jueves, 16 de febrero de 2012

Comunión general


Desde el regreso de la democracia, sin una dictadura que impusiera sus dogmas, los ritos católicos se han ido secularizando en España hasta convertirse en fiestas familiares sin verdadero sentido religioso. Los cristianos sinceros tendrán que admitirlo, hoy una Primera Comunión no es más que una excusa para hacer un cumpleaños fuera de fecha en el que recibir regalos mientras los niños se disfrazan de marinero y las niñas de novia. No le ha pasado solo a la Iglesia Católica; que los sindicatos se muestren tan renuentes a convocar una huelga general después de la radical reforma laboral del PP es consecuencia de un proceso semejante. Nuestras últimas huelgas han pasado de ser un pulso de la clase obrera a un rito de un solo día, con sus normas y desfiles perfectamente marcados por un guión. Tan es así, que Rajoy lleva tiempo esperándola porque una de estas huelgas correctas es lo que hace falta en Bruselas para ganarse la fama de duro; es como el niño que se emperra en no hacer la comunión de marinero sino de capitán de fragata. La huelga va de postre en la rueda de molino que nos hace tragar Rajoy con esta reforma.

Que la huelga general tal como la concebimos es una forma de protesta obsoleta es evidente, discutir otras formas nuevas sería muy largo, y de todas formas dentro de toda esta contrarreforma popular también llegará una nueva ley de huelga que ate aún más a los trabajadores. Ya se verá, a todo esto se ha llegado por un espíritu de la Transición de consenso y afán por no hacer daño al rival que ya no existe. Esta reforma es una puñalada sin precedentes para todo aquel que se gane un jornal.


1 comentario:

Paco10 dijo...

Cuando los programas de los Partidos Políticos no se ponen a disposición del Ciudadano en Camapaña Electoral, cuando a preguntas concretas se responde de una forma ambigua, cuando se vota "contra" y no por ideología o programas, al final sale un conglomerado de medidas que perjudican a todos y no benefician a nadie y es hora que los que en su dia votaron una opción u otra manifiesten, confiesen que son corresponsables de la situación.
Ahora los perjudicados somos todos, menos los que ya eran beneficiarios de la crisis y que seguirán rezando para que esta siga.
Un saludo