sábado, 30 de abril de 2011

Reyes y presupuestos

En Sociological Images me he topado con este vídeo que explica por qué la monarquía británica es un buen negocio para el Reino Unido. Ahí va.




En resumen, recuerda que los problemas económicos del rey Jorge III (el que perdió las colonias que hoy son EEUU) le obligaron a llegar a un acuerdo con el parlamento para, a cambio de saldar sus deudas, entregarles los beneficios de rentas de sus tierras. Algo notable. El cálculo del autor del vídeo concluye que el estado británico gana más con este trato que si tuviera que asignar un presupuesto a su casa real. Y luego añade otros argumentos más viejos como que los castillos, el boato real y el cambio de guardia son unos espléndidos atractivos para los turistas. God save the queen!

Son argumentos bastante discutibles, la verdad, pero quedan para los británicos que, al menos y aunque sean pocos, contaron con una opción para republicanos en la edición digital de The Guardian el día de la boda del principe William.

¿Y España? La Casa Real Española tiene un presupuesto fijado por las Cortes Generales; el de este año asciende oficialmente a 8'4 millones de euros después de solicitar graciosamente que se mantuviera en un monto similar al de 2010 debido a la crisis. Digo oficialmente porque el presupuesto de la Casa Real no incluye gastos como los sueldos de los empleados de la Casa, lo de desplazamientos, mantinimiento de bienes muebles e inmuebles (que corresponden a Patrimonio Nacional) o los vehículos oficiales, entre otras cosas. Según el artículo concreto de la Wikipedia el monto total podría ascender a los 25 millones de euros.

Ya ni hablamos de viajes y encuentros con líderes internacionales por cuestiones "privadas" de las que nadie sabe nada. Las iniciativas en el Congreso para tratar de llevar más transparencia a este presupuesto han sido infructuosas.

Quizá eso vaya mermando poco a poco la popularidad, que es cierta, del rey Juan Carlos I. En el twitter de Metroscopia, al hilo también de la boda real británica, ofrecieron ayer tres datos de opinión:

--77% de los españoles cree que sin el rey la transición a la democracia no hubiera sido posible.

--Los españoles evalúan en 7.3 sobre 10 el desempeño de las funciones del rey Juan Carlos durante los últimos 35 años.

--65% de los españoles cree que la monarquía ha sido útil para la transición democratica pero que con el tiempo cada vez tiene menos sentido.

Hay algo seguro, en todo caso. La monarquía española no es un buen negocio para el Estado español; aunque hayan tratado de copiar el cambio de guardia, porque lo cierto es que el turismo (que es un sector clave de la economía española) no le debe nada a la monarquía, salvo al rey sol, ese entorno al cual orbita el planeta, no el de Francia, por supuesto.

miércoles, 27 de abril de 2011

Parirás sin varón


¿Hay discriminación en los servicios de tratamientos de fertilidad que ofrece la sanidad asturiana? Los colectivos homosexuales asturianos creen que sí, y plantearon su denuncia después de que se dieran dos casos de lesbianas a las que se les negó el tratamiento en la red pública. Después se supo que la negativa se había repetido con otra mujer, esta vez heterosexual. Parece entonces que no es un caso de homofobia, ¿en qué coinciden los tres casos para que se toparan con un no del Sespa? En que las tres eran fértiles; y el sistema público afirma que prioriza los casos de parejas en las que uno de los miembros tenga problemas reproductivos.

Quizá está ahí el problema. En que se hable de parejas, y se indicara que no eran prioritarias las mujeres solas. En el blog Mujeres de El País se lo han tomado por ahí, como un símbolo del patriarcado opresor y todo eso, ¿tienen razón?

Depende; España dio un gran paso que le puso a la cabeza del mundo civilizado cuando aprobó que las parejas homosexuales pudieran adoptar niños; para reconocer a los dos miembros de la pareja como padres (algo muy relevante en los casos, por ejemplo, de lesbianas en las que sólo una de ellas es madre biológica). Antes los homosexuales podían adoptar individualmente porque la ley prohíbe preguntar por la orientación sexual de los individuos. Buena parte de los tratamientos de fertilización se llevan a cabo en clínicas privadas (al menos en el caso de la mujer heterosexual de Asturias pasó por dos antes de acudir al sistema público); y el Principado se aferra a que la ley solo les marca que deben priorizar los casos de infertilidad.

Creo que las autoridades sanitarias asturianas se equivocan. Pero no por lo que han criticado las denunciantes de los tres casos. El Sespa nunca debería haberse referido a "mujeres solas" ni hacer ninguna referencia a parejas varoniles. Eso sobra. Pero tiene razón en priorizar a los casos de esterilidad. Deberían haber aceptado los tres casos denunciados con normalidad y con la misma naturalidad indicarles que estaban en el último lugar en la lista de espera.

¿Es un derecho ser madre soltera? Más que un derecho me parece una situación que se debe proteger en los casos en que se da. Pero no es cierto que una mujer pueda tener hijos sin un padre. Padre hay, anónimo; indolente, irresponsable o a sueldo. Pero lo hay. La madre gestará al niño 9 meses pero aporta la mitad de los cromosomas y la otra mitad la aporta un hombre. En ocasiones, incluso aunque el padre había sido contratado para aportar la simiente y nada más, se puede encontrar con que luego le reclaman pensión alimenticia en los tribunales. ¿Es eso ser madre sin varón?

También hay padres solteros. Y por elección. Hoy hemos conocido a uno; a Miguel Bosé que ha hecho uso de un vientre de alquiler para tener dos gemelos. También usó de esa práctica Ricky Martin. Pero el alquiler de vientres es ilegal en España, ¿opinan en el blog de Mujeres de El País; o en Xega que esta prohibición es discriminatoria para los hombres?

Lejos de mi, (y ahí está el historial de este blog para demostrarlo) atacar los logros de los derechos civiles alcanzados con mucho esfuerzo por los colectivos homosexuales en España. Pero conviene no usar la palabra discriminación a la ligera y guardarla para los casos que realmente suponen un prejuicio; porque lo más probable es que aquí estemos hablando de la gestión de la escasez de los recursos públicos; aunque insisto en que sobra mucho lenguaje bobo en las notas de la Consejería de Salud.

Y felizmente la crianza de los hijos no es solo cosa de mujeres; o al menos siempre he creído que lo más progresista y avanzado era defender esa postura. No digo (ni de broma) que un niño debe tener un padre y una madre, no. Un niño debe tener a un adulto que lo cuide con cariño y con respeto; con dos se suele hacer mejor; en demasiadas ocasiones a lo largo de la historia esa tarea ha recaído en una mujer sola a la que, encima, se le trataba como un paria. Afortunadamente ya no es así; o cada vez menos. También hay padres solteros en España pero, los que no pretenden vivir de las rentas de los derechos de autor de sus canciones, normalmente no pueden acudir a otros países a alquilar una madre que lo geste. Más bien pueden ser viudos; o padres abandonados; porque también hay malas madres.

Cuidado con caer en la frivolidad en cuestiones de derechos civiles; es lo que siempre esperan los reaccionarios para abonar sus argumentos.

martes, 26 de abril de 2011

El populismo que acecha


A veces, los monstruos más terribles no llegan con estrépito sino con sigilo, poco a poco; y sin darnos cuenta, de repente, allí donde habíamos decidido vivir nos rodea ahora un entorno monstruoso. Ocurre eso en Europa con el auge de los partidos populistas, de los grupos de extrema derecha que ganan cuotas electorales antes impensables ante el descrédito de los partidos tradicionales que parecen incapaces de plantar cara a la crisis. Ha ocurrido en Escandinavia, con el espectacular resultado de los Verdaderos Filandeses (¿cuáles serán los falsos? da miedo preguntarlo); pero también crecen las expectativas del Frente Nacional en Francia; hay grupos flamencos muy poco recomendables en Bélgica y en Italia la policía hace registros de gitanos rumanos. En España parece que no, porque el voto más ultra se suma al del partido que se toma por centro-derecha, pero por eso mismo, de vez en cuando tiene que hacer guiños como videojuegos en los que se dispara a emigrantes que aterrizan en paracaídas o proponer “contratos de integración” para los foráneos como si no hubiera una ley que todos debemos cumplir por igual. En Asturias ya veremos.

Paradójicamente, lo más probable es que Alemania sea uno de los pocos lugares donde estén de verdad vacunados contra el resurgir de los racistas porque la desnazificación se tomó muy en serio. No ocurre así en el resto, donde cada cual ha pretendido olvidar que siempre hubo colaboradores de los fascistas allí donde llegaban las tropas de la Wehrmacht; en Francia corrieron un tupido velo sobre Vichy y dijeron que todos fueron de la Resistencia. En España nos llevamos la palma porque todavía hoy, en el año 2011, quien se arriesgue a llevar a los tribunales los crímenes de la Guerra Civil se arriesga a salir juzgado por denuncias de la propia Falange. Europa no ha purgado de verdad su fantasma xenófobo que siempre acecha esperando un tiempo de mala racha y descontento, del que se alimenta. Y siempre volverá mientras haya quien crea que puede jugar con ese fuego.

Lo cierto es que cuando empezó la crisis se rescató sin penitencia a los especuladores que la habían provocado; y después esos mismos sátrapas de las finanzas se han dedicado a acosar a los estados para sacar aún más a costa de salarios y pensiones. Han podido hacerlo porque la izquierda tradicional tiene un programa elaborado en los tiempos del Estado-Nación totalmente obsoleto porque la economía está totalmente globalizada y no cuenta con instrumentos para controlarla; y también porque ha sido ñoña con unos financieros que parecían perros dóciles y resultaron ser lobos que ahora muerden. No quiso señalar a los verdaderos culpables de esta ruina y ahora tiene que pagarla ella. La derecha sí encontró desde muy pronto a un chivo expiatorio para la crisis: los inmigrantes; esos extraños que después de trabajar en la catacumbas de la época de bonanza siguen aquí sin haberse ido; y además con su mensaje de cada nación fuerte en Europa, debilita la unión que sería lo único de verdad eficaz. Que Francia suspendiera temporalmente el espacio Schengen para impedir la llegada de inmigrantes desde Italia por tren es un buen ejemplo esta política del sálvese quien pueda. Como cuando Alemania juega a los rumores sobre las economías periféricas para hacer de sus bonos de deuda un valor refugio. Pero por separado, los mercados podrán cazarnos uno por uno, y juntos no.


sábado, 23 de abril de 2011

Las gafas de ver esvásticas



Pues resulta que uno de los legionarios que participó en la procesión del Cristo de la Buena Muerte en Málaga lucía una esvástica tatuada en el brazo. Es una imagen bastante clara, se puede ampliar la foto y no hay duda de que se trata de una cruz gamada.

En todo caso bastó con que en un primer momento la foto no fuera de suficiente resolución para que unos cuantos pusieran en duda que se trataba de una esvástica; los suficientes como para tumbar en Menéame una noticia que había llegado portada y que tuviera que volver a candidatas. Es raro, pero posible; ocurrió hace poco con otra historia que criticaba duramente el papel del PP en la oposición frente a la crisis y que achacaba a los gobiernos de Aznar gran parte de los problemas económicos que hoy padece España.

La tercera nota que se envió fue la noticia de que La Gaceta había borrado la esvástica con photoshop manipulando la fotografía. Pero lo curioso es cómo han ido variando las críticas entre los argumentos de quienes quisieron desacreditar esta noticia: primero que no se trataba de una esvástica; luego que se trataba de una noticia repetida; también que la tercera era cansina por insistir en el tema. Cuando finalmente ya no era posible negar que se tratara de una cruz gamada, se pasó a decir que la esvástica es un símbolo muy antiguo sobre el que pesa una injusta connotación por culpa de los nazis y que quizá el legionario era amigo de los cultos orientales, o amante de la historia y la semiótica. En fin. Es una foto mítica de internet la del indio (a veces le llaman negro) con la camiseta de la esvástica, totalmente normal y sin relación con el nacionalsocialismo en su cultura; ¿pero de verdad que el legionario de Málaga estaba haciendo el indio?



¿Por qué esta resistencia de los conservadores a reconocer lo que veían sus ojos? ¿era por no contaminar las procesiones de la Semana Santa en un año en el que se han sentido ofendidos por la posibilidad (rápidamente cortada) de que pudiera celebrarse una procesión atea de burla? ¿tan difícil de creer es que haya un legionario con prejuicios racistas amigo de ideologías totalitarias? ¿Saben algo sobre el fundador de la Legión?

Es gracioso porque ahora se las dan de que el cristianismo y el nazismo son del todo incompatibles. Pero la verdad es que buena parte de los jerarcas nazis eran religiosos; y aunque algunos de los más heróicos opositores al nazismo también lo eran, lo cierto es que, al menos en el caso de España, el nacionalcatolicismo contó con una simpatía recíproca por los nazis antes y después de la Guerra Civil. Serrano Suñer fue uno de los principales filonazis del régimen franquista y uno de los responsables directos de enviar a los campos de exterminio de centroeuropa a los exiliados españoles.

Están bien esas gafas de ver esvásticas que se gastan los conservadores patrios.




Pronto nos dirán que esto es una imagen de Franco posando con Chaplin durante el rodaje de El Gran dictador.

viernes, 22 de abril de 2011

Otros peplum

Cualquiera que ponga la televisión comercial estos días se topará con los clásicos de esta temporada: Ben Hur, La túnica sagrada, Los diez mandamientos, Rey de reyes, e, incluso y nunca he podido saber muy bien por qué, Espartaco, la de Kubrick.

Son los días en los que incluso Canal+ no emite su tradicional película porno de los viernes, una rendición programática a los dogmas de la fe católica que solo se pueden entender en un país como España, que es aconfensional, pero como Dios manda.

El peplum sacro reina en estas festividades catódicas; aunque le pille el asunto de refilón, como Espartaco. Para compensar, me gustaría proponer que se añadieran a la parrilla unas cuantas películas más de temporada.




Agora, la primera incursión en el cine histórico de Alejandro Amenabar. No se trata de una joya del séptimo arte, pero tiene la virtud de ser un peplum antisacro, una de los primeros filmes que yo recuerde en que se aborda sin beatería el papel de los primeros cristianos en el final del mundo clásico. No es que tenga una gran rigor histórico en el retrato de Hypatia de Alejandría; pero sí muestra como una nueva concepción cosmológica monoteísta terminó con un mundo en el que comenzaba a asomarse el pensamiento racional como método de conocimiento. Llegó la Edad Media, que es como su propio nombre indica, un paréntesis teocéntrico entre la filosofía grecorromana y el Renacimiento que alumbrará a la Ilustración.





La última tentación de Cristo, de Scorsese. Esta sí es una buena película, con un argumento original y buenas interpretaciones. Sorprende que los católicos se escandalizaran tanto por una historia que, en el fondo, muestra un profundo respeto por el relato de la pasión de Cristo, y se atreve con un juego especulativo que, en todo caso, muestra muy bien cuánto le debe la religión cristiana a San Pablo, gran propagandista al que le importaba un bledo todo lo que tuviera que ver con Jesucristo si no servía a lo que él quería predicar.





La vida de Brian. Estamos ante un clásico, pero con mayúsculas, del cine humor. Una película enorme, con algunos de los gags más memorables que, aunque veamos una y otra vez, nos siguen haciendo reir. La cuestión es que no se trata solo de que sea una película que no envejece, sino que nos da la terrible sensación de que nos ha adelantado por detrás. Tal y como están las cosas, resulta irreverente hasta para nuestros días y parece que si hoy los Monthy Phyton trataran de hacer algo así quizá no les dejarían o que intentarían que no llegara a las salas de cine.


Dejo fuera, o un epílogo final, dos más: La Pasión de Mel Gibson, una gran película de terror gore, que refleja muy bien esa visión del crsitianismo que triunfa en España y que criticó Machado cuando decía eso de "no eres tu mi cantar, no puedo cantar ni quiero a ese Jesús del madero sino al que anduvo en la mar"; seguro que no la ponían en horario infantil, aunque haya niños viendo a encapuchados con cadenas en los pies llenos de llagas y azotándose la espalda hasta sangrar. Y Dogma de Kevin Smith, que tiene su gracia, pero no es un peplum.

martes, 19 de abril de 2011

Telefónica del 98


Cuando iba a la universidad aún era el tiempo en el que para llamar a casa tenía que usar una cabina. Leyendo las noticias de la última semana acerca de los planes de Telefónica de despedir al 20% de su plantilla en España en el mismo momento en el que anuncia que sus beneficios han superado los 10.000 millones de euros y que, además, plantea ofrecer a sus directivos unos bonus que suman 450 millones, se me ha vuelto a quedar la misma cara de tonto que cuando la cabina se tragaba mis monedas sin devolverme jamás el cambio.

Y es que el caso de Telefonica es paradigmático y ejemplarizante sobre lo que nos sucede. Su actual presidente, César Alierta, la recibió del Estado de manos de José María Aznar, igual que antes había desarrollado la privatización de Tabacalera, allí aprovechó su información privilegiada para hacer grandes negocios con su mujer y su sobrino; pero como ocurre en España con quien sabe delinquir con estilo, su delito prescribió. De su mano llegó la expansión por Sudamérica de la que nos hizo partícipes a todos los españoles al hacernos descubrir los muchos acentos del castellano que se manejan allí, pues los servicios de atención al cliente están todos deslocalizados al otro lado del Atlántico y si preguntas por el número de un negocio de la península te responde alguien que en su linda plática es incapaz de aclararte nada.

Es también defensor de fantásticas propuestas para internet como acabar con la neutralidad de la red, y suma a sus logros hacer que darse de baja de la compañía resulte tan difícil como apostatar de la Iglesia Católica.

No hay duda de que Telefónica llevará a cabo sus planes, y aunque parezca un escándalo resulta muy útil para desenmascarar esa ingénua idea de que las empresas que generan riqueza sirven para crear empleo; no. Hace tiempo que las empresas quieren multiplicar sus beneficios a costa de lo que sea, incluído el empleo.

La ministra de Economía, Elena Salgado, ha calificado de “inoportuno” el recorte de Telefónica, pero recuerda que la legislación se lo permite, y ese es el problema. Nuestras leyes se han doblegado a los intereses de las corporaciones y el concepto de responsabilidad social les resulta totalmente ajeno, una molestia en realidad. Para redondear lo bien que nos retrata este asunto, los sindicatos mayoritarios de la compañía han acogido la noticia con el estoicismo del que sabe que se va a concretar, principamente, en prejubilaciones para los trabajadores más veteranos; bien por ellos (creo) pero mal para las arcas del Estado y el ejército de mileuristas que vendrá a sustituirlos.

El caso es que, digan lo que digan, esta crisis no tiene nada que ver con el Crack del 29 porque entonces quienes veían llegar la ruina se suicidaban, y ahora los que hundieron a sus compañías se están repartiendo en stock options los fondos públicos puestos a su disposición para reflotarlas. En el caso de España, en realidad, a lo que recuerda es al Desastre del 98, por el descrédito total de las instituciones y agentes sociales, porque envíamos a los mercados nuestros derechos laborales y jubilaciones y volvimos sin ellas y sin honra de paso. Y porque nuestro problema parece económico pero en realidad es que vivimos en el desprecio total de meritocracia, llamando emprendedores a simples trileros de pelotazos, mientras la primera generación políglota y formada de nuestra historia se pudre en la desesperanza.


viernes, 15 de abril de 2011

De tetas




Siempre que hay una teta hay una polémica, esta semana la habido en Menorca, por la retirada, tras la denuncia de Esquerra Unida, de un cartel de Partido Democrático de Ciutadella (PDC), en el que su candidata sostiene sus pechos con las manos. En realidad, no se trata de un cartel electoral, al menos no de uno de los que llenan los espacios electorales acotados para tal uso, sino que la candidata lo exhibió en su propia sede, para llamar la atención supongo. Y tuvo éxito.




Muchos han recordado a propósito de este caso que el uso del desnudo, y de la provocación sexual, no es muy novedoso en los comicios. El candidato de Ciutadans, Albert Rivera, posó desnudo en el cartel que le llevó por primera vez al parlamento de Cataluña; y en las últimas elecciones, se desnudaron sus partidarios en un vídeo.



También hubo una candidata al senado de Bélgica, Tania Dervaux, que prometía felaciones a sus votantes. Y ante el éxito de la oferta tuvo que apresurarse a aclarar que, como casi todas las promesas electorales, solo era una broma.



Esos ya se los sabían todos; menos sugerente y menos conocidos, es este otro cartel en el que la actual canciller alemana, enseña pechuga junto a otra candidata democristiana bajo el lema "Tenemos más que ofrecer", que también dio para muchas interpretaciones.

Lo que me ha llamado la atención es que se ordenara retirar un cartel por ser una ofensa para la mujer, cuando ha sido la propia mujer dueña de sus pechos quien los exhibe con orgullo. Que se trata de un recurso barato, vale; que supone un caso de más de vulgarización de la política, también; pero no menos que la habitual sarta de sandeces que se suelen echar en cara los partidos políticos. Dice la interesada, Soledad Sánchez Mohamed, que ella es una "feminista de los años 60 que defiende la igualdad del cuerpo humano" y que son unos puritanos quienes han denunciado su pectoral cartel. Y tiene razón en algo; hay un feminismo alegre y sin pudor que se regocijaba en el desnudo porque no tenía pecado original y lo veía con naturalidad. Hoy ha sido eclipsado por otro dominado por las pacatas y que, en muchas ocasiones, resulta indistinguible de los más reaccionarios carcas que solo admiten, será por dogmas, la postura del misionero.

jueves, 14 de abril de 2011

Salud



Habrá quien hoy mire esta fecha con nostalgia, o con esperanza. No soy muy amigo de las efemérides, aunque esta suela celebrarla de vez en cuando.

Pese a todo, pasan algunas cosas en este 14 de abril de 2011 que sí merece la pena detenerse a valorar un momento. Hoy, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha legitimado los conciertos educativos para los colegios que segregan por sexo. No sé en otras comunidades, pero en Asturias son dos colegios religiosos que, por mucho que quieran disfrazar esta separación con teorías pedagógicas, no lo hacen por otros motivos que extraños dogmas.

También hoy, en Madrid, se ha prohibido una procesión atea que tenía el propósito confeso de burlarse de las religiosas, y se ha impedido precisamente por ese argumento. Y por el daño al turismo, creo. Aún esto podría discutirse (mucho, la verdad), pero no alcanzo a comprender qué problema hay en burlarse de la religión, cuando la religión, en España la católica principalmente, se burla a diario de los derechos civiles.

Más que tener rey o no, que también, la II República significó sobre todo un impulso a la educación universal y la enseñanza de valores de libertad para todo el mundo. Desde luego, aún no he conseguido que me expliquen por qué es mejor tener un jefe de estado por derecho de nacimiento que uno que pueda votar la gente. Pero además, y sobre todo padeciendo como padecemos una crisis económica que más allá de sus evidentes causas financieras es también un problema de falta de civismo, de nulo interés por la justicia social más mínima, y una enorme carencia de aprecio por la meritocracia que ha aupado a los que prefieren dar un pelotazo de hoy para mañana antes que crear verdadero desarrollo; pues no sería malo replantearse lo que simboliza esa república.

Salud.

miércoles, 13 de abril de 2011

Esperanza perdida

Quizá por afán de notoriedad, porque ese parece el estilo del programa, anoche José María García acusó a la presidenta de la Comunidad de Madrid de recaudar dinero entre empresarios de la capital pero no para su partido sino para Foro Asturias, el nuevo grupo formado por Francisco Álvarez Cascos. Ojo al dato, la acusación de García tendrá que mantenerla él solo que es vela para que su palo la aguante, pero no extraña que suene verosímil.


Al fin y al cabo, Aguirre siempre manifestó su preferencia por Cascos en los largos meses de incertidumbre sobre quién encabezaría la candidatura en Asturias; y hasta fue más allá, y cuando estaba roto el partido y el ex ministro había creado su propio grupo, Aguirre dijo que no haría campaña por la candidata oficial en el Principado. Sin haber dicho ni pío, al alcalde del municipio de Siero no le dejarán repetir en los próximos comicios por haberse mostrado partidario de Cascos antes de que el partido se pronunciara; pero a Esperanza no le tose nadie en Génova, ella no se pierde.

¿Recauda Aguirre para Cascos? Para el partido no sé; para la familia quizá. Tras decir que abandonaba la política, Cascos se dedicó al mundo del arte de la mano de su nueva esposa, María Porto, galerista de Malborough, que en 2004 se montó el negocio de representante de artistas por su cuenta. Con poco riesgo, eso sí, porque la pareja contaba con suficientes contactos como para llevar la empresa a buen puerto.



Aún el pasado 16 de marzo, Aguirre inauguró en Madrid la nueva estación del metro de Alsacia, con un precioso mural del artista Luis Gordillo, bien representado por Porto. Aquirre dijo entonces que el mural era "un auténtico regalo para los madrileños", sin duda por sus cualidades estéticas, aunque las monetarias no sean gratis.

Quizá no haya nada relevante en este asunto, aunque nunca se sabe cuando se habla del sistema público de transportes de Madrid, allí donde sus propios consejeros afirman que el metrobús no existe.

martes, 12 de abril de 2011

Bohemios de telediario


Originalmente los provocadores son los bohemios; esos desclasados de la cultura del siglo XIX que a pesar de su formación cultivada (entonces algo solo para una élite) se revolvían contra los convencionalismos y buscaban remover conciencias espantando a los bienpensantes con el escándalo. Como casi todo lo que merecía la pena en materia cultural de ese siglo se hacía solo en París, hasta nosotros ha llegado todavía la expresión enfant terrible, para referirse al que pone el dedo en la llaga con mucho estruendo. Pero eso se ha tornado en parodia en el siglo XXI y ahora lo que se estila son los vociferantes ultras que tratan de convencernos de que son la vanguardia del pensamiento defendiendo las cuestiones más reaccionarias a gritos.

Pasó la semana pasada con el artículo de Salvador Sostres en El Mundo, que luego fue retirado de la edición digital, en el que venía a justificar, o a mostrarse comprensivo al menos, con el asesinato de una chica por su novio porque se había enterado de que estaba embarazada de otro. A Sostres le llovieron palos de muchas partes y se recordaron además otros de sus hitos pasados, mientras que rompían lanzas por él otros tantos de su cuerda para tener así un par de días de ruidoso crujir de la madera. Porque, al fin y al cabo (y soy consciente de caer en esa trampa) lo que buscan los nuevos bohemios de la carcunda es ver cada semana si logran un minuto de fama para sumar al final de sus días los 15 que prometiera Andy Warhol a cualquiera. Con la mayor naturalidad, el director del periódico, que fue quien retiró el artículo y nadie más, trató de abrir un debate sobre las limitaciones de la libertad de expresión y ¡hala!, a hacer caja que es de lo que se trata. Más márketing y publicidad gratis a costa de los macarras, dinero contante y sonante, ya ves tu a qué se reduce el propósito final de estos heterodoxos tan mundanos.

A veces los niños terribles de esa rebeldía, pero dentro de un orden de toda la vida y de buena familia, no acaban bien, sobre todo si llegan a los tribunales y entonces se retractan. Le pasó a Fernando Sánchez Dragó cuando le pillaron contando en un libro que no había leído nadie hasta el momento que se había trajinado a dos japonesas de 13 años y cuando llegó la hora de rendir cuentas por ese fornicio dio tres pasos atrás explicando que era todo invención literaria, una hipérbole tokiota, todo fantasías, musas nada más. Y es que estos outsiders que tanto vacilan de amor por la intemperie le tienen un temor reverencial a las puñetas de un magistrado que pueda hacerles cambiar el sofá de un chalet en las afueras por el austero banco de una celda.

El más logrado, pese a todo, no escribe artículos incendiarios sino que se presenta a las elecciones en Asturias. Cascos, que presume de haber sido un actor incuestionable de la conformación actual del terruño nos explica que, en todo caso, él no tiene nada que ver con lo que pasa por aquí; reivindica como propios todos los éxitos pasados como ministro conservador y, a la par, pretende ser un candidato renovador, creado ex nihilo, virgen en estos lances de la politiquería. Esta dualidad ha hecho posible que primero acuse a unos policías de formar una camarilla para fabricar pruebas en el caso Gürtel, para después negarlo todo ante el juez y, un día más tarde, insistir de nuevo en la misma trama, a ver si en Pravia no me ven. Se quejó, claro, de que le sacaron en el telediario, pero es que esa debe de ser la meta.

lunes, 11 de abril de 2011

Tres trajes


Para que luego digan que la justicia en España es lenta; lo que pasa es que nuestros jueces son cuánticos y les consta que, si no la velocidad, al menos la percepción del tiempo es relativa. El caso Gürtel avanza rapidísimo según para quién. Rajoy ha decidido echarse a Camps al hombro en estas elecciones municipales pese a que algunos creen que el escándalo pueda estallarle en las generales del año que viene. Falta mucho para eso.

De momento en el presente inmediato ya hay dos personas juzgadas por este asunto. Uno, el portavoz socialista en las Cortes Valencianas, Ángel Luna, (a quien se llevó a los tribunales bajo la acusación de encubrimiento por mostrar un informe policial bajo secreto de sumario); y el Baltasar juez Garzón, al que el Supremo ha abierto juicio por las escuchas de algunos implicados.

Los implicados en la trama, no. Están bien, gracias. Algunos hasta van a repetir en las listas electorales del próximo 22 de mayo.


Y eso que, en el argumentario del PP, la primera baza para desacreditar la trama Gurtel es que son "tres trajes". Hay que ver la que les puede caer a Luna y a Garzón por algo tan nímio, ¿eh?

jueves, 7 de abril de 2011

Los comunistas nórdicos


Una de las cosas más interesante del caso de la resistencia de buen parte de los eurodiputados españoles a volar en clase turista; la campaña espontánea de indignación ciudadana del #eurodiputadoscaraduras y la consiguiente rectificación; son las excusas que han ido desgranando a lo largo del día para explicar esta infamia.

El PSOE se vio muy pronto pillado por el carrito de los helados y comenzó a dar marcha atrás al filo de la medianoche de ayer; primero porque decían que salía más barato, al final, volar en primera clase por los descuentos; también que esta no era una votación definitiva y luego ya se vería; esta tarde el asturiano Antonio Masip ha dicho en RPA que la propuesta se presentó en portugués y no la entendieron bien.

UPyD, trató de aguantar el chorreo con un anuncio de rectificación y explicaciones que llegaron por la mañana; no sin que antes algunos simpatizantes recurrieran al absurdo de replicar que los que critican el caso de los eurodiputados no condenan que "en Cuba no se pueda votar" y que esta polémica era un "un ataque de histeria progre colectiva". No se trata de la primera metedura de pata de Francisco Sosa Wagner, el único eurodiputado de Rosa Díez; en 2009 se negó a rechazar una ley homófoba de Lituana y, tras el escándalo, rectificó. Parece que no saben votar. Que si se discuten propuestas en idiomas raros, que si nos hacen descuentos 2x1, que si es que lo vamos a votar otro día distinto. El caso es que son tantas justificaciones variadas y vacuas que nos demuestran que la pillada era en bragas.

¿Y el PP? El PP nunca se equivoca amigos, por eso no tienen que rectificar. Soraya Sainz de Santamaría explicó perfectamente esta mañana que todo este asunto era una cosa de "comunistas nórdicos", y además que lo presentaron "de cara a la galería" (vídeo, minuto 19). Lo de los comunistas nórdicos da mucho juego porque suena vikingos sanguinarios pero todavía nos quedaba por escuchar al mejor, a Vidal Cuadras, explicando que él vuela mucho todo el año y que esto "es una necesidad objetiva y no un lujo".




Con muy buen criterio Ramón Lobo apunta hoy al enorme desprestigio que supone todo este tema para la Eurocámara, más con todos los casos recientes de eurodiputados que fichan el viernes y se van o los que se dejan comprar por los lobbies. Y es grave porque, legislatura a legislatura, los eurodiputados se quejan de la abstención con la que se acogen los comicios en los que se les elige; y que la importancia que tiene Europa no se valora como debiera. Cierto, pero todos estos casos demuestran que son ellos los principales culpables ya no solo del pasotismo, sino aún peor, del descrédito de la política.

Si vivimos un tiempo en que el poder político ha quedado absolutamente supeditado al económico y la crisis es una muestra de este golpe de estado contra la democracia por parte de los especuladores financieros, precisamente lo que nos hacen falta son políticos ejemplarizantes. Los partidos españoles deberían dejar de ver Bruselas como la jubilación dorada donde enviar a sus veteranos si quieren que los demás nos lo tomemos en serio. Y un aviso, esto es lo que abre las puertas al populismo y a los totalitarismos antiparlamentarios. Luego no lloréis.

miércoles, 6 de abril de 2011

El abrazo del oso


Primero fueron los grandes empresarios con Botín a la cabeza, hoy ha sido el Financial Times. A Zapatero le llueven los elogios de un cielo nublado que no es precisamente el que uno espera encontrar en un horizonte socialdemócrata. Puede que tanta palmadita en la espalda sea bienintencionada o puede que no, pero con unas expectativas electorales pobres en el lado izquierdo del PSOE, estos halagos son más bien como el abrazo del oso. Quizá en Ferraz crean que podrán sacar a pasear estos elogios en campaña como si fueran un buen argumento contra la tesis del PP de que es Zapatero el que crea desconfianza en los mercados (y ya vemos que, más bien, es al contrario). Qué inocentes; a la oposición le resbalan esas cosas, y a su prensa afín y a su electorado también. Al propio no; y, de hecho, sería una cuestión tan inútil como cuando se esgrime lo corruptos que son en el otro lado, vean cómo puede afectar el caso de los ERE en Andalucía y cómo va a afectar en Valencia. Para el votante del PP sólo está mal la corrupción de los demás, la de los suyos es el orden natural de las cosas.

Hay, además, algo de cinismo malvado en lo que dice el Financial Times. Si lo que se destaca es que, a pesar de los profundos problemas de Portugal (con una deuda desorbitante y, allí sí, un gobierno interino) el temor de contagio a España ya se ha despejado ¿cuáles eran nuestros problemas? Seguimos teniendo la misma tasa de paro y el crédito sigue sin fluir a las empresas igual que antes, ¿sólo era cuestión de que se aprobara la reforma laboral y la prolongación de la edad de jubilación para que España recuperara la buena fama? Podréis darme las explicaciones más sesudas y acompañarlas de gráficos e informes con colorines; yo lo llamo terrorismo financiero, puro chantaje y si aflojan la mano es porque hemos cedido. Pero se mantiene el engaño de la crisis una vez más; siguen sin atajarse los problemas reales de la economía (especialmente el mercado negro) y simplemente se siguen dando ventajas a la plutocracia financiera que creó esta crisis.

Paul Krugman fue el primero en decir que, dado que España no podía devaluar su moneda (por estar integrada en el euro) tendría que devaluar el trabajo, es decir los salarios, para competir mejor. De alguna manera ha sugerido lo mismo el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez; y el inefable Miguel Ángel Fernández Ordóñez; MAFO, que insiste en darnos consejos sobre el mercado laboral mientras cada día descubrimos que en lo suyo, que es ocuparse del sector financiero español, no ha hecho un gran trabajo. Primero con Caja Castilla La Mancha; después la del Mediterráneo, la CAM, que casi arruina la fusión liderada por Cajastur. No parece que MAFO sea muy productivo, ni que se le dé muy bien lo que tiene que hacer, pero cuesta un huevo de verdad despedirle; empecemos por aplicarle a él algo de flexibilidad laboral, que hay que predicar con el ejemplo.

martes, 5 de abril de 2011

Nuestros expertos


El mismo día en el que se producía la primera explosión en la central de Fukushima, Rajoy estaba en Gijón, en la Universidad Laboral, animando a defender la energía nuclear “sin demagogia”.

La misma, digo yo, que hizo que, según pasaban los días, Angela Merkel reculara en su decisión de prorrogar la vida útil de las centrales alemanas y que el propio PP fuera matizando su postura incidiendo cada vez más en “la seguridad”. La semana pasada, el coordinador económico del PP, Cristóbal Montoro, defendía que, en todo caso, había que abordar este asunto “sin contaminación ideológica”, como si en las espinacas y la leche de Fukushima lo que molestara no fueran restos de cesio y yodo radiactivos, sino que fueran a quedarte partes de algún panfleto comunista entre los dientes al consumirlas.

Dijo además, que quienes deben decidir en estos casos son “los expertos”; y ahí está la clave, claro. ¿Quiénes son esos expertos que deben decidir mientras los demás asentimos en respetuoso silencio, los que tenía la empresa Tepco y ocultaron una piscina de residuos radioactivos de la que nadie sabía nada hasta el accidente?, ¿los que falsificaban sus partes de seguridad en 2002?, ¿para quién trabajan los expertos que deben opinar por nosotros? ¡Ah, los expertos! Qué buen eufemismo para referirse siempre a nuestros expertos; en el mismo grado posesivo con el que Roosvelt describía al dictador Somoza en Nicaragua, un hijo de puta pero, al fin y al cabo, el nuestro. Probablemente no se encuentre en la cartelera de ningún cine cercano (desde luego, no en Asturias) el documental Inside Job, de Charles Ferguson, que describe con todo detalle los entresijos de cómo se fraguó la actual crisis financiera.

Es un relato tenebroso, en el que se entrevista a muchos de los protagonistas de la recesión (al menos, los que accedieron a que se les entrevistara) que describe cómo se favoreció el derrumbe de la industria financiera gracias al desmantelamiento de todas las leyes reguladoras que habían intentado apuntalar al sistema frente a la codicia desmedida de los especuladores tras el Crack del 29. En Inside Job asistimos al expolio de Islandia, una sociedad próspera y moderna que se vio arruinada por poco más de una docena de banqueros sin escrúpulos; a cómo en Nueva York los mismos ejecutivos que recomendaban a sus clientes comprar determinados valores apostaban en su contra en mercados de futuros. Tras el derrumbe de muchas compañías que tuvieron que ser rescatadas con dinero público, mucha gente perdió su trabajo y algunos, en un país como EEUU donde los fondos de pensiones son privados, su jubilación.

Pero todos esos ejecutivos siguen en sus puestos, o en otros similares. Todos tras haber cobrado jugosas indemnizaciones y bonos.

También salen los expertos, porque alguien tenía que recomendar llevar a cabo todas esas desregularizaciones desde la administración; y alguien tenía que dar la calificación de triple A a los derivados que reunían las hipotecas basura que nadie podía pagar. Todos los expertos siguen dando conferencias, asesorando a gobiernos o impartiendo cátedra en universidades privadas; a la vez, por supuesto, que reciben sustanciosos honorarios de la misma industria financiera a la que siempre benefician en sus informes. Son también los que nos recomiendan ahora rebajar nuestros salarios y “flexibilizar” el despido. Yo ya me callo, que no soy experto.


domingo, 3 de abril de 2011

Todos los nombres de ZP


Resulta paradigmático que el día en el que anunció que no volvería a repetir como candidato en las elecciones generales, a Zapatero le aguardara en las inmediaciones de Ferraz una protesta con todo el folcklore carca-nacional; mucha bandera rojigualda, atuendo pijo y lemas de antaño, "Rubalcaba al paredón". Ya lo decía Soraya Sainz de Santa María; ante el debate sucesorio y dado que el vicepresidente suena fuerte como candidato, para el PP Rubalcaba es "un dos por uno".

Tiempo habrá para hacer un balance justo de la gestión de Zapatero como presidente del Gobierno; primero porque todavía le queda un año por delante; y, además, porque hay cosas que solo se pueden ver con perspectiva. Algunos creen que acabará santificado como Suárez; no lo sé, sí pienso que el martirio mediático de ambos presidentes ha sido semejante.

Uno de los dichos más recitados de Churchill es el de que los enemigos están en el propio partido, y que en la oposición sólo se encuentran los adversarios. Me temo que en este caso no ha sido así. La representación que sus oponentes han hecho de Zapatero ha sido desmedida y rozando la parodia hasta la llegada de la crisis. Pocos presidentes han contado en las librerías con tantos libros editados para descalificarle desde la primera legislatura. Antes que nada fue Bambi, el líder del talante que llegaba con la mano tendida y pactos de estado en materia de terrorismo de los que se burlaban en frente. ZP ganó tres días después del 11M, es cierto; pero porque el PP rozó la sedición a la hora de explicar la verdad del atentado por un puro y equivocado interés electoral.

De ahí pasó de ser el tierno cervatillo a poco menos que un quintacomunista del terrorismo con plaza en la Moncloa. Fue zETAp en las pancartas de los ultras más exaltados; también un peligroso masón; también el anticristo, un traidor, un destructor de la familia tradicional; y cuando convenía, un vendido (ahora sí) al integrismo islámico que bajo la Alianza de las Civilizaciones ocultaba sus aviesos planes para entregar Ceuta y Melilla a Marruecos (con photoshop incluído) o quizá Navarra a ETA, siempre ETA, hasta hoy.

No cuajó nada de eso, porque quienes le llamaban "presidente por accidente" se toparon con que volvió a ganar unas elecciones y ni siquiera la nueva evolución de los juegos de palabras con ZP; esta vez era, ZParo; lograron hacer mucha mella al inicio de la crisis.

Después sí; después de probar con las confabulaciones de los iluminati y los masones; de la conspiración terrorista, de los planes para volver a todo el mundo homosexual, por fin pincharon en hueso; algo real a lo que agarrarse, algo crudo como es el tremendo paro de España y una recesión que no remonta. Comenzaron ahí a crecer las expectativas de la oposición; pero el verdadero golpe no vendría hasta que Zapatero abandonó el proyecto más o menos keynesiano de hacer frente a la crisis con más gasto social; forzado por Bruselas y los mercados omnipotentes a aplicar unas duras medidas de austeridad que como siempre (los ricos nunca se aprietan el cinturón, siempre visten tirantes) solo afectan a los más desfavorecidos.

Igual que el PSOE tiene un techo electoral elevado (de unos 11 millones de votantes) y un suelo más bajo (hasta 7); el PP se rasca la cabeza cuando salta y mancha el techo de pisadas si hace le pino, porque su electorado --fidelísimo y acrítico-- apenas oscila de los 10 millones haga frío o calor, presente a quien presente. El enemigo del PSOE es la abstención y, de hecho, en eso basó el PP sus campañas pasadas.

Ni ZParo fue suficiente; el descenso a los infiernos de Zapatero llegó con las propuestas de reforma laboral y extensión de la edad de jubilación; con el abandono de una parte del electorado de izquierdas que sí es castigador y no perdona los agravios. Pero ni con esas; el PP a la búsqueda del 2x1 ha regresado al caso Faisán; a la resurrección de zETAp; ETA siempre ETA. Pero es un error; el pie del que cojea este pato cojo sigue siendo el izquierdo y el otro hace tiempo que ha amortizado todas las patadas.

Hoy todo el mundo hace balance de aciertos y de errores, que ha habido muchos de los dos; pero lo curioso es como casi todo el país ha coincidido (también el mismo ZP cuando dijo de lo "cueste lo que me cueste") en hacerlo el máximo pagano de todos nuestros males. Lo es, desde luego, para la derecha que siempre lo ha considerado traidor, anticristo y culpable en exclusiva de la crisis, ya lo hemos dicho; pero también para una izquierda que parece mantener la ilusión de que el control político sobre la economía aún puede mantenerse desde el Estado-Nación, cuando hace un par de décadas que ha escapado a todas las leyes y parlamentos y sólo será posible embridarla desde organismos supranacionales. Ese infantilismo generalizado; esa boba superstición de hacer de Zapatero un último monigote, el chivo expiatorio que tras su sacrificio nos devolverá la buena suerte, esa es nuestra derrota.