sábado, 1 de septiembre de 2012

FAC, el hundimiento

Uno de los memes más divertidos de internet son las múltiples parodias de la escena de El Hundimiento en la que Hitler entra en cólera tras conocer que su ofensiva final contra las tropas soviéticas que rodean Berlín nunca tendrá lugar y que mueve ejércitos imaginarios sobre el mapa. Hay miles de versiones, la escena original es esta:




No hay en youtube ninguna parodia que que haga mofa de la desintegración que padece el partido de Francisco Álvarez Cascos, FAC, en Asturias; y quizá no haga falta, puede que bastara con poner como subtítulos las informaciones que aparecen cada día en la prensa sobre la marcha, en silencio o a voces, de cada vez más de sus militantes. Lo que comenzó como un goteo de huídas después de que Cascos perdiera el poder autonómico el pasado mes de mayo (después de un adelanto electoral y una interminable sucesión de recursos a los tribunales tratando de anular parte del voto emigrante) terminó de dispararse este verano con una crisis monumental a nivel municipal en las tres principales ciudades de Asturias, en Oviedo, Gijón y Avilés.

En la capital se prepara la decapitación de su cabeza de lista, Arturo González de Mesa, enfrentado con el resto de ediles de FAC en la corporación. De Mesa llegó a retarse a salir a la calle con el que el actual alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo, antes de que el anterior, Gabino de Lorenzo, pasara a asumir la Delegación del Gobierno en Asturias.

En Avilés, donde la crisis interna de FAC se arrastra casi desde sus inicios, la ruptura se dispara con la expulsión de Raimundo Abando (a quien el partido había llegado a poner a dirigir el puerto de la ciudad durante su etapa al frente del goberno autonómico) y de otros cinco críticos con la dirección local. Un concejal más, Alejandro Menéndez Gelaz, presentó su dimisión anoche.

Pero el caso más llamativo es la marcha de la concejala de Hacienda en el ayuntamiento de Gijón (la joya de la corona de FAC después de perder el Principado), Carmen Alsina que se va, además, con otros dos miembros de su equipo económico. La marcha se produce en las vísperas de presentar los presupuestos municipales lo que ha disparado toda clase de rumores, aunque Alsina ha resaltado que se va por motivos personales. En LNE publicaron este reportaje resumiendo los tres casos.

La crisis es más que evidente y por eso el responsable de Comunicación del partido, Juan Vega, ha negado que haya nada de eso. Atribuye todo este escándalo a que Asturias ha vivido un "régimen estalinista" en los últimos años por lo que las discursiones internas de un grupo se aparecen como graves disensos y añade que "Eso es a lo que estamos acostumbrados en Asturias: puño en alto, pañuelito rojo aquí nadie tiene opinión y todo el mundo dice lo que dice el jefe. En Foro Asturias hay debate".

Es algo verdaderamente llamativo, lo de que desde FAC, se acuse a los demás de estar sometidos al criterio de "el jefe" cuando, seguramente no hay otro grupo en el que esto suceda de forma tan marcada. La página en Facebook Francisco Álvarez Cascos y Foro Asturias, por Asturias (donde los militantes discuten y se animan y proclaman con un ¡Presente!que llega el turno de noche o de mañana) es un buen ejemplo del pensamiento medio del militante. Aquí algunas capturas de pantalla:













Hace tiempo que en este blog señalamos que el partido de Cascos, que con el subterfugio de Foro Asturias Ciudadanos, dio sus propias iniciales a las siglas del partido, no era más que un grupo entregado a la adoración del amado líder y que tales ideas casan con mucha dificultad con una auténtica mentalidad democrática. Después de lograr por los pelos el poder autónomico para perderlo un año después tras paralizar la administración y emprender una loca caza de brujas contra cualquier forma de disidencia en Asturias, el grupo se desintegra a medida que los arribistas que lo formaron se van dando cuenta de que se acerca el momento en que el líder se decida a abandonarlos. Y como todo hormiguero (así se califican a sí mismos los militantes de FAC) solo hay un insecto relevante, la hormiga reina, todos los demás son prescindibles.

Que Foro se disuelve es algo que estaba escrito desde el mismo momento en que el Partido Popular comprendió que, pese a todos los números de saltimbanqui llevados a cabo para disimular, le merecía más la pena negarle cualquier tipo de apoyo y aspirar así a reunificar de nuevo, algún día, al electorado de centro derecha asturiano. Sin embargo, aunque antes o después se vaya, el problema no es Francisco Álvarez Cascos. El auge y caída del exministro en Asturias es una lección sobre el populismo y los peligros de la entrega infantil del electorado al cirujano de hierro, al líder carismático que por sí solo se basta y sobra para gobernar. Aún perdiendo las elecciones, después de un largo año de amenazas, persecuciones e impagos a trabajadores dependientes de la administración, FAC consiguió reunir más de 100.000 votos. Llevo bordeando la ley de Godwin desde el principio de este artículo así que no me importa dar un paso más, el caso FAC nos revela una grave enfermedad social en Asturias, que hoy requiere una desnazificación. No bastará con que el partido desaparezca, o algunos de sus militantes regresen a la actividad privada y otros traten dentro de algún tiempo de regresar al PP como si nada aquí hubiera pasado, no. Hay más de 100.000 personas en Asturias que han demostrado que apoyarían contra viento y marea a una persona que, cuando vio que no contaba con el apoyo parlamentario suficiente para llevar a cabo su programa no buscó apoyos externos sino que se decidió, como Hitler en su búnker pidió demoler la industria y las comunicaciones alemanas antes de la derrota, a desmantelar todo lo construído durante décadas en el Principado en un afán destructivo sin sentido que llevó a agravar aún más la crisis económica en Asturias sumando a la depresión nacional e internacional una parálisis administrativa sin precedentes.

Nada de lo ocurrido en Asturias puede ser ajeno al futuro político de España, en el que --como aquí hace un año-- se suman a las legítimas críticas a los dos partidos mayoritarios, fanáticos populistas que flirtean con el fascismo y que se ofrecen también para sacar al país de la crisis con un duro golpe de timón, con medidas muy drásticas, alguna amputación para sanar el cuerpo entero, con llamadas a envolverse en la bandera y a superar divisiones ideológicas por el bien común. Varios destacados militantes de FAC ya han corrido a refugiarse bajo las alas de un nuevo líder, Mario Conde.








1 comentario:

Anónimo dijo...

Bienvenido de nuevo, Luis. Como te echábamos de menos alguno.