viernes, 23 de septiembre de 2011

Cartografía oportuna

¿A quién le importan los mapas? Desde luego a los navegantes mucho. Los primeros mapas de la costa realmente efectivos, los llamados portulanos, dibujaban la silueta del litoral puerto a puerto, villa a villa hasta trazar el perímetro de Europa más por su geografía política que por la física porque eran más precisos los muelles que los cabos y las bahías.

El PP ha retirado un vídeo sobre la biografía de Rajoy en el que, para ilustrar sus vivencias juveniles en Galicia, mostraba de refilón un mapa soberanista que incluye territorios de Asturias y León. Primero se dieron cuenta los propios nacionalistas gallegos, que hicieron mucha chanza al respecto.


"No deja de ser una anécdota graciosa", dijeron fuentes del PP. Y realmente lo es; pero sorprende que se lo tomen así en un partido en el que los mapas en particular y las cuestiones de delimitaciones fronterizas en general suelen provocar huracanes mediáticos y son reconocidos casus belli para la confrontación cotidiana. El caso asturiano va y viene a la actualidad de vez en cuando; ya sea por la batalla por los derechos sobre la fala del Navia-Eo, que en Asturias se denomina lengua de transición y en Galicia dialecto del gallego; o ya sea porque se presenta una candidatura a la Unesco sobre cultura gallega en territorio asturiano. Son polémicas que se azuzaron más cuando el BNG gobernó Galicia en coalición con el PSOE y se quería crear confrontación con el PSOE que gobernaba en Asturias. Lleva tiempo callada, pero volverá.

No, lo importante es cuándo los mapas han sido objeto de querella política. En el País Vasco lo fue por décadas el mapa de la información meteorológica de la ETB; hasta que la llegada de los socialistas al poder con el apoyo del PP cambió la carta del tiempo entre muchos titulares. Y sin hablar de mapas estrictamente, lo cierto es que Valencia se hizo batalla por las fronteras audiovisuales hasta detener la emisión del canal autonómico catalán, TV3, que parece que volverá.

Hay otro caso, de un mapa también inventado que sí ha sido usado por la carcundia a menudo a pesar de que se trata de una leyenda urbana, el de Zapatero posando junto a Mohamed VI sonriendo ante la invasión cartográfica de Canarias y otros territorios de ultramar:


Por supuesto se trata de un montaje, nunca suficientemente desmentido, porque quienes lo suelen esgrimir son inmunes a los argumentos racionales y acabarán por responder que el mapa no será cierto pero vive dios y voto a bríos a que Zapatero es el mayor colaboracionista con el Islam y los moros desde el conde don Julián, y punto.

Así que volvemos a la primera pregunta, ¿a quién le importan los mapas? y ¿por qué unos sí y otros no?

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