jueves, 31 de marzo de 2011

¿Utopía del ciberactivismo?

Vale, en Túnez y en Egipto se escribieron muchas entradas en blogs, y se subieron muchos vídeos a Youtube; pero lo que valió fue coraje de los que salieron a la calle y la retransmisión fue de Al Jazeera. Hasta Anoymous ha pegado un cambiazo y se han vuelto activistas; y hemos visto las filtraciones de Wikileaks; pero el más sabio consejo es el del Señor Lobo y no conviene ponernos a chuparnos las pollas todavía.

Esa es la visión de Evgeny Morozov en este vídeo de RSA Comment, ¿podemos hablar de una utopía del ciberactismo?:




Pues no, o no tan utópica al menos. Morozov nos habla de cómo las informaciones sobre corruptelas locales en China dadas a conocer por blogueros son luego utilizadas por el gobierno para darse legitimidad; cómo en Arabia Saudi se usan los votos negativos para que se retiren vídeos molestos de Youtube; o cómo en Tailandia hay auténticas razzias para cargarse las páginas que critiquen al rey; todo con la colaboración de los internautas. ¿Es la web 2.0 un bullir revolucionario hacia un mundo mejor? Claro que no; y Morozov nos recuerda la pirámide de Maslow; porque solo con las necesidades más básicas cubiertas nos dedicamos a la realización.

martes, 29 de marzo de 2011

De lobbies


A un eurodiputado del PP, Pablo Zalba, le grabó el Sunday Times accediendo a las presiones e intentos de soborno de un supuesto lobby para retocar una directiva comunitaria. No es el primero al que caza el diario porque antes pilló a otros tres eurodiputados que sí se dejaron comprar y uno de ellos, el rumano Adrian Severin, se resiste a dimitir. Que el diario británico tenga un interés euroescéptico en este asunto es irrelevante; porque son los eurodiputados los que desacreditan a la institución comunitaria con su corrupción.

Que Pablo Zalba se defienda diciendo que lo que pasa es que la propuesta del falso lobby le pareció muy bien y coincidente con su criterio es patético y revela que toma a sus votantes por estúpidos, lo que quizá no es del todo falso dado lo flojo que es el electorado conservador español a la hora de castigar la corrupción.

Se trata en todo caso de una revelación de lo evidente, que nos muestra en vídeo cómo con demasiada frecuencia el poder político se rinde ante el económico para servir no los intereses comunes sino los particulares de los potentados.

Y es evidente porque así se ha escrito el desarrollo de la gran recesión que vivimos, en la que, por resumir, los especuladores se han salido con la suya, han cubierto sus pufos con dinero público, y con los estados doblegados por sus ataques financieros, se dedican ahora a dictar las recetas de recortes sociales que más les convienen.

No hay tanta diferencia entre lo que ha grabado el Sunday Times y las dos reuniones de Zapatero en La Moncloa con una cuarentena de los directivos de las principales empresas del país.

Al menos esas no se tienen que grabar con cámara oculta pero en esencia son lo mismo, asienten y dan su placet a reformas que mejoraran primero sus dividendos y, solo mucho después, servirán para crear empleo, si es mileurista mejor. La medida más relevante anunciada por el Gobierno, el plan para hacer emerger la economía sumergida --que es un 20% del PIB y podría suponer hasta 4 millones de empleos en negro--, tiene hasta un plazo con incentivos, que es algo inédito en la lucha contra la delincuencia, como si se dijera a los ladrones que tienen hasta diciembre para ir devolviendo lo robado, que en enero sí que los vamos a perseguir en serio.

A veces que a las empresas les vaya bien coincide con más bienestar social, pero sólo a veces, no siempre. Mientras decaía nuestra economía los beneficios de muchos de esos grandes empresarios no dejaron de crecer, entre ellos hay usureros, señores del hormigón que cubrieron de adoquines todas las playas del Mediterráneo y multinacionales textiles que deslocalizan su producción para irse a países donde no tienen problemas con el trabajo infantil. Algunos vacuos se lamentan de que haya pocas mujeres entre los directivos que fueron a La Moncloa, porque lo mismo que confunden las subidas de la bolsa con el desarrollo económico, se creen que la igualdad es que se sienten tantos pijos como pijas en los consejos de administración, y no que se respeten las bajas por maternidad.

No siempre, pero a veces, el bienestar social se logra a costa de las empresas, muy a su pesar, porque resta unas décimas a sus millonarios beneficios, porque marca límites para anteponer a las personas a sus desmedidos proyectos de enriquecimiento egoísta. No pasa siempre, pero este es uno de esos momentos.


lunes, 28 de marzo de 2011

El oxímoron del rey


El otro día saqué tiempo para ir al cine y, entre que se trata de una ocasión que ahora mismo se me presenta muy de vez en cuando y que en mi ciudad la oferta de la cartelera es muy limitada, opté por dedicarle esa oportunidad a la ganadora de los Oscar, El discurso del rey.

A estas alturas no creo que pueda aportar nada a las numerosas críticas que ha recibido. Se trata de una historia golosa porque sabe hacer muy entretenida una trama que, en realidad, no pasa de ser una anécdota algo anodina. Además, Colin Firth nos cae muy bien, es majete y supo enamorar a Bridget Jones.

Lo que me llamó la atención de la película es que se recrea en un oxímoron. Es decir, se trata de una historia de superación personal, el enésimo retrato de que el esfuerzo y la perseverancia reciben su premio con el trabajo duro y pueden sobreponerse a todos los obstáculos que injustamente la vida impone a determinadas personas desde la cuna.

Pero es que en este caso el protagonista es un privilegiado por antonomasia, nada menos que el segundo en la línea de sucesión al trono del Reino Unido; precisamente alguien que le debe todo lo que será en la vida a su cuna. Una curiosidad es este vídeo en el que se intercalan el verdadero discurso de Jorge VI y el de Colin Firth en la película, con la 7ª sinfonía de Beethoven y todo.




Sería para nota destacar lo sutilmente que se pasa de largo sobre las querencias nazis del hermano mayor del protagonista, que abdica para casarse con la divociada Wallis Simpson. También que, frente al estiramiento de la familia del sufrido Jorge VI, se nos muestre a un protagonista como padre cariñoso y su amada esposa como sencilla madre. No creo que fueran tales, ya que a quien interpreta Helena Boham Carter será efectivamente una mamá, pero la Reina Madre, y convendría completar al personaje revisitando la genial The Queen.

Pero una bonita fábula, genial para una tarde del sábado.

jueves, 24 de marzo de 2011

martes, 22 de marzo de 2011

Cómo usar un crucifijo


A primera vista, la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que permite a Italia mantener los crucifijos en las aulas parece una gran derrota para el laicismo, pero en realidad no lo es, qué va, es una renuncia de la religión a los propios símbolos.

La sentencia sólo es definitiva para Italia y asegura que la cruz en la escuela no constituye adoctrinamiento para el alumno, es un elemento más del mobiliario en la clase, lo mismo que el mapa de la geografía física de Europa, es como la escuadra y el cartabón grandes para pintar geometría en la pizarra, como las perchas para colgar los abrigos.

Claro que es distinto porque todas esas cosas tienen alguna utilidad en la docencia o la comodidad de los estudiantes, pero el crucifijo no tiene ninguna. Es como un dibujo obsceno grabado con navaja en el pupitre por algún alumno gamberro varias generaciones atrás y que se topan los del nuevo curso.

Los más radicales han querido ver en esta sentencia que el Tribunal reconoce las raíces cristianas de Europa pero lo cierto es que no hay nada de eso.

Sería; primero, un reduccionismo cultural porque para hablar con rigor de las raíces europeas habría que poner aras a Zeus / Júpiter en las escuelas; pero también un imposible jurídico, porque se no se podría mantener la separación Iglesia-Estado ni la aconfesionalidad de la Unión con ese reconocimiento.

Los europeos de hoy son cristianos pero también judíos, musulmanes, o budistas y, cada vez más, agnósticos y ateos. Con el tema del crucifijo ha quedado clara que la estrategia de la Iglesia ha sido ir declarándose aconfesional ella misma; probablemente porque, más que la religión, lo que le interesa es seguir en el candelero.

Vamos que, si la cruz no es un símbolo religioso sino cultural con el que cualquiera puede identificarse no sé a qué vienen tantas protestas cuando algún artista provocador usa una cruz en alguna de sus obras, ¿de qué se ofenden entonces los obispos? Podremos usar un crucifijo en las más diversas actividades de la vida cotidiana sin temor a molestar a nadie ya que nada representa para nadie.

Podremos usar el crucifijo para remover los macarrones en la olla hirviendo y que no se peguen y nos queden al dente; podremos lanzarlo en el parque para que nuestro perro nos lo vuelva a traer en la boca si está bien entrenado; puede guardarse en el maletero del coche y servir para mantener el capó abierto en caso de avería en la carretera.

En España tenemos más o menos arreglado el asunto en el colegio, pero como lo que la naturaleza no da tampoco lo presta Salamanca, ahora discutimos por la presencia de capillas católicas en las universidades. Y el caso es que con gran polémica después de que una performance en la Complutense terminara con algunas protestantes (ni calvinistas ni luteranas) enseñando los pechos.

De momento, los defensores de las capillas universitarias no han tratado de convencernos de que son centros culturales aconfesionales. Reconocen que allí dicen misas aunque no se entiende para qué, habiendo tantas iglesias fuera del campus que no se llenan. Debe de ser una estrategia de márketing como las de las franquicias de comida rápida que se instalan en todos los centros comerciales aunque tengan poca clientela, porque hay que estar. Y entonces, una vez más, hay que ver qué poco respeto tienen por su religión los religiosos.


lunes, 21 de marzo de 2011

Guerra y razón



Hay un capítulo de los Simpson (Bart el general, capítulo V de la primera temporada) en el que el primogénito de la familia, cansado de los matones de la escuela, termina poniendo fin a los abusos gracias a la ayuda del abuelo Abe, que le explica tácticas militares y lo resuelve por las bravas. Al terminar, para matizar la posible lectura belicista del episodio, Bart se dirige a la audiencia y recuerda que las guerras no son buenas, con tres excepciones claro: "la Guerra de Independencia, la II Guerra Mundial y la Guerra de las Galaxias". Está claro que ningún americano podrá jamás renegar de su guerra fundacional; la II Guerra Mundial tiene más peros porque, aunque se libró contra quien para el canon contemporáneo constituye la personificación del mal absoluto, se comentieron muchas barbaridades en el bando de los buenos (no las menores dos bombas atómicas sobre Japón y la violación en masa de todas las mujeres alemanas que se toparon los rusos en su camino a Berlín). Sobre las bondades de la Guerra de las Galaxias no tengo nada que objetar.

¿Y sobre la de Libia? Pues unas cuantas cosas, porque menos los conflictos con los Sith todas las guerras son una mierda de grandes proporciones que, además de extrema violencia (que es lo propio) se acompañan de enfermedades, hambre, muchísimas víctimas inocentes, y todo tipo de desgracias imaginables e inimaginables hasta que entran de noche en tu casa rompiendo la puerta. Dicen que la primera víctima de una guerra es la verdad, y nada más cierto, sobre la de Libia hay muchas dudas, y siempre se podrán poner muchos ejemplos de por qué se ataca en este sitio concreto mientras se deja abandonados a tantos otros. Aquí han tratado de responder a eso.

En todo caso resulta curioso el afán de la carcundia española por usar esta guerra como venganza por los agravios de Irak. Quien más quien menos se pasado las últimas horas preguntándose dónde están "los de la ceja" y recordándonos que Sadam Hussein también era muy tirano y dado a atacar a la población civil. He enlazado este artículo de Manuel Calleja, de ABC, porque resume muy bien todos estos tópicos. Vamos a responderlos.

Empecemos por dónde están "los de la ceja", pero antes que nada, ¿quiénes son "los de la ceja"? Son un grupo de artistas de variada calidad que en las últimas elecciones nacionales grabaron un vídeo con una canción Defender la alegría, para apoyar la candidatura de Zapatero. Es este:



Pueden pasar adelante y atrás el vídeo todo lo que quieran, no encontrarán a Pilar Bardem, ni a su hijo Javier. Tampoco a Willy Toledo. Quiero decir que, lo de "la ceja" es un poco como "los rojos" del franquismo, que agrupó a todo aquel que se opusiera al régimen, lo mismo fuera comunista, socialdemócrata, anarquista o simplemente normal con dos dedos de frente. Se llama "de la ceja" a cualquiera que haya protestado contra la Guerra de Irak o el derrame de petroleo del Prestige en una cómoda simplificación muy útil para el agitprop reaccionario. Pero falso, claro. Algunos de los que gritaron "No a la guerra" en 2003, también lo gritaron ayer. Hay gente que se opone a todo conflicto por principio, hay gente que se opone a los conflictos basados en falsedades palmarias y apoya (o no siente que sea necesario protestar con ellos si están amparados por la legalidad internacional) y hay gente que lo único que le importa de las guerras es si Pilar Bardem protesta o no.

Porque sí que hay unas cuantas diferencias entre la guerra de Irak y la de Libia, aunque se empeñe Manuel Calleja. Dice el articulista de ABC que ambas son guerras, y es verdad; pero afirma que en la de Irak no participó ningún soldado español en el ataque. Hay que matizar eso; y no porque ciertamente hubiera efectivos españoles en la zona aunque no entraran en combate, es que en Irak murieron siete agentes de inteligencia españoles en una emboscada al sur de Bagdad. Población civil de la zona pisoteó sus cadáveres entre vítores. El Centro Nacional de Inteligencia depende orgánicamente del Ministerio de Defensa. Es un matiz, pero el diablo está en los detalles.

Añade Calleja que ambas guerra son "legales" porque si la de Libia ha contado con las bendiciones de la ONU también la de Irak tuvo su resolución, no solo la 1441, sino la 1483. Pero hay un problema, se trata de una resolución aprobada con los hechos consumados, dos meses después de la invasión. Es una mentira muy golosa, pero es totalmente falso que sean resoluciones comparables. Es más, la guerra de Irak se justificó por múltiples motivos que iban cambiando según avanzaban los meses. Se dijo que Sadam Hussein colaboraba con Al Qaeda y tenía relación con el 11-S, argumento absurdo que no se tragó nadie salvo parte de la opinión pública de EEUU que aún lo cree; se dijo luego que guardaba armas de destrucción masiva de las que nadie ha tenido jamás noticia alguna; y luego, mucho después, se acordaron de que era un tirano muy malo que masacraba a los kurdos al norte. Hoy se repite mucho que Gadafi tiene un amplio álbum fotográfico compartiendo sonrisas con algunos de los líderes que hoy le atacan, entre ellos Zapatero, es bien cierto. También tenía su álbum Sadam, más pequeño, pero durante mucho tiempo fue un monstruo alimentado por Occidente para enfrentarse a Irán. Hasta Donald Rumsfel tiene su foto con él:



Que va, la propia resolución 1483 de la ONU en Irak deja claro que el motivo de la guerra es el petróleo. Se explicita que EEUU y Reino Unido usen sus pozos para "la reconstrucción del país". Hasta Jeb Bush, el hermano del presidente que creía que España era una república (algo bananera), vino a decirnos que sumarnos a esa guerra iba a tener "beneficios que no se pueden imaginar hoy en día".

Quiero decir que la ONU es muy mierdolera, y que funciona muy mal muchas veces, pero es lo único que hay para tomar como referencia. Y cuando no se lo puso fácil a George W. Bush se lanzó una fuerte campaña de desprestigio a Naciones Unidas y los halcones más furibundos de aquí y allí soñaron con un mundo sin ella en el que ellos fueran directorio global que designa ejes del mal. Aznar se hizo una foto con Blair y Bush en las Azores, Zapatero en Madrid con Ban Ki Moon. Sí que hay alguna diferencia. Obviamente resulta bastante dudoso que grandes potencias se lancen a mover sus buque y aviones solo por motivos humanitarios, parece bastante evidente que querrán sacar tajada, quizá la diferencia es que no lo hacen con el basto desparpajo de Jeb. Pero también es cierto que la guerra de Libia sucede en un mundo diferente, después de dos revueltas populares en Túnez y el Egipto, con las que guarda alguna (y alguna no) relación. Y que la zona de exclusión aérea ha sido solicitada por la Liga Árabe, aunque después haya matizado y luego se haya matizado otra vez.

Creo que aquí hay muchas razones que expliquen y aclaren el pasmo que tanto carca siente estos días porque no hay manifestaciones masivas en las calles para oponerse al ataque a Libia. Seguramente se encontrarán varias protestas en los próximos días y las recogerán como folcklóricos desfiles de los perroflautas de siempre, los abajofirmantes que tanto les preocupan. Yo sí veo diferencias entre ambas guerras, no digo que me parezca bien esta, como Albert Camus solo sería del partido de los que no creen tener toda la razón.

sábado, 19 de marzo de 2011

Que sí, que sí

A la hora que escribo esto, los primeros aviones franceses han comenzado a sobrevolar Libia y España dirige su aportación militar a Italia, para participar en lo que hoy es una zona de exclusión aérea y mañana ya se verá. Dos periódicos conservadores han coincidido hoy en su titular acerca de esta noticia:




Quizá dentro de unas décadas ya no se entienda la nada sutil gracieta de La Razón y ABC; que hoy resulta evidente. Zapatero, que fuera abanderado de las manifestaciones contra la guerra de Irak, hoy apoya una nuevo conflicto.

Claro, hay diferencias nada sutiles. Primero que se trata de una acción militar completamente legal, y amparada por Naciones Unidas. Tanto es así, que si se quisiera comparar la foto de las Azores (con Aznar, Blair y Bush, y Barroso también), ambos diarios mirarán dentro de unos años a su hemeroteca y no podrán negar que Zapatero comparecía en Madrid acompañado del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon.

No es que me complazca en la guerra, y reconozco la coherencia pacifista de quienes se oponen al ataque a Libia y que también se opusieron al de Irak y a la intervención en Afganistán. Aunque me molestan los que se lamentan por la pasividad internacional con Gadafi mientras aplasta la rebelión, y también se lamentan de que se decidan a actuar. Pero me llama más la atención ese rencor conservador, ese nihilismo que revelan y que demuestra que, en el fondo, les importa un pimiento Libia, España, Irak, la participación en organismos internacionales, el cumplimiento de los tratados, o lo que sea. La de Irak fue una guerra en la que se anunciaron armas de destrucción masiva que no existían, que se ligó a Al Qaeda aunque no hubiera relación alguna, pero nada de eso importa. ¿Guerra? Que sí, que sí. Lo que importa es quién lo haga, los nuestros o los otros.

¿Quieren motivos para indignarse con la participación española en pantomimas internacionales con sátrapas de la peor especie? Hay muchas para elegir, pero precisamente hoy, una delegación del Senado ha estado en Arabia Saudi, vendiendo un AVE de Medina a La Meca, y felicitándose de lo que bien que lo hace todo los saudíes. Sí, los que han entrado a sangre y fuego en Bahrein para aplastar las revueltas contra su monarca. Donde se corre la Fórmula1 es Bahrein, donde no dejan conducir a las mujeres es Arabia Saudi.

jueves, 17 de marzo de 2011

#prayforwallstreet


Es casi un clásico de los desastres naturales, el fanático religioso que achaca el terremoto, o el huracán de turno, a los pecados de la población que lo sufre. Pasó en Haití, cuando un predicador dijo que su seísmo era el pago a los pactos con el diablo de la población autóctona, y también ha pasado en Japón, donde el alcalde de Tokio, dijo que lo que sufrían era un "castigo divino".

Twitter se llenó estos días de la etiqueta #prayforjapan (reza por Japón) entre las risas de los más descreídos que, o bien animaban a hacer algo más útil que rezar para apoyar a los nipones, o bien urgían a aclarar a los que se apuntaban a explicar si les parecía o no designio divino lo que acontece. En EEUU hubo hasta una variedad autóctona de cafres, los que achacaban la devastación japonesa al mal karma por haber bombardeado Pearl Harbour o por matar a los delfines.

Pero es que ahora a Japón llega un cuarto jinete para su apocalipsis. Al terremoto, al tsunami, a la crisis de las centrales nucleares, se suma ahora la especulación financiera, que ha elevado el cambio del yen haciendo más difícil la recuperación. Se trata de que, para muchos especuladores, los negocios son los negocios y aunque te lo digan con mucha calma, ese es verdaderamente el problema.

No hay diferencia entre quienes culpan a los pecados de la gente de los desastres naturales y los que hacen lo mismo con los financieros. Sí, Japón ya tenía problemas de deuda antes del terremoto, pero son los especuladores lo que quieren seguir sacando tajada a costa del sufrimiento ajeno.

Pasa lo mismo con toda la crisis mundial. Sí, hay problemas en las relaciones laborales, en los sistemas de pensiones, todo lo que quieran; pero si aquí hay un pecado que sigue sin pagarse y sin condena es el de los que han hecho de la economía global un casino sin control. Y siguen indemnes, mientras que a cada golpe de la crisis, aprietan las tuercas a la población para exprimir hasta el último reducto del estado de bienestar. Esos que señalan tanto con el dedo, esos son los verdaderos culpables.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Lo importante

Diría que soy moderadamente antinuclear, ha tratado de acercarme al debate de estos días sobre la crisis de Fukushima con la mente abierta, dispuesto a escuchar todos los argumentos. El mejor sigue siendo Yuri.

He encontrado de todo, desde luego gente muy catastrofista y desinformada en el lado al que yo me siento más cercano; pero me ha sorprendido encontrar un fanatismo increíble entre pronucleares que, de primeras, no parecen en absoluto gente a sueldo de ese lobby; que en cualquier otro tema tratan de buscar razonamientos lógicos. En este no; he leído insultos, llamar ignorantes científicos a estrictos martillos de magufos que, luego, escribían tranquilamente que la energía solar no funciona si el cielo está nublado. No es así, la capacidad de los paneles puede disminuir drásticamente (hasta un 50% o 5%) dependiendo de lo nublado que esté. Pero siguen funcionando. Es un matiz, claro que sí, pero precisamente yo creía que lo científico era alejarse posiciones maximalistas. Algunos de mis gurús de internet preferidos, gente que en el tema de los derechos de autor se carcajea de los informes y estudios que publique la Sgae o cualquier otra entidad semejante por su evidente parcialidad; se refería estos días a informes del Foro Nuclear como si fueran artículos de Science o Nature.

¿Por qué? En parte por el muy bien aceptado socialmente (en la red, sobre todo) desdén y desprecio hacia los medios tradicionales. Claro que sí, hay sensacionalismo, hay titulares amarillistas y apocalíticos; nadie medianamente informado puede defender que hoy el periodismo vive uno de sus mejores momentos. No romperé una lanza por ninguno de los dinosaurios de la prensa antigualla que se aferra en vano a los privilegios de un cuarto poder caduco en el que cada vez menos gente cree. Pero si el pecado de la prensa tradicional es falta de rigor, el de los integrados de la web 2.0 es su arrogancia. La libertad de información es un derecho de todo el mundo, no de los periodistas; hacer periodismo ciudadano implica también la responsabilidad de informarse en fuentes muy distintas; de tamizar mucho de entre todo lo que se lee. También hay que ser editor, y seleccionar, y desechar lo que no tiene buena pinta.

En mi muro de Facebook han coincidido estos dos enlaces:





Me ha hecho preguntarme cuánto hay que pagar para lo segundo. Y qué es más importante si vamos a contar una noticia de los que nos cuentan las noticias.

Acabo. No, no es cierto que la noticia en Japón sea el terremoto y la crisis nuclear un tema accesorio que se está aprovechando torticeramente. La noticia es que hubo un terremoto muy grave; que por si fuera poco le siguió un tsunami devastador; y que si eso no fuera suficiente, el drama se agrava con los problemas de una central nuclear afectada por esos desastres naturales. Y con todo mi corazón deseo que se arregle todo de la mejor manera posible, que los escapes de radiación sean totalmente inofensivos, que dentro de unos años Fukushima no nos suene de nada porque no pasó nada. De verdad.

martes, 15 de marzo de 2011

Gabinoleaks


Sin duda, dos de los acontecimientos más relevantes de la comunicación contemporánea han sido la irrupción de las revelaciones de Wikileaks y el salto desde el furor por la pura gamberrada al ciberactivismo de Anonymous. Son dos sucesos de trascendencia mundial, seguidos por millones de personas a lo largo de todo el planeta; así que no es extraño que en Oviedo, donde el gobierno municipal ha hecho del provincianismo uno de los elementos fundamentales de su idiosincrasia, quisieran contar con su propia versión de este novedoso asunto. Eso sí, en una adaptación reducida y autóctona, tal que a la zarzuela se la llama género chico de la ópera; y está claro que en el consistorio hay elenco con experiencia en esta materia.

Sucede que, ante la creciente evidencia de irregularidades en la expropiación de Villa Magdalena, el equipo de gobierno ha recurrido a la conspiración y las filtraciones. Alguien, un hacker que se hace llamar Voxpopuli, robó de la cuenta de la ex secretaria general de la Sindicatura de Cuentas, Rosa Zapico, 54 correos sobre este caso; e-mails que hizo públicos a bombo y platillo el concejal Jaime Reinares como prueba, en su opinión, de que se les había fabricado una trama con todo este asuntos.

La historia tiene todos los elementos de la era 2.0 pero en plan cutre y paleto. Así, mientras que las filtraciones de Wikileaks desnudan la diplomacia de realpolitik de EEUU sin dejar títere con cabeza en centenares de miles de documentos, los Gabinoleaks de Villa Magdalena son una cuidada selección de 54 correos que no aportan nada relevante más que servir de espectáculo para distraer la atención del fraude de 30 millones de euros a las arcas municipales.

Y si Anonymous basa su fuerza en el número -- “somos legión”, dice uno de sus lemas en recuerdo del nombre que se daban los demonios cuando los quería exorcizar Jesucristo-- el autor del robo de los correos de Oviedo es uno solo y con ínfulas divinas, porque Voxpopuli es vox dei .

Puede que pronto este hacker deje de ser anónimo y queda por saber si hay relación entre ese caso y el asalto a la sede del PSOE de la capital asturiana en la que se robó el ordenador personal de su secretario general. Entonces se detuvo a un toxicómano que había vendido el portátil para comprar cocaína.

O quizá no tengan ninguna relación, porque lo cierto es que el propio PP está muy descoordinado en este asunto y así, a la misma hora que en Oviedo se denunciaba a la Sindicatura de Cuentas y se pedía su disolución, en Gijón su grupo municipal pedía explicaciones al ayuntamiento por informes desaprobatorios del mismo organismo fiscalizador. La Sindicatura ha estudiado las cuentas de Oviedo, Gijón, Avilés, o Llanes; pero en la capital están dispuestos a llevárselo todo por delante con tal de que se olvide lo suyo.

Poco a poco el devenir municipal de Vetusta se ha ido convirtiendo en un guión de Los Soprano , de la cuarta temporada; una de las series más descargadas, que es algo también muy de la era 2.0, por seguir el hilo.

El caso es que la inviolabilidad de la correspondencia es uno de los pilares básicos de la democracia; tanto como que cuando te despiertan de madrugada sea el lechero y no la policía secreta; pero en su descarada inversión de los valores, en Oviedo el gobierno municipal ha llamado héroe al ladrón, igual que llaman ordenación urbana a lo que solo son negocios.

lunes, 14 de marzo de 2011

Nucleares al viento


En los cómics a Peter Parker le picó una araña radioactiva y se convirtió en Spiderman. En esta España de cómic, Fraga se bañó en Palomares y, desde entonces, es inmortal; o por lo menos, el senador más veterano que se asienta en su escaño. Nuestro Gozilla patrio sigue en la brecha y no ceja en sus análisis de la actualidad. Hoy, en la reunión de la directiva nacional del PP, Fraga ha pedido abrir un debate sobre el uso de la energía nuclear después de las consecuencias del maremoto en Japón.

Es chocante porque, después de que los problemas económicos de la crisis se enfocaran en el terreno energético y especialmente después de que el Gobierno aprobara reducir a 110 km/h la velocidad máxima en autopistas y autovías; el PP había hecho de la defensa de las nucleares uno de los temas centrales de propuesta electoral. La última vez en en Gijón, en el mitin de Rajoy en la Laboral en el el que insisitió en que un plan "serio" de energía debe incluir todas las fuentes posibles, incluída la nuclear "sin demagogia". Pero hoy ya hay un matiz, los sucesos de Japón han despertado mucha alarma, y el PP nacional destaca ahora la seguridad. La central de Fukushima ha despertado la alarma en los medios, de por sí alarmistas, y en los ciudadanos, pero sobre todo en los políticos que temen que su apoyo a las centrales les pueda pasar factura. No por otra razón, también hoy, Ángela Merkel, la referente de Rajoy en tantas cosas, ha confirmado que suspende su plan de alargar la vida de las centrales nucleares. Los políticos, claro, se mueven cuando el viento sopla.





¿Hay motivo de alarma? Pues depende. De alarma nuclear seguramente no*; el de Fukushima es un accidente muy distinto del de Chernobyl; provocado además, no por un fallo de las centrales o los reactores, sino por un desastre natural de categoría, un terremoto devastador seguido de un tsunami. Lo mejor para conocer cómo funciona la energía nuclear es recurrir a La Pizarra de Yuri, sin duda el más popular de los blogs de divulgación científica en España.

En todo caso, y sin alarmismo, me parece pertinente el debate sobre las centrales nucleares y los peligros que encierran. Sus partidarios podrán poner en el haber todas las virtudes que quieran, pero los riesgos que acarrean, incluso en casos realmente excepcionales como un gran terremoto o un ataque terrorista, son demasiado grandes. Más cuando, si hay alarmismo entre los críticos con la energía nuclear, en sus defensores hay un absoluto descaro.

Respecto a Fukushima no se ha opuesto información a las críticas sino el mantra de que todo es normal, no pasa nada, pese a que hora a hora, se confirmaban malas noticias. También se ha recurrido a llamar "irracionales" a los críticos, lo que no contribuye a un debate sosegado. Pero es que, además, se trata de un sector con bastante tendencia a ocultar los errores más nimios, como el escape de Ascó, que fue grave no tanto por su riesgo sanitario como por la tendencia a ocultarlo a la opinión pública. Y es ese oscurantismo el que luego crea alarma por visitas escolares a las centrales.

Catastrofismo, cuanto menos, mejor. Pero urge sobre todo claridad en los promotores de una energía que, no emite CO2 como el carbón; y que no tiene los costes elevados (por ahora) de las renovables; pero que sí tiene residuos muy peligrosos, y además no nos independiza en materia energética porque es necesario importar el uranio y el plutonio para su funcionamiento. Pero sobre todo, es un sector y un lobby con una absoluta falta de transparencia.




*O sí, parece que ese artículo ha sido refutado.

jueves, 10 de marzo de 2011

El sonido de la crisis


Los griegos concibieron el concepto de música de las esferas; la que debían componer los astros en su devenir por el universo. No es un mito vano, porque hay una estrecha relación entre la música y las matemáticas.

Más mundano es este proyecto del artista Bard Edlund, que ha puesto notas musicales a las variaciones del índice Dow Jones a lo largo del año pasado. Así suenan los temblores de la especulación financiera.

No sé si sería posible hacer algo así con el Ibex-35, o si resultaría más estridente. En todo caso, para los ejecutivos de sus empresas todo es una armonía de bonos y sueldos astronómicos, haya subidas y bajadas en su selectivo índice. Allá arriba en la lejanía de sus siderales despachos, todo es armonía, un negocio redondo, como una esfera.

El ruido para los pringaos.

Vía Chartporn.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Manning y Walker, el traidor y el héroe

Borges imaginó muchas veces la historia del hombre que lucha de noche para derribar el sistema que defiende de día; soñó un sultán que para conocer mejor a su pueblo recorre las calles de incógnito hasta que termina encabezando una rebelión contra los abusos que les infringe; pero el más conocido es su cuento Tema del traidor y el héroe en el que un rebelde irlandés, que lidera el alzamiento contra los invasores británicos es descubierto como colaborador del enemigo por sus compañeros y optan por ejecutarlo de manera que parezca una víctima de la opresión y no un vendido.



¿Qué pena merece un traidor? Para Estados Unidos depende. Pocos recuerdan ya el caso de John Walker Lindh, más conocido como el talibán americano; capturado en Afganistán en 2001 luchando junto a las tropas islamistas. Walker Lindh cumple una pena de prisión de 20 años. Bush llegó a referirse a él como "un pobre tipo", aunque no quiero decir que fueran clementes con él. Esta foto fue hecha pública por su defensa para mostrar el trato, la tortura, a la que somete el ejército de EEUU a sus cautivos, aunque sean compatriotas:



Walker Lindh sufre una pena amarga; pero ya definitiva y sentenciada. Hoy EEUU se ceba en otro "traidor": Bradley Manning, el soldado que se sospecha pueda estar detrás de buena parte de las filtraciones de Wikileaks. De ser así sabemos mucho, gracias a él, de lo revelando en los cables diplomáticos que se van conociendo poco a poco; también de los vídeos que muestran ataques a civiles en la Guerra de Irak. Manning, que no empuñó ningún arma contra su país, no sabe aún cuál será su pena, pero es probable que termine en el cadalso, se le ha acusado oficialmente de cargos de "colaboración con el enemigo" que implican la pena de muerte.






Walker Lindh colaboró con el enemigo a base de plomo, pero le espera una larga prisión y no la ejecución. Además, a Manning, se le ha sometido a un trato cuando menos denigrante; obligado a permanecer desnudo en su celda durante 7 horas y en completo aislamiento.

No por Wikileaks, sino directamente de los calabozos de Egipto pronto podremos conocer más de las torturas subcontratadas por EEUU a países árabes durante la denominada Guerra contra el terror. Pero qué es traidor y qué es héroe, mejor que no intente contárnoslo ellos. Aunque traten de aparentar ese doble papel que imaginó Borges; solo cumplen el primero.

martes, 8 de marzo de 2011

Los empresaurios


Tenía razón Zapatero cuando, en la campaña de las últimas elecciones generales, prometió que en esta legislatura alcanzaríamos el pleno empleo. Es un hecho, según las estadísticas del Inem o de la EPA el paro ronda los 4,3 o 4,7 millones de desempleos, mientras que el último informe de la fundación Funcas, la de las cajas de ahorro, calcula que la economía sumergida española es de tal calibre que la cifra de empleos que se oculta en el mercado negro es de 4 millones. Lo comido por lo servido. Claro, el fallo es que esta situación supone un robo; primero a las arcas del Estado, que no están recaudando los impuestos que debieran y así no puede mantener como nos merecemos pilares básicos de la sociedad del bienestar como la educación o la sanidad; es también un expolio al futuro de los trabajadores, que no están cotizando y se van a topar con enormes dificultades para lograr sumar los años necesarios para contar con una jubilación digna; y es también la generalización de la competencia desleal con los empresarios que sí cumplen la ley; y que se topan cada día con la impunidad de los estafadores. Pero lo curioso es que la patronal nunca se queja de esto cuando probablemente sea uno de los principales problemas de la economía.

Hemos pasado por aceptar que se abarate el despido sin que se haya creado más empleo; se ha pactado extender la edad de jubilación mientras las empresas buscan prejubilar a sus trabajadores más veteranos para colocar en sus puestos a mileuristas o becarios; y ahora quieren que se eliminen los convenios sectoriales o que se vincule el salario a la productividad; cuando resulta evidente que una cuarta parte de la economía del país se mueve en dobles libros de contabilidad y con billetes de 500 en efectivo que pasan de mano en mano. Tan normal le resulta a la patronal este patrón, que hizo falta año y medio de escándalos para que se decidiera a desprenderse de Gerardo Díaz Ferrán como presidente de la CEOE. Si les preguntan dicen que Díaz Ferrán tuvo “mala suerte” en sus negocios; mala suerte que le pillaran, parece que piensan sin decirlo.

Mientras tanto, en Alemania, allí de forma legal eso sí, se ha alcanzado el pleno empleo para licenciados y especialistas. Quizá es que los empresarios alemanes son más emprendedores y que apuestan más por la innovación; pero desde luego no son más listos que los españoles.

Aquí, el presidente de la patronal asturiana, Severino García Vigón, logró doblar el valor de una parcela en el polígono de Olloniego en solo siete meses. No creó ningún empleo, ni puso ningún producto en el mercado, pero dobló su beneficio en tiempo récord; esos son nuestros emprendedores, si los alemanes quieren contratar a nuestros ingenieros que se los lleven, la patronal española no los necesita para nada. Y así con la economía oficial estancanda; entre enormes recortes sociales, los ejecutivos de las empresas del Ibex-35 se reparten un sueldo medio de un millón de euros sin contar bonos y planes de pensiones astronómicos.

Desde el comienzo de la crisis, los empresarios españoles no han parado de repetir que ellos son parte de la solución; pero pasa el tiempo y todo se está reformando menos ellos, que empiezan a ser un problema. Los empresaurios , los llaman en internet; y cada vez es más obvio que resulta necesario que se extingan para poder seguir adelante.


viernes, 4 de marzo de 2011

Por qué mola Canción de Hielo y Fuego


Si has llegado hasta aquí con el ánimo curioso por saber algo más de esa saga de libros de la que tanto hablan, o del estreno de la serie de televisión que la HBO prepara para el 17 de abril, no pierdas el tiempo leyendo esto. Mejor corre a la librería más cercana y hazte con los libros publicados hasta el momento, no te arrepentirás.



Al anuncio del estreno de la serie se ha unido esta semana el de que el ansiado tomo A Dance with Dragons llegará el 12 de julio, en inglés, por supuesto, ya veremos qué pasa con la traducción al español. ¿Qué pasa con estos libros de George R.R. Martin?, ¿qué tienen para que tanta gente lleve la cuenta de los días que faltan para la publicación de su último libro, que incluso haya grupos en facebook que temen que la muerte le llegue al autor sin que haya podido terminar la saga?

Lo que pasa es que ha urdido una gran historia, vamos a intentar abordarla sin spoilers. En un mundo imaginario, en el que las estaciones duran décadas por un evento mágico sucedido hace mucho tiempo, asistimos a la disolución del reino unido que abarca el continente de Poniente (Westeros, en inglés). Cuando se inicia la trama, el rey Robert acude en busca de la ayuda de su viejo amigo Eddard Stark; juntos arrebataron años atrás el trono al último de los Targaryen, un linaje que antaño llegó desde otro continente y unió los 7 reinos históricos de Poniente gracias a su superioridad bélica por contar con dragones. Pero los dragones ya se han extinguido y el último de los Targaryen era un loco peligroso. ¿El último? No, dos de sus herederos pudieron huir y desde el exilio planean su vengativo retorno.

A partir de los acontecimientos que se desarrollan en el primer volumen, Juego de Tronos, asistiremos a la disolución de la unidad continental lograda a sangre y fuego por los Targaryen; a un periodo de cruel guerra civil en que las diferentes casas nobles no pararan en traiciones y vilezas para hacerse con el poder y al despertar de un oscuro temor que se cierne sobre el helado norte; el resugir entre rumores del regreso de Los Otros que acechan al otro lado del muro que se edificó para contenerlo y que protegen, ahora muy precariamente, los soldados juramentados de la Guardia de la Noche.

Bueno, ¿y qué? dirá el curtido lector de novela fantástica que no se haya acercado aún a estos libros. Pues que Canción de Hielo y Fuego es diferente; tiene una trama intrincada y de verdad sorprendente; con muchos giros, cambios verdaderamente imprevistos y asesinatos de personajes de esos que estas seguro que vivirán hasta el final. Cuando uno termina el último libro de Martin sabe que ya no puede estar seguro de nada. La saga tiene, además, violencia y sexo, sin tabúes, pero sin gratuidad; y a medida que avanza crece al tratar de abarcar las costumbres de una sociedad feudal --hay muchos torneos y vasallaje--, el resugir de la teocracia y la evolución personal de algunos de los protagonistas.

No es ningún secreto que George R.R. Martin se inspiró en la Guerra de las dos rosas para la guerra civil de Poniente; incluso los nombres de los principales linajes protagonistas (los Stark y los Lannister) se dan un aire a los históricos de York y de Lancaster. La trama de Martin es rica y entrevesada; pero sobre todo es muy poco fantástica. Sí, hay unos dragones, pero todavía están en ello para que regresen y para la mayoría de los protagonistas son un recuerdo de leyenda que ninguno vivió en persona; sí están Los Otros que acechan al norte, pero son una amenaza aún más legendaria, que la mayoría ya ha olvidado y por eso la Guardia de la Noche que defiende el norte contra su regreso vive casi en la miseria. Si alguien viene a echarles una mano será solo para poder usarlos como parte de su estrategia política. Canción de Hielo y Fuego es, salvo en algunos detalles, increíblemente realista a la hora de describir las miserias del género humano.

Esa fantasía en el margen; esa amenaza latente de un tiempo épico que quedó atrás hace mucho y que reaparece de pronto pillando de sorpresa a los protagonistas, es lo que hace de la saga una historia, en cierto modo, crepuscular; y contemporánea. Porque esa es una de las marcas de nuestro tiempo: la incertidumbre y la sospecha de que cosas que pensamos haber dejado zanjadas hace mucho, se apropian de pronto de nuestro presente.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Azafatas, enfermeras, criadas

Azafatas, enfermeras, criadas, en todos los casos nos hemos encontrado alguna polémica por la indumentaria que pueda llegar a imponer la empresa. Cuando alguien confunde un fetiche con una oferta de empleo puedan pasar estas cosas; en la mayoría de las ocasiones se centra el debate en una cuestión sexual, a menudo con bastante hipocresía, de lo que se trata más bien es de respeto al trabajo, y sobre todo, al trabajador.



La última ha sido Air Nostrum, donde el sindicato CCOO ha denunciado que la compañía impone la falda a sus azafatas y les niega el pantalón; pero además, se la recorta unos centímetros para que luzcan más pierna en los pasillos.




Tiene mala solución este asunto, hay precedentes. En Andalucía los tribunales dieron la razón a una clínica que imponía la falda a sus enfermeras. Como entonces, con enfermeras y azafatas, creo que se trata de un abuso. Son profesionales que ofrecen una atención muy importante; en el caso de la clínica, son personas que cuidan de nuestra salud; en el avión trabajan para velar por la seguridad de los pasajeros, además de que tengan un vuelo confortable. Al menos yo entiendo que ese es su trabajo, quizá las empresas piensan que es lucir ante todo.




¿Y qué pasa cuando el trabajo es precisamente ese, lucir ante todo? También hay protestas, en este caso, en mi opinión, equivocadas. Ha pasado en Francia donde la empresa Sensual Clean Service, que ofrece hermosas muchachas que limpian la casa en ropa interior, ha levantando la protesta de alcaldes y feministas a las que les parece degradante. ¿Lo es? No lo tengo muy claro; parece cierto que quien contrata estos servicios no espera que le dejen el salón como una patena, ni que la vajilla reluzca, sino disfrutar de un espectáculo voyeur con una fantasía tan extendida como la frenchmaid, la criada francesa, Oh la la!

¿Quieren saber lo que es un trato denigrante para los empleados de hogar? Pues no se vayan a París, quédense en Madrid, donde una familia adinerada --con dos chalets en el centro de la ciudad-- obligaba a trabajar (sin contrato, por supuesto), a un boliviano 17 horas diarias, por 800 euros al mes. Dormía en un garaje, junto a las tuberías, y se alimentaba de las sobras de los señores. Nadie le hizo llevar cofia ni delantal; pero eso sí que es un abuso, eso es falta de respeto al trabajo. Y lo peor, es el pan nuestro de cada día, lo mismo para hombres que para mujeres, guapos y feos, y tiene muy poco que ver con el sexo, que cuando es algo pactado entre adultos no tiene nada de denigrante; trabajar en condiciones de semiesclavitud sí que lo es.

martes, 1 de marzo de 2011

Mejor miremos Wisconsin


Será que ha calado ese prejuicio francés de que África empieza en los Pirineos, pero no acabo de comprender por qué tanta gente trata de establecer paralelismos entre las revueltas que están recorriendo varios países árabes y cualquier cosa que pase en España. Es algo normal entre los perroflautas que no saben en qué mundo viven, pero también se han apuntado a la hipérbole señores tan serios como Esteban González Pons que comparó el hartazgo de los egipcios con Mubarak al que puedan sentir los españoles por Zapatero; o Patxi López cuando comparó a los vascos con los libios “buscando la libertad”. Es sobre todo una falta de respeto para egipcios, tunecinos y libios que se están ganando lo suyo con un valor que hace tiempo que no se veía por aquí, y se olvida que cuando decimos que esa gente se juega la vida no hablamos con metáforas y es literal.

Pero además es que sí está ocurriendo una revuelta en el mundo con la que podríamos identificarnos, no solo los españoles, sino todos los europeos en general y que --quizá precisamente por eso-- está pasando totalmente desapercibida en los medios. Se trata del caso de Wisconsin, un estado de Norteamérica en el que su gobernador, Scott Walker, pretende aprobar un decreto que suprime varias prestaciones sociales de los trabajadores públicos y, además, suprime el derecho sindical a cualquier negociación colectiva que no sea estrictamente la salarial. ¿No les suena? También suprimir los convenios colectivos es uno de los puntos principales de la agenda con la que nos dan la matraca un día sí y otro también supuestos economistas de prestigio que, a poco que se escarbe, se descubre que tienen pudientes patrocinadores. También en Wisconsin el plan del gobernador ha contando con el respaldo de empresarios millonarios que financian el ultraconservador Tea Party . El caso es que, bomberos, maestros, médicos e incluso los policías que enviaron a vigilar las protestas y acabaron uniéndose a ellas, llevan alrededor de dos semanas rodeando la sede del parlamento para defender sus derechos; mientras la oposición demócrata ha abandonado el estado para forzar la falta de quorum y obstaculizar así la aprobación del decreto.

En este nuevo mundo que comienza más vale que vayamos desprendiéndonos de unos cuantos prejuicios porque resulta que de ningún modo los pueblos árabes tienen algo en su idiosincrasia que los hace incompatibles con la democracia y, además, es el muy liberal EEUU es que está ahora mismo a la vanguardia de la lucha sindical.

Corrijo, algo de común deben de tener las protestas de África, de Wisconsin y las que no hay aquí; porque en la plaza Tahrir de El Cairo levantaron pancartas que animaban a los norteamericanos diciendo que su lucha era la misma (hasta les envían pizza); y es que los árabes se oponen a tiranos que han expoliado sus países; y en Occidente nos enfrentamos a una crisis que, en realidad, es una estafa. En España, las empresas del Ibex-35 han logrado un 20% de beneficios y, a pesar de todo, algunas quieren reducir plantilla. La multinacional ExxonMobil utiliza la ingeniería contable nacional para no pagar un euro en impuestos localizando aquí una filial que tiene un único empleado. Quienes provocaron la recesión se están forrando con ella, a nuestra costa. El problema de la economía es, en realidad, político; porque la democracia se la ha cedido a una casta mafiosa.


Más fotos de Wisconsin.