martes, 1 de marzo de 2011

Mejor miremos Wisconsin


Será que ha calado ese prejuicio francés de que África empieza en los Pirineos, pero no acabo de comprender por qué tanta gente trata de establecer paralelismos entre las revueltas que están recorriendo varios países árabes y cualquier cosa que pase en España. Es algo normal entre los perroflautas que no saben en qué mundo viven, pero también se han apuntado a la hipérbole señores tan serios como Esteban González Pons que comparó el hartazgo de los egipcios con Mubarak al que puedan sentir los españoles por Zapatero; o Patxi López cuando comparó a los vascos con los libios “buscando la libertad”. Es sobre todo una falta de respeto para egipcios, tunecinos y libios que se están ganando lo suyo con un valor que hace tiempo que no se veía por aquí, y se olvida que cuando decimos que esa gente se juega la vida no hablamos con metáforas y es literal.

Pero además es que sí está ocurriendo una revuelta en el mundo con la que podríamos identificarnos, no solo los españoles, sino todos los europeos en general y que --quizá precisamente por eso-- está pasando totalmente desapercibida en los medios. Se trata del caso de Wisconsin, un estado de Norteamérica en el que su gobernador, Scott Walker, pretende aprobar un decreto que suprime varias prestaciones sociales de los trabajadores públicos y, además, suprime el derecho sindical a cualquier negociación colectiva que no sea estrictamente la salarial. ¿No les suena? También suprimir los convenios colectivos es uno de los puntos principales de la agenda con la que nos dan la matraca un día sí y otro también supuestos economistas de prestigio que, a poco que se escarbe, se descubre que tienen pudientes patrocinadores. También en Wisconsin el plan del gobernador ha contando con el respaldo de empresarios millonarios que financian el ultraconservador Tea Party . El caso es que, bomberos, maestros, médicos e incluso los policías que enviaron a vigilar las protestas y acabaron uniéndose a ellas, llevan alrededor de dos semanas rodeando la sede del parlamento para defender sus derechos; mientras la oposición demócrata ha abandonado el estado para forzar la falta de quorum y obstaculizar así la aprobación del decreto.

En este nuevo mundo que comienza más vale que vayamos desprendiéndonos de unos cuantos prejuicios porque resulta que de ningún modo los pueblos árabes tienen algo en su idiosincrasia que los hace incompatibles con la democracia y, además, es el muy liberal EEUU es que está ahora mismo a la vanguardia de la lucha sindical.

Corrijo, algo de común deben de tener las protestas de África, de Wisconsin y las que no hay aquí; porque en la plaza Tahrir de El Cairo levantaron pancartas que animaban a los norteamericanos diciendo que su lucha era la misma (hasta les envían pizza); y es que los árabes se oponen a tiranos que han expoliado sus países; y en Occidente nos enfrentamos a una crisis que, en realidad, es una estafa. En España, las empresas del Ibex-35 han logrado un 20% de beneficios y, a pesar de todo, algunas quieren reducir plantilla. La multinacional ExxonMobil utiliza la ingeniería contable nacional para no pagar un euro en impuestos localizando aquí una filial que tiene un único empleado. Quienes provocaron la recesión se están forrando con ella, a nuestra costa. El problema de la economía es, en realidad, político; porque la democracia se la ha cedido a una casta mafiosa.


Más fotos de Wisconsin.

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