfo Plata dijo...

LAS RAICES CRISTIANAS DE EUROPA: En las provincias greco romanas, el cristianismo se inició como un movimiento laico: La Epístola apócrifa de los Hechos de Felipe, expone al cristianismo como continuación de la educación en los valores de la paideía griega, que tenía como propósito educar a la juventud en la virtud (desarrollo de la espiritualidad) y la sabiduría (cuidado de la verdad), mediante la práctica continua de ejercicios espirituales (cultivo de sí), a efecto de prevenir y curar las enfermedades del alma. El educador utilizando el discurso filosófico, más que informar trataba de inducir transformaciones buenas y convenientes para si mismo y la sociedad, motivando a los jóvenes a practicar las virtudes opuestas a los defectos encontrados en el fondo del alma, a efecto de adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos). El apóstol Felipe introdujo en los ejercicios espirituales la paideia de Cristo a fin de alcanzar la trascendencia humana (patente en Cristo) y la sociedad perfecta (Reino de Dios). A partir de entonces, los pueblos helénicos tomando a Cristo como ejemplo de lo que es la trascendencia humana, lo siguieron no como Dios, sino como hombre, a fin de alcanzar los fines de la paideia (la supra humanidad); por ello lucharon por helenizar el cristianismo estructurando la fe conforme a la razón. Tarea a la que se avocaron: San Basilio, San Gregorio, San Agustín y San Clemente de Alejandría (utilizando el pensamiento de los filósofos greco romanos: Aristóteles, Cicerón, Diógenes, Isócrates, Platón, Séneca, Sócrates, Marco Aurelio,,,),. Lo cual propició el choque entre culturas ante la oposición radical e intransigente de los príncipes de la sinagoga al uso de la razón en cuestiones sagradas tendente a evitar que se helenizara el cristianismo para mantenerlo sujeto a la Sinagoga. Desde entonces el talón de Aquiles de la doctrina de la Iglesia ha sido el profetismo judío y el fideísmo bíblico, al abrogar la enseñanza sobre el uso de la razón en cuestiones de fe que Cristo había revelado metafóricamente al ciego de nacimiento (Jn IX, 39), para hacer un juicio justo de nuestras creencias a fin de encontrar la verdad que nos liberara de las falsas certezas de la fe que nos mantienen ciegos__ Provocando en los pueblos cristianos la estulticia generalizada y la entronización del oscurantismo, al olvidar las raíces helenistas de nuestra cultura; lo cual ha convertido las Iglesias en sinagogas, los sacerdotes en rabinos, los cristianos en siervos del gobierno mundial judío, y el judeo cristianismo en religión basura. Así el movimiento cristiano dejó de ser laico y dejó de perseguir los fines últimos de la educación en la paideía; y por ello, no hemos alcanzado la sociedad perfecta ni la trascendencia humana. http://www.scribd.com/doc/33094675/BREVE-JUICIO-SUMARIO-AL-JUDEO-CRISTIANISMO-EN-DEFENSA-DEL-ESTADO-LA-IGLESIA-Y-LA-SOCIEDAD