sábado, 17 de septiembre de 2011

No lo llame patrimonio


Cuando se aprobó el matrimonio gay hace dos legislaturas, sus oponentes, faltos ya de cualquier argumento racional contra aumentar los derechos civiles, recurrieron a la etimología para pedir que ya que se dejaba casarse a las personas del mismo sexo por lo menos que se llamara de otra manera, que matrimonio viene de madre. Lo decía mucho Benigno Blanco, del Foro Español por la Familia. Algo parecido pasa ahora con el patrimonio, toda vez que se ha aprobado la restauración de su impuesto y que ha llevado a los conservadores a recurrir de nuevo a la semántica, porque ya no se habla de que pueda afectar a los ricos sino a los ahorradores. Pero es una falacia, patrimonio viene de padre, de la herencia que nos deja el progenitor porque, en su origen (y ahora también) patrimonio nada tiene que ver con el ahorro y sí con lo que se recibe legado. El presidente Álvarez Cascos ya ha dicho que en Asturias no se aplicará ese impuesto con lo que nuestros ingresos, y nuestros servicios públicos, se verán mermados. Claro que, de algún modo, hay una relación entre los que apuestan por cambiar las denominaciones. Cuando Cascos tuvo que hacer público su patrimonio después de acceder a la presidencia de Asturias pidió un tiempo "conveniente" para darlo a conocer, el justo para traspasar la dirección de varias de sus empresas a Beningo Blanco. Claro que no es igual llamar a algo de una forma u otra, si no se podría parafrasear el lema de FAC para las elecciones generales, Más Foro Asturias Mejor Foro Español.


No para cualquiera (17-09-11)

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