jueves, 28 de julio de 2011

Camps y los derrotados


Tras la dimisión de Francisco Camps como presidente de Valencia sólo queda por saber qué tipo de vencedores escribirán esta historia y sus conclusiones. Para el PP ahora se trata de haberse quitado un muerto de encima que podía llegar a ponerse de verdad pesado en plena campaña de las generales. Para el PSOE se trata de una pequeña victoria sobre un político correoso que, además, había sido uno de los principales apoyos de Rajoy para mantenerse al frente de su partido. En realidad todo este asunto es un gran fracaso que pone de manifiesto nuestras miserias como país.

Camps dimitió a media tarde después de dudar por la mañana si acudiría al tribunal para declararse culpable. Lo que revela todo este caso es la tendencia de Rajoy a dejar que se pudran todos los problemas, su pusilanimidad a la hora de tomar decisiones difíciles (y en Asturias hay un buen ejemplo de esta actitud); algo que, sinceramente, no parece muy halagüeño para quien tiene todas las papeletas para ser el próximo presidente de España. Casi peor es que la causa de Camps se conozca como la de “los trajes”, cuando se trata de mucho más que unas prendas; de todo un desvío de fondos públicos en un momento de empobrecimiento de la comunidad. Porque a Camps le tenía que haber castigado su electorado; pero seguimos teniendo un cupo importante de votantes para el que la corrupción es un asunto menor, que realmente no comprende que les están robando a ellos, que no tiene el menor espíritu cívico. Es una derrota para todos.

No para cualquiera (28-07-11)

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