jueves, 29 de septiembre de 2011

El club de la lucha de clases


Cuando Obama anunció su impuesto para ricos los republicanos le atacaron diciendo que quería regresar a la lucha de clases. Algo así nos pasó aquí con la recuperación del de patrimonio porque nuestros conservadores adujeron que iba contra la clase media que es, en su opinión, la única que existe. La tasa de Obama lleva el nombre del multimillonario Warren Buffett que al menos no es cínico, y declaró que no solo la lucha de clases es cierta sino que la suya es la que va ganando. Por mucho tiempo nos han insistido en que esta retórica de conflicto social estaba anquilosada y obsoleta. Pasa algo parecido a lo que se narra en la película El club de la lucha (Fight Club) donde la primera y la segunda norma de la organización es que no se debe hablar de ella. No por casualidad las dos primeras reglas de internet es que no se debe hablar de /b/, el subforo de 4Chan donde nació Anonymous.

Ayer, tras el escándalo por su entrevista en la BBC en la que proclamaba que a los corredores de bolsa la economía común les importa un pimiento y que ellos están para forrarse aunque se hunda el mundo, el broker Alessio Rastani decía que no era tal, que sólo quería llamar la atención. Es que no se habla de esas cosas Rastani. Quizá no sea un trader, pero el resto de lo que dijo es cierto. Rastani, de origen indio, es un ejemplo de la clase dominante que ya no hunde sus raíces en la oligarquía local sino que es global y adora el beneficio por encima de todo. La otra clase está inconsciente y aterrorizada ¿despertará?

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