domingo, 27 de febrero de 2011

Chicas en el cine

Es la noche de los Oscar y yo no pienso trasnochar para verlos. Pero por si se os hace larga la espera por las estatuillas que más os apetece ver o la ceremonia no cumple las expectativas os propongo esta página. The Girls in Film parte de la base de que se cumplen demasiados estereotipos de género en el cine comercial así que toma escenas de películas protagonizadas por hombres y las reproduce interpretadas por mujeres; a ver qué reacción provocan.

Esta es su propuesta para El Club de la Lucha.



No deja de ser algo curioso. En su página dan varias opciones a elegir para quien se pregunte por qué hacen esto. Lo más probable es que sea porque supone "un reto" cambiar "la perspectiva social asumida de lo que es debido y la forma correcta de hacer las cosas", aunque también pudiera ser por cambiar lo que suelen hacer los sábados por la noche que es "meternos en la bañera y frotarnos con la esponja". Al menos tienen mucho humor, algo de lo que suele carecer el feminismo oficial. Y es una pena.





viernes, 25 de febrero de 2011

Colbert Anon

La historia es que, ante la amenaza de que Wikileaks fuera a revelar documentos comprometedores para el sector financiero norteamericano, una empresa de seguridad ofreció un plan contra el proyecto de filtraciones y también contra Anonymous por defenderles. El caso es que les salió mal, muy mal (aquí en inglés, aquí algo más en español).

La historia de esta chapuza fue recopilada de forma hilarante ayer por Stephen Colbert, en este video.


Se aprecia en el minuto 4:22; pero en este vídeo está a cámara lenta:




Y esta es la imagen de Colbert homenajeando a la careta de Guy Fawkes, popularizada por V de Vendetta y que se ha hecho uno de los símbolos de Anonymous.







Y es que Colbert es tan guay que hasta está en el despacho de House:



El caso es que esto sucede después de que el Reino Unido haya aprobado la extradición de Julian Assange a Suecia, donde se le acusa de un particular delito sexual y que, muchos temen, solo sea el lugar desde donde enviarle a EEUU. Y allí hay pena de muerte. Nada de risa.

martes, 22 de febrero de 2011

Bien sentados, coño


No puedo contar ningún recuerdo personal, ni una valoración tamizada por el paso de los años de los sucesos del 23F porque yo no me acuerdo de nada, y no es amnesia es la insolencia de la juventud. De este tema lo último que me llamó la atención fue el ensayo-novela Anatomía de un instante de Javier Cercas porque tiene la virtud de ser de los pocos relatos del golpe que ni cae en la burda hagiografía del Rey ni tampoco en la conspiranoia de que todo fue un montaje.

Seguro que las tesis esotéricas sobre el asalto al Congreso todavía encuentran público, aunque la verdad es que ese nicho anda un poco saturado porque los buhoneros que no comercian con que el 11-M fue cosa de ETA, lo hacen con los extraterrestres de Roswell y, si no, con el pacto de la Zoreda.

Un verdadero experto sabe hilarlos todos porque el género fantástico no tiene las ataduras que impone el realismo estricto.

Sí es curioso cómo mucha gente ha inventado el recuerdo de que vio la entrada de Tejero en el Congreso, los disparos al techo, hasta la floja zancadilla a Gutiérrez Mellado (El País ha publicado las actas de los secretarios del Congreso), cuando es del todo imposible. La grabación para televisión no se emitía en directo, pudieron oírse los acontecimientos por la radio, lo demás es reconstrucción de la memoria a fuerza de reposiciones en los aniversarios. Así funciona la mente humana que necesita recrearse en las imágenes.

Quizá por todo eso no hay estupor, ni sobresaltos, por el golpe de estado que llevamos viviendo en los últimos años, ese en el que nuestros Estados, nuestros parlamentos, han perdido todo su poder legítimamente ganado en las urnas para ser subordinados obedientes de los mandatos que dictan los mercados, o los inversores.

Es un golpe sutil pero efectivo, las democracias occidentales hemos perdido toda nuestra independencia económica y llevamos a cabo reformas laborales y sociales que deben recibir el beneplácito de quienes se reúnen una vez al año en Davos o de los fieles perros guardianes que escriben su parecer en el Wall Street Journal.

No sacan tanques a la calle, pero de lunes a viernes disponen de la artillería suficiente para doblegar al más pintado con ataques especulativos en las bolsas de todo el mundo.

Es un golpe invisible porque así lo son quienes lo perpetran. En Túnez, en Egipto, la gente puede salir a la calle y señalar con el dedo a un tirano, pueden ponerle nombre y rostro a su opresor.

Aquí nos defendemos de un ente abstracto que ataca desde todas partes y que no tiene palacio que asediar. Los palanganeros de este monstruo amorfo tratan de explicarnos, los inversores son ahorradores , casi que la viejecita que va con su cartilla semanalmente al banco para comprobar que está en su sitio cada moneda.

Pero lo cierto es que el capitalismo global está en manos de gente capaz de comprar todo el cacao de Europa sólo para especular con su precio, gente que puede tumbar la libra y al banco de Inglaterra, gente que logra sus dividendos con trabajo infantil, con hambrunas o con guerras por combustible. Que sean invisibles no quita que sean sanguinarios. Eso a veces, otras son mezquinos codiciosos que buscan el beneficio fácil y, si sale mal, que entre todos les cubramos las pérdidas.

Como quieren los especuladores que invirtieron en la nueva Rumasa, en el aniversario de la vieja. Y aquí estamos todos quietos, todo el mundo, bien sentados, coño.

lunes, 21 de febrero de 2011

Si la Tierra fuera el centro del universo


Como la capacidad de los fanáticos para insistir en sus quimeras es inagotable, lo cierto es que no me ha sorprendido saber que todavía haya gente que defienda el geocentrismo, es decir, la creencia de que es la Tierra el centro del universo y alrededor de ella giran el resto de los astros.

Es preciso notar que los creacionistas en general, ya sean cuando reniegan de la evolución o de las evidencias astronómicas, tienen peligro no tanto por difundir tales sandeces sino porque siempre acompañan sus discursos de una agenda social ultraconservadora que nos acaba tocando las cosas de comer.

Todo esto viene al hilo de destacar este preciso gráfico animado de cómo sería el universo según la visión geocéntrica o heliocéntrica, de Tycho Brahe o de Copérnico respectivamente. Y un matiz final, la visión de Brahe no es un geocentrismo estricto, sino que defiende que que el Sol y la Luna giran alrededor de la Tierra, mientras que el resto de planetas describe órbitas alrededor del Sol.

miércoles, 16 de febrero de 2011

La tacones


La gresca hoy está entre Javier Cercas y Arcadi Espada. El primero defendió la, en su opinión, lícita introducción de la fantasía en un relato periodístico, el segundo le respondió escribiendo una artículo en el que aseguraba que al escritor le habían detenido en una redada contra la prostitución. Todo nace de un artículo contra la ley antitabaco de Manuel Rico en el que, pese a ser un fumador contumaz, concluía --para dar fuerza a sus argumentos-- que nunca había dado una calada. Todos los enlaces están en la nota de hoy en El País.

Vamos por orden cronológico. El artículo de Rico estuvo mal. Y suenan a mala excusa sus argumentos de que se trataba de una licencia poética, un recurso retórico, que, de ser así, resulta contraproducente. Si, para defender los derechos de los asalariados, escribiera yo "y conste que he sido autónomo toda mi vida"; trato de apoyarme en el valor de una supuesta imparcialidad en mis consideraciones que, a poco que se investigue, se verá que es falsa y, por tanto, me acusarán con razón de parcial.

Cercas, que es un buen escritor y que ha escrito tomos notables en los que difumina la frontera entre la novela y el ensayo, trata de defender que lo mismo se puede hacer en un periódico. Y no es así. Si el periodismo español fuera una especie de icono global de la veracidad, y el contraste de las fuentes, todavía tendría gracia como provocación, como una sacudida del canon establecido. Pero, precisamente, es lo contrario. Insistir en incrustar la ficción entre la realidad en nuestra prensa es como tirar un vaso de agua a un río. Es que es lo que pasa todos los días, sin apenas disimulo.

Arcadi Espada es un hombre desmedido; lanza un órdago a la grande y para advertirnos de que es la tacones quien quiere hablarnos de putas, directamente recurre a los burdeles. Él, que mientras desayuna nos comenta las minucias de El Mundo, los diferentes criterios de enfoque de una fotografía de Javier Bauluz o que Ignacio Ramonet copia y pega de discursos de Fidel Castro, calla sobre el mayor montaje de todos del periodismo español contemporáneo, el del 11M de su periódico. No hay debate aquí de deontología periodística; es una querella de divas sobre cuál lleva los tacones más altos.

Los que vamos a ras del suelo, con la suela muy llana, nos quedamos mirando, mientras que hace cuatro días, por una broma evidente en un medio ajeno al del periódico, se purgó a Nacho Vigalondo. Hay que joderse.

martes, 15 de febrero de 2011

Rato, el FMI y la magia


Tienen razón los que han salido en defensa de Rodrigo Rato después de conocerse el informe autocrítico del FMI sobre los orígenes de la crisis y su incapacidad, cuando no su complicidad criminal, a la hora de tomar medidas para evitarla.

Rato no hizo nada distinto de lo que hubiera hecho cualquier otro figurín de los que antes o después han puesto a presidir ese esotérico organismo que desde hace décadas no se dedica a la economía sino a la magia, al culto a una fantástica mano invisible del mercado que todo lo arregla, y al mantra de dejar hacer, dejar pasar; que, por supuesto, se refiere a dejar hacer barbaridades y dejar pasar triquiñuelas contables.

Es, por otro lado, exactamente lo mismo que siguen predicando ahora tanto el FMI como esa inagotable cabalgata de economistas que circula todos los días por los medios y siempre repiten las mismas recetas, austeridad salarial, flexibilidad en el despido y mucho descontrol fiscal, no me vayan a tocar a los culpables de la recesión que se puede liar.

Es injusto cargar en Rato toda la culpa porque lo cierto es que se trata de una responsabilidad general del gremio de economistas, que hace tiempo que dejaron de ser un oficio serio para convertirse en videntes echadores de cartas que sólo leen la buenaventura al payo con más parné.

Hasta Zapatero salió a quitarle hierro a las críticas a Rato porque piensa que así alguno cejará en su empeño de culparle exclusivamente a él de la crisis particular española, ¡qué inocente el presidente! La crisis nos ha obligado a contenernos en todo, hay que ahorrar hasta el pensamiento, así que ha cundido la simple y barata idea de que ZP es el causante de todos los males del país y que con su marcha todo se arreglará (de nuevo los sortilegios), por arte de magia.

Bueno, no, el PP ya ha comenzado a adelantar parte de su programa, privatizar lo que quede de patrimonio público y recuperar las desgravaciones fiscales por compra de vivienda, exactamente las mismas medidas que están en el origen del ladrillazo que ha arruinado nuestra economía; la primera burbuja de Rato, luego saltó a promover la financiera global. ¡Ah! Y despedir a muchos funcionarios, más desempleo para luchar contra el paro.

No trate de entenderlo, es como lo de abaratar el despido para fomentar la contratación con la reforma laboral de Zapatero; el intelecto le dice que es una incongruencia pero estamos hablando de prestidigitación que es en lo que ha derivado el capitalismo contemporáneo: nada en su bolsillo, nada en el otro, todo en el de la banca, ¡tachán! ¡Cuando en el PP dicen “supimos hacerlo y lo volveremos a hacer” están siendo totalmente sinceros, se trata de fomentar un nuevo pelotazo que aúpe la economía antes del siguiente castañazo; es el estilo del país. Tampoco se puede decir que ZP se concentrara demasiado en contenerlo la pasada legislatura. Lo cierto es que a los primeros que protestaron contra la especulación del suelo, quienes en 2006 se lanzaron a protestar clamando “No vas a tener casa en la puta vida” fueron recibidos como desarrapados inanes. Pero ellos tenían razón y era el FMI el que se equivocaba. Pero no fue su culpa, ni de Rato, ni de ZP.

Tiene razón Iñaki Gabilondo cuando dice que la letra del himno de España era “lo compré por 30, lo vendí por 50”, y a todo el mundo le parecía un truco excelente.


sábado, 12 de febrero de 2011

Contra Gorthaur


Dice Ramón Lobo en su twitter "después del mundo árabe, toca ir a por los mercados, que ya está bien", y tiene razón. Aparte de comparaciones oportunistas como la de Esteban González Pons tratando de llevar el ascua de Egipto a su sardina con España; las revueltas en Túnez, en El Cairo y las que previsiblemente puedan surgir en Yemen, Argelia o, incluso (soñar es gratis) en Marruecos, nos llenan de admiración por la valentía de miles de personas que se juegan el tipo contra tiranos que, hasta ayer, parecían omnipotentes.

Si todo sale bien (y eso es mucho decir todavía) Túnez y Egipto se labraran su camino hacia la democracia, o eso que nosotros hemos llamado democracia, un sistema con libre participación de partidos, separación de poderes en el que la soberanía recae en el pueblo, existe habeas corpus y hay unas garantías judicial mínimas. Dicen los viejos que las democracias son aburridas, y no lo dicen como una crítica, sino que son regímenes donde la confrontación política se reduce al mínimo, la convivencia social se valora mucho y las diferencias entre facciones se diluyen tanto que, a veces, es muy dificil distinguirlas. Esto es una simplificación, por supuesto.

El caso es que, con todas las pegas (que son muchas) estas democracias de Occidente son de lo mejor que nos podemos echar al hombro en este mundo y parecía convincente el aforismo de Churchill de que no son el mejor sistema pero, al menos, sí el menos malo. Hasta ahora, claro.

Quiero decir que, desde hace unos años, desde que estalló la crisis financiera global, las democracias occidentales han bajado mucho de nivel. No en vano, los estados han perdido prácticamente su soberanía económica y siguen sin resuello el firme paso que marcan los látigos de los especuladores. Los mercados deben ser satisfechos, a ellos se les debe dar confianza, a ellos les ofrecemos sacrificios, son tiranos sin nombre ni rostro que se saltan nuestras leyes, nuestros parlamentos, porque no conocen otra norma que el beneficio.

No es posible hacer una analogía entre lo que pasa en el mundo árabe y el occidental sin caer en la parodia, pero como es sábado sed clementes. Allí al menos tienen un rostro al que oponerse, pueden ponerle nombre y un apellido a su dictador, hay un tipo que debe marcharse para que dejen la plaza y se vayan a casa. ¿Y aquí? ¿quiénes son nuestros opresores?

Saltimbanquis de la política como Pons absténgase, por favor. No, a quienes se están forrando a costa de ver reducidos a la miseria a los demás no podemos ponerles cara ni nombre, no lo sabemos. El modelo de malvado al que nos enfrentamos es Sauron en El Señor de los Anillos (enlazo a la wikipedia inglesa porque el artículo de la española es muy decepcionante).

Quienes hayan visto las películas de Peter Jackson identificarán al señor de Mordor con el guerrero de la maza y armadura o con el ojo de fuego de Barad Dûr; es un recurso cinematográfico; en las novelas Sauron tiene un ojo como emblema, se sugiere ese forma para quienes lo perciben a traves de ensoñaciones o artefactos, pero la verdad es que Sauron (el de muchos nombres, como Gorthaur, la abominación del terror; o Annatar, el señor de los dones) no tiene rostro, ni forma, es una sombra. Lo cierto es que incluso ha impuesto a sus servidores que ni digan ni escriban su nombre. La modernidad de este villano es que no es tangible.

A algo así nos enfrentamos nosotros, a un monstruo amorfo que vive más allá de toda frontera, al que nunca podremos cercar en su palacio porque no tiene. No sé cómo podríamos plantarle cara, pero creo que la solución también está en El Señor de los Anillos, porque tienta a todos con su anillo de poder, de codicia; pero no se puede controlar. Debe ser destruido.

jueves, 10 de febrero de 2011

Los órganos de B-16


¿Puede el Papa donar sus órganos? Definitivamente no, es la respuesta oficial del secretario personal del Sumo Pontífice; quien explicó esta semana que Ratzinger era donante de órganos mientras era obispo; pero al convertirse en Benedicto XVI su cuerpo "pertenece a la iglesia".

Es curioso; probablemente tenga que ver con el concepto de resurrección de los católicos, que frente a lo que muchos piensa, no es el regreso de los espíritus ni nada semejante, sino una resurrección en toda regla, en cuerpo y alma, con una uña en cada dedo, el apéndice al final del intestino y todo lo demás.

Es por eso con lo que, con frecuencia, sale algún prelado a criticar las incineraciones, que ahora ya no están prohibidas, pero desde luego no las recomiendan.

Debe de ser por cosas así de raras (además de no dejar comulgar a los celiacos con hostias sin gluten entre otras excentricidades, o que la Unesco tiene un plan para volvernos gays) por lo que a cada vez más gente toda esta doctrina le parece ridícula. No por ninguna conspiración general.

martes, 8 de febrero de 2011

El negro nos gusta más


Creo que no se había escuchado tanto la frase “es necesario hacer sacrificios” en boca de nuestros principales líderes políticos desde la época en la que mayas y aztecas arrancaban el corazón a sus cautivos de guerra en las pirámides que levantaban en honor a sus oscuros y sanguinarios dioses. Ahora es por la crisis económica pero, como entonces, siempre hay quien sólo se ofrece para empuñar y afilar los puñales y quien tiene que tenderse boca arriba a pecho descubierto dispuesto a ceder todas las vísceras.

España ha culminado, o está lista para cerrar, las principales reformas que exigían los oscuros y sanguinarios dioses de esta estafa piramidal en que se ha convertido el capitalismo de mercado: una reforma laboral que abarata el despido, una larga extensión de la jubilación y la conversión de las cajas de ahorros en bancos. Con todo listo la semana pasada, se lo presentamos a Merkel como suma sacerdotisa, una ménade de la destrucción del Estado de Bienestar que asintió satisfecha. Antes de volver a Berlín aún tuvo tiempo de hacer un par de sugerencias, entre ellas, que se revise eso de que la subida de salarios varíe en función de los precios y que sería oportuno ligarlo mejor a la productividad.

En las reacciones que siguieron a esa propuesta y en unas palabras del presidente de la patronal de las pequeñas y medianas empresas en la presentación del acuerdo sobre las pensiones están las claves para entender por qué todas estas reformas se han quedado cojas y por qué la economía española va a tardar tanto en recuperarse.

Con sonrisa de anfitrión que espera ya que un huesped plomo coja la puerta, el gobierno y los sindicatos le dijeron a Merkel que no, que lo de los salarios mejor dejarlo como está. La sorpresa es que la patronal también se sumó a la negativa, ¿por qué?, ¿por qué los empresarios españoles se resistirían a este cambio? Quizá porque en algunos casos saldrían ganando pero en muchos más, en empresas que llevan acumulando beneficios una larga década no compensaría terminar de pronto con ese jugoso ejército de mileuristas que con su precariedad han hecho de oro a nuestros cuatro magnates.Merkel abrió la mano a que trajadores altamente formados vayan a ofrecer su talento en Alemania ya que aquí no los quieren.

Eso, sumado a que tenemos una tasa de paro juvenil de más del 40% que es estructural, representa que somos un país fracasado, y es un fiasco de tales dimensiones que la culpa se extiende mucho más allá de los gobiernos, nos habla de una clase empresarial que no es emprendedora sino que anhela el pelotazo, no encuentra qué hacer con obreros cualificados ni científicos doctores porque esos solo dan beneficio a largo plazo y el patrón español quiere contar los millones ya mañana o pasado mañana, a ser posible en efectivo y en billetes de 500. El presidente de Cepyme, Jesús Terciado, explicó que en su caso (ese sector donde los asalariados declaran más que sus empresarios) la palabra ERE le suena “a música celestial”. Y eso es, la patronal de España --donde el 20% del PIB se mueve en la economía sumergida-- sigue viendo el despido como el único medio de limitar gastos, nada de invertir, nada de innovar.

Si aquí se pagaran salarios por productividad las empresas declarían pérdidas al fisco, para seguir moviéndose donde más les gusta, donde ya solo saben, en el mercado negro.

domingo, 6 de febrero de 2011

Calumnia 2.0


De lo primero que se aprende en la facultad de periodismo (ese extraño lugar que tan pocos compañeros de profesión han pisado) es la peculiar manera que tiene la mayoría de la gente de leer un periódico. Básicamente se limitan a ojear los titulares, algunos concienzudos se demoran en la entradilla; sólo unos pocos héroes del conocimiento se detienen a leerse la noticia entera. Es algo que hace todo el mundo, no es necesariamente nada malo, sólo algunas noticias nos interesan lo suficiente como leerlas de cabo a rabo; pero por eso precisamente titular es una cuestión, no solo de capacidad de concreción, sino de ética. Agotada ya casi la era del papel, en internet se repiten los mismo esquemas, si a tantos les costaba bajar la vista unas líneas para leer una noticia, imagínese el trabajo que cuesta mover el dedo para hacer click con el ratón en un enlace, un esfuerzo sobrehumano para muchos mortales...

Así fue que ayer en Menéame un avispado agitador envío esta noticia sobre los nombres que formarán la lista del PSOE en las elecciones autonómicas de Asturias con un titular y una entradilla totalmente cambiados, estos:

Numero 3 por la lista del PSOE en Asturias, tambien imputado por corrupción

Vicente Herranz González, el numero 3 en la lista de Javier Fernanez, del PSOE en Asturias, es la principal novedad en los nuevos imputados en el gran escandalo de corrupcion que asola las filas socialistas asturianas las últimas semanas. Aun no ha habido dimisiones ni explicaciones oficiales por parte del presidente del principado ni el candidato Javier Fernandez pese a tener en prisión a varios militantes.

etiquetas: psoe, asturias, corrupcion, javier fernandez

Copio hasta las etiquetas porque van a ser relevantes en esta historia. Por supuesto se trata de una noticia falsa, una infracción de las normas de uso de Menéame que puede acarrear (y de hecho, eso acaba sucediendo) el baneo del usuario. Pero durante un buen rato funciona. El envío logra hasta 32 meneos, 32 personas a las que les sonó verídico y relevante pero que no dedicaron un segundo a comprobar si lo que difundían tenía el menor viso de realidad. Bueno, pasa muy a menudo, yo también he pecado en cosas así otras veces. Lo curioso es cómo, pese a toda evidencia de la falsedad de esta historia, pronto surgieron defensores de la fábula dispuestos a aportar, además, nuevos enlaces que corroboraban las historia. Primero este, de Noticias Asturias; y al poco este otro, de D2.com.es; ambos buenos representantes de periodismo-basura que se limita a copiar y pegar lo que se encuentran en cualquier otro lugar, en el segundo caso de forma más sangrante porque, encima, tienen el morro de poner un Copyright en la página. En ambos casos se reproduce tal cual la redacción inventada en Menéame, con las mismas faltas de ortografía (se llama Javier Fenandez al candidato del PSOE) y hasta se copian las etiquetas del envío. Objetivo cumplido, una busqueda de "Vicente Herranz" más la palabra "imputado" en Google nos dará unos cuantos resultados, nada que añadir a la fábula, pero sí nuevos links con los que adornar un comentario en la cada vez más banal discusión sobre su nula verosimilitud. Es la calumnia 2.0. y funciona muy bien porque en el mundo real las maledicencias se difunden boca a oreja pero en la red tienen el caché.

Todo tiene una intencionalidad política, por supuesto. Wexxxtern terminó baneado en Menéame y acudió aquí de madrugada como anónimo para dejar un comentario insultante. Claro, quienes de pronto sienten la necesidad de defender "el orgullo de ser asturiano" no pueden terminar de otra forma que llamando "traidor" a quien discrepe.

sábado, 5 de febrero de 2011

Ética Jedi

Ahora que la religión católica pierde alumnos en la escuela a pasos agigantados, confío en que toda una nueva generación de padres descreídos eduquen moralmente a sus hijos en las virtudes necesarias para la vida a través de los postulados de los Jedi, al fin y al cabo se basan en una historia igual de ficticia pero mucho más edificante. Seguramente por estas razones ya ha triunfado en internet este anuncio ideado para la Superbowl:



Star Wars no pasa de moda, tanto es así que el año pasado, sin estrenos a la vista, sus juguetes volvieron a batir récords de ventas. La saga está ya incrustada en la cultura popular y cada poco surgen nuevas parodias y homenajes, como esta narración de Episodio IV en iconos:



Algo así como esta revisión de la misma película en una animación minimalista de pixels:


Es sábado, que la fuerza te acompañe.

jueves, 3 de febrero de 2011

¿Es usted decente?


Hoy das una patada y te salen unos cuantos artículos a favor y en contra la de la decisión de El País de cancelar su colaboración con Nacho Vigalondo por una broma de humor negro en Twitter. Vi la broma en directo y pasé bastante del tema; vi las reacciones de gente enojada y de apoyo incondicional y también pasé bastante del tema. Particularmente creo que se puede hacer humor de todo, e incluso con las cosas más crudas, sólo es cuestión de tiempo. No me cuesta mucho distinguir a quien hace un comentario realmente malvado de quien tiene un ataque de diva de la provocación. No sé, que me daba un poco igual el tema.

El caso es que ya no me parece tan superfluo que lo hayan liquidado de El País; no lo es porque cada vez me encuentro más casos parecidos en mi entorno y no de gente con la notariedad de Vigalondo, gente de la que nadie sabe nada. Pero que que un día, hizo en Twitter o en Facebook o en su blog un comentario que pisó algún callo, a veces una chorrada, a veces una verdad como un puño. Y entonces la empresa en la que ese alguien trabaja decide tomar represalias y exigirle aclaraciones por algo que ha dicho en un medio totalmente ajeno.

Vamos a una sociedad en la que las empresas no sólo quieren controlar qué hacemos en nuestros puestos de trabajo (lo normal) sino si somos decentes fuera del trabajo, decentes según su criterio, por supuesto.

Y eso no mola nada, es hitleriano, que quieren que les diga.

martes, 1 de febrero de 2011

La ley Sinde como síntoma


Que se haya aprobado la Ley Sinde es una mala noticia para internet, porque se abre la posibilidad de cerrar páginas web sin suficientes garantías jurídicas; y también para la creación artística, porque lejos de defender los derechos de los autores, lo que se consolida son los privilegios de un oligopolio industrial al que los artistas seguirán esclavizados unas décadas más; y de buena gana, por lo visto.

Pero es también una espléndida metáfora de la crisis económica y de su influencia en la nueva sociedad que está creando su mezquindad.

La industria cultural española tiene problemas con la red, no se adapta, llega tarde, la ve con temor y con prejuicios. Su solución, en consonacia con las presiones de la industria norteamericana a través de su embajador que reveló Wikileaks , es la represión y la creación de tribunales gremiales que puedan saltarse las sentencias de los jueces que, hasta ahora, no les habían dado la razón. Su negocio va mal porque no lo gestionan bien pero creen que apretando las tuercas a los usuarios podrán salvar un mueble o dos.

Es lo mismo que ocurre en la economía en general; la voracidad financiera trajo un colapso global, pero los tiburones lograron arreglarse tan bien que, de momento, todas las medidas contra la recesión se han concentrado en reprimir a la población trabajadora; despido más barato, jubilación más lejana y contención de salarios.

Los problemas reales de la economía siguen sin abordarse y cuando, como en Davos este fin de semana, se sugiere timidísimamente que será necesario regular algo mejor al sector financiero y poner coto a la especulación con los alimentos, los bancos exhiben de inmediato su enfado y sus largos dientes, para que no quepan dudas de que son para comernos mejor.

Los problemas de la economía continuarán porque los causantes de esos problemas siguen impunes y no parece que exista ningún líder político capaz de plantarles cara. Dentro de poco se verá que la industria cultural española sigue estrellándose en la taquilla a pesar de su mala ley y tampoco entonces querrán replantearse si no convendría más cambiar la forma de hacer las cosas, no. El siguiente objetivo será cortar la conexión de internet a los usuarios. Tantos cantautores que de mocitos cantaron a la libertad y hoy, ya senectos, comparten anhelos con Hosni Mubarak.

Con la máxima normalidad se ha ido aceptando que los intereses de la industria cultural se identifiquen con los de la cultura; tragamos todos los días con que tal o cual reforma que va a afectar a nuestras vidas se tiene que hacer “para tranquilizar a los mercados” y no por ningún otro argumento de lógica económica o social.

A tanto llegamos que, la semana pasada, el Consejo General del Poder Judicial ha planteado una reforma para imponer tasas en los recursos que se planteen ante el Tribunal Supremo, dicen que es para “agilizar” la Justicia pero, en la práctica, supone que solo quien tenga dinero podrá plantear recursos más allá de la Audiencia Provincial.

Me dirán que, al fin y al cabo, la justicia siempre ha tratado de forma distinta a los pobres robagallinas que a los pudientes estafadores cuyos crímenes siempre prescriben, pero se van quitando la careta. Así, no me extraña que tanta gente vaya optando por ponerse una, la de Guy Fakes de V de Vendetta.