jueves, 10 de noviembre de 2011

Un sueño chino


Me levanté por la mañana para echarle un vistazo a los titulares de la prensa. Uno de Al Jazeera destacaba que Europa preparaba un recorte en su modelo de Estado del Bienestar para poder acceder a fondos chinos con los que pagar su deuda. Todos los elementos, el mensaje pero también el medio, son un buen ejemplo de la decadencia de Occidente. Zizek cuenta a menudo que en China está prohibidas las películas sobre viajes en el tiempo y también otras del género de ciencia-ficción en las que se muestren dimensiones paralelas, tipo Matrix. El objetivo es que nadie pueda imaginarse que es posible una realidad diferente a la que machaconamente muestra el estado como única posible. También añade Zizek que en Occidente no ha sido necesaria esa prohibición porque de hecho está vetada ya de facto en los medios, “podemos hacer películas en las que un asteroide destruye el planeta, pero no una en la que se acaba el capitalismo”, viene a decir. En todas las tertulias y análisis de la crisis, las soluciones que nos han llevado a la recesión, por los recortes, son las “necesarias”, se trata de “hacer los deberes”. Un modo de decir que quien proponga otra cosa apostará por lo inútil o que quiere escaquearse de obligaciones. Al fin y al cabo ¿no ha apostado China también por el capitalismo? Allí hay partido único y no libertades civiles pero reclama al mundo que relaje los derechos laborales para adecuarse a la ley de la oferta y la demanda. No podemos soñar con el fin del capitalismo pero empezamos a intuir que este modelo económico ya no necesita a la democracia y, de hecho, le está resultando un estorbo.


*La foto tiene su miga. Se trata de un anuncio de Toyota, dirigido a los nuevos ricos chinos, por primera vez se muestra a un blanco en una posición de servidumbre, fuente Sociological Images.

1 comentario:

José Ignacio dijo...

Coincides con Felipe Gonzalez en tu análisis.