jueves, 30 de junio de 2011

El grito en el suelo



Dijo Nietzsche que quien se arrepiente es dos veces miserable, pero debía estar pensando en el superhombre; para los demás, suele ser más cierto que más vale arrepentirse de lo que uno ha hecho que de lo que ha dejado por hacer. En todo caso, en su último debate sobre el estado de la nación, Zapatero confesó su arrepentimiento por dos cosas: una, por no haber reconocido la crisis en tiempo y forma; y dos, por no haber pinchado antes la burbuja inmobiliaria. Esa, que es la pasiva, es la contrición más grave. Resulta vano llorar por la leche derramada, pero si le sirve de consuelo, aunque sea tonto, estaría bien apuntar que fue un mal tan de muchos que no le hubieran dejado corregirlo. Los mismos expertos que hoy recetan severos ajustes y hablan de despilfarros son los mismos que negaban tal burbuja; fuera de ese establishment, todas las llamadas que se hicieron para alertar del desastre inmobiliario que se avecinaba eran despachadas como utopías de ilusos y ganas de joder a la clase media. ZP que, en plena bonanza, ya era tachado de anticristo destructor de la familia y caballo de Troya de ETA, no hubiera podido con eso. Buena parte de los que hoy se escandalizan del ladrillazo habrían puesto el grito en el cielo si les llegan a tocar el suelo. De hecho, los constructores de Asturias ya han ofrecido un plan millonario a Cascos para volver a las andadas y los andamios; y Rajoy coquetea con recuperar la desgravación por compra de vivienda. ZP se ha arrepentido, pero ha sido el único.


martes, 28 de junio de 2011

La gata al gatu


Hay un capítulo de los Simpson en el que, para destacar lo vejestorio y obsoleto que es el señor Burns (el malvado dueño de la central nuclear de Springfield), le muestran en la oficina de correos pidiendo enviar un telegrama a Prusia Oriental y preguntando cuándo parte el autogiro. Algo pasa cuando los dos partidos que por afinidad ideológica (y casi consanguinidad, porque vienen del mismo sitio) podrían formar más fácilmente gobierno en Asturias llevan un tiempo dirigiéndose cartas postales --no correos electrónicos, ni pensar en mensajes en el Whatsapp, ¿qué clase de brujería es esa?-- para citarse y reunirse en vano, demorándose en desencuentros; echando la gata al gatu como dice el refrán asturiano, que es exactamente lo mismo que los modernos llaman procrastinación.

Tan poca prisa hay, y eso que el lema de la campaña era la promesa de trabajar a tres turnos, que la investidura del próximo presidente se retrasa hasta el 12 de julio, y si no hay mayoría suficiente incluso más allá hasta el día 15. Claro que en la jornada señalada se tendrá que poner fin a la jugosa estrategia de vender complots como el pacto de la Zoreda y habrá que ponerse a hacer algo concreto, aunque sea a un turno solamente. O no, quizá el gatu quiera seguir rehuyendo a la gata un poco más pensando en otra oportunidad (las generales, otra convocatoria en Asturias en un año) para cazar una perdiz mayor bien mareada. Puede que sea una buena estrategia si de lo que hablamos es de su interés, pero ¿es eso lo que le conviene a Asturias?

domingo, 26 de junio de 2011

Balance de Juego de Tronos




A fuerza de ver los extras de las películas de El Señor de los Anillos me he vuelto indulgente con las adaptaciones a la pantalla de libros notables. A pesar de las pegas que muchos fans le ponen a la trilogía de Peter Jackson (y yo le puse unas cuantas revolviéndome en la butaca del cine), terminé por aceptar la mayoría de sus explicaciones, hice las paces con el neozelandés; siempre podré volver a un libro que, negro sobre blanco en letra impresa, no va a cambiar y hay cosas que exige la cámara y que una página no puede conceder. Y viceversa, en fin.

Será por eso que miré con buenos ojos desde el principio la adaptación de la HBO de Juego de Tronos, la primera novela de la saga Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin de la que ya contamos aquí los motivos por los que mola de verdad. Cerrada la primera temporada es hora de hacer balance y le voy a dar buena nota. Primero por su careta de introducción con una sugestiva banda sonora. A algunos les sonará trivial pero las grandes series no suelen descuidar sus títulos de crédito y en este caso me encandiló la secuencia que recorre el mapa de Poniente cambiando, según el capítulo, las localizaciones que recorrerán sus protagonistas. La intro oficial es esta:



Es estética pero además útil. La saga de Martin, una novela río, con decenas de personajes e intrincados árboles genealógicos tiene también una vasta geografía en la que puede perderse uno fácilmente. Y precisamente ese era uno de mis primeros temores cuando empecé la serie, si quien no hubiera leído los libros podría seguir cabalmente el argumento general. Parece que sí por lo que me han comentado. Aunque no sé si quien haya sido solo espectador se habrá dado cuenta de detalles importantes como que en este mundo las estaciones duran décadas y la llegada del invierno no es una broma de unos meses.

Claro que, aunque las adaptaciones cuajan cuando se hacen con respeto (y parece que este es el cado porque además han contado con la participación activa del autor en el rodaje) siempre se pierde algo de líquido cuando se pasa de un recipiente a otro. Aunque me gustó mucho la interpretación de Jason Momoa como Khal Drogo (físico imponente, y realmente amenazadora voz en la versión original; además de haber sido él quien sugirió que en la escena de lucha con uno de los dothraki que le desafía termine arrancándole la lengua de la garganta) no sé si habrá quedado reflejado como merece la evolución de su relación con Daenerys. De un comienzo en que se percibe su matrimonio forzado como una desdicha irremediable, la Targaryen pasará a sentir un sincero y profundo amor que además es mutuo. En el libro esta evolución tiene su cadencia lógica, en la serie --exigencias del medio-- todo pasa demasiado rápido.

Ocurre algo similar con el personaje de Tyrion Lannister, sin duda (parece evidente) el favorito del autor junto a Jon Nieve. Peter Dinklage se ha metido bien, en mi opinión, en la piel de un personaje poliédrico y genial que exige mucho (porque es una mezcla fabulosa de desgracia, inteligencia y cinismo) y por lo tanto es un premio para un actor que se precie. Al final de esta temporada, cuando por fin llega la primera batalla entre los Stark y los Lannister, el Tyrion de la serie pierde el conocimiento de un golpe antes de que comience el combate. Supongo que hay motivos económicos que expliquen que no se haya rodado una espectacular contienda con masas armadas, crujir de escudos y gritos de jinetes y caballos, pero lo cierto es que en el libro Tyrion pierde el conocimiento durante la batalla y no me parece baladí. Tyrion, aunque sea enano, aunque ciertamente no sea arrojado y valiente, no es desde luego ningún cobarde, y en los momentos de necesidad sabe sacar el valor que a los hombres más altos les falta. Será en otra batalla, en Desembarco del Rey, donde las tropas le aclamen al grito de ¡Medio Hombre!, aunque ya haya salido esto en la primera temporada en boca de los bárbaros y sin que el gnomo haya cruzado espadas con nadie.



Esta foto se me ocurrió mientras veía el segundo o el tercer capítulo de la serie. No soy muy original porque ya he visto otras semejantes circulando por internet. Hablemos de los actores, Jaime Lannister es un bello hijo de la gran puta cuya mayor virtud es que nos obligará a cambiar, con el tiempo, el odio que sentimos por él ahora por la consideración, la compasión y hasta el afecto en el futuro. A pesar de ese look de Príncipe Encantador me parece que Nicolaj Coster-Waldau cumple en general, aunque yo lo hubiera preferido aún más hijo de puta en esta temporada. De Sean Bean (que hace de Eddard Stark) y Mark Addy (que interpreta al rey Robert) no voy a decir mucho, a mí me gustaron. En mi opinión Sean Bean tiene muchas virtudes como actor que no se suelen apreciar precisamente porque hace que parezca demasiado fácil. Fue un gran Bóromir en ESDLA y además es un héroe que resiste puñaladas en los pubs de la vida real, apetece compartir unas birras con él; y Addy hizo un rey tal y como yo lo había imaginado, muy correcto gordo, borracho, y desilusionado de todo.

Las féminas son destacables, Catelyn como madre amantísima que esconde una dama de hierro (y me gustó como en el primer capítulo se narra su impotencia y desprecio hacia Jon Nieve con apenas unas miradas y un par de frases); Cersei cuela como una pécora de cuidado que nos pone cara de inocente y hermosa doncella; Sansa (a la que odiaba en el libro, no me despertó ese sentimiento en la serie y bien que lo siento) y Ayra, es muy pronto para decir nada de ella, no hay palabras para destacar la evolución de este personaje así que ya se verá (sí un inciso para aplaudir a su maestro de esgrima llegado de Braavos). Daenerys y Viserys son dos personajes peculiares, a muchos les han espantado sus pelucones pelopaja, otros han destacado que se trata de dar un barniz especial a los Targaryen (al fin y al cabo, los auténticos domadores de dragones); no sé con qué postura quedarme. Sí lamento que, de nuevo por la premura de la televisión, pocos vayan a conceder a Viserys la profundidad que merece. Es un tipo arrogante, despreciable, banal y pérfido que termina, seguramente, de la forma que merece; pero también tiene una historia muy triste detrás, un rencor ganado a sangre en la infancia que explica mucho su carácter, y eso no se ha podido contar en la serie. Termino con Jon Nieve por no alargarme más con los actores; le daré un voto de confianza a Kit Harrington que, en general, creo que está bien, aunque no me gusta cierta expresión lánguida que mantiene demasiado tiempo y parece una mezcla de estupefacción y empanada mental; Nieve tiene que tener un pelín más de rabia y orgullo, creo yo. Ya se verá.


Empecé con los mapas y terminaré por ahí, la serie ha cuidado los paisajes y las maquetas, destacando las vistas de Desembarco del Rey, el castillo de Invernalia y, sobre todo, el muro de Hielo en el norte que se ha tratado de mostrar en su mastodóntica magnitud. El mundo de Juego de Tronos es también uno de casas feudales y torneos de caballeros, aquí hay armaduras impolutas y brillantes estandartes, aunque en el libro se muestra el contraste con la cruda y sucia vida de los campesinos y quienes padecen la guerra, de momento no hay tal reflejo en la serie. Es también una obra que, pese a contar en el género de literatura fantástica, guarda los elementos fantásticos para episodios contados y marginales. Ya lo he dicho en otras ocasiones, la virtud de Canción de Hielo y Fuego es que habla de la incertidumbre y del regreso de un temor que todos pensaban que había quedado enterrado en el pasado para siempre (es, por cierto, el elemento que ha convertido en un clásico a El Señor de los Anillos, no solo porque de pronto unos aburguesados hobbits se encuentran con que tienen en sus manos el objeto más preciado por el señor oscuro sino porque las culturas de la Tierra Media tienen que revivir sus propias leyendas; los elfos están de retirada, pero Gondor y sobre todo Rohan se topan con que les toca revivir sus mitos fundacionales); en este caso el retorno de los dragones y de los misteriosos Otros en el frío norte.

Es una buena noticia que, ya desde la emisión del segundo capítulo, la HBO anunciara que habrá una segunda temporada que comenzará a rodarse en julio. Es necesario, la serie guarda el nombre de Juego de Tronos, título solo del primer libro de la saga (por otra parte Canción de Hielo y Fuego es un título que me parece flojo y contrasta con los sugerentes enunciados de cada tomo, desde Choque de reyes a Festín de cuervos), que es una presentación general de la trama y sus protagonistas, con un hilo general que narra la caída en desgracia de un Eddard Stark que ha guiado toda su vida por el honor y que tiene que traicionar esas creencias en el último instante de su vida y además lo hace en vano, por eso es trágico. Pero no es más que el prólogo de una historia mucho más grande; esperemos que quepa en la pantalla. De momento ha encajado bien.

sábado, 25 de junio de 2011

Hacer un griego


Resulta que el alcalde de Sevilla, el popular Juan Ignacio Zoido, discutía en twitter sobre la posibilidad de poner la bandera arcoiris en el ayuntamiento y justificó su negativa diciendo que era homófobo. Luego rectificó aclarando que se le había pasado poner el no delante del verbo ser, pero ya dice el proverbio que somos esclavos de nuestras palabras y solo dueños de nuestros silencios.

Bien lo sabe Rajoy que, para no tener que atarse a ninguna declaración que pudiera malinterpretarse en Bruselas, dijo esta semana que tenía un resfriado y así no tuvo que pedir a sus compañeros conservadores griegos que apoyaran las medidas draconianas impulsadas por los socialistas allí, no fuera que le hicieran una comparación con su nulo respaldo aquí a los recortes de ZP para que se queme él solo. Rajoy no hace propuestas económicas porque es dueño y señor de sus estornudos. Lo de Grecia tiene mucha retranca porque fueron los conservadores lo que falsearon las cuentas del país pero le dejaron toda la papeleta del rescate a Papandreu y ahora se niegan a echarle una mano. Pese a los gravísimos problemas de deuda que tienen, insisten en bajar impuestos porque es un dogma conservador. Puede que haya algún paralelismo en el reparto de culpas en Grecia y España, o no, que diría Zoido. En todo caso, lo que les está pasando a los que viven a orillas del mar Egeo, aunque se nos malinterprete, aunque pueda sonar homófobo, es exactamente lo que la jerga sexual define como hacer un griego. Que casualidad tan brillante.

No para cualquiera (25-06-11)

jueves, 23 de junio de 2011

No hay simbiosis


El documento en el que la CEOE defiende que los genes pesan más que el esfuerzo o el entorno social en la educación es un ejercicio de coherencia que casi tendríamos que aplaudir, es un manifiesto del sistema económico al que nos dirigimos al que sólo por inercia seguimos llamando capitalismo, aunque ya no tiene nada que ver. Los liberales clásicos creían que la ley de la oferta y la demanda se autorregula muy bien y que una mano invisible en el mercado premia a los emprendedores y castiga a los que fracasan en sus negocios.

Llevado a todos los terrenos de la vida eso terminó en lo que cuenta Charles Dickens en su novelas y en el Crack del 29; una barbaridad, pero ya ni se contentan con eso. Lo cierto es que vamos a un sistema de castas, de estamentos, en el que a unos privilegiados se les permiten todo tipo de sandeces y siguen impunes aunque las empresas que dirigen se arruinen, porque se rescatan con fondos públicos. Pueden, a la vez, exigir recortes de plantilla y subirse sus exageradas retribuciones. No emprenden nada, porque la mitad de la patronal española debe su fortuna a la herencia de sus ancestros (serán los genes) y la otra no produce nada y se enriquece con la especulación del suelo o de la bolsa. No pagan impuestos, evaden en paraísos fiscales, y mientras los trabajadores sufragan las carreteras por las que circula su mercancía, las redes eléctricas que les dan energía a sus negocios, todo, sostienen un sistema al que ellos no aportan nada. No hay simbiosis, hay que desparasitar.



martes, 21 de junio de 2011

Pulpo y barco


Aceptemos pulpo como animal de compañía. El relato socialista de la crisis sostiene que, en realidad, se fraguó con la especulación inmobiliaria fomentada por los gobiernos del Partido Popular, una burbuja del ladrillo que estalló en el peor momento, en plena depresión financiera mundial con sus rebajas de crédito y una especulación contra la deuda que ha obligado, a su pesar, al Gobierno a tomar graves medidas de recortes sociales para evitar un mal mayor que hubiera derivado en la quiebra del país y su rescate. Como todos los mitos, éste tiene su parte de verdad y de cuento edulcorado; pero eso es indiferente. ¿Y qué? Aunque toda la crisis se pudiera explicar por esos motivos y la socialdemocracia se encuentra ahora con que les toca pagar los platos rotos, poco ha hecho en estas décadas para cambiar los males del sistema, ha apostado por avanzar en derechos civiles sin tocar al poder económico y ahora le devora por su desidia. Si siguiera este camino, en el futuro le tocaría volver a comerse los marrones que vendrán en el mercado global, porque vendrán más.

Aceptemos también barco como animal acuático; la tesis de la derecha es que el sistema funciona y el libre mercado es un primor que crea oportunidades para todos. ¿De verdad creen que es liberal un modelo en el que una casta de ejecutivos vive de rentas millonarias por la especulación mientras se ahoga la economía productiva? ¿donde se premia al que fracasa y defrauda y se castiga al que cumple la ley? ¿de verdad defienden todo esto?

sábado, 18 de junio de 2011

Duernu y plumas


Realmente FAC ha traído nuevas prácticas al Parlamento asturiano. Nunca había sido necesario hacer públicas las actas de un encuentro de la Junta de portavoces para desmentir las falsas acusaciones de un diputado. Novedoso es, virtud ya no tanto.

Nadie pidió jamás comprar un nuevo Phaetón para la Junta y, sin embargo, como carro maldito que es en su origen mitológico, se trata de una calumnia que muchos darán por cierta pese a todas las pruebas. Para rizar el rizo, su diputado Álvarez Sostres añadió que había un pacto más, forjado en Ferraz con el alcalde de Oviedo para darle la presidencia a los socialistas. El PSOE ya ha dicho que no presentará candidato; es otra falsedad que se desmentirá en unos días. Poco importa, la estrategia de FAC es recurrir a la conspiración del fabuloso pacto del Duernu cada vez que no se le arregle algo; a pesar de que ha pactado (sin fábula) en Gijón, concejo que alberga a la cuarta parte de la población de Asturias, y otros cinco municipios con el PP. “A cambio de nada”, aseguran y hay que creerlo, pero para los demás tiran de sus particulares Protocolos de los sabios de Sidrón. Es un cuento viejo el que explica que la única penitencia de la calumnia es sacar todas las plumas de una almohada y luego tratar de volver a reunirlas, es imposible. Seguramente FAC pretende mantener esta táctica un año hasta que sea posible convocar nuevas elecciones que le den una mayoría más holgada, y quizá tenga éxito. ¿Pero es esto, en estos tiempos, lo que se merece Asturias?

No para cualquiera (18-06-11)

viernes, 17 de junio de 2011

Futuro desindicalizado

Soy consciente de que los sindicatos, o al menos los sindicatos mayoritarios UGT y CCOO, sufren un gran desprestigio en la actualidad. Hay razones sobradas para ese desprestigio, no lo niego, aunque en realidad casi todas las instituciones de la España contemporánea nacida tras la Transición --desde los sindicatos, a las CCAA, los grandes partidos (PSOE y PP), también cada vez más, la monarquía-- sufren un desprestigio creciente, azuzado por la crisis económica y por la rabia (en el mejor sentido de la palabra) del conjunto de grupos que participan en el 15M y que no encuentra una respuesta correcta por parte de todas estas instituciones tradicionales. Hay también críticas injustas, y en estos días, se ha puesto más de relieve cuando se ha tratado de criminalizar al 15M asociándolo casi sin sutileza al terrorismo; pero es parecido a meter en el mismo saco a todos los políticos, o a todos los sindicalistas. Rey solo hay uno.

En todo caso, y sin meterme en los casos concretos de ningún sindicato específico, sí aprecio que, al igual que la crisis económica global ha barrido el poder político tradicional de los Estados Nación en favor de las corporaciones transnacionales; llega un nuevo movimiento contra la misma idea de los sindicatos. Veamos este vídeo:




Me lo he encontrado en Sociological Images (hay una transcripción del vídeo en la entrada, en inglés). Se trata de un vídeo de la empresa Target, ligada a WallMart, allí nos explican por qué no quieren que sus trabajadores se afilien a ningún sindicato. Se consideran cosas buenas del pasado, pero inútiles en la actualidad cuando, se supone, que no existen barbaridades como el trabajo infantil, el acoso laboral y otras formas de explotación (cuando paréis de reíros podéis seguir leyendo). Dice el vídeo que un sindicato es un negocio que no puede traficar más que con sus propios afiliados, y frente al color de un alegre empleado que resuelve dudas del cliente aunque no esté en su sección, nos muestra en blanco y negro un malvado sindicalista que pasa de atender como es debido y no hace más que causar problemas a la empresa. Target dice que es una gran familia y trata a sus empleados como a los parientes, tu no te agruparías con tus hermanos para hacer una sentada en casa hasta que tu padre os suba la paga ¿verdad?

WallMart, que tiene una larga tradición en aniquilar al comercio local y en censurar productos culturales que no reciban el placet de su pacata visión moral, es un caso extremo. Pero aquí se apuntan maneras desde hace tiempo. Quizá un caso clásico es el de nuestra principal empresa comercial, El Corte Inglés, que desde su nacimiento siente aversión por los sindicatos y ha creado dos ad hoc para la compañía: Fasga y Fetico. Resulta imprescindible leer el libro de Javier Cuartas sobre los orígenes de El Corte Inglés y Galerías Preciados para entender bien esta historia; libro por cierto que ha sufrido todo tipo de obstáculos para llegar al público.

Al hilo de las últimas reformas laborales, en el blog de Fedea, Nada es Gratis (que ya tratamos aquí) se ha insistido en varias ocasiones sobre la obsolescencia de los sindicatos, este artículo es solo un ejemplo.

Quiero decir que está claro que los sindicatos tradicionales tienen que hacerlo mucho mejor, que han abandonado a unas generaciones empleadas en precario en el sector servicios hasta quedar casi reducida su fortaleza al sector industrial y al funcionariado. Lo han hecho muy mal, y tienen muchas cosas que corregir. Pero hay algo más en juego, la idea de que resulta peligroso que los trabajadores se asocien, que es algo anti económico. Y quizá sí sea peligroso, pero para los depredadores; y ¿anti económico? ¿se refieren a promover un sistema en el que una pequeña casta de consejeros vive de las rentas de la especulación, de los bonus, mientras se destruye la economía productiva y crece el desempleo? Quizá va siendo hora de que reclamemos la palabra economía, que está siendo secuestrada por los vampiros.

jueves, 16 de junio de 2011

Los mismos


Será Fernando Goñi, del PP, quien gracias a los votos del PSOE, presida el Parlamento asturiano. Goñi tiene muchas cualidades para este puesto porque nunca ha trabajado fuera de la Junta, no conoce otra cosa que el escaño; lo malo es que por ese extraño acuerdo entre PP y PSOE, FAC no ha dudado en recurrir a la teoría de la conspiración y señalar la colusión de intereses de los otros grupos que “son lo mismo”.

Es curioso, porque se trata de idéntica acusación a la que hizo el PSOE cuando el PP se sumó a FAC el fin de semana para quitarle la alcaldía de Gijón, al fin al cabo se trata de personas que solo meses atrás militaban en un mismo partido.

En otros ayuntamientos hemos visto carambolas de todo tipo y al final, casi todos los partidos han pactado en algún sitio entre sí para que no siguieran gobernando los mismos, los mismos que antes, claro.

Este afán de mimetismo trasciende a los partidos, hay que destacarlo. Porque en las últimas horas hemos visto a algunos acusar al 15M del acoso a Gallardón en la calle porque los que reclamaban conciertos en Chueca usaron los mismos esquemas de los indignados, o a los del 15M gritar contra políticos de todo color en su llegada a ayuntamientos y parlamentos porque dicen que todos son lo mismo.

También hay policías que se infiltran* en las manifestaciones con la misma indumentaria de los que protestan y provocan los mismos altercados que dicen querer evitar. Toda nuestra crisis parece que es una falta absoluta de originalidad, de autenticidad.


No para cualquiera (16-06-11)

*El vídeo ha sido retirado, puedes verlo aquí.

martes, 14 de junio de 2011

Economía del hombre blanco


Siempre he seguido las peregrinaciones del Rocío en Huelva con la extrañeza y fascinación del antropólogo foráneo; como veo los rituales con ayahuasca de los yanomani en el Amazonas, o los saltos desde una torre con los pies atados con lianas que hacen los hombres de Vanuatu para probar su virilidad. Merece la pena ver el documental sobre este evento que realizó Fernando Ruiz Vergara y se censuró en los 80. Me pregunto a qué hado misterioso atribuirán que este año se rompiera una de las sujecciones del paso en el regreso a la ermita, si lo considerarán una señal de la providencia, una advertencia terrible de la divinidad.

Quizá soy algo injusto señalando una superstición tan concreta cuando, al fin y al cabo, se trata del estilo de pensamiento dominante, al menos en el terreno económico. Es decir, padecemos una crisis que tiene su origen en la codicia desmedida de un pequeño clan de trileros pero tocarles es tabú; todos siguen en sus mullidos puestos disfrutando de sus paraísos, ya no que no artificiales, fiscales. En su honor, hemos ofrecido todo tipo de sacrificios, nuestros salarios, nuestros derechos sociales, nuestras pensiones y pronto nuestra sanidad y educación públicas. Pero no se aplaca su ira. Fiamos las predicciones económicas a agencias pagadas por los mismos fetiches que se benefician de sus augurios, lo cual tiene el mismo sentido que bailar con plumas en la cabeza para que llueva. Es verdad que nuestros brujos visten traje y corbata, pero qué raro es el hombre blanco.


viernes, 10 de junio de 2011

Del rigor de la flexibilidad




En el cuento Del rigor de la ciencia , Borges imagina un imperio en el que la cartografía desarrolla tal maestría que acaban construyendo un mapa del imperio del tamaño del mismo imperio. Pero, como es tan exacto y preciso como inútil, terminan su ruinas abandonadas habitadas por las fieras. En España hace siglos que se pone el sol todos los días y, sin embargo, nos parecemos mucho a ese imperio con nuestras reformas laborales. Es decir, cada vez se concretan más medidas para facilitar el despido, nuevas modalidades de contratos más precarios, todo lo que suele llamarse flexibilidad para alentar a la patronal para que favorezca el empleo. Pero no llega. ¿Para qué?, ¿para qué sirve legalizar, con exactitud y precisión, contratos de días u horas de duración, o rebajas en las cotizaciones si en la práctica quedan impunes quienes no formalizan ningún contrato ni pagan a la Seguridad Social? Con acierto, por una vez, el Financial Times destacaba esta semana que el problema de España es que el 20% del PIB se mueve en la economía sumergida, incluso en época de bonanza la mejor tasa de paro superaba el 8% lo que en cualquier país industrializado sería síntoma de una grave recesión. Quiero decir que de nada nos sirve mantener tanto rigor en la flexibilidad si resulta del todo inútil porque no se persigue a quien no cumple la ley y por eso da igual cambiar las leyes. La reforma laboral y de los convenios será precisa pero inútil, una ruina abandonada en la que seguiremos conviviendo con las fieras.


No para cualquiera (11-06-11)

jueves, 9 de junio de 2011

El PP "racional"

Está la cosa muy complicada en las negociaciones entre FAC y PP en Asturias para llegar a un acuerdo que englobe o no a los ayuntamientos de Oviedo y Gijón, y al gobierno asturiano. Quizá por eso La Nueva España hace un llamamiento sutil a la racionalidad. Así titula la galería de fotos de la Junta Directiva Regional del partido:



Esto es el pantallazo, el enlace aquí.

Magno y Pirro


Supongo que, cuando Cascos ofrece acuerdos y pactos “como los de la Moncloa” a todas las fuerzas políticas del nuevo Parlamento después del 22M, le gusta verse como un ganador magnánimo. Claro que no debe de tener muy claro el concepto porque para ser magno hay que ser un vencedor claro, sin matices y que, pese a todo, demuestra suficiente generosidad como para repartir algo de las mieles de la victoria. Pero no es el caso, ni mucho menos.

La cruda realidad es que nos encontramos con un empate que obliga a buscar los acuerdos, y los pactos no nacen de la brillante generosidad sino de la mucho más humilde necesidad.

En la macedonia de grupos que se reparten la nueva Junta no hay ningún Alejandro Magno en que mirarse sino más bien un Pirro, que además fue rey de Epiro. PP y FAC lo tienen casi todo en común menos los nombres, al fin y al cabo iban juntos de la mano hasta el anteayer de diciembre, sus programas coinciden pero les separa el afán de vendetta y las querellas personales.

Pese a toda la grandilocuencia de los discursos sobre el orgullo de ser asturiano, el origen y el final de esta aventura se resume en una circunstancia tan mundana como a qué familia de potentados le va a tocar un párking en el centro de Oviedo. Por si no hay acuerdo, ya están resucitando el cuento del pacto de la Zoreda y viejas conspiraciones; pero Asturias se merece algo mejor que un liderazgo flojo que excuse sus incapacidades recurriendo a complots judeomasónicos.

Francamente, está muy visto.

martes, 7 de junio de 2011

Metáfora del pepino



La crisis del pepino español que en realidad era de brotes de soja* alemanes es una metáfora excelente de cómo se ha desarrollado capítulo a capítulo la recesión económica europea estos años. Primero, con los retrasos de Merkel a la hora de anunciar ayudas a Grecia porque estaba en vísperas de unas elecciones regionales. Fueron unos días de demora pero bastaron para que la especulación hundiera la deuda griega sin remedio y la prensa amarilla alemana les propuso que pusieran a la venta sus islas, que tienen mucho archipiélago ocioso que sólo produce mitología. En España, todos los rumores sobre inminentes planes de rescate por parte de la UE surgieron de medios alemanes, y hasta Barroso se mosqueó con esa inquina; pero lo cierto es que así entre sospechas el bono alemán se convirtió en un valor refugio que pregunta por el tamaño de las orejas de los demás para financiarse mejor. Merkel gestiona una economía competitiva, industrial y que se basa en las exportaciones, pero lo hace desde el populismo de señalar tópicos del sur donde la gente tiene demasiadas vacaciones y duerme la siesta. Los rescates de Grecia, Irlanda o Portugal se han aprobado para asegurar el pago de deuda a bancos alemanes, algunos que han debido ser rescatados con dinero público, pero el conservadurismo ha tejido su respuesta a la crisis buscando enemigos externos. En Hamburgo tapan sus vergüenzas llamando guarros a los agricultores españoles, aquí se señala a los inmigrantes empadronados. Pero es lo mismo.




*Cuando escribí el artículo todavía se apuntaba a los brotes de soja, ya no.

lunes, 6 de junio de 2011

22M All your base are belong to us


Es un meme viejo, el de All your base are belong to us, quizá por eso uno de los más simpáticos, quien no lo conozca puede indagar toda su historia aquí. En resumen se trata de una frase mal traducida del japonés al inglés que, cuando quería decir todas vuestras bases nos pertenecen, o están bajo nuestros control, da como resultado una hilarante traducción literal que en español podría sonar algo así como todas vuestras bases son pertenecen a nosotros.

Tal demoledora conquista es el resultado de las últimas elecciones municipales y autonómicas en las que la práctica totalidad de los gobiernos de las comunidades han pasado al PP y parece bastante evidente que también ocurrirá el año que viene con el Ejecutivo central. Todas las bases les pertenecerán a los conservadores bajo la égida de Rajoy, acumularán tal poder, tantos resortes estarán en sus manos, que debe de sentirse algo de vértigo ante la responsabilidad de saber que por fin tendrán las manos libres para acabar de una vez con la crisis, esa que se debe únicamente a la falta de confianza en ZP y que los populares nos han prometido que remediarán porque sí.

O no, quizá la magia no sea tan efectiva después de todo, y por eso, antes de que se formen los parlamentos regionales, antes de que se haya realizado ningún traspaso de poder, sin conocer siquiera cómo están dispuestas las sillas en una sola consejería; en Castilla La Mancha ya han adelantado la venda que curará futuras heridas: la herencia socialista nos ata sin remedio, no es posible hacer nada, será preciso recortar hasta los miembros sanos para salvar todo el cuerpo. Y eso que son cuentas sacadas de las orejas como un conejo de la chistera, tal cual.

Y eso que Rajoy se ha pasado media legislatura sugiriendo que los recortes de ZP eran del todo innecesarios, sugiriendo digo porque lo que es él, decir no dice mucho. Otras veces ha sugerido que eran recortes insuficientes. El caso es que el PP nos adelanta que tendremos el estado del bienestar que podamos pagarnos, quizá del tamaño de la cuenta de un estado africano, pero será culpa del malvado ZP; a nosotros no nos mire.

El relato socialista de la su gestión de la crisis narra el siguiente cuento ideal. El PP gestó la burbuja inmobiliaria que a nosotros nos estalló en la cara en plena crisis financiera internacional; contra viento y marea defendimos derechos sociales y laborales hasta que la presión de los mercados nos obligó a ceder para evitar una quiebra forzada por ataques especulativos. Los sacrificios dictados por ZP han salvado a España de un rescate como el que han sufrido Grecia, Irlanda y Portugal.

Como todos los mitos este relato tiene parte de verdad y de fábula; hay una cosa cierta. No todo el mundo ha sido igual de leal a la hora de luchar porque el país no tuviera que recurrir a un rescate. En los últimos años ha habido rumores interesados de toda jalea; los más antiguos se hacían eco de diarios sensacionalistas que incluso decían que se desconfiaba de la moneda aquí acuñada; como si pudiera distinguirse un euro por denominación de origen. Todo ha valido; y el caso es que sí hay gente que ha deseado los efectos secundarios de un rescate. La patronal, al romper la semana pasada la negociación sobre convenios colectivos, llegó a plantar ante los sindicatos las jugosas condiciones que incluía el plan del FMI para Portugal, con muchos recortes laborales. No todo el mundo pierde en una quiebra, hay gente que puede ganar mucho.

El PP ha recibido un masivo respaldo en las urnas pero pretende ahora escaquearse de la responsabilidad que conlleva gobernar, ha previsto un plan para culpar a sus antecesores de todos los ajustes. Todas las bases les pertenecen, parece. ¿O van a pertenecer a otros? ¿quién se beneficiará de las privatizaciones? ¿quién se frota las manos pensando en recoger los frutos de la desgracia general de la ciudadanía?

sábado, 4 de junio de 2011

El culo blanco



Nadie que conozca a Gonzalo Anes o a Luis Suárez puede extrañarse del resultado polémico del diccionario biográfico de la Real Academia de la Historia; en realidad han puesto en un tomo de lujo lo mismo que llevan décadas diciendo en artículos y entrevistas en la prensa. Quizá ellos sí se han sorprendido de una reacción tan escandalosa. No tienen costumbre, la RAH, como el Ridea a nivel asturiano, es una institución cerrada, anquilosada y endogámica. El mayor despropósito es que dependa del Ministerio de Cultura cuando debería ser competencia de Asuntos Sociales; es un centro de día de élite en el que sus ancianos miembros, en vez de entretenerse jugando al dominó y al tute cabrón, hacen informes y ensayos.

O quizá sí que tengan sólidas razones para sentirse sorprendidos; al fin y al cabo, cuando ambos salen de casa por la mañana, siguen caminando por las mismas calles de antaño, que llevan los nombres de generales, coroneles y capitanes que ganaron la Guerra Civil; Franco sigue luciendo en medallones y estatuas y tiene que resultarles de lo más cotidiano. Es más, no hace ni un año que cuando un juez se dispuso a investigar, con errores y aciertos, los crímenes que hubieran podido cometerse durante la dictadura, terminó directamente en el banquillo acusado por uno de los partidos que fue la columna vertebral del Movimiento. La resistencia antifranquista se quedó en cantarle que tenía el culo blanco, pero ellos siguen con sus posaderas cómodamente asentadas en las instituciones.


jueves, 2 de junio de 2011

Tortas por pan


Parece que no habrá acuerdo sobre los convenios colectivos porque a la patronal no le conviene el acuerdo ahora, y espera que el próximo gobierno del PP legisle de forma más favorable a sus intereses el año que viene.

Lo cierto es que es una estrategia que les ha salido muy bien. En el lejano 2009, ya se paró una negociación en la Mesa de Diálogo Social cuando el entonces presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, llegó con una petición de despido libre que gobierno y sindicatos rechazaron indignados. Casi un año después, en mayo de 2010, la presión de los mercados y Bruselas llevaba a Zapatero a anunciar en el Congreso su plan de recortes y una reforma laboral y de las pensiones que por fin cumplían las anheladas fantasías de la patronal.

Los empresarios españoles han aprendido una valiosa lección de esta crisis; no merece la pena ceder ni un ápice en ninguna negociación porque con un poco de paciencia sus tesis acabarán siendo impuestas por el terrorismo financiero de los mercados de deuda o (lo dicen ellos) por el PP.

Se trata de la enésima muestra del fracaso de la política (que es sucia y llena de ineptos, pero con la legitimidad de las urnas) frente al aplastante poder de unos especuladores a quienes no ha elegido nadie. El ZP de 2009 se plantó ante la patronal un tiempo; pero el de ahora, vemos viva su carne pero es otro hombre el que la habita. Resignado, a falta de pan recibe tortas de los mismos a quienes se perdona mantener la cuarta parte del PIB en la economía sumergida.