sábado, 17 de diciembre de 2011

Legalizar el fraude


Después de defender medidas como los minijobs (trabajos por 400 euros, por debajo del salario mínimo) y la posibilidad de despedir a funcionarios, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, se justificó diciendo que para salir de esta crisis todos tendremos que hacer sacrificios. Tiene gracia porque nos gustaría conocer uno, uno solo, de los sacrificios que haya hecho la patronal española para salir de la crisis. Siendo España un país en el que la economía sumergida supone casi la cuarta parte del PIB; y que el fraude fiscal se concentra en las grandes empresas, ¿qué medidas propone Rosell para atajar esa lacra? Es más, si lo razonable es pensar que los principales perjudicados por la evasión fiscal son los empresarios que sí cumplen la ley ¿por qué la patronal se hace cómplice con su silencio? El PP y también la CEOE insisten en que para resolver el problema del paro hace falta una reforma laboral, una que facilite el despido. ¿Qué dificultades ha habido para despedir a 5 millones de personas? ¿De qué sirve legislar sobre nuevas modalidades de contrato si la opción más fácil es tener a la gente trabajando sin contrato? Da la impresión de que lo que pretende la patronal es legalizar las prácticas fraudulentas del mercado laboral español, sobre las que creció su riqueza en tiempo de bonanza con el mileurismo y la precariedad, ahora justificadas en época de recesión como una suerte de terrorismo económico. Pero, además de injustas, las propuestas de la patronal son ineficaces, ¿esperan vender sus productos y remontar la economía del país, conduciéndonos a un mercado de consumidores condenados al tercermundismo?


No para cualquiera (17-12-11)

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