martes, 25 de octubre de 2011

Tiempo de administradores



Es difícil alabarle algo a Zapatero a estas alturas, ya no le quiere nadie. Hasta en el PSOE le culpan del desastre electoral que viene, no sin algo de razón; aunque la idea que ha calado en todo el país de hacerle responsable de todos los males es bastante infantil. Pero ha sido con él cuando ha llegado el final de ETA y no se le puede descontar el mérito.

Por supuesto, en esto todo el mundo ha tenido su parte; cada uno de los presidentes que lo intentó. También Aznar cuando negoció con el MVLN y acercó presos al País Vasco hizo bien; y en cada tregua que rompió ETA fue perdiendo argumentos sobre todo de cara a los suyos. La diferencia es que ZP lo hizo sin apoyo de la oposición y entre el fragor de una carcunda desatada que le que acusó nada menos que de colaborar con los terroristas. Pero ya está aquí el comunicado y ha llegado tan al final de la legislatura, entre tal crisis, que el PSOE no podrá sacarle rédito electoral y será el PP quien administre la paz.

Parece adecuado para alguien como Rajoy, que nunca ha conseguido nada sino que cuenta como su mayor virtud ser administrador. De hecho, hasta su victoria se debe a cómo ha administrado sus silencios ante el hundimiento del rival. Ahora Rajoy se ha vestido de estadista y reconoce que el comunicado llega sin concesiones. Bien, porque tan malo como que hubiera una escisión en ETA es que la haya entre la derecha, la más cavernaria. Y la cosa es que ya hay esa escisión, que se llama FAC y que juega estos días a recoger el voto de los alterados a quienes Rajoy les pareció poco contundente. Y eso es una gran irresponsabilidad, una más.

No hay comentarios: