martes, 3 de enero de 2012

La cara de Rajoy


Podemos recordar el gesto cariacontecido de Zapatero cuando en mayo de 2010 anunció sus primeros grandes recortes y un giro absoluto a su política social. No sabemos qué cara puso Rajoy cuando tuvo que decidir subir los impuestos y nunca lo sabremos, porque el nuevo presidente no se dignó a comparecer para explicar el giro a una de sus promesas electorales. Es más, los ministros que comparecieron en su nombre ni siquiera anunciaron la totalidad de los recortes y medidas de austeridad extrema que ha aprobado, y los ciudadanos han tenido que ir descubriéndolos poco a poco a medida que se han ido publicando en el BOE. Ya sabíamos que a Rajoy no le gusta tener que responder a preguntas, pensamos que quizá era parte de su estrategia electoral para no tener que decir malas noticias, pero que mantenga esa actitud siendo presidente es intolerable, y demuestra un nulo talante democrático y una absoluta falta de respeto a los ciudadanos a quienes pretende tratar como menores de edad.

El PSOE pagó muy caro en las urnas volver la espalda a las expectativas de su electorado, ¿pagará un precio semejante el PP por subir impuestos? Rotundamente no, en cuatro años el PP repetirá sus 10 millones de votos porque su votante, impasible el ademán, es ajeno a minucias como incumplimientos electorales o escándalos de corrupción, le molestan los de los demás, pero los suyos pertenecen al orden natural de las cosas. En todo caso, la legislatura acaba de empezar; con más ajustes no saldremos adelante. Esperemos que en Europa haya cambio y se gire a políticas de estímulo. Con todo descaro, Rajoy y el PP las harán suyas; pero al menos así ganaremos algo.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Bravo, como siempre. En esta país la falta de memoria es una de las peores cosas que padecemos.