sábado, 14 de mayo de 2011

Más vale ser punkie que arzobispo de Oviedo


En el ecuador de la campaña electoral en Asturias con la iglesia hemos topado. La pastoral del arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, para orientar el voto católico ha provocado una respuesta inmediata de quienes se han sentido más directamente aludidos en la izquierda del espectro electoral. Sanz, que ya dejó caer sus preferencias cuando se refirió despectivamente a algunos de los rostros más conocidos de manifestaciones pasadas como "los de la ceja"; también aquí tiró la piedra escondiendo la mano pero con fuertes críticas a "mentiras" en la gestión económica y defensa de su particular idea de la familia. Desde el PSOE le han reclamado que cada cual en su casa y en Izquierda Unida le han preguntado a qué divorciado votaría el arzobispo porque los dos candidatos conservadores (Isabel Pérez Espinosa en el PP; y Francisco Álvarez Cascos en FAC) lo están; el segundo reincidente.

Asturias está desacostumbrada con sus arzobispos. Pasó más de medio siglo con prelados como Tarancón o Díaz Merchán hasta la llegada de Carlos Osoro un hombre vacuo en sus discursos del que nadie podrá recordar nada de su paso inane por Asturias salvo lo de esconder en su palacio episcopal a las monjas rebeldes de Lumen Dei cuando se enfrentaron al Vaticano. Luego se fue a Valencia y se dedicó a saquear el patrimonio arquitectónico de sus vecinos. Y entonces llegó Sanz Montes, el arzobispo más lenguaraz del que se ha tenido noticia por aquí desde el siglo XX. Estas son algunas de sus perlas.

Según Sanz Montes, la violencia doméstica es una cosa deplorable, pero al mismo nivel que la demagogia feminista; ha presumido de mileurista (y ya podrá; que al fin y al cabo esos mil euros se los pagamos los mileuristas de verdad); dijo que las críticas a los casos de pederastia en la Iglesia eran una "campaña" de desprestigio, unos pocos árboles podridos en un bosque muy sano (pero es curioso y muy revelador sobre la extraña mentalidad de estos obispos que cuando un sacerdote adulto confiesa que le gusta acostarse con otros hombres adultos se le sancione sin contemplaciones mientras que los casos de pasión por los efebos traten de restarles importancia, poniendo a veces trabas a la justicia). El arzobispo despertó hace poco las críticas de varias ONG laicas por haber dicho que "vivían del cuento" y que solo las católicas cumplían su labor social. También sancionó al sacerdote Arturo García por fundar un partido para concurrir a estas elecciones porque ya se sabe, la iglesia no se mete en política.

Aunque quizá lo mejor sea esta esplendida lección de teodicea, un prodigio de argumentación teológica digno de la Universidad Pontificia de Salamaca, que Sanz espetó cuando Hawkings dijo que no hace falta dios para explicar el universo. Sanz dijo que sí y que baje dios y lo vea.

El título del post es por esta canción; aunque igual le cuadra mejor esta.

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