jueves, 23 de febrero de 2012

Como en Laponia


Circula por internet la leyenda de que hay un programador en TVE a punto de ser finiquitado y a quien se debe que últimamente hayamos podido ver documentales como La doctrina del shock, o películas como La vida de Brian tan pertinentes para estos tiempos. Para acrecentar el mito, la noche del martes se emitió el capítulo de Españoles por el mundo correspondiente a Laponia, justo un día después de que el dirigente de la CEOE, José Luis Feito, se le ocurriera decir que deberían perder su prestación de desempleo todos aquellos que no aceptaran el primer trabajo que se les ofrezca, así sea en la región más septentrional de Europa. Ver el reportaje de TVE resultó de lo más instructivo porque Laponia tiene mucho de paraíso del bienestar. En Escandinavia es común el despido libre, a cambio las prestaciones sociales son de un nivel inimaginable en España, los impuestos son tan proporcionados que han logrado una sociedad muy igualitaria. En el área lapona de Finlandia no hay escuela privada ni concertada porque el sistema público es tan bueno y los maestros gozan de tanto prestigio que a nadie se le ocurre acudir a tan peculiares instituciones. Por supuesto, los salarios que cobraban los españoles en Laponia y sus jornadas laborales son la pesadilla de negreros como Feito.

Mientras en España recortamos derechos sociales, nadie se atreve a tocar el auténtico problema de nuestra economía, el extendidísimo fraude fiscal de la patronal que sumerge el 20% de nuestro PIB en el mercado negro y la esperpéntica tolerancia de las instituciones con la corrupción. Lo único que hacemos por parecernos a Laponia es cortar la calefacción a los institutos.

No hay comentarios: