sábado, 6 de agosto de 2011

Maoístas de centro


Hay una leyenda urbana xenófoba en España que dice que los chinos están exentos de ciertos impuestos y que por eso tienen tantos locales comerciales y sus negocios prosperan. Es una falsedad, una más de las que se suelen repetir contra los inmigrantes en general, que suelen ser gente muy trabajadora y sacrificada. Hay casos de talleres clandestinos en los que las condiciones de trabajo son de pura esclavitud; pero más bien lo que suele haber son jornadas laborales maratonianas, salarios paupérrimos y cubículos donde hacinar a familias enteras. Miradlo bien, es nuestro futuro.

Mientras se hunden las bolsas occidentales y la avaricia descontrolada del capitalismo financiero ahonda nuestra depresión, China compra deuda por doquier y acelera su conversión en la primera potencia mundial. Antes que nada, es una prueba evidente de la falsedad liberal de que capitalismo y democracia son un binomio inseparable. El gigante asiático crece en progresión geométrica sin conceder derechos políticos ni sociales. Hacia ahí nos dirigimos nosotros. Desaparecida ya nuestra soberanía económica, que ya no deciden los parlamentos sino los especuladores, las propuestas que nos hacen para combatir la crisis son competir a la baja, reducir nuestros sueldos y condiciones laborales. Así seréis más productivos. Leyes y urnas son un coñazo y un atraso para el crecimiento, nuestra revolución cultural. Estos señores no tienen gorra con estrella sino corbata, pero son maoístas. De centro moderado, por supuesto.


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