miércoles, 16 de marzo de 2011

Lo importante

Diría que soy moderadamente antinuclear, ha tratado de acercarme al debate de estos días sobre la crisis de Fukushima con la mente abierta, dispuesto a escuchar todos los argumentos. El mejor sigue siendo Yuri.

He encontrado de todo, desde luego gente muy catastrofista y desinformada en el lado al que yo me siento más cercano; pero me ha sorprendido encontrar un fanatismo increíble entre pronucleares que, de primeras, no parecen en absoluto gente a sueldo de ese lobby; que en cualquier otro tema tratan de buscar razonamientos lógicos. En este no; he leído insultos, llamar ignorantes científicos a estrictos martillos de magufos que, luego, escribían tranquilamente que la energía solar no funciona si el cielo está nublado. No es así, la capacidad de los paneles puede disminuir drásticamente (hasta un 50% o 5%) dependiendo de lo nublado que esté. Pero siguen funcionando. Es un matiz, claro que sí, pero precisamente yo creía que lo científico era alejarse posiciones maximalistas. Algunos de mis gurús de internet preferidos, gente que en el tema de los derechos de autor se carcajea de los informes y estudios que publique la Sgae o cualquier otra entidad semejante por su evidente parcialidad; se refería estos días a informes del Foro Nuclear como si fueran artículos de Science o Nature.

¿Por qué? En parte por el muy bien aceptado socialmente (en la red, sobre todo) desdén y desprecio hacia los medios tradicionales. Claro que sí, hay sensacionalismo, hay titulares amarillistas y apocalíticos; nadie medianamente informado puede defender que hoy el periodismo vive uno de sus mejores momentos. No romperé una lanza por ninguno de los dinosaurios de la prensa antigualla que se aferra en vano a los privilegios de un cuarto poder caduco en el que cada vez menos gente cree. Pero si el pecado de la prensa tradicional es falta de rigor, el de los integrados de la web 2.0 es su arrogancia. La libertad de información es un derecho de todo el mundo, no de los periodistas; hacer periodismo ciudadano implica también la responsabilidad de informarse en fuentes muy distintas; de tamizar mucho de entre todo lo que se lee. También hay que ser editor, y seleccionar, y desechar lo que no tiene buena pinta.

En mi muro de Facebook han coincidido estos dos enlaces:





Me ha hecho preguntarme cuánto hay que pagar para lo segundo. Y qué es más importante si vamos a contar una noticia de los que nos cuentan las noticias.

Acabo. No, no es cierto que la noticia en Japón sea el terremoto y la crisis nuclear un tema accesorio que se está aprovechando torticeramente. La noticia es que hubo un terremoto muy grave; que por si fuera poco le siguió un tsunami devastador; y que si eso no fuera suficiente, el drama se agrava con los problemas de una central nuclear afectada por esos desastres naturales. Y con todo mi corazón deseo que se arregle todo de la mejor manera posible, que los escapes de radiación sean totalmente inofensivos, que dentro de unos años Fukushima no nos suene de nada porque no pasó nada. De verdad.

3 comentarios:

Gracchus Babeuf dijo...

Yo tengo mis prejuicios incrustados en el occipucio, pero leer a Yuri es mano de santo.

Evitadinamita dijo...

Extraordinaria exhibición de sentido común.
Estoy completamente de acuerdo con la ausencia de objetividad por una parte y por la otra.
Yo soy antinuclear y me he sentido abochornada por las manifestaciones irreflexivas de gente como Carlos Bravo (la eminencia de Greenpeace) y muy indignada con todas aquellas declaraciones de los próximos al lobby pronuclear cuando apenas habían pasado 24h desde el desastre.
Yuri ha sido de los pocos que ha esperado a tener datos mínimamente fidedignos para pronunciarse y ha reconocido hoy sus propios errores tempraneros, lo que le sitúa en una posición de honestidad neutral bastante más elevada que la del resto, sean de una posición o de otra.
Y lo que comentas acerca del fanatismo de ciertos gurús interneteros, varios de los cuales se han instalado en una posición de mutis por el foro (hablo del Irreductible, que hace unas semanas se mofaba de un artículo antinuclear moderado de Escolar)o bien han optado por la indiferencia, actualizando acerca de otros temas como que no fuera con ellos, lo comparto y me apena porque me decepciona profundamente.

Hoy he visto incluso que, en microsiervos hablan de la diferencia horaria entre Japón y España. Pues bien: parece ser que son los únicos que no siguen la NHK, porque esta tarde he leído que en Japón se hace de noche a las 19:15, casi dos horas más tarde de la hora real del ocaso nipón y que es un dato que, debido a los cortes eléctricos por lo que ya sabemos, continuamente proporciona la televisión pública japonesa.

Todo super guays...

Ni dijo...

Me quedo con tu frase "si el pecado de la prensa tradicional es falta de rigor, el de los integrados de la web 2.0 es su arrogancia". Certera. Y me duele más cuando los arrogantes son cercanos a la ciencia, que para mí representa la apertura de miras frente al pensamiento único de la no-ciencia.

En cuanto al debate nuclear, el tiempo dará la perspectiva adecuada. Y al decir esto, implícitamente es porque aún creo que el accidente de Fukushima no es el argumento definitivo en contra de la energía nuclear, y que, como en todo, lo que hay son argumentos a favor y en contra.