lunes, 21 de marzo de 2011

Guerra y razón



Hay un capítulo de los Simpson (Bart el general, capítulo V de la primera temporada) en el que el primogénito de la familia, cansado de los matones de la escuela, termina poniendo fin a los abusos gracias a la ayuda del abuelo Abe, que le explica tácticas militares y lo resuelve por las bravas. Al terminar, para matizar la posible lectura belicista del episodio, Bart se dirige a la audiencia y recuerda que las guerras no son buenas, con tres excepciones claro: "la Guerra de Independencia, la II Guerra Mundial y la Guerra de las Galaxias". Está claro que ningún americano podrá jamás renegar de su guerra fundacional; la II Guerra Mundial tiene más peros porque, aunque se libró contra quien para el canon contemporáneo constituye la personificación del mal absoluto, se comentieron muchas barbaridades en el bando de los buenos (no las menores dos bombas atómicas sobre Japón y la violación en masa de todas las mujeres alemanas que se toparon los rusos en su camino a Berlín). Sobre las bondades de la Guerra de las Galaxias no tengo nada que objetar.

¿Y sobre la de Libia? Pues unas cuantas cosas, porque menos los conflictos con los Sith todas las guerras son una mierda de grandes proporciones que, además de extrema violencia (que es lo propio) se acompañan de enfermedades, hambre, muchísimas víctimas inocentes, y todo tipo de desgracias imaginables e inimaginables hasta que entran de noche en tu casa rompiendo la puerta. Dicen que la primera víctima de una guerra es la verdad, y nada más cierto, sobre la de Libia hay muchas dudas, y siempre se podrán poner muchos ejemplos de por qué se ataca en este sitio concreto mientras se deja abandonados a tantos otros. Aquí han tratado de responder a eso.

En todo caso resulta curioso el afán de la carcundia española por usar esta guerra como venganza por los agravios de Irak. Quien más quien menos se pasado las últimas horas preguntándose dónde están "los de la ceja" y recordándonos que Sadam Hussein también era muy tirano y dado a atacar a la población civil. He enlazado este artículo de Manuel Calleja, de ABC, porque resume muy bien todos estos tópicos. Vamos a responderlos.

Empecemos por dónde están "los de la ceja", pero antes que nada, ¿quiénes son "los de la ceja"? Son un grupo de artistas de variada calidad que en las últimas elecciones nacionales grabaron un vídeo con una canción Defender la alegría, para apoyar la candidatura de Zapatero. Es este:



Pueden pasar adelante y atrás el vídeo todo lo que quieran, no encontrarán a Pilar Bardem, ni a su hijo Javier. Tampoco a Willy Toledo. Quiero decir que, lo de "la ceja" es un poco como "los rojos" del franquismo, que agrupó a todo aquel que se opusiera al régimen, lo mismo fuera comunista, socialdemócrata, anarquista o simplemente normal con dos dedos de frente. Se llama "de la ceja" a cualquiera que haya protestado contra la Guerra de Irak o el derrame de petroleo del Prestige en una cómoda simplificación muy útil para el agitprop reaccionario. Pero falso, claro. Algunos de los que gritaron "No a la guerra" en 2003, también lo gritaron ayer. Hay gente que se opone a todo conflicto por principio, hay gente que se opone a los conflictos basados en falsedades palmarias y apoya (o no siente que sea necesario protestar con ellos si están amparados por la legalidad internacional) y hay gente que lo único que le importa de las guerras es si Pilar Bardem protesta o no.

Porque sí que hay unas cuantas diferencias entre la guerra de Irak y la de Libia, aunque se empeñe Manuel Calleja. Dice el articulista de ABC que ambas son guerras, y es verdad; pero afirma que en la de Irak no participó ningún soldado español en el ataque. Hay que matizar eso; y no porque ciertamente hubiera efectivos españoles en la zona aunque no entraran en combate, es que en Irak murieron siete agentes de inteligencia españoles en una emboscada al sur de Bagdad. Población civil de la zona pisoteó sus cadáveres entre vítores. El Centro Nacional de Inteligencia depende orgánicamente del Ministerio de Defensa. Es un matiz, pero el diablo está en los detalles.

Añade Calleja que ambas guerra son "legales" porque si la de Libia ha contado con las bendiciones de la ONU también la de Irak tuvo su resolución, no solo la 1441, sino la 1483. Pero hay un problema, se trata de una resolución aprobada con los hechos consumados, dos meses después de la invasión. Es una mentira muy golosa, pero es totalmente falso que sean resoluciones comparables. Es más, la guerra de Irak se justificó por múltiples motivos que iban cambiando según avanzaban los meses. Se dijo que Sadam Hussein colaboraba con Al Qaeda y tenía relación con el 11-S, argumento absurdo que no se tragó nadie salvo parte de la opinión pública de EEUU que aún lo cree; se dijo luego que guardaba armas de destrucción masiva de las que nadie ha tenido jamás noticia alguna; y luego, mucho después, se acordaron de que era un tirano muy malo que masacraba a los kurdos al norte. Hoy se repite mucho que Gadafi tiene un amplio álbum fotográfico compartiendo sonrisas con algunos de los líderes que hoy le atacan, entre ellos Zapatero, es bien cierto. También tenía su álbum Sadam, más pequeño, pero durante mucho tiempo fue un monstruo alimentado por Occidente para enfrentarse a Irán. Hasta Donald Rumsfel tiene su foto con él:



Que va, la propia resolución 1483 de la ONU en Irak deja claro que el motivo de la guerra es el petróleo. Se explicita que EEUU y Reino Unido usen sus pozos para "la reconstrucción del país". Hasta Jeb Bush, el hermano del presidente que creía que España era una república (algo bananera), vino a decirnos que sumarnos a esa guerra iba a tener "beneficios que no se pueden imaginar hoy en día".

Quiero decir que la ONU es muy mierdolera, y que funciona muy mal muchas veces, pero es lo único que hay para tomar como referencia. Y cuando no se lo puso fácil a George W. Bush se lanzó una fuerte campaña de desprestigio a Naciones Unidas y los halcones más furibundos de aquí y allí soñaron con un mundo sin ella en el que ellos fueran directorio global que designa ejes del mal. Aznar se hizo una foto con Blair y Bush en las Azores, Zapatero en Madrid con Ban Ki Moon. Sí que hay alguna diferencia. Obviamente resulta bastante dudoso que grandes potencias se lancen a mover sus buque y aviones solo por motivos humanitarios, parece bastante evidente que querrán sacar tajada, quizá la diferencia es que no lo hacen con el basto desparpajo de Jeb. Pero también es cierto que la guerra de Libia sucede en un mundo diferente, después de dos revueltas populares en Túnez y el Egipto, con las que guarda alguna (y alguna no) relación. Y que la zona de exclusión aérea ha sido solicitada por la Liga Árabe, aunque después haya matizado y luego se haya matizado otra vez.

Creo que aquí hay muchas razones que expliquen y aclaren el pasmo que tanto carca siente estos días porque no hay manifestaciones masivas en las calles para oponerse al ataque a Libia. Seguramente se encontrarán varias protestas en los próximos días y las recogerán como folcklóricos desfiles de los perroflautas de siempre, los abajofirmantes que tanto les preocupan. Yo sí veo diferencias entre ambas guerras, no digo que me parezca bien esta, como Albert Camus solo sería del partido de los que no creen tener toda la razón.

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