sábado, 10 de septiembre de 2011

No lo gaste en vino


La previsión para España es cerrar el año con un déficit del 6% del PIB; pero con una cuarta parte del PIB en la economía sumergida la solución es evidente. José Blanco ha dicho que no da tiempo a crear un nuevo impuesto para los más ricos y Rubalcaba lo ha incluido en sus promesas para la próxima legislatura. En vano; no se trata tanto de proponer nuevos tributos como de afanarse en cobrar realmente los que ya existen y pesará como una losa en la gestión socialista no haberse tomado tiempo para hacerlo en los últimos años. En twitter he leído algunas de las justificaciones entre los pudientes a la hora de evaluar ese posible nuevo tributo o una persecución efectiva del fraude fiscal y vienen a decir algo así como “vale, que lo cobren pero que se gestione bien”. Me recordó a los que dan limosna a un mendigo pero le exigen que no lo gaste en vino, y es muy ilustrativa esta actitud porque entiende el pago al fisco como una especie de caridad y no es así.

Aun con la peor gestión imaginable, la contribución a Hacienda es obligatoria, lo es para los que no tienen SICAV ni acceso a paraísos fiscales. Un grave problema para las pymes es la morosidad de las administraciones, pero es que los dueños de esas mismas empresas declaran de media menos que asalariados y pensionistas ¿no se dan cuenta de que son el origen de ese círculo vicioso? Aquí pretenden dar lecciones de buenas cuentas públicas los que te lanzan una mirada asesina cuando les pides una factura. El que quiera un estado raquítico que se vaya a Somalia.


No para cualquiera (10-09-11)

1 comentario:

Rober dijo...

Deberíamos incidir en la transparencia, en la eficiencia y en la eficacia de la gestión, para que nadie tuviera ese tipo de dudas.

Y a la vez atacar el fraude... 230.000 millones, con la presión fiscal actual, son unos 80.000 millones que el Estado deja de recaudar. 15.000 más que todo el sistema sanitario español... Una burla.