martes, 7 de junio de 2011

Metáfora del pepino



La crisis del pepino español que en realidad era de brotes de soja* alemanes es una metáfora excelente de cómo se ha desarrollado capítulo a capítulo la recesión económica europea estos años. Primero, con los retrasos de Merkel a la hora de anunciar ayudas a Grecia porque estaba en vísperas de unas elecciones regionales. Fueron unos días de demora pero bastaron para que la especulación hundiera la deuda griega sin remedio y la prensa amarilla alemana les propuso que pusieran a la venta sus islas, que tienen mucho archipiélago ocioso que sólo produce mitología. En España, todos los rumores sobre inminentes planes de rescate por parte de la UE surgieron de medios alemanes, y hasta Barroso se mosqueó con esa inquina; pero lo cierto es que así entre sospechas el bono alemán se convirtió en un valor refugio que pregunta por el tamaño de las orejas de los demás para financiarse mejor. Merkel gestiona una economía competitiva, industrial y que se basa en las exportaciones, pero lo hace desde el populismo de señalar tópicos del sur donde la gente tiene demasiadas vacaciones y duerme la siesta. Los rescates de Grecia, Irlanda o Portugal se han aprobado para asegurar el pago de deuda a bancos alemanes, algunos que han debido ser rescatados con dinero público, pero el conservadurismo ha tejido su respuesta a la crisis buscando enemigos externos. En Hamburgo tapan sus vergüenzas llamando guarros a los agricultores españoles, aquí se señala a los inmigrantes empadronados. Pero es lo mismo.




*Cuando escribí el artículo todavía se apuntaba a los brotes de soja, ya no.

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