viernes, 15 de abril de 2011

De tetas




Siempre que hay una teta hay una polémica, esta semana la habido en Menorca, por la retirada, tras la denuncia de Esquerra Unida, de un cartel de Partido Democrático de Ciutadella (PDC), en el que su candidata sostiene sus pechos con las manos. En realidad, no se trata de un cartel electoral, al menos no de uno de los que llenan los espacios electorales acotados para tal uso, sino que la candidata lo exhibió en su propia sede, para llamar la atención supongo. Y tuvo éxito.




Muchos han recordado a propósito de este caso que el uso del desnudo, y de la provocación sexual, no es muy novedoso en los comicios. El candidato de Ciutadans, Albert Rivera, posó desnudo en el cartel que le llevó por primera vez al parlamento de Cataluña; y en las últimas elecciones, se desnudaron sus partidarios en un vídeo.



También hubo una candidata al senado de Bélgica, Tania Dervaux, que prometía felaciones a sus votantes. Y ante el éxito de la oferta tuvo que apresurarse a aclarar que, como casi todas las promesas electorales, solo era una broma.



Esos ya se los sabían todos; menos sugerente y menos conocidos, es este otro cartel en el que la actual canciller alemana, enseña pechuga junto a otra candidata democristiana bajo el lema "Tenemos más que ofrecer", que también dio para muchas interpretaciones.

Lo que me ha llamado la atención es que se ordenara retirar un cartel por ser una ofensa para la mujer, cuando ha sido la propia mujer dueña de sus pechos quien los exhibe con orgullo. Que se trata de un recurso barato, vale; que supone un caso de más de vulgarización de la política, también; pero no menos que la habitual sarta de sandeces que se suelen echar en cara los partidos políticos. Dice la interesada, Soledad Sánchez Mohamed, que ella es una "feminista de los años 60 que defiende la igualdad del cuerpo humano" y que son unos puritanos quienes han denunciado su pectoral cartel. Y tiene razón en algo; hay un feminismo alegre y sin pudor que se regocijaba en el desnudo porque no tenía pecado original y lo veía con naturalidad. Hoy ha sido eclipsado por otro dominado por las pacatas y que, en muchas ocasiones, resulta indistinguible de los más reaccionarios carcas que solo admiten, será por dogmas, la postura del misionero.

2 comentarios:

The Doll dijo...

Es una prueba evidente de que nos movemos mas por impulsos que por principios, somos, facilmente manipulables.
saludos

Anónimo dijo...

Mas que un cartel electoral, se trata de un cartel erectoral, valga el juego de palabras...

Xavinger