martes, 31 de enero de 2012

Curia financiera


La Iglesia católica obligó en su día a Galileo a retractarse públicamente de sus teorías del heliocentrismo bajo severas amenazas. Sólo tardó 400 años en reconocer su error; y lo cierto es que tampoco es que el astrónomo pisano tuviera toda la razón, nadie cree ya que el Sol sea centro del universo; pero sostener, como hacía la curia, que lo era la Tierra era una sandez tan insostenible ante las evidencias que solo se explica por un dogmatismo fanático y gran afán por el control ideológico que permite, sobre todo, anclarse en el poder terrenal que es de lo que va este asunto.

Nuestra crisis general también tiene un origen dogmático, el de la creencia fantástica de que existe una mano invisible en los mercados que hace que se regulen por sí mismos. Es obvio que no, y que la codicia desmedida solo lleva a urdir un sistema de estafas contables que, al final, se derrumba como un castillo de naipes. Pero nuestra curia financiera no cede. Ahora pontifica, contra todos los telescopios, que la única salida son severos ajustes, purgas al sistema de protección social y derechos laborales.

La consecuencia, es evidente, ha resultado en la prolongación indefinida de la recesión, la congelación de la economía y el empobrecimiento generalizado. Sin estímulo no habrá crecimiento y, consecuentemente, no dejará de aumentar el paro. No tardarán, ni mucho menos, 400 años en reconocer su error. De hecho ya han empezado a girar este fin de semana pero ¿cuánto más tardarán en dar la vuelta completa? ¿cómo recuperaremos los cerebros fugados, los enfermos víctimas de recortes sanitarios, todo lo perdido en cenizas de las hogueras de su inquisición?


sábado, 28 de enero de 2012

Duce paisano


Desde el regreso de la democracia, la derecha ha tenido dos oportunidades de gobernar Asturias. Las dos acabaron mal, y las dos por culpa de una misma persona. No hay repetición de lo que primero fuese una tragedia como ahora una parodia, porque poco hay más trágico que comenzar el año al borde de los 100.000 parados, con impagos en sectores vitales para el bienestar o para cientos de trabajadores en la RTPA y una prórroga presupuestaria. Todo en la misma época en la que la UE se dispone a controlar las cuentas de los Estados mientras que el propio Estado español va hacer lo propio con las autonomías. Cascos quebró el gobierno de Sergio Marqués por motivos nunca del todo aclarados pero que tenían mucho de querellas personales; y por cosas semejantes rompió hace un año con el partido del que fuera secretario general para lanzarse a tomar a Asturias como rehén de su soberbia. Desde entonces ha sido incapaz de llegar a ningún pacto con ningún grupo de la oposición (salvo en ayuntamientos) por su concepto autoritario de la política. Pero tampoco hubiéremos llegado a esta situación si en Asturias no se hubiera trabajado hace tiempo en labrar la idea de que se trata de un estadista excepcional, auténtica reencarnación de Jovellanos, que por sí solo se sobra y se basta para gobernar sin necesidad de ideologías ni programas. El infantilismo de creer en un gran guía, un duce paisano, que cuajó en el Principado tiene muchos culpables, algunos entre los que hoy más se espantan por el monstruo que ayudaron a construir. El tiempo se agota y se cierran las salidas pero los ciudadanos no tienen por qué pagar más las megalomanías de nadie.


No para cualquiera (28-01-12)

jueves, 26 de enero de 2012

Fukushima fiscal


Ya solo es cuestión de tiempo que, de esta fracasada política de ajuste fiscal que ha traído la Gran Recesión, giremos a una política de estímulo que saque de su congelación a la economía europea.

Ayer, en los desayunos de TVE, el ministro Luis de Guindos nos explicó sin recato que llevamos demasiado tiempo hablando de austeridad y que hay que empezar a hablar de crecimiento, como si esto no fuera con él ni con el Partido Popular. ¿Cómo llegará ese cambio? Quizá llegue de la mano de la principal impulsora del dogmatismo del recorte, Ángela Merkel, ahora que los problemas de la periferia amenazan gravemente al conjunto de la Unión.

Podría cambiar como hizo respecto a la energía nuclear, porque España e Italia son el Fukushima del ajuste fiscal. O podría haber un cambio en el eje franco-alemán; una victoria de Hollande en Francia y quizás otra del SPD en Alemania. En cualquier caso, sería un cambio que beneficiaría enormemente a la economía española y, consecuentemente, a la presidencia de Rajoy; quien, sin comerlo ni beberlo, y gracias precisamente a lo contrario de lo que ha venido predicando, podría toparse por fin con una perspectiva seria de salir de la crisis.

Nada de eso impedirá, en todo caso, que sigan políticas de recortes sociales y laborales porque su objetivo nunca ha sido económico sino ideológico. Si esto ocurre quedará al desnudo una incoherencia más del PP, pero una feliz, mientras que los rivales socialistas pasarán a la historia como los recortadores cafres.

Quedará también al desnudo la vacuidad ideológica del PSOE mientras Rubalcaba y Chacón se pelean por sus andrajos.

martes, 24 de enero de 2012

Foromanía




Me encantó que Cascos celebrara el primer aniversario de Foro Asturias con una metáfora en la que se comparaban con los Beatles; no porque haya muchas similitudes reales más allá de un endiosamiento parecido a cuando Lennon dijo que eran más famosos que Jesucristo, sino por las posibilidades que ofreció tanto la celebración como el discurso para la parodia. En la foromanía, Pruvia es Liverpool y el restaurante La Campana el mítico local The Cavern, no nos paremos ahí. Por tener, Foro tiene hasta a su Pete Best, el primer batería de la banda, en Gonzalo Botas, el abogado fundador y vicesecretario del partido que se dio de baja en vísperas de las elecciones. Claro que a Best le echaron para que entrara Ringo y Botas marchó primero en silencio y luego hablando de que tenía “información sensible” cuando le pincharon demasiado. Ese es un tema inédito, que quizá no lo lleguemos a escuchar en ninguna antología; por lo demás un año después de su formación, el repertorio de canciones de Foro sigue siendo muy limitado: Todo lo que había antes que yo es un chiringuito y La oposición no me deja gobernar. Es una legislatura a base de bises en la que no se escucha, ni se hace, nada nuevo.

Sucede que los Beatles, pese a su grandeza, tuvieron un final aciago, separados y enemistados; mientras que sus rivales (de cara a la galería popular, porque en realidad se llevaban muy bien) los Rolling Stones siguen ahí y todavía se arrastran senectos por los escenarios llenando estadios. Puede que la trayectoria de la foromanía se agote en un único éxito mientras que se siga entonando el hit rival de Simpatía por el Delegado del Gobierno.


lunes, 23 de enero de 2012

El rugir de la marabunta


Cuando Foro Asturias presentó el logo de su partido lo interpretó como representación de un hormiguero, es así porque los militantes del grupo, incluso desde antes de que se formara y aún promovían que Cascos fuera el candidato del PP asturiano, se definían a sí mismos como hormiguitas; sin duda como metáfora de un animal sacrificado y trabajador, y también porque todo el mundo conoce las fábulas y así se podía sugerir que los demás eran cigarras.

Viene a cuento todo esto por el que ha sido el artículo más leído en la historia de este blog, que gracias primero a twitter, después a Menéame, mucho a Facebook y finalmente por un enlace en la bitácora de Escolar, calculo que andará por las 14.000 visitas en los tres primeros días y me dejó muchos comentarios. Muchos muy agradables, sinceros y de mucho ánimo. Otros que discrepaban de parte del artículo y lo hacían con exquisita educación y con argumentos; otros una simple y pura manifestación de odio.

En mi artículo hablaba de un grupo social guiado por prejuicios hacia todo lo público, que asimilan con el enchufismo y también de quienes son incapaces de separar las críticas a los modelos de gestión de una televisión autonómica con el hecho de que no se pague a sus trabajadores. Estos son algunos ejemplos que me han dejado en los comentarios: Ye muy guapo quejase ahora cuando otros despilfarraron antes. Cómo no os manifestabáis antes cuando veiais que se gastaben milenta perres col futbol y la F1? Selo yo, porque soys unos señoritos; Vete a llorar a la FSA; Ere que ere, jaja, vete a recoger aceituna vividor!!!; Te está bien empleado por giliprogre enchufao de la PSOE; Señoritos!!!

Hay más; los que aseguran que yo y por extensión el resto de los que aquí trabajamos estamos colocados a dedo como un cargo político; el que pide que me joda porque la RTPA no informó de conflictos laborales similares (pero cuidándose mucho de no citar ninguno, porque la verdad es que sería muy difícil de demostrar tal falsedad) los que te llaman esquirol y vergüenza del proletariado por aguantar estas condiciones, cuando llevamos decenas de protesta, manifestaciones y una huelga, en fin...


El lema de Foro, y el de sus hormigas, es Trabajamos a tres turnos (hasta Cascos ha presentado un libro con este título) pero lo cierto, como también decía en el artículo, es que toda la labor del Gobierno asturiano se centra en la destrucción de lo que había a cambio de nada, porque no ha emprendido ni una acción positiva. Ocurre con las hormigas que no son el único animal colectivo fabril (ahí están las abejas); pero además lanzados en masa como una marabunta suelen ser devastadores. En su fase nómada arrasan a su paso todo lo que encuentran, devorando a cualquiera que se cruce en su camino. En la fase sedentaria todo el hormiguero se centra en alimentar a la reina, el único ejemplar del hormiguero que realmente importa.

Verdaderamente está bien elegido el totem.

sábado, 21 de enero de 2012

Megadrôle


Ya hay quien, con el cierre de Megaupload y la detención de sus responsables, habla de la Primera Guerra Mundial Digital. Será un drôle de guerre , en todo caso, porque un bando puede llevar a la cárcel a gente y el otro, como mucho y de momento, bloquear páginas web con ataques de denegación de servicio. Más que guerra, es guerrilla. Pero si la batalla va a ser por Megaupload, además, los dos bandos están equivocados. Desde luego los que dirigen el ataque relámpago del FBI si piensan que con medidas así (o con la SOPA o la Ley Sinde) pueden terminar con lo que ellos llaman piratería. Hay decenas de sitios similares y siempre quedará el P2P. Se equivocan, por lo mismo, quienes en el otro bando han visto en esto una afrenta a la libertad de expresión porque Megaupload tiene más que ver con la pasión futurista por la velocidad que con el libre intercambio cultural.

Lo que sí es esta guerra de broma es un síntoma, una señal de algo más profundo sobre el sistema económico contemporáneo. Uno cuyo eje no es la producción de bienes sino la especulación de activos financieros; en el que los productos no se publicitan por sus beneficios objetivos sino por las sensaciones o emociones a las que se asocian en los anuncios, en el que trabajo se desvaloriza como un estorbo salvo que roce las condiciones de esclavismo. Aquí resulta crucial para el capital luchar por la propiedad intelectual porque es marcando a fuego con su sello las imágenes, las emociones, las ideas como consigue dominar la realidad tangible; donde moran y laboran los plebeyos, lejos de su paraíso que, por supuesto, también es fiscal.

No para cualquiera (21-01-12)

jueves, 19 de enero de 2012

Circulen


En apenas dos días, el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, nos ha anunciado que fiscalizarán a las autonomías que no cumplan los objetivos de déficit y, aún más, que se perseguirá penalmente a quienes superen los límites de presupuesto. Montoro ha hablado de las autonomías así en general, sin concretar ninguna de las que despiertan tanto temor; quizá lo hace por pudor, por eso de que se dice el pecado pero no el pecador; aunque a nadie se le escapa que las más endeudadas son dos gobernadas por su partido desde tiempos inmemoriales, Valencia y Murcia. Esto es un shock porque, hasta ayer, como quien dice, teníamos papado que la culpa en exclusiva de la crisis era de Zapatero y de su nefasta gestión llena de improvisaciones.

En el debate electoral con Rubalcaba, Rajoy explicó que, para salir de la crisis, hacían falta tres cosas: cambiar de gobierno, formar un ejecutivo con gente capacitada, y tener un plan. Lo primero se ha logrado sin duda, lo segundo es más discutible, lo tercero sí que no está nada claro. Y no es solo porque el PP se haya desdicho en tres días de su anuncio de que jamás de los jamases subiría los impuestos; sino que cada comparecencia de Rajoy (nunca en rueda de prensa sino acompañando a algún procer europeo), se salda con comentarios de que lo que hoy es así mañana podría ser de otra manera y que como le digo una cosa le digo la otra. Todo esto puede parecer un cúmulo de incoherencias pero no lo es, porque vivimos un tiempo en el que Fraga se ha despedido como un gran demócrata inmaculado de toda la vida; y en el caso de la trama Gürtel quien está en los tribunales es el juez instructor, Baltasar Garzón. Circulen.



*La foto del policía lanzando gas pimienta a estudiantes en California, tiene su propio meme.

miércoles, 18 de enero de 2012

Yo os maldigo FICX


Hoy se han publicado varios manifiestos de apoyo a José Luis Cienfuegos tras su destitución como director del Festival Internacional de Cine de Xixón. Uno es de ámbito asturiano (y la lista de firmantes es tan amplia y de nombres tan relevantes que desmiente la supuesta pretensión de la nueva gerencia de "asturianizar" el certamen); otra es internacional.

Conviene leer el artículo publicado hoy en La Voz de Asturias sobre quién es quién en la nueva dirección de FICX. Para completarlo con este otro, órdagos incluídos.

Y un enlace más que explica un poco cómo ha nacido este revulsivo cultural.

martes, 17 de enero de 2012

Pasado por escribir


Dice Zizek que no solo el futuro está por construir; en buena medida también el pasado va cambiando a medida que se despliega el presente. Acontecimientos que, en su momento, pasaron desapercibidos pueden cobrar mucho después enorme relevancia por sus consecuencias; escritos, pensamientos o autores que en su tiempo parecían fuera de lugar se revelan de pronto, no tanto como proféticos, sino como origen de lo que sucede ahora. Otra cosa, por supuesto, es lo que se suele llamar reescribir la historia para acomodarla a nuestra conveniencia.

Con la muerte de Fraga se han despertado dos discursos contradictorios y difíciles de conciliar. Uno es una hagiografía repelente que resume al personaje como un avanzado demócrata que logró civilizar a la derecha española; y el otro es el pliego de cargos --algunos para muy pocas bromas-- de quien fuera una figura relevante de los gobiernos de la dictadura y de la que, realmente, nunca renegó. Ya veremos cuál de los dos, o qué mezcla de ambos, queda para la posteridad; apuesto a que a corto plazo y en el contexto político actual, ganará la primera. España es de siempre un país fascinado por los muertos, y su presencia fantasmal impresiona a los vivos que los reverencian cuando dan su último aliento. A la parte crítica con Fraga se le va a achacar querer ser rácana con su trascendencia en el paso de la tiranía a la democracia. Pero precisamente ahí está la cuestión, que hablamos de una tiranía, objetivamente peor y más malvada que el régimen actual; y que no se logró tanto por concesiones graciosas de sus jerarcas sino por el enorme sacrificio de sus opositores. No están al mismo nivel, no es justo.


domingo, 15 de enero de 2012

Mi vida como esclavo



Durante los últimos cinco meses he vivido como un esclavo. Así se llama a quien trabaja sin cobrar ninguna remuneración por su esfuerzo. ¡Oh! al contrario de los esclavos de las antiguas plantaciones del sur que salen en Lo que el viento se llevó, yo no estoy atado a ninguna hacienda, ni recibo latigazos. Pero también es cierto que los esclavos recolectores de algodón recibían cada día su ración de comida y una cabaña en la que atecharse de manos del amo mientras que yo, aún sin recibir mi salario, tengo que seguir pagando mi alimentación y mi hipoteca.

Mi esclavitud nace cuando mi actual amo, el presidente de Asturias Francisco Álvarez Cascos, decide retener el pago de un crédito al ente de radiotelevisión autonómica el pasado verano. La consecuencia para los trabajadores llegó en septiembre cuando las diferentes productoras que tienen contratos con el ente llegaron al límite y nos comunicaron que no podían seguir pagándonos el sueldo. Eso sí, el contrato había que cumplirlo, a rajatabla, o perderíamos nuestros derechos laborales, sería causa de despido procedente y no solo nos arriesgábamos a perder los salarios adeudados sino también las correspondientes indemnizaciones una vez que el amado líder nos enviara al paro. No se trató de un proceso sencillo, lo cierto es que el gobierno de Cascos comenzó negando que hubiera tal impago, luego pasó a justificarlo diciendo que se hacía para no cerrar hospitales, luego que no tenía nada que ver con el asunto. El blog de los trabajadores ha recogido en un gráfico todas esas contradicciones.

Trabajar sin cobrar es muy duro y, aunque resulte una obviedad, le cuesta dinero al trabajador. Debo insistir en esto porque no resulta infrecuente toparte con fanáticos que aún niegan que todo esto esté ocurriendo, y que, cuando se les presentan todas las evidencias, vienen a decir que no es para tanto. Lo peor es el primer mes (que en general nos ha costado a todos muchas noches de insomnio, depresión y una drástica reducción de peso, no tanto porque nos falte de comer, sino porque se te quitan las ganas de llevarte nada a la boca), luego te vas acostumbrando hasta que la rabia te mantiene en pie. Durante todos estos meses mi única fuente de ingresos ha sido el pago de las tres columnas de opinión semanales que publico en La Voz de Asturias, desde que Público se declaró en concurso de acreedores tampoco recibo ese peculio.

La retención de crédito decidida por Cascos fue posible porque, debido a los decretos anticrisis de la pasada legislatura se había permitido al Ejecutivo tomar decisiones sobre los presupuestos que antes estaban en manos del Parlamento. Como Cascos no tiene mayoría en la cámara, y además ésta es una situación de manifiesta injusticia, los grupos de la oposición aprobaron una ley que devolvía esas capacidades a la Junta General e instaba al Gobierno asturiano a efectuar esos pagos. Pero como lejos de tener un objetivo de ahorro, o de gestión austera de las cuentas públicas, se trata (no hay otra forma de decirlo) de una expresión de puro hijoputismo, Cascos decidió retrasar una vez más los pagos llevando la ley a un tribunal ordinario (pese a sus bravatas no tiene capacidad para recurrir al Constitucional) bajo la figura del procedimiento de lesividad.


Un trampa recurrente es que haya quien trate de justificar toda esta circunstancia con el argumento del despilfarro público, sobre el modelo de gestión de un ente público de comunicación o, directamente, si deberían existir las televisiones autonómicas. Dejadme responderos de la manera más concisa posible: me importa un cojón. Aquí no estamos hablando de ninguna de esas cuestiones, todas legítimas y perfectamente discutibles, sino del pago de los salarios a los trabajadores que siguen trabajando y cumpliendo su contrato. ¿Otro modelo de gestión es posible? Seguro que sí, ¿debería desaparecer o privatizarse la RTPA? Discútanlo en el parlamento. Mientras tanto paguen los salarios a los trabajadores. Punto. Esto no debería admitir discursión.

Pero el caso es que sí la admite, ¿por qué? ¿cómo hemos llegado a esta situación? Explicar la victoria de Cascos en Asturias requeriría un artículo mucho más largo y detallado. Me saltaré mucho de lo relevante y haré un brevísimo resumen: en el verano de 2010 se inician los rumores de que el ex ministro de Fomento desea volver a la política activa en Asturias. En un primer momento el PP asturiano en pleno acoge la posibilidad con enorme regocijo; luego al concretarse en las reuniones internas sus planes para hacer una poda severa de buena parte de la dirección regional y, sobre todo, chocar de frente con los planes de expropiar un parking subterráneo perteneciente al grupo Masaveu por parte del alcalde de Oviedo (el líder de facto, aunque no de cargo del PP astur) todo termina con ruptura. En nochevieja Cascos anuncia que deja el PP y su intención de fundar un nuevo partido que llevará, muy descriptivamente, como siglas las iniciales de su nombre y apellidos. Todo su proyecto se basa en la creencia, sostenida a pie juntillas de sus seguidores, de que se trata de un hombre providencial al que la comunidad autónoma le cabe en la cabeza.

En otras circunstancias esto no hubiera tenido mucho recorrido, pero ocurrió en plena debacle nacional del PSOE (que gobierna Asturias desde hace 12 años) y en el fragor del 15M, con las calles llamando a castigar con dureza a los dos principales partidos, PP y PSOE. Los conservadores recibieron lo suyo, el PP perdió casi la mitad de los escaños que tenía en Asturias y el PSOE, aunque ganó en votos, quedó un escaño por detrás de FAC debido a la Ley D'Hont (en el Principado hay tres circunscripciones). ¿Quienes votaron a Cascos? A mi modo de ver hay tres sectores sociales cruciales en estos resultados. El primero y principal sostén del partido, es la falange más conservadora del PP asturiano que idolatra a la principal de sus figuras políticas; hay también un votante joven, muy joven, para quien la era ZP es casi toda su vida, quizá tenía 10 años en los atentados del 11M y llegó a la mayoría de edad en plena Gran Recesión. No guarda recuerdos de la legislaturas de Aznar y tampoco identifica a Cascos con sus gobiernos, cree que es un outsider.


Esta foto en la segunda manifestación del 15M de Asturias celebrada en Gijón es una muestra. Pero el tercer grupo de votantes es el más interesante, porque es el que explica el apoyo social a los impagos y porque, de algún modo, su pensamiento es extrapolable a todo un grupo de votantes en España que hoy defiende una estrategia de suicidio social irreflexiva que no tiene respuesta gracias a algo parecido a la espiral del silencio. En esencia este grupo está formado por profesionales liberales y pequeños empresarios, comerciantes y hosteleros (al menos aquí en Asturias). Su idea es que son el único grupo social que trabaja realmente y que el resto son parásitos. Lo son, desde luego, todos los funcionarios sin excepción a los que achacan una pereza sin límite, unos privilegios laborales fantasiosos y un afán burocratizador que limita sus actividades. También consideran parásitos o un gasto prescindible cualquier empresa que dependa de la administración porque identifican el sector público con la corrupción y el despilfarro. Por extensión, todos los asalariados son también caraduras dados al absentismo y a la irresponsabilidad ya que solo ellos son emprendedores, creadores de empleo y sufridos autónomos. Guiados por el miedo en época de depresión económica sostienen la ilusión de que, de algún modo, si se recortan hasta el raquitismo todos los gastos públicos les tocará más a ellos, en un proceso de magia simpática que, obviamente no funciona así.

En una discusión reciente una señora me preguntó cuántos trabajadores estábamos afectados por los impagos en la televisión asturiana. Le dije que unos 600 o quizá más. Su respuesta fue ¿no son demasiados 600 periodistas para una televisión asturiana? Me quedé de piedra y le contesté. Es que no somos 600 periodistas, quizá no llegamos a un centenar. En el ente trabajan redactores, pero también cámaras, técnicos de imagen y sonido, electricistas, carpinteros, guardias de seguridad, maquilladoras y peluqueras, por poner solo algunos ejemplos. Este grupo social se guía por tópicos y eslóganes y una especie de resentimiento de que un imaginario injusto reparto no acaba de reconocer su maravilloso mérito; y no comprende realmente que la economía es interrelación. Realmente le cuesta comprender que ese grupo de parásitos entre funcionarios, empleados y proveedores de la administración o asalariados son la masa de consumidores de sus pequeñas y medianas empresas. No lo entienden; y quizá solo lo hagan cuando sea demasiado tarde.

Esta concepción basada en prejuicios y el temor, en la superstición de que hay un mundo "normal" que les ha sido arrebatado por las subvenciones y los transexuales de la cinematografía de Pedro Almodóvar; es la que ha permitido desarrollar a Cascos en Asturias su política de vendetta y destrucción de todo lo que había antes de su llegada. Porque el balance de Cascos en su primer medio año de gobierno no ofrece una sola acción creadora sino una denodada actividad de desmantelamiento. Ya sea contra la televisión (magnífica pantalla que utilizar como diana mientras se mantienen otros impagos a proveedores médicos en hospitales o cierre de escuelas rurales); contra el centro cultural Oscar Niemeyer de Avilés; o la semana pasada el Festival Internacional de Cine de Gijón. Todo son chiringuitos, todo un nido de corruptos y vividores.

¿Puede mantenerse mucho tiempo esa estrategia de tabula rasa a cambio de nada, sin una sola acción positiva? Por un tiempo sí, gracias a ese grupo social al que nadie responde porque lo que veníamos llamando con mejor o peor suerte izquierda está conmocionada, aniquilada realmente. Desde los partidos, a los sindicatos y organizaciones civiles. Pero además comienza a crecer la sospecha de que Cascos nunca quiso ganar las elecciones, que esperaba un resultado poderoso, desde luego superar a PP asturiano y plantarse con fuerza en el parlamento. Pero en la situación inversa a la que ahora se encuentra. El sueño era un gobierno en minoría muy minoritaria del PSOE quizá volviendo a pactar con IU, contra el que se podría llevar a cabo una oposición devastadora que le catapultara a un escaño seguro en el Congreso en las elecciones generales. Pero no ocurrió así, se vio forzado a formar gobierno sin un equipo capacitado y no pudo presentarse él mismo el 20N por vergüenza torera después de haber conseguido la presidencia de la comunidad. Saltar a Madrid en esas condiciones hubiera sido un escándalo que dejaría vacío todo su discurso regional. Incapaz, por el momento, de llegar a acuerdos con el PP, Cascos ya no desea construir una nueva Asturias y se contenta con reducir a escombros y rebajar a los cimientos a la que ya había antes, consciente de que antes o después, esta aventura terminará con un final infeliz para él. Pero, ¡qué narices! a sus ojos él es un Sansón y todos los demás filisteos, que perezcan bajo el derrumbe de sus columnas.

En esa lucha de poderes en la sombra, de poseedores de parkings, de empresas constructoras, de corporaciones de Madrid llegadas de la mano de Esperanza Aguirre, se encuentran atrapados los currelas que apenas ganaban mil euros y ahora nada.

Todos ya llamados Kunta Kinte.

sábado, 14 de enero de 2012

Cienfuegos por torquemadas


Claro que el Ayuntamiento de Gijón puede cambiar al director de su festival de cine. La pregunta es cómo y por qué. Mal que al antiguo responsable se le avisara del cese minutos antes de que se hiciera público, peor que se argumente con vacuidades y una reivindicación del chovinismo que se quiere hacer pasar por amor al terruño. El Festival de Gijón --que con Cienfuegos multiplicó por siete su audiencia-- siempre tuvo sitio para la cinematografía asturiana. De hecho muchos de los cineastas asturianos que han optado a algún premio relevante pasaron primero por el Día de Asturies; pero además gran parte de los autores y títulos de cualquier nacionalidad que han marcado un hito en el cine independiente también pasaron por las salas de Gijón, porque el verdadero orgullo de ser asturiano no se basa en la endogamia sino en la capacidad de ofrecer desde Asturias una mirada cosmopolita y universal. A la brillante gestión de Cienfuegos le sustituye un nuevo equipo en el que los currículos se limitan a haber rodado dos cortos o haber ido en las listas de FAC en las elecciones municipales. El chiringuito, como el infierno de Sartre, son los otros. Esto podría quedar como un episodio de nepotismo si no fuera porque se suma a una estrategia de aniquilación cultural emprendida desde el gobierno de Cascos contra todo lo que ellos entienden como arte degenerado, que ya ha sepultado la Semana Negra y dejado el Niemeyer en Avilés vacío y sin contenidos, o la RTPA asfixiada por los impagos, por meses, de los salarios de sus trabajadores. Perdemos Cienfuegos por torquemadas, sombra y llama, con Carballo como leña para la hoguera.


No para cualquiera (14-01-12)

jueves, 12 de enero de 2012

La letra a sangre


Hay algo ridículo en el debate interno del PSOE después de las elecciones y es el escuchar lamentos sobre cómo se podría haber planteado una política económica distinta, si se hubiera podido hacer algo sin ajustes. No, no hubieran podido, porque se trata de recortes impuestos desde el exterior. Los estados ya no pueden dictar sus propios planteamientos económicos, sería más honrado reconocerlo y preparar una alternativa para poder hacerlo a nivel europeo en el futuro.

Tampoco el PP tiene autonomía para hacer nada, sus anuncios de recortes (esquivando siempre que acaba de rescatarse a la comunidad valenciana) se hacen, explícitamente para “enviar mensajes” a los mercados o a Bruselas o a Alemania, directamente. Son ajustes, además, pensados para reducir el déficit como prioridad y nunca, pese a lo que repita Rajoy, ni para crecer ni para crear empleo. Al contrario, lo más probable es que, sin una política de estímulo europea, los recortes agraven más la recesión y el paro en países de la periferia como España. Para los conservadores, esto tiene una ventaja, porque la estrategia del terror sirve como coartada para recortar derechos sociales y laborales que ahora se pueden colar como sacrificios impuestos por la necesidad.

El PSOE en particular, y la socialdemocracia en general, no se entera de la vaina y no entiende que hay otras reglas del juego para ellos, que su electorado sí castiga incumplimientos y corruptelas y el de los adversarios no; que los conservadores podrán desarrollar mejor sus programas en el nuevo panorama posterior a la desaparición del Estado Nación y ellos no. Pero ni con sangre les entra la letra.

martes, 10 de enero de 2012

Plan Z


Ya están lanzados a la carrera por la Secretaría General del PSOE dos candidatos, Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón, que, pese que puedan despertar más o menos entusiasmo entre la militancia, en realidad no despejan dudas sobre si podrían recuperar cuatro millones de votos perdidos en las últimas elecciones generales. No es así porque ambos candidatos son el plan A y el plan B de una era desaparecida. En un universo paralelo en el que nunca se produjo la crisis financiera internacional, Chacón hubiera sido propuesta sutilmente como heredera natural de Zapatero; por fin una mujer y catalana de origen andaluz que hubiera conjurado los ideales de la España plural. Pero no fue así, llegó la Gran Recesión y el PSOE tuvo que recurrir al plan B, el de un Rubalcaba, parlamentario de prestigio y con predicamento entre la militancia, capaz de atar en medio del desastre el suelo electoral socialista que, al final, estaba más abajo de lo que parecía. Incluso cuando en el universo real llegó a plantearse el plan A, el B recurrió un golpe palaciego para cortar por lo sano esta tentación y así llegó el 20N, con una mayoría absoluta arrolladora del PP que se suma al control de casi todas las autonomías. Y no hay plan para eso, de ninguna letra hasta la Z. Ambos candidatos repiten el mantra de que debe darse un debate de ideas y no de nombres, pero eso es cierto a medias porque también resulta importante qué caras estarán en la nueva etapa o, más bien, cuáles no deberían volver a estar porque las llevamos viendo desde que tenemos memoria. Nietzsche dijo: no que me hayas mentido, que ya no pueda creerte, eso me aterra. Deberían pensar en eso.


sábado, 7 de enero de 2012

La culpa


La prensa nacional, y la internacional, destacó el día del nombramiento de Luis de Guindos como ministro de Economía su relación con Lehman Brothers, la banca estafadora cuya quiebra marcó un hito en esta crisis. De Guindos era el responsable de la empresa en España y Portugal, y sus defensores suelen destacar que su filial estaba bien gestionada y que no participó en las prácticas fraudulentas de la central. Quizá. Es muy importante cómo en la recesión se reparten las culpas. Porque puede que De Guindos llevara muy bien a los Lehman en España pero, al fin y al cabo, era una corporación dedicada a la generación, no de productos reales, sino de fantasmas financieros con los que apostar como en un casino. Nuestro ministro es un símbolo de todo lo que nos ha traído la miseria que padecemos hoy.

Porque lo cierto es que quienes no tienen culpa de esta crisis son los que tendrán que jubilarse a los 67 años, quizá sin haber cotizado lo suficiente porque nuestra tasa de paro juvenil es de más del 40%. No tuvieron culpa de la crisis los enfermos a los que se les cierran hospitales a las cinco de la tarde, tampoco los que trabajaron por el mísero salario mínimo español ahora congelado en 640 euros, ni los funcionarios, ni los maestros. Ellos solo cumplieron con su trabajo, y en general con eficiencia y honradez.

Pero hoy temen por su futuro mientras todos los De Guindos del mundo siguen ahí y hasta llegan a ministros. Un ejemplo paradigmático es que el gobierno del PP haya suprimido el Plan Nacional sobre el SIDA; enfermedad que para los conservadores siempre ha sido castigo de un pecado. Venga, decidlo, esos enfermos tienen la culpa.


No para cualquiera (07-01-12)

jueves, 5 de enero de 2012

Política del roncón


En su afán por estar en varios sitios a la vez, el presidente Cascos comprometió el apoyo de su partido en la investidura de Rajoy “sin condiciones” para, semanas después, lloriquear porque no le gusta lo que le toca de los recortes. Se puso grandilocuente y amenazó con tomar medidas legales contra el ajuste y esto tiene mucha gracia viniendo de alguien que aún se resiste a cumplir la ley autonómica que le obliga a dejar de retener el crédito a la RTPA y a cumplir así con los cientos de trabajadores que llevan meses sin cobrar su salario. Eso se llama prevaricación.

No es una actitud novedosa en el caso de Foro. Hace poco dieron su apoyo sin más a los presupuestos del ayuntamiento de Oviedo, a la vez que insinuaban que todo podría arreglarse con su partido gemelo en el caso de que al alcalde le dieran la patada hacia arriba para colocarlo en la Delegación del Gobierno. Los días pares, Cascos esgrime un discurso de principios inamovibles inspirados en ideales hegelianos; y los días impares confiesa que es una cuestión de personas particulares y que si cambian a De Lorenzo todos volverán a ser hermanos y a cantar el Himno a la Alegría. Que todo se limita a la inquina entre estas dos personas, alcalde y presidente, se hace evidente en Gijón, donde los dos partidos han pactado sin problemas hacerse con la alcaldía, y aprobar las cuentas. Por estar a la vez en Madrid y en Asturias, en Oviedo y en Gijón, pero ni lo uno ni lo otro, el Principado roza ya la cifra de 100.000 parados. Dice el refrán asturiano que tocar y andar a la procesión solo lo hace el gaitero. Pero es que además aquí no hay más melodía que el sonido del roncón.

martes, 3 de enero de 2012

La cara de Rajoy


Podemos recordar el gesto cariacontecido de Zapatero cuando en mayo de 2010 anunció sus primeros grandes recortes y un giro absoluto a su política social. No sabemos qué cara puso Rajoy cuando tuvo que decidir subir los impuestos y nunca lo sabremos, porque el nuevo presidente no se dignó a comparecer para explicar el giro a una de sus promesas electorales. Es más, los ministros que comparecieron en su nombre ni siquiera anunciaron la totalidad de los recortes y medidas de austeridad extrema que ha aprobado, y los ciudadanos han tenido que ir descubriéndolos poco a poco a medida que se han ido publicando en el BOE. Ya sabíamos que a Rajoy no le gusta tener que responder a preguntas, pensamos que quizá era parte de su estrategia electoral para no tener que decir malas noticias, pero que mantenga esa actitud siendo presidente es intolerable, y demuestra un nulo talante democrático y una absoluta falta de respeto a los ciudadanos a quienes pretende tratar como menores de edad.

El PSOE pagó muy caro en las urnas volver la espalda a las expectativas de su electorado, ¿pagará un precio semejante el PP por subir impuestos? Rotundamente no, en cuatro años el PP repetirá sus 10 millones de votos porque su votante, impasible el ademán, es ajeno a minucias como incumplimientos electorales o escándalos de corrupción, le molestan los de los demás, pero los suyos pertenecen al orden natural de las cosas. En todo caso, la legislatura acaba de empezar; con más ajustes no saldremos adelante. Esperemos que en Europa haya cambio y se gire a políticas de estímulo. Con todo descaro, Rajoy y el PP las harán suyas; pero al menos así ganaremos algo.