domingo, 30 de octubre de 2011

Fugao de Tineo

Finalmente cayó el fugao de Tineo, Tomás Rodríguez, conocido como "Tomasín" entre sus vecinos, fue detenido por guardias civiles apostados en las cercanías de su cabaña después de más de dos meses de búsqueda por los bosques. A Tomás se le perseguía tras la muerte de su hermano Manuel, cuyo cadaver apareció con fuertes golpes en la cabeza a comienzos de septiembre en el monte de la aldea de la Llaneza. La Policía buscaba a Tomás para tomarle declaración por la muerte de su hermano, aunque no le acusaba formalmente del asesinato. En el pueblo las opiniones de los vecinos estaban divididas, hay quien lo consideraba responsable --Tomás tiene un caracter hosco, no dudó en amenazar o lanzar piedras a otros vecinos en el pasado-- mientras que otros dudaban de que fuera capaz de hacer daño realmente a nadie; decían que su hermano Manuel había tenido problemas últimamente con unos portugueses y que quizá Tomás se topó a su hermano muerto, se asustó y huyó. De las responsabilidades penales de Tomás no nos vamos a ocupar aquí porque no nos corresponden, ahora será juzgado o no si se le atribuye algún delito. Aquí de lo que vamos a hablar es de su leyenda, la de un hombre que puso en jaque durante nueve semanas a los cuerpos de montaña de la Guardia Civil, que no son precisamente unos domingueros.


Quizá mañana lunes ya tengamos una imagen de Tomás Rodríguez, quizá le veamos esposado, cubriéndose la cabeza con una chaqueta, como se suele ver a las entradas de los juzgados a los detenidos en los telediarios. Hasta ahora no ha habido ninguna. Ni siquiera se mostró la que la Guardia Civil pudo captar de él hace dos semanas, imagenes logradas gracias a las cámaras que el FAPAS tiene instaladas en los montes asturianos para estudiar a las especies en peligro. La descripción que de Tomás se ofrecía era la de un hombre vestido con un poncho, casco militar y botas que vagaba por el bosque. Antes de eso nos habían dado otros retratos aproximados; su barba le crece hasta el pecho, es tímido y fuerte como para cargar a pulso el ganado en un camión. Hasta los 20 años llevó una vida normal, tan normal como la del resto de habitantes de La Llaneza; pero un día (hará otros 20 años) cruzó --alguien de aquí quizá dijera que chifló, o que dió en llocu-- y decidió cambiar de vida radicalmente, echarse al monte y vivir una vida que hace parecer opulentos a los espartanos. Antes de que sus padres fallecieran, a veces bajaba a La Llaneza a que le dieran algo de pan u otra comida; su padre o su hermano (según el relato) le regaló algunos animales --tenía vacas y caballos-- que nunca fueron estabulados, es decir, jamás durmieron en un establo, ni fueron marcados, vivían al raso, como muchas noches si el tiempo acompañaba dormía Tomás. Se ha hablado siempre de la cabaña en la que vivía, donde anoche fue detenido, quizá sea mejor verla. Esta es una imagen del exterior:



Y así es como se fotografió el interior de la cabaña, en los primeros días de su huída:




Varios datos sobre el estilo de vida de Tomás hicieron crecer su leyenda, no solo por su capacidad para eludir todos los controles y batidas que realizó la Guardia Civil durante su búsqueda. Se decía que, para beber la leche de sus vacas, usaba parte de un envase de suavizante recortado sobre el que ordeñaba la leche y del que la bebía directamente. En su cabaña se encontraron algunas escopetas (que parte de la prensa ha descrito como "artesanales" no sé en qué sentido) que allí se quedaron la primera noche tras precintar la Guardia Civil el recinto. Sin problemas, Tomás acudió a recogerlas en la oscuridad y se las llevó consigo. Pese a las cámaras, y pese a las batidas, nunca dejó de atender a sus animales a los que visitaba sin ser descubierto y por los que parece sentir un cariño especial --de hecho se especula con que su hermano habría querido vender las vacas para cambiar de negocio, para comprar un camión, y que Tomás le atacó por privarle de sus animales; lo cierto es que la Guardia Civil los guardó hace poco en un cercado como una especie de cebo, para tratar de atraerlo. Sin éxito--; es más, el 30 de septiembre, en plena búsqueda y a plena luz del día, Tomás bajó del monte hasta el pueblo de La Espina, en Salas, acudió al supermercado, compró provisiones para un mes que pagó en billetes de 50 euros y luego regresó al monte en taxi. Antes de dejarle marchar entre la fronda, el taxista, que le había reconocido, le dijo "tengo que denunciarte, Tomás". Él le respondió con un rotundo y certero "haz lo que te salga de los cojones". Y desapareció.

La orografía ayudó a Tomás. En un viaje que hice tiempo atrás junto a otros periodistas acompañando a Xuan Bello a la aldea de Paniceiros, el escritor (que lo es bueno porque es un gran fabulador) gustaba de entretenernos y tratar de engatusarnos con historias del lugar que no sé si serán ciertas o se las inventaba sobre la marcha. Una vez hizo que tres periodistas catalanes casi subieran al faro de Cudillero porque les había contado que, en días claros, desde allí se puede ver Irlanda. En otra ocasión nos contó que la leyenda decía que bajo el monasterio de Obona crece una red de túneles en forma de laberinto cuya extensión es la misma que el concejo de Tineo. Xuan Bello se reía cordialmente de nosotros; pero es cierto que Tineo está lleno de cuevas y minas abandonadas en las que se decía que Tomás podría guarecerse por un tiempo indeterminado de los rigores del clima.

Su descaro, su austeridad legendaria, su resistencia numantina, es lo que hizo de Tomás una leyenda en las redes sociales, en twitter con el hashtag #fugaodetineo y en Facebook con un grupo de admiradores que le comparaba con Rambo; por supuesto con el primer Rambo, el de Acorralado, el que cuando llega el coronel Truman a buscarlo les dice a los policías que le rastrean que ha venido, no a protegerlo, sino a protegerlos a ellos de él.

Hay algo conmovedor en la historia de Tomás Rodríguez que no ha encontrado el trato que merecía en los medios nacionales ya que este episodio apenas se conoce más allá de Asturias. Quizá sea que aquí pesa en el inconsciente colectivo la imagen del maquis, que se prolongó por décadas y que todavía hoy trata de recopilar sus relatos. Al fin y al cabo, aún resuenan las historias de fugaos en el cancionero astur de finales del siglo XX y estremecen a los contemporáneos; desde Llan de Cubel, hasta la adaptación asturiana de The Partisan de Leonard Cohen que se grabó con motivo de su premio Príncipe de Asturias (el concierto First we take Milan puede verse íntegro y con calidad aquí).

Particularmente, las hazañas de Tomás siempre me han hecho pensar en el emboscado de Ernst Jünger. Para su tratado sobre la rebeldía, el autor de Tempestades de Acero toma la espesura como metáfora; pero Tomás en Tineo la aplicó literalmente; antes de que le pasara nada a su hermano. Marchar, huir, a todos se nos ha pasado alguna vez por la cabeza, dejarlo todo y vivir una vida en la que a cada instante merezca la pena llamarlo vida, por ser radical y extrema. La renuncia es exagerada, pero Tomás la hizo.

De cómo acabará su historia hablarán ahora los tribunales. De lo que hemos tratado ahora sobre la resistencia de un individuo frente a todo un sistema aplastante, de lo que dijo Jünger o (más de mi gusto) Albert Camus en El hombre rebelde, seguiremos hablando muchos más días. Porque, muy a nuestro pesar, es el tema de nuestro tiempo.




Actualizaciones:

No se tapó la cara en la entrada a los juzgados. De hecho, Tomás regresó a Tineo tras su detención sonriendo y entre los vítores y aplausos de sus vecinos. La primera imagen del fugao de Tineo es esta:



La escopeta "casera", es una de perdigones que Tomás trucó para disparar munición de calibre 12. Los billetes de 50 euros con los que pagó sus provisiones en la escapada al supermercado de La Espina los guardaba en un bote de Colacao en la cabaña. En total, sus ahorros eran de 30.000 euros. Tomás reconoció que disparó a su hermano porque le maltrataba habitualmente y el último día en que estuvieron juntos le amenazó de muerte.

sábado, 29 de octubre de 2011

La estilográfica y la crisis


En ese centro comercial cuyo nombre nunca se puede citar en la prensa si no es para elogiarlo porque gasta en publicidad más que nadie, ya no venden casi nada. La gente deambula por su secciones, bajo carteles que anuncian la llegada de la primavera o el otoño con semanas de antelación, pero ya no pueden consumir como antes. Bueno sí, el otro día, un caballero se interesó por las estilográficas que lucían en el mostrador, preguntó por una en concreto singularmente atractiva y la dependienta le explicó su desorbitante precio: son 20.000 euros. Sin problemas, el señor la compró en el acto. Quizá les compense que, en estos tiempos, un solo individuo gaste en un minuto en una pluma lo que el resto de los mortales podía mover en una tarde entre libretas, guantes y patatas; pero dudo de que sea un buen negocio a largo plazo.

Las estadísticas confirman esta anécdota; mientras el consumo se ha estancado en casi todos los sectores, las ventas de productos de lujo no han dejado de crecer. Es lógico y define muy bien lo que está pasando porque lo que vivimos es un saqueo mundial por parte de los más poderosos. Tras aprobarse la recapitalización de la banca europea, las entidades españolas se mostraron indignadas (también ellas, ahora) porque se las señala en demasía y, sin embargo, las bolsas se dispararon. Están eufóricos porque hay un billón de euros en el que podrán seguir metiendo el cazo. Pero es hora de decir que si en un pueblo cierran un ambulatorio, que cuando se rebaja aún más el salario de un mileurista, es para que un señor engominado pueda seguir fardando de yate en el Caribe.

jueves, 27 de octubre de 2011

Parte y reparte


Para repartir entre dos una tarta redonda podríamos calcular con precisión el diámetro y luego dividirla en dos partes iguales. Pero nadie llega a los postres con escuadra, cartabón ni compás; por eso, de toda la vida, el método más equitativo es que uno de los comensales corte por donde mejor le parezca y que sea el otro el que elija luego la mitad que más le guste. Así el primero se cuida mucho de repartir con justicia para no perjudicarse a sí mismo. Hasta el refranero reza que el que parte y reparte se lleva la mejor parte y eso no puede ser. Pero precisamente esto es en lo que hemos caído en la gestión de la crisis y por eso no para de crecer la indignación.

El origen de la recesión está en la especulación financiera y aún hoy los mayores problemas de Europa se deben a los bancos; es a ellos a los que se va a recapitalizar mientras con un descaro obsceno se exige a la ciudadanía que sufra recortes en educación, sanidad y derechos laborales. La misma mano que tiene el cuchillo por el mango está escogiendo la parte más grande de la tarta. La comparencia del pasado lunes del consejero de Economía asturiano, José Manuel Rivero, cuando habló de reducir los salarios en los talleres de empleo es muy descriptiva. Cuando afirmó que 1.077 euros “no voy a decir que sea excesivo”, está sugiriendo que sí lo es; pero se justificó añadiendo que si se reduce tocan más a repartir. Puestos así, seguro que si todos los miembros del gobierno se bajan el sueldo a mil euros tocamos a mucho más en todo el Principado. Mientras, los sueldos de los consejeros de la banca no dejan de crecer, aun con pérdidas. Vaya gula.




*La foto, obra atribuida a Bansky en Occupy London.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Rubalpuntos y el lado oscuro


Que los principales partidos políticos suelen entrar en las redes sociales como un elefante en una cacharrería no es ninguna novedad. La ignorancia supina de los principales próceres en esta materia les hace asociar el numerito de 2.0 con novedad o innovación o modernidad o algo así, cuando de lo que se trata es de interacción, de un medio de comunicación en el que por primera vez el receptor también es emisor, en el que la respuesta de la audiencia a lo que se presenta es inmediata y además se produce en pie de igualdad. Es por eso por lo que con más frecuencia acaban escaldados de alguna metedura de pata, por decir una inconveniencia, antes que por lo que ellos suponían que iba a ser este invento, un lugar perfecto para repetir eslóganes.

Primero fue el #prostituit del Partido Popular, que acabó con reprimendas incluso de las redes sociales que les advirtieron de que podían incumplir los términos de uso. Ayer llegó el programa de puntos de la campaña de Rubalcaba y la chanzas no cesaron. Viene a repetir los mismos errores que el PP pero, en esta ocasión, hay algo más.

El Psoe vive como un drama tener un electorado mucho más exigente que el de sus rivales. Incluso en sus peores momentos el PP apenas reduce su número de votos y oscila siempre alrededor de los 10 millones; mientras que los socialistas tienen su techo en los 11; y un suelo que podría llegar a 7 millones o quizá bajar aún más el próximo 20 de noviembre. La explicación del comportamiento del votante conservador podemos verla otro día; la del progresista se debe a que encuentra una incongruencia grave entre lo que dicen los candidatos del partido y lo que hace efectivamente, especialmente en materia económica.

Los líderes socialdemócratas, y no solo los españoles, no se han cansado de decir que esta crisis es un quebranto de los valores neoliberales, que lo que ha fallado es el fanático dogmatismo del laissez faire, y es cierto. Una y otra vez repiten que se trata de que la política, en el mejor sentido de la palabra, recupere su predominancia sobre una economía guiada exclusivamente por el beneficio a costa de lo que sea. Y, sin embargo, ¿qué propone este programa de puntos? ¿no es un remedo de las campañas de captación de clientes de las entidades financieras? Traiga aquí su nómina y le regalamos una vajilla; si abre aquí un depósito le regalamos una pantalla de plasma o el iPad 2.

La idea vertebral de la socialdemocracia contemporánea era que se podían corregir los desmanes del libre mercado desde dentro; funcionaremos en un modelo capitalista, pero desde el Estado nos ocuparemos de los desequilibrios para mantener el bienestar social. Pero, al final, han cedido a un modelo económico global que ha arrollado a los estados y que escapa a cualquier control.

Quizá se entienda mejor con una metáfora, una sencillita no les vaya a doler la cabeza. Es la historia de Darth Vader en La Guerra de las Galaxias. El prometedor Anakin Skywalker estaba destinado a traer el equilibrio a la fuerza (por cierto, la fuerza era el lema de la Federación Socialista asturiana en las últimas elecciones autonómicas) pero acaba siendo seducido por el lado oscuro. En el duelo final con Obi Wan Kenobi, en el volcánico planeta Mustafar, después de ser derrotado, mutilado y quemado por la lava --lo que le obligará a llevar el siniestro traje oscuro de Darth Vader--su antiguo maestro se lamenta: "tu eras es elegido, se supone que ibas a destruirlos, no a unirte a ellos".

Y eso es lo que le están diciendo al Psoe sus renuentes votantes, es el mensaje que le claman en silencio mientras se dirigen a la catástrofe electoral. No se desanimen, al final del todo Darth Vader regresa al bien; claro que después de décadas al servicio del imperio y cuando ve la agonía de su hijo Luke a manos de Palapatine. Ya veremos.

martes, 25 de octubre de 2011

Tiempo de administradores



Es difícil alabarle algo a Zapatero a estas alturas, ya no le quiere nadie. Hasta en el PSOE le culpan del desastre electoral que viene, no sin algo de razón; aunque la idea que ha calado en todo el país de hacerle responsable de todos los males es bastante infantil. Pero ha sido con él cuando ha llegado el final de ETA y no se le puede descontar el mérito.

Por supuesto, en esto todo el mundo ha tenido su parte; cada uno de los presidentes que lo intentó. También Aznar cuando negoció con el MVLN y acercó presos al País Vasco hizo bien; y en cada tregua que rompió ETA fue perdiendo argumentos sobre todo de cara a los suyos. La diferencia es que ZP lo hizo sin apoyo de la oposición y entre el fragor de una carcunda desatada que le que acusó nada menos que de colaborar con los terroristas. Pero ya está aquí el comunicado y ha llegado tan al final de la legislatura, entre tal crisis, que el PSOE no podrá sacarle rédito electoral y será el PP quien administre la paz.

Parece adecuado para alguien como Rajoy, que nunca ha conseguido nada sino que cuenta como su mayor virtud ser administrador. De hecho, hasta su victoria se debe a cómo ha administrado sus silencios ante el hundimiento del rival. Ahora Rajoy se ha vestido de estadista y reconoce que el comunicado llega sin concesiones. Bien, porque tan malo como que hubiera una escisión en ETA es que la haya entre la derecha, la más cavernaria. Y la cosa es que ya hay esa escisión, que se llama FAC y que juega estos días a recoger el voto de los alterados a quienes Rajoy les pareció poco contundente. Y eso es una gran irresponsabilidad, una más.

domingo, 23 de octubre de 2011

De linchamientos

Linchamiento es una palabra que proviene de un nombre, el de Charles Lynch, revolucionario norteamericano que con sus juicios sumarísimos inició toda una tradición de la república de los EEUU. Conviene saber en todo caso, tal y como se describe en Extremo Occidente de Juan Carlos Castillón, que allí el término tiene connotaciones negativas o positivas según en qué costa del país nos encontremos. En en el Este, un linchamiento es algo perverso porque se asocia a los crímenes del KKK y su persecución inhumana de los negros después de la Guerra Civil. En el Oeste no es así, allí durante mucho tiempo tomarse la justicia por su mano fue la única justicia posible, y está grabado en el inconsciente colectivo de la gente que se forjó una sociedad civilizada gracias a hombres honestos que, en un momento determinado, dejaban la azada, montaban a caballo y perseguían a un ladrón de ganado o a un asesino hasta darle caza y ahorcarlo del primer árbol que se encontraban porque no existía ningún tipo de institución judicial consolidada en la última frontera. Esto nos puede parecer una barbaridad, pero forma parte de su idiosincrasia y, al fin y al cabo, todos los mitos nacionales son igual de falsos.

Esta semana hemos vuelto a hablar de linchamientos por los últimos momentos de Gadafi, de los vídeos que se grabaron mientras le arrastraban vejándole tras su captura. En el blog Obamaworld han hecho una buena reconstrucción de los hechos y, lo más importante por qué era necesario que Gadafi muriera. Hay algo que no comparto, y es la tesis (muy extendida, por otro lado) de que hubiera sido peligroso que el ex coronel compareciera en un juicio por las tremendas revelaciones que hubiera proclamado desde el banquillo de los acusados sobre sus relaciones con Occidente. Decía Nietzsche que hacemos mal en atribuir a la maldad comportamientos que, en realidad, se deben a la mezquindad; y no hay tanto astuto mal hacer en el mundo, aunque hay mucho o demasiado. Lo cierto es que nos hemos pasado la semana recordando cómo la práctica totalidad de los líderes europeos se codearon con Gadafi hasta anteayer y no hace ni un mes que el Sunday Times revelaba que Blair viajó dos veces en un jet privado a Libia después de haber dejado Downing Street, seguramente para tratar concesiones petroleras relacionadas con la liberación de Abdelbaset al Megrahi, condenado por el atentado de Lockerbie. Casi todo lo relevante sobre estos asuntos lo sabemos ya. Sucede algo semejante a las filtraciones de Wikileaks, que muchas ya las imaginábamos o las suponíamos porque eran evidentes. Otra cosa es encontrártelas escritas negro sobre blanco en un cable diplomático.

Algo que sí me ha molestado son los comentarios que atribuyen a los libios que le capturaron una barbarie inédita que demuestra que les será imposible llegar a formar una democracia. Tiene gracia porque revela todo tipo de prejuicios hacia los africanos, moros además, cuando seguramente no haya habido un pueblo más bárbaro y salvaje que el hombre blanco europeo, lo que no quita que haya sido también extremadamente civilizado, que le guste comer con cubiertos y escuchar ópera.

Tan reciente como en 1989 tenemos el final de Ceaucescu en Rumanía, que también fue capturado cuando trataba de huir del país. Se le hizo un juicio rápido y se le ejecutó junto a su pérfida esposa. A nadie le dio pena.

Más atrás, de entre los grandes tiranos de Europa occidental que reinaron hasta la II Guerra Mundial, queda la referencia de Mussolini. Capturado cuando trataba de huír a Suiza disfrazado de soldado alemán, el Duce fue fusilado a metralleta junto a su amante Clara Petacci. Pero su cadaver fue mutilado y colgado en las calles de Milán. Los golpes que le dieron a su cuerpo dejaron su rostro irreconocible, y la noticia provocó un profundo impacto en Hitler, que decidió preparar la destrucción de su cadaver tras su suicidio en el bunker de Berlín, para evitar tener un destino semejante. Siempre recuerdo la escena de la captura de Attila y Regina en Novecento, de Bertolucci, porque ambos personajes son un remedo de Mussolini y su amante, en la microitalia que representa la granja en la que transcurre la película. El fragmento es este:




Tras la captura, Attila es encerrado junto a los cerdos y finalmente rematado de un tiro en la sien ante la tumba de una de sus víctimas. A Regina no se le concede la muerte, y vivir será su castigo. Tratamos como linchamientos los de tiranos vivos y la vejación de sus cadáveres. Aún a riesgo de caer en la Ley de Godwin, pero porque con casos extremos se explican mejor algunas cosas, os animo a ver esta imagen que es dura de verdad:



Se trata del cuerpo de Franz Ziereis, era el comandante del campo de concentración de Mauthausen (donde murieron, por cierto, muchos españoles). Ziereis consiguió huir tras la llegada de los aliados, pero le capturaron en una cabaña en Austria donde se había escondido y resultó gravemente herido durante el ataque. Fue llevado a un hospital militar y allí fue interrogado y reconocido por algunos de sus antiguos prisioneros. Murió, a causa de sus heridas, y esto es lo que los prisioneros del campo hicieron con su cadáver. Yo no me siento con ánimos para juzgarlos. La foto está sacada de la web WWII in color; un archivo fotográfico muy recomendable.

Quiero decir que a mí, que estoy sentado en una cómoda silla con techo y paredes, me hubiera encantado que a Gadafi le llevaran preso a un tribunal internacional y que le juzgaran y le condenaran decentemente. Pero me puedo poner también en la piel del chavalete (porque son chavaletes) combatiente de Misrata que ha perdido a amigos, a un padre o a hermanos, que ha sufrido la tortura y las privaciones de una guerra salvaje y que un día, se encuentra escondido en un desagüe al hombre que ha mantenido ese reino del terror. Y no me esperaría que fuera clemente.

sábado, 22 de octubre de 2011

Otros terrorismos


Ahora que parece que ETA se acaba definitivamente podemos congratularnos un rato, pero después debemos seguir señalando con el dedo, porque aún hay otros terrorismos que nos atenazan. Siempre habrá la posibilidad de que haya un atentado de corte fundamentalista religioso o de algún grupúsculo extremista de extravagantes ideologías; pero esos, en general, están más o menos cercados por las fuerzas de seguridad. No, el terrorismo que hoy supone una mayor amenaza para la ciudadanía es el económico, el que pretende imponer sus condiciones laborales o sociales por la fuerza de la extorsión financiera. No pone bombas ni dispara balas, pero sí causa muertos, por el hambre o la avaricia desmedida. En España, donde se dan cifras de siniestralidad laboral insoportables, se han dado al menos dos casos recientes en los que se ha arrojado a las puertas de un hospital a un trabajador mutilado mientras el patrón huía en coche porque no lo tenía contratado. Y es aquí y ahora, en un país con 5 millones de parados y amenazado por graves recortes en salud y educación, donde la CEOE no da tregua y exige más facilidades de despido y devaluar el derecho a la huelga. Dada la extrema precariedad del mercado laboral español que se ha vivido incluso en época de bonanza ¿a qué viene todo esto? Primero a que el terror y el miedo al paro nos harán aceptar cualquier condición de miseria para sobrevivir. Pero también porque la patronal sigue empeñada en desplazar al trabajo como eje de la economía. Es más rentable especular con un terreno o activos financieros que producir algo tangible. Y eso es lo que ha hundido al mundo.


No para cualquiera (22-10-11)

viernes, 21 de octubre de 2011

La tentación


No podría ni me apetece hacer un análisis sesudo del comunicado en el que ETA anunció ayer el cese definitivo de la violencia. Ni de sus orígenes, ni de las consecuencias que tendrá en el futuro, ni de si será por fin ya el definitivo o habrá una escisión, qué sé yo. Hay análisis a patadas en la prensa de hoy, elijan el que más les guste.

Soy más humilde y me quedo con algo pequeño y local, pero que no puede quedar perdido en la vorágine de las últimas horas. De entre todas las reacciones que se dieron ayer, las más llamativas fueron las de un grupúsculo de politicos y periodistas que parecían realmente fastidiados con el comunicado. Se pasaron media tarde buscándole las vueltas, no podía ser que después de estar tanto tiempo reclamando el comunicado que pusiera fin a la violencia se lo encontratan de repente. Fue crucial que, entre todas las valoraciones del día, Rajoy reconociera que el anuncio se hacía "sin contraprestación". Y es algo que pilló con el paso cambiado a mucha gente, sobre todo entre los que, dentro del PP, se lanzaron a valorar el comunicado antes de escuchar la valoración del líder.

Fue muy elocuente el silencio de Pedro J. Ramírez. El normalmente más que locuaz director de El Mundo en twitter, capaz de pelearse por unos segundos con tal de aparecer como el primero que anuncia una noticia, tardó más de una hora en decir algo, y cuando empezó se le veía KO, desconcertado, con argumentos de risa. Otro tal cual fue Mayor Oreja. Ambos (no solo ellos) representan a ese grupo que ha hecho de ETA el eje fundamental de su argumentario y sin ella se sentirán huérfanos. Lo cierto es que para este grupo las víctimas no son un fin, sino un medio, uno del que sacar rédito electoral o económico; y el mejor ejemplo es el 11M , lo que pasó en vísperas de las elecciones y la teoría de la conspiración.


Pero no es eso a lo que yo venía, sino a analizar la reacción del presidente de Asturias, de Francisco Álvarez Cascos, el líder del partido que lleva sus siglas, FAC. Fue soprendente que, en una tarde en la que, quien más quien menos buscó su minuto de gloria, él se despachase con una respuesta extemporánea. Literamente fue así:


El presidente de Asturias, Francisco Álvarez Cascos (Foro Asturias), declinó hacer declaraciones al respecto porque "los Premios están por encima de ETA".

Es el último párrafo del teletipo de Europa Press, Cascos no aparece en el titular, estaba concentrado en la llegada de los últimos premiados de la Fundación Príncipe de Asturias al Hotel de la Reconquista. Era algo absurdo y que provocó indignación en varias personas anoche.

Hoy sí que ha reaccionado. Ha sido en el programa de Juan Ramón Lucas en en RNE (el audio completo aquí), hoy Cascos ha dicho que el comunicado pone condiciones para el el gobierno que surja de las urnas después del 20N y que si no se cumplen esas condiciones, sin duda, la banda volverá a matar.

¿Por qué ese cambio de actitud? Si ayer los premios eran más importantes, ¿a qué viene esta reacción en el día en el que se celebra la ceremonia solemne de entrega? Pues, en mi opinión, a que Cascos pretende recoger el voto de los desencantados con la reacción de Rajoy, de quienes le han considerado durante estos ocho años un "maricomplejines". Cascos se presenta a las generales en Asturias y en la Comunidad de Madrid, y ha llegado a la víspera de la campaña con un mensaje confuso y a veces contradictorio, que pretende conjugar un regionalismo rancio con el antinacionalismo, que trata de vender su propuesta como una solución contra "el chantaje" de PNV o CiU, pero que arremete contra el centralismo que "margina a Asturias". De pronto ha surgido un nuevo elemento para el debate, y si los aguerridos se encuentran decepcionados con Rajoy, quizá él pueda ofrecerles una alternativa.

Aguerridos, o aguirristas, porque nada es casual en esta historia y si la presidenta de la Comunidad de Madrid ayudó a la financiación de Foro Asturias mediando en reuniones con grandes empresarios de la capital, ha llegado la hora de devolver el favor. A nadie se le escapa que, desde el anuncio de que Gallardón irá en las listas del PP madrileño la lideresa vive horas bajas. Si ha ayudado a financiar un partido que puede robarle votos por la derecha al suyo propio es por ganas de aguar un poco la previsible victoria arrolladora de Rajoy. Dudo que llegue a arañar un puñado de sufragios en Madrid, pero eso no es lo importante.

Tan crucial como que de ETA no surja una escisión en el camino del abandono de las armas es que el PP siga unido la postura adoptada ayer por Rajoy, abrir el paso a un grupo populista que sienta la tentación de hacer demagogia fácil con el terrorismo en el momento que llega a su final es peligroso, y podría poner muchas piedras en el camino a una solución que casi rozamos con los dedos. No nos lo merecemos.

miércoles, 19 de octubre de 2011

¿Quién les va a comprar?


Que la economía es algo demasiado serio como para dejarlo en manos de los economistas es una cuestión que se aprende por las malas. Habrá economistas que se indignen con esta generalización pero incluso ellos tendrán que admitir que hace décadas que una sola teoría económica se presentan desde todos los púlpitos del gremio como la única viable, y por eso estamos como estamos. Alemania, un país más que industrializado, volcado a la exportación, que invierte en I+D y cuya marca es sinónimo de eficacia, va hacia la recesión. Me pregunto cómo se arreglarán para explicar todo esto con los argumentos habituales, que los salarios son muy altos, o que su mercado laboral es rígido.

Antes o después todos los sacerdotes ortodoxos de la pasta tendrán que admitir que toda la crisis se explica y se resume en la voracidad extrema de los especuladores financieros, a los que nunca se ha querido poner freno y lo han saqueado todo hasta que yo no es posible exprimir nada más. Por eso está todo parado, ya nadie puede comprar los productos alemanes; los ajustes de Merkel han congelado la economía europea. En España se aprobó una reforma laboral para abaratar el despido y, fíjense qué cosa, ha aumentado el paro. Es una de lógica incontestable pero, precisamente el argumento con que se vendió es que crearía empleo. La patronal española, que da a sus directivos bonos de Wall Street pero tiene un nivel de fraude fiscal de África profunda, sigue apostando en un país con 5 millones de parados con aumentar las facilidades de despido y reducir los salarios aún más. ¿Quién les va a comprar sus productos?


martes, 18 de octubre de 2011

No hay dietas milagro


Cómo se eligen las metáforas resulta muy descriptivo; por ejemplo, entre los conservadores españoles está de moda comparar la gestión de la economía nacional con las cuentas que se echa una familia. Es lógico, se meten dos conceptos en uno (el bolsillo y la familia, que suenan gratos a su electorado) por un mismo precio, aunque sea una analogía bastante desaconsejable. Lo cierto es que las familias no se han administrado nada bien en las últimas décadas en España (nuestro problema es la deuda privada, no la pública) y además, la familia ya está muy lejos de ser solo su rancio concepto de papá, mamá y la parejita.

No, una metáfora mejor sería la de las dietas milagro, esas que prometen adelgazar decenas de kilos en apenas unas semanas con las técnicas más extravagantes. Son un peligro porque pueden afectar gravemente a la salud y, a veces, provocar la inanición. Los resultados están ahí, después de drásticos ajustes hasta la economía alemana está a punto de detenerse, y aquí ni fluye el crédito ni hay consumo. Pero para completar la metáfora habría que añadir que, además, no solo nos engañan con un espejo cóncavo para hacernos ver más gordos de lo que realmente somos, sino que hay otros glotones que se pesan a la vez que nosotros en la báscula para endilgarnos su gula. Porque mientras nos cierran hospitales se propone volver a recapitalizar la banca, con sus bonus y salarios astronómicos, pero sin tocar los paraísos fiscales ni tomarse en serio la evasión de impuestos. Y es que, además de comer bien, hay que hacer algo de ejercicio, sudar un poco, pero por una vez ellos, no nosotros.


sábado, 15 de octubre de 2011

El presidente indeterminado


Simplificándolo mucho, el principio de indeterminación de Heisenberg establece que, a niveles microscópicos, la física clásica no funciona y no es posible observar la velocidad y posición de una partícula porque la propia medición la altera. Los resultados electorales nos obligan a analizar Asturias mediante la mecánica cuántica; tenemos un gobierno sostenido por un partido diminuto y con exigua mayoría; pero, además, se reduce aún más en la práctica porque ninguno de sus militantes o diputados tiene ninguna idea propia y toda su ideología se limita a seguir lo que diga una sola persona, el presidente. Y punto.

Así la partícula Cascos no tiene una trayectoria definida en el sentido de la física de Newton y se nos aparece a menudo en dos sitios a la vez. Sobre la deuda de Asturias ya ha dicho que teníamos unas cuentas excelentes, después un pozo sin fondo, luego que el Estado nos debe millardos, ahora que nuestra calificación es la mejor y porque no tenemos un régimen foral que si no nos salimos. Con absoluta naturalidad nos ha descrito que se propone crear empleo destruyéndolo, que siente gran respeto por los trabajadores de RTPA a los que luego su consejero llama “loros”; nos asegura que existe una confabulación contra él urdida por el PSOE y el PP pero pacta con los segundos en Gijón y otros concejos. Ha dicho que el 15M es fruto de las malas artes de Rubalcaba pero también que es su partido quien recoge el espíritu de los indignados; nos jura que solo tiene Asturias en la mente pero cada fin de semana parte a Madrid para tratar de hacerse un hueco en la capital. Todo incertidumbre.


viernes, 14 de octubre de 2011

Rajoy y la vida

Anoche el equipo de Mariano Rajoy debatía sobre las quejas del colectivo homosexual por su impugnación ante los tribunales por su derecho a casarse y adoptar hijo, no en vano, la BBC se ha hecho eco del temor de muchos a que se elimine de un plumazo tras la victoria del PP estos derechos ya consolidados y corren a casarse por lo que pueda pasar.

También tras la Guerra Civil, Franco anuló por decreto los matrimonios civiles pues en el estado nacionalcatólico solo los que hubieran pasado por el altar se consideraban válidos. Miles de parejas se encontraron con que la ley ya no les reconocía como tales de la noche a la mañana. ¿Hará algo así el PP? Más bien parece que no, y que tratarán de menguar los derechos de los homosexuales cambiando el nombre de sus uniones porque, en el fondo, no los consideran personas normales.

Pero en twitter se enconaron en la discusión, aseguraron que toda legitimidad se limita a lo que decida la mayoría y llevado al extremo el argumento aseguraron también que así era con el derecho a la vida.


Esa es la captura de pantalla y este el enlace (que puede desaparecer). El texto es terrible, porque en su literalidad abre las puertas a que se restablezca la pena de muerte y otros males mayores. No, hay cosas que no se deciden en una votación, hay derechos inalienables (y si no entienden la palabra búsquenla en el diccionario).

Pero además, todo estos nos hace sospechar que, una vez más, los carcas españoles se definen como liberales porque les da vergüenza que les llamen fachas, pero de liberalismo apenas conocen los mimbres básicos. Un consejo, si quiere ser liberal, corran a la librería y háganse con un ejemplar de Sobre la libertad de John Stuart Mill, y recorran con detalle lo que explica sobre mayorías y minorías. Después a lo mejor deciden hacerse liberales o igual no, pero al menos dejarán de hacer el ridículo.

jueves, 13 de octubre de 2011

Hora de reclamar


Para montar un mueble de Ikea no hay que ser especialmente mañoso, al fin y al cabo es como una especie de juguete del huevo kinder pero en grande; y solo hay que seguir atentamente las instrucciones. Si no sale bien puede ser que falte una pieza o que venga con un defecto de fábrica. Para arreglar nuestra crisis europea, nuestros líderes han seguido al pie de la letra el manual liberal conservador: se han hecho reformas laborales y de la jubilación, se han decretado ajustes severísimos en el gasto público y ya se toca sin disimulo tanto la sanidad como la educación. Pero no acaba de armarse el mueble, todo cojea, no se sostiene. ¿Ha faltado alguna pieza, alguna recomendación del BCE o del FMI que no hayamos seguido? La verdad es que no, así que no queda más remedio que reclamar al fabricante porque el producto está defectuoso.

La contención absoluta del gasto ha congelado hasta detenerla a la economía, no hay crédito, no hay consumo y nos hemos encerrado en un círculo vicioso, paralizados repasando una y otra vez cada paso del manual. La solución, dicen, pasa por recapitalizar la banca y eso viene a ser como regresar de nuevo a la tienda que, como todo el mundo sabe, tiene forma de laberinto y obliga a visitar todas las secciones una a una hasta el final. Porque el sostén de la banca obligará a recortar más gasto público y las agencias que hoy lo exigen nos dirán mañana con cinismo que nos hemos gastado mucho dinero en eso. Olvídenlo, ya es hora de acudir a la hoja de reclamaciones.


martes, 11 de octubre de 2011

Ni cañones ni mantequilla


Cualquiera que haya estudiado unas nociones de economía conoce la teoría de Cañones y mantequilla, que imagina un país que sólo puede producir esas dos cosas y las posibilidades de combinar ambas, para explicar la gestión de recursos escasos. En Asturias hemos conocido una reinterpretación de esta teoría que propone dos opciones, cerrar la televisión autonómica o cerrar hospitales, de producir no dicen nada, porque de momento este gobierno está centrado en la destrucción nada más. Es además, una disyuntiva falsa porque de ningún modo se puede comparar el gasto que genera la televisión con el coste que supone poner en marcha un hospital; pero es que además el gobierno asturiano ya está recortando prestaciones sociales, al no pagar los suministros médicos, o las escuelas infantiles en ayuntamientos. Lo cierto es que no fabricamos mantequilla y además se usan los cañones para disparar contra el propio pueblo.

El caso es que para cerrar la TV hay que modificar dos leyes, en Asturias y en el Congreso, y no hay posibilidad de hacerlo. Sí se puede asfixiar a sus empleados no pagando sus salarios para que cunda la desesperación porque hay gente para la que el miedo es su negocio y se frota las manos pensando en el arrasado solar que va a dejar y sobre el que edificará nuevas construcciones. Acabada la burbuja inmobiliaria, recalifiquemos a las personas como antes se hacía con los terrenos. De aquella también se estilaban lemas falsos, como que si los pisos eran caros es porque la gente podía pagarlos.

sábado, 8 de octubre de 2011

Los tirantes no aprietan


Dicen que la crisis y los zarandeos de la deuda han servido al menos para favorecer las exportaciones españolas. Algo debe haber porque el movimiento de Occupy Wall Street que acampa estas semanas en las cercanías de la bolsa neoyorquina está claramente inspirado por el autóctono 15-M y, con muchos matices, y simplificando mucho, comparten un mismo mensaje esencial, que ya está bien de hacer pagar a la gente los pufos de una casta privilegiada de especuladores. Obama se ha mostrado comprensivo con estas protestas pero al mismo tiempo ha urgido a Europa a arreglar un problema de estancamiento que se pudre y para el que los líderes comunitarios ya preparan una nueva solución: recapitalizar la banca. No será la primera, sino la segunda ocasión en muy pocos años en los que se exprime a los ciudadanos para reflotar al sistema financiero, y el caso es que seguramente es necesario pero la cuestión es ¿también ahora van a regalarles el dinero o se exigirá algo a cambio? Parece lógico que ante la necesidad de inyectar fondos públicos a una corporación se pida como condición imprescindible la marcha de sus gerentes sin ningún tipo de indemnización; y en algunos casos la puesta en marcha de procesos penales en los tribunales. Todo lo contrario de lo que estamos viendo aquí con algunas de cajas de ahorro, a las que estamos reflotando mientras los directivos que las hundieron se van para casa con finiquitos que se cuentan por decenas de millones de euros. No se aprietan el cinturón los que siempre visten tirantes.


jueves, 6 de octubre de 2011

El violín de Tamariz



Los trucos de prestidigitador se logran porque la mano es más rápida que el ojo, sobre todo si se consigue distraer la mirada hacia donde le convenga al mago que miremos. El número de los recortes y los impagos del Principado a empresas proveedoras hace preciso que la televisión autonómica se ponga en el primer plano mientras se hace desaparecer al fondo del escenario los problemas de trabajadores y servicios que afectan directamente al estado del bienestar; pagos a servicios geriátricos, suministros clínicos, escuelas infantiles que dependen de ayuntamientos… Mientras, domina la escena un truco de magia espectacular que consiste en luchar contra la crisis creando más paro, con 800 personas lanzadas a engordar las listas del desempleo. Desaparecerá el “improductivo” gasto que dicen que suponen esas nóminas y, consecuentemente, también el que producen, porque son 800 personas que comen todos los días, y aquí compran el pan, y toman sus copas cuando salen y pagan aquí, en Asturias, la luz y el agua, aquí generan consumo.

Pero no merece la pena tratar de buscarle lógica, la magia es así y hay que aceptarla como viene. Si la patronal y los sindicatos denuncian que hay impagos, el presidente lo niega y les acusa de mentir porque, como buen hechicero, no va a revelar sus secretos y no quiere quitarnos la ilusión. Hasta los vehículos de funcionarios técnicos que usan en su trabajo se han hecho desaparecer como “coches oficiales”. Y suena Juan Tamariz imitando a un violín, nanoniano… ¡tachán!


martes, 4 de octubre de 2011

Para qué arde el Reichstag


Quién quemó el Reichstag en 1933 es aún un misterio sobre el que los historiadores debaten. Para qué sirvió ese incendio es una cosa bastante clara, tras el fuego Hitler (que tenía mayoría, pero no suficiente) culpó a los comunistas, declaró el estado de emergencia y pudo desmontar desde la cancillería los últimos resortes democráticos de la república de Weimar y avanzar hacia la dictadura. Aquí, en la Asturias de 2011, se está fraguando el colapso de empresas proveedoras del sector público --con impagos que ya afectan a los salarios de alrededor de un millar de personas-- con un origen que no está nada claro pero cuyas consecuencias son más que evidentes, provocar un estado de alarma que justifique derivar actuaciones sanitarias al sector privado, introducir la lógica de la competencia empresarial en la educación pública y, en términos generales, presentar como insostenibles los bienes comunes para legitimar que pasen a manos de particulares.

El partido en el gobierno de Asturias siempre ha esgrimido un fantástico enemigo externo al que señalar si se topa con algún problema, si le cuesta formar un ejecutivo es cosa del contubernio de la Zoreda, el pacto del duernu que, como se demostró en el Principado y en Gijón, era inexistente. Ahora, para descalificar las noticias de los impagos la conspiración tienen que aumentar sus miembros, ya no sólo están el PP y el PSOE, también los sindicatos, y la patronal y también la prensa, todos, todos confabulan. Y a la ausencia de pan la llaman pasteles.


sábado, 1 de octubre de 2011

Campo de minas


Seguí con interés la entrevista, por llamarla de alguna manera, que concedió el presidente Francisco Álvarez-Cascos a su pantalla amiga el pasado jueves por la noche. Una de las preguntas (que el entrevistador leía como si repasara en voz alta un dictado) se refería a las críticas que ha recibido por la inacción de su gobierno en sus primeros cien días. A esto no respondió el presidente con un relato de los hechos de su ejecutivo (lo cual hubiera sido imposible porque no hay) sino que afirmó que había gastado este tiempo en desbrozar el “campo de minas” que, según él, le dejaron los que le precedieron. Esta metáfora bélica no tiene desperdicio porque, en la vida real, la limpieza de un campo de minas se hace con sumo cuidado y sigilo, midiendo con precisión cada centímetro del terreno.

Pero lo que llevamos viviendo en Asturias desde las elecciones de mayo es un sinfín de explosiones, que cuando aún no se ha apagado el eco de una ya está estallando la siguiente, ahora a un lado luego al otro; cercados por el fuego hacia adelante y hacia atrás, y por eso no avanzamos. De tan autóctonos que se nos han vuelto algunos de repente parece que han olvidado el rigor del artificiero y van tanteando el prau con una fesoria a golpes con satisfacción de pirómano. Porque las detonaciones sirven para ocultar que detrás de la llama no hay nada, pero hay gente a la que pilla en medio y arde. Obviamente les importa un pimiento, más si se ven los fuegos artificiales sentados en sillas de 500 euros.