sábado, 4 de febrero de 2012

El congreso de Dune

Finalmente ganó Rubalcaba y perdió Chacón. Tengo dicho que ambos son el plan A y el plan B de un tiempo que ya no existe. Perdió Carmen y también Carme, de Andalucía y Catalunya, porque se le achacó como un apellido representar todo lo malo que se le achaca ahora a ZP; la retórica vacía y resonante. Chacón gritó su discurso --como Howard Dean, I have a scream--; pero también le aplaudieron más sus llamadas a no ser líder de una travesía en el desierto sino de lanzarse a la oposición en una carga. El resultado ha sido ajustado: 487 votos para Rubalcaba, 465 para Chacón, dos blancos y uno nulo. En twitter Escolar afirma que "Se aclara el misterio del voto nulo: era un voto que tenía dos papeletas, de Rubalcaba y de Chacón // Ha habido un delegado que no ha votado. Sólo uno de los 956. // El nombre de los dos delegados que votaron en blanco es secreto. El del delegado que no votó se sabe pero no lo han contado." La lucha, a veces descarnizada, entre los dos candidatos también ha sido una guerra mediática que se saldará en sus propios campos de batalla. Rodríguez Ibarra dijo que Chacón era un Zapatero con faldas.

Y es que este congreso trigésimo octavo, en el que el recuento de menos de mil papeletas se alarga durante horas, tiene algo Some like it hot y recibimos al ganador con una lista de reproches de hemeroteca a los que, simplemente, responde que nadie es perfecto. Pero si las críticas hacia Chacón han destacado que su relato era alocado como una comedia de Billy Wilder; la película que, de momento, sirve para recriminar a Rubalcaba es otra:




Rubalcaba es el aparato del partido, ese esqueleto, a veces fósil, que deambula por su cuenta; es apreciado por la militancia que confía en que gestione mejor el futuro inmediato. Rubalcaba es el candidato de los 110 diputados y hará caso a Chacón en la llamada a no iniciar una travesía en el desierto; porque él no la hará. Habrá otro candidato para las próximas elecciones generales. Que Rubalcaba intente fraguar una bicefalia amable o que se tope con una que no lo es y que decida mantenerla o renunciar a ella son retazos de una historia aún por escribir. Porque solo con la militancia se consiguen hasta siete millones de votos y hacen falta cuatro más que se perdieron por el camino. Chacón dijo que si se decía una cosa se hacía; y que si se decían primarias se celebraban. Perdió, pero a Rubalcaba se le puede exigir que si dice revisión del Concordato luego vaya y lo revise.

Así que como estamos tan laicos, para hablar de travesías y mesías en el desierto no vamos a recurrir, como dicta el canon judeocristiano, a Juan Bautista y Jesús; sino a la psicodélica Dune.


La trama de Dune transcurre en un futuro muy lejano, posterior a la guerra de la humanidad contra las máquinas. La batalla fue tan dura y la victoria se logró con tanto sufrimiento que la civilización se ha dado un mandato tabú: no crearas una máquina a imagen y semejanza de la mente humana. Una tecnología muy avanzada permite los viajes espaciales a distancias imposibles y el universo conocido se rige en un imperio de estructura feudal que, pese a todo, basa toda su economía en una materia muy escasa, la especia, que solo se puede conseguir en un planeta, Arrakis. El consumo de la especia, que provoca adicción, permite vislumbrar el futuro. Los nobles la usan como ocio, hombres entrenados para sustituir a las computadoras, los Mentat, la usan para realizar sus cálculos; los navegantes de la compañía que tiene el monopolio de los viajes espaciales la usan para permitir a las naves atravesar la galaxia. Dos casas nobles, los Harkonnen y los Atreides, se odian desde su nacimiento; ahora el emperador retira el feudo de Arrakis a los primeros para entregarlo a los segundos. Es un trampa. Los Atreides son aniquilados y apenas la mujer del duque y su heredero Paul escapan, perdidos en la inmensidad del desierto de Dune, donde nunca llueve una gota de agua.

Pero en el desierto de Arrakis viven los Fremen, ajenos a la autoridad del imperio, ellos aguardan un mesías que transformará en planeta en un vergel y cabalgan los gigantescos gusanos de la arena que guardan el secreto de la creación de la especia. Hay otro grupo en el universo que espera la llegada de un mesías: una hermandad femenina, la Bene Gesserit, que lleva siglos realizando cruces de linajes (sus acólitas pueden elegir el sexo de sus hijos) en busca de un ejemplar humano, un varón, que pueda realizar sin morir los ritos que ellas practican y que les permiten conversar con la genealogía pasada, aunque por vía materna. Solo el Kwisatz Haderach puede acceder a la memoria de los antepasados machos.

La madre de Paul Atreides había sido repudiada por la Bene Gesserit por engendrar un varón, en vez de una niña, como se le había pedido desde la orden para casarla con un heredero de los Harkonnen y así lograr el ansiado mesías. Pero la llegada del elegido se ha saltado una generación. Paul será también el mesías de los fremen que les guiará en la conquista de Arrakis y, consecuentemente, del imperio galáctico.




Así que tenemos una tercera película para hacer analogías. El PSOE después de 20N es como la despojada Casa Atreides aniquilada en Arrakis; por no tener ya no tiene ni barones, ha perdido el poder en el Estado y en la práctica totalidad de las autonomías; más aún ha perdido poder ideológico, y como toda la socialdemocracia europea está aún por definir qué puede ofrecer a la sociedad ante el arrollador triunfo del capitalismo de casino. Ahora están ahí tirados en las arenas de Dune pero hasta ayer trabajaban codo con codo con el imperio.

Tendrán que mirárselo, porque en el mundo real, como en Dune, hay una CHOAM y un Gremio de viajes espaciales que son un poder fáctico muy peligroso. El mundo vive atenazado por la codicia desmedida de las corporaciones privadas y nuestra economía se hace para "calmar a los mercados" y no pensado en las personas. En política económica apenas han tenido diferencias con los conservadores en las últimas décadas, solo han apuntado maneras en derechos civiles. Está bien, no somos máquinas y hay que defender una sociedad en la que se respete a todos sea cual sea su imagen o semejanza.

Rubalcaba ha sido elegido para la resistencia; pero sabe que necesitará un Kwisatz Haderach que aún está por aparecer. Ya se habla de Patxi López, quizá Eduardo Madina... cuidado con los mesías, a veces se saltan una generación. No parece en todo caso, que un partido volcado hacia si mismo, a sus estructuras históricas, pueda estar listo para seducir en una alianza a los fremen de este mundo, que son todos esos votantes potenciales que no se acercarán de nuevo al PSOE mientras no abandone sus uniformes imperiales y se calze un destiltraje como el que viste la gente común para andar por esta vida en la que nunca llueve una gota de agua.

Sobre todo, Paul Atreides, Paul Muad'Dib tiene una moraleja para quienes aspiran a ser eso tan vago que se llama izquierda; que para conquistar un planeta hay que aspirar a conquistar el universo entero.


Posdata regional:

Todo el mundo, lógicamente, habla de Andalucía y sus elecciones de marzo, y las consecuencias que tendrá el resultado de este 38 Congreso en ellas. Aquí hablaremos de la mucho más pequeña Asturias, cuya federación socialista ha salido muy reforzada porque apostó rotundamente por Rubalcaba desde el primer día. Se despeja cualquier duda sobre si Javier Fernández repetirá como candidato el próximo 25 de marzo.

Andalucía es la federación más grande, Asturias es una de las más pequeñas. Pero la primera está perdida casi con toda certeza, mientras en la segunda hay una oportunidad. Asturias, con apenas un millón de habitantes, con una industria que fue desmantelada en los 80, que hoy vive la dictablanda de un gobierno populista en minoría; a Asturias solo le queda que es un símbolo histórico de la izquierda.

A veces, solo a veces, los símbolos son lo más importante.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Quien no haya leído Dune no creo que entienda mucho de tu post. Y deja de ver películas y ponte a leer, que la versión cinematográfica de la obra Frank Herbert es más basura que tu artículo. Entonces buscamos a Paul para España? Busquemos en Almería, única zona con desierto y que tiene elecciones.

Anónimo dijo...

Uy, Lordo, se te ha infiltrado un espía del Barón Harkasscos.
Aunque también puede ser un agente de la casa Imperial Pporrino haciendo una finta dentro de una finta...