martes, 28 de febrero de 2012

Los subvencionados




Cuando era un adolescente, y tampoco hace tanto, si en una ciudad había un conflicto laboral en una industria o cualquier empresa relevante, el comercio local se solidarizaba con esos trabajadores, cerraba en sus huelgas y les acompañaba en sus protestas porque comprendían que si todos se iban al paro también ellos se quedarían sin clientes. Lo vi en varias ocasiones y no solo en Asturias. Pero es algo que ha desaparecido; no solo eso, es frecuente encontrarse a pequeños y medianos empresarios aplaudir y azuzar todo tipo de recortes en derechos laborales y rebajas de salarios sin pensar que están restando poder adquisitivo a su clientela. La merma en los sueldos, las facilidades de despido, seguro que beneficiarán a grandes corporaciones y a quienes venden sus productos al exterior; pero para quien tiene un bar, un tienda de ropa en el centro, la panadería y el estanco se trata del suicidio de su negocio.

El presidente de la FADE, Severino García Vigón, ha hablado de que hay “profesionales del paro” en Asturias. También a menudo la patronal habla de acabar con “la cultura de la subvención” y eso es el colmo porque pocos deben de estar más subvencionados que los empresarios asturianos; hace una semana hasta los autónomos han tenido que manifestarse en Oviedo para reclamar su ayuda. Se trata de un impago más del moroso gobierno de Cascos, pero incluyámonos todos en la cultura de la subvención para ser rigurosos. ¡Ah!, pero este fin de semana Alemania ha ofrecido a Grecia 160 inspectores de Hacienda para ayudarla con su recuperación. Ojalá después de reformar nuestra Constitución al gusto de Merkel, se le ocurra a la canciller enviar aquí a una legión de inspectores del fisco porque ese es el problema de nuestra economía y no otro. Seguro que a la CEOE le encantaría, seguro.


domingo, 26 de febrero de 2012

In the pines, versiones

Hace poco se celebró algún aniversario de Kurt Cobain, volverán otros más. La última grabación de Nirvana, el unplugged, se cerraba con una canción peculiar. Where did you sleep last night con Cobain gritando las últimas estrofas, parecía avanzar de algún modo el triste final del cantante. El vídeo es este:



El caso es que Where did you sleep last night es una canción perteneciente a la tradición folk estadounidense, con títulos que varían, como In the pines, o Black Girl. Es una virtud de la industria musical norteamericana que cojan de vez en cuando una canción tradicional y le sepan dar unas vueltas para convertirla en éxito contemporáneo. Los clásicos lo son porque sirven para todas las épocas. Lo más parecido que he visto hacer por aquí, en mi opinión con muy buen criterio, fue el Lucas 15 de Nacho Vegas.

Una de las versiones más antiguas grabadas de In the pines es la de Lead Belly, que podemos escuchar aquí (otra antigua es de Bill Monroe, muy country para mi gusto y que le hace perder, son manías personales, el dramatismo original)



Antes de llegar a la versión de Nirvana, que le dio la fama universal, hay que repasar una versión más, porque es la que avanza muchas de las características que le daría Cobain. Es la de Mark Lanegan, con quien el líder de Nirvana soñaba grabar un dueto para esta canción, y que es al primero que se le ocurrió lo de gritar las últimas estrofas. Aquí está:



En este artículo no he hecho más que recopilar y enlazar cosas que leí sobre una canción que me intrigó mucho tiempo. Casi todos los detalles de su historia están en el artículo de la Wikipedia. Pero no soy capaz de encontrar un enlace a una interpretación, que yo creo la más acertada, de la letra. La mayoría hablan de un accidente de tren que provoca la decapitación del hombre (hard working man) que era el marido de la muchacha que ha pasado la noche temblando entre los pinos.

Otra versión, que mí me cuadra más, es que se trata de la narración de un linchamiento. Al hombre lo han matado, lo han decapitado ("su cuerpo nunca fue encontrado") pero la chica también está muerta. Que haya pasado la noche durmiendo entre los pinos, temblando toda la noche, es una manera de decir que la han encontrado ahorcada, bamboleándose su cuerpo en el pinar. Por cierto, también Nacho Vegas toma una canción tan festiva y alegre en la tradición asturiana como Salir moces a bailar y la transforma --con una versión musical que recuerda la banda sonora de un western con feos buenos y malos-- en el relato trágico de una violación que termina en asesinato.

sábado, 25 de febrero de 2012

Expiación coja


Antes de la crisis España ya tenía una tasa de paro muy alta, debían ser unos dos millones de desempleados. Desde 2007 la cifra se disparó hasta los cinco y nos hicimos a la idea de que cada uno de los nuevos despidos, y a veces el total que acumulábamos, eran responsabilidad exclusiva de Zapatero, el muy malvado. Hay cinco millones de personas que quieren trabajar y no pueden, decía nuestro nuevo presidente Mariano Rajoy en sus mítines de campaña. Pero eso no se puede mantener mucho tiempo, y aprobada ya la reforma laboral que puede disparar el paro hasta los seis millones es hora de cambiar el argumento y dejar bien claro que quien no trabaja es porque no le da la gana, por gandules. Así nos lo está explicando la patronal, cuando uno de sus dirigentes sugiere que se suprima la prestación de desempleo a quien no quiera irse a Laponia, o cuando afirman que a quien se le acaba encuentra bien rápido un nuevo trabajo. La patronal cree que estamos muy acomodados y que urge un poco más de mano dura para que nos pongamos las pilas. Eso sí, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, ha reclamado una amnistía fiscal para las empresas porque las virtudes de la intemperie se predican mejor cuando se está bien a cubierto y en el paraíso fiscal siempre hace buen tiempo y no llueve. En la resolución de la crisis europea hay una moral de expiación que está coja, los desahucios, las cartillas de racionamiento para escolares griegos, se explican porque la gente debe aprender que las deudas se pagan; pero es un rigor que solo se aplica a los plebeyos. Siempre hay fondos para rescatar corporaciones y bancos. Y, por supuesto, a quienes los dirigían a la quiebra.


No para cualquiera (25-02-12)

jueves, 23 de febrero de 2012

Como en Laponia


Circula por internet la leyenda de que hay un programador en TVE a punto de ser finiquitado y a quien se debe que últimamente hayamos podido ver documentales como La doctrina del shock, o películas como La vida de Brian tan pertinentes para estos tiempos. Para acrecentar el mito, la noche del martes se emitió el capítulo de Españoles por el mundo correspondiente a Laponia, justo un día después de que el dirigente de la CEOE, José Luis Feito, se le ocurriera decir que deberían perder su prestación de desempleo todos aquellos que no aceptaran el primer trabajo que se les ofrezca, así sea en la región más septentrional de Europa. Ver el reportaje de TVE resultó de lo más instructivo porque Laponia tiene mucho de paraíso del bienestar. En Escandinavia es común el despido libre, a cambio las prestaciones sociales son de un nivel inimaginable en España, los impuestos son tan proporcionados que han logrado una sociedad muy igualitaria. En el área lapona de Finlandia no hay escuela privada ni concertada porque el sistema público es tan bueno y los maestros gozan de tanto prestigio que a nadie se le ocurre acudir a tan peculiares instituciones. Por supuesto, los salarios que cobraban los españoles en Laponia y sus jornadas laborales son la pesadilla de negreros como Feito.

Mientras en España recortamos derechos sociales, nadie se atreve a tocar el auténtico problema de nuestra economía, el extendidísimo fraude fiscal de la patronal que sumerge el 20% de nuestro PIB en el mercado negro y la esperpéntica tolerancia de las instituciones con la corrupción. Lo único que hacemos por parecernos a Laponia es cortar la calefacción a los institutos.

martes, 21 de febrero de 2012

Un pico y una pala


El primer presidente del Gobierno del Partido Popular, José María Aznar, comenzó como joven falangista joseantoniano --hay hemeroteca que lo demuestra-- pero luego fue evolucionando y llevó al conservadurismo español hasta identificarse con un atlantismo anglosajón que estaba fuera de la toda la tradición reaccionaria hispana pero que llenó los discursos populares de técnicas de márketing business school; y al final hasta se hizo su propio think tank que se llama FAES y concilia en ese nombre toda esa trayectoria. El segundo presidente, Mariano Rajoy, no. Es un señor de provincias al que le gusta recurrir a tautologías del tipo “hay que hacer lo que hay que hacer”, o usar chascarrillos casi decimonónicos tipo “el tato” y “vaya tropa”. Es un conservador clásico que apela al “sentido común” como si fuera un mantra y cree en la gente “normal”, que no se sabe lo que es porque lo cierto es que lo normal es una convención que cambia con los tiempos y lo que ayer era raro hoy es cotidiano. Por eso no extraña que para justificar su reforma laboral, en plena oleada de protestas, Rajoy dijera que es justa y necesaria, como en la liturgia de la misa católica, a ver si cuela y todos decimos amén y esperamos tranquilos dándonos la mano hasta que el presidente nos diga que podéis ir en paz. Rajoy no es falangista ni atlantista ni ningún ista; sino creyente en lo “de toda la vida”, la gente de bien y de orden, como Dios manda; y ha hecho esta reforma porque en su concepto del mundo el trabajador propone y el empresario dispone, que aquí hay una jerarquía natural que hay que respetar. Y al que se queje, un pico y una pala.




*La foto, todos deberíais leer los cómics de Hipster Hitler.

sábado, 18 de febrero de 2012

Escabechina soñada


Decía Manuel Vázquez Montalbán que después de la Guerra Civil llegó “la escabechina soñada desde la Contrarreforma”. Y así fue, porque la primera etapa de la dictadura, abiertamente fascista hasta el derrumbe de las potencias del Eje, se caracterizó por una persecución aniquiladora no solo contra los derrotados en el 39 sino contra todo lo que el más cerril imaginario carca hispano había concebido como su enemigo, con inquinas que se remontaban a la Constitución de Cádiz cuando no al siglo XVI.

Salvando todas las distancias, porque de ningún modo quiero equiparar la posguerra con lo que pasa ahora; las últimas victorias electorales del PP, desde el gobierno de la práctica totalidad de las autonomías, hasta una arrolladora mayoría absoluta en el Ejecutivo central, le han permitido desplegar una serie de medidas reaccionarias que, con la excusa de la crisis, pretenden destruir el modelo de convivencia social en las relaciones laborales. Pensar que la solución al crecimiento tiene otro origen que no sea políticas de estímulo europeas es una sandez; mientras tanto se ha aprobado una reforma laboral tan radical que los dirigentes de la patronal se tienen que aguantar la risa antes de hacer valoraciones en rueda de prensa; literalmente, cazados por un micrófono. Tampoco arreglará la economía restarnos atención médica, precarizar la educación pública o volver a los 80 en la legislación sobre el aborto. Pero ese no es el objetivo, se trata de infundir el miedo, generalizar el sálvese quien pueda, porque uno a uno se puede dar caza más fácilmente a los que podrían dar problemas si se agrupan.


No para cualquiera (18-02-12)

jueves, 16 de febrero de 2012

Comunión general


Desde el regreso de la democracia, sin una dictadura que impusiera sus dogmas, los ritos católicos se han ido secularizando en España hasta convertirse en fiestas familiares sin verdadero sentido religioso. Los cristianos sinceros tendrán que admitirlo, hoy una Primera Comunión no es más que una excusa para hacer un cumpleaños fuera de fecha en el que recibir regalos mientras los niños se disfrazan de marinero y las niñas de novia. No le ha pasado solo a la Iglesia Católica; que los sindicatos se muestren tan renuentes a convocar una huelga general después de la radical reforma laboral del PP es consecuencia de un proceso semejante. Nuestras últimas huelgas han pasado de ser un pulso de la clase obrera a un rito de un solo día, con sus normas y desfiles perfectamente marcados por un guión. Tan es así, que Rajoy lleva tiempo esperándola porque una de estas huelgas correctas es lo que hace falta en Bruselas para ganarse la fama de duro; es como el niño que se emperra en no hacer la comunión de marinero sino de capitán de fragata. La huelga va de postre en la rueda de molino que nos hace tragar Rajoy con esta reforma.

Que la huelga general tal como la concebimos es una forma de protesta obsoleta es evidente, discutir otras formas nuevas sería muy largo, y de todas formas dentro de toda esta contrarreforma popular también llegará una nueva ley de huelga que ate aún más a los trabajadores. Ya se verá, a todo esto se ha llegado por un espíritu de la Transición de consenso y afán por no hacer daño al rival que ya no existe. Esta reforma es una puñalada sin precedentes para todo aquel que se gane un jornal.


martes, 14 de febrero de 2012

País de autónomos


Cuando, después de aprobada la reforma laboral, le preguntaron ayer a Cospedal por si su definición del PP como partido de los trabajadores quedaba hueca, la presidenta de Castilla La Mancha respondió que dudaba mucho de que todos los casi once millones de votantes del PP el 20N fueran empresarios; y añadió que si España contara con tal cifra de emprendedores no habría el paro que ahora padecemos. ¿Sí, es así? Hay una utopía conservadora, como casi todas con origen en EEUU, que habla del país de los autónomos. Comenzó a fraguar a finales de los 80 con los inicios de Silicon Valley; y fue un fracaso. El sueño de una red de pymes ligadas al I+D nunca salió adelante porque las grandes corporaciones informáticas funcionan como las industrias tradicionales, con factorías deslocalizadas en países del tercer mundo donde no existen derechos laborales ni sindicales. La reforma laboral aprobada por Rajoy es el reverso de ese sueño; conseguir implantar las condiciones sociales del tercer mundo en España, se abarata el despido y se abre la puerta a la rebaja de salarios unilateralmente por parte de la patronal. A menudo ocurre que el encumbramiento del emprendedor oculta el desprecio hacia los trabajadores, únicos paganos de esta crisis, por cierto; y además los que realmente sostienen las arcas públicas porque desde una nómina no se puede evadir a Hacienda. Nuestros emprendedores sostienen un 20% del PIB en el mercado negro. Que aproveche, queda por saber quién consumirá en las pymes con una masa de trabajadores empobrecidos y cuando una multinacional se instale en las afueras con precios con los que no se puede competir.


sábado, 11 de febrero de 2012

Lo de siempre


Pues ya está aquí la reforma laboral, la “agresiva” según la definió De Guindos con un anglicismo que quiere decir profunda; la “histórica” según la presentación tras el consejo de ministros y que trae más precariedad, facilidades para el despido barato y trabajos forzados, perdón, servicios a la comunidad, para quienes cobren el paro.

Sucede que ni siquiera los más acérrimos defensores de la reforma (tampoco los que se ponen la venda antes de la herida diciendo que tendría que haber ido más allá) creen que vaya a facilitar el crecimiento del empleo. No lo hará, España es un país que se obceca en reformar la legislación laboral y los modalidades de contrato mientras en la vida real se incumple impunemente cualquier reglamento, no tiene castigo tener a trabajadores en negro y la economía sumergida supone casi la cuarta parte del PIB. La patronal nunca ha estado atada por una legislación rígida sino que aspira a que las sucesivas reformas legalicen las prácticas de negrero que realizan de forma cotidiana.

Y es así porque España es un país en el que no solo no se persigue la corrupción sino que se la protege. Lo hacen los votantes que confirman legislatura a legislatura a políticos sospechosos, pero también los tribunales implacables con quien roba 2 gallinas pero remilgados cuando se investiga una trama de millones de euros. Siempre hay un resquicio legal, unas escuchas que anular para los crímenes de guante blanco. Ya se ha dado el primer aviso a los jueces para que no se pasen de la raya, pronto investigaremos también al magistrado que instruye el caso Urdangarín. La única novedad es el descaro con que se hace lo de siempre.

No para cualquiera (11-02-12)

jueves, 9 de febrero de 2012

Política ‘low cost’


Hay una línea de continuidad entre el presidente de Ryanair, Michael O’Leary, y el presidente de España, Mariano Rajoy. El primero se plantó ayer en el aeropuerto de Bilbao donde están concentrados los trabajadores despedidos de Spanair para reírse un poco de su desgracia a la vez que aprovecha para promocionar su aerolínea y trata de recaudar subvenciones que es de lo que viven los emprendedores de las compañías low cost.

El segundo se plantó en su primera cumbre europea presumiendo de que era tan duro que le van a hacer una huelga general en breve, una forma de promocionar los recortes extremos que se estilan en Berlín este invierno; mientras el BCE sigue haciendo fluir dinero barato a la banca privada sin que fluya el crédito a los ciudadanos.

Las dos actitudes revelan un profundo desprecio al trabajo. O’Leary dirige una compañía siempre al borde de la ley, que hace del escándalo su mejor publicidad. Rajoy todavía no ha tomado una sola medida pensada para favorecer el crecimiento del empleo, ni siquiera su durísima reforma laboral servirá para eso, él mismo lo reconoce. A nadie se le escapa que sin una política de estímulo no habrá crecimiento, y que eso no se dará sin un cambio en el eje franco-alemán. Eso es así ahora y lo era también en la pasada legislatura cuando ZP podía cargar con todas las culpas. Como Rajoy no tiene nada que ofrecer para el trabajo nos tiene encandilados con su contrarreforma conservadora, sobre el aborto, la educación o los recursos al matrimonio homosexual. Como O’Leary, Rajoy usa el escándalo para promocionar sus reformas, es lo que tiene la política low cost.

martes, 7 de febrero de 2012

Falsa memoria


Quizá porque tiene un lastre medieval que nunca se podrá arrancar a pesar del paso de los siglos, la monarquía contemporánea depende en buena medida de un relato fantasioso, una fábula amable que legitime su existencia en este mundo instalado ya firmemente en el presente. Hay cuentos que han acabado muy mal porque empezaron con un Érase una vez demasiado grandilocuente; es el caso del duque de Palma, Iñaki Urdangarín, que hoy sólo da quebraderos de cabeza a la familia real pero que, en su día, cuando se anunció su enlace con la infanta, llegó a destacarse nada menos que el vínculo que unía a su linaje colateralmente con el santo patrón del País Vasco. Casi nada.

Peor es lo que revela la desclasificación de un cable diplomático del embajador alemán en España en tiempos del golpe de Estado de 1981 y que nos habla de un rey comprensivo e incluso que muestra simpatía hacia los militares golpistas. No es algo nuevo, ni tampoco un dato que confirme tesis conspirativas; más bien corrobora que el Rey Juan Carlos jugó con fuego muchas veces en la última legislatura de Suárez. Los cuentos se construyen como los falsos recuerdos, en realidad nadie pudo ver en directo las imágenes de Tejero entrando en el Congreso porque no se emitían, se oía por la radio. Pero a fuerza de reposiciones y aniversarios cada cuál se formó la suya. El rey inmaculado, garante de la democracia, es otro relato pilar de la Transición que empieza a resquebrajarse, es el cuento más importante de este régimen y seguramente solo es un recuerdo reconstruido, una falsa memoria. Otros tienen la suya y verdadera enterrada en las cunetas.


sábado, 4 de febrero de 2012

El congreso de Dune

Finalmente ganó Rubalcaba y perdió Chacón. Tengo dicho que ambos son el plan A y el plan B de un tiempo que ya no existe. Perdió Carmen y también Carme, de Andalucía y Catalunya, porque se le achacó como un apellido representar todo lo malo que se le achaca ahora a ZP; la retórica vacía y resonante. Chacón gritó su discurso --como Howard Dean, I have a scream--; pero también le aplaudieron más sus llamadas a no ser líder de una travesía en el desierto sino de lanzarse a la oposición en una carga. El resultado ha sido ajustado: 487 votos para Rubalcaba, 465 para Chacón, dos blancos y uno nulo. En twitter Escolar afirma que "Se aclara el misterio del voto nulo: era un voto que tenía dos papeletas, de Rubalcaba y de Chacón // Ha habido un delegado que no ha votado. Sólo uno de los 956. // El nombre de los dos delegados que votaron en blanco es secreto. El del delegado que no votó se sabe pero no lo han contado." La lucha, a veces descarnizada, entre los dos candidatos también ha sido una guerra mediática que se saldará en sus propios campos de batalla. Rodríguez Ibarra dijo que Chacón era un Zapatero con faldas.

Y es que este congreso trigésimo octavo, en el que el recuento de menos de mil papeletas se alarga durante horas, tiene algo Some like it hot y recibimos al ganador con una lista de reproches de hemeroteca a los que, simplemente, responde que nadie es perfecto. Pero si las críticas hacia Chacón han destacado que su relato era alocado como una comedia de Billy Wilder; la película que, de momento, sirve para recriminar a Rubalcaba es otra:




Rubalcaba es el aparato del partido, ese esqueleto, a veces fósil, que deambula por su cuenta; es apreciado por la militancia que confía en que gestione mejor el futuro inmediato. Rubalcaba es el candidato de los 110 diputados y hará caso a Chacón en la llamada a no iniciar una travesía en el desierto; porque él no la hará. Habrá otro candidato para las próximas elecciones generales. Que Rubalcaba intente fraguar una bicefalia amable o que se tope con una que no lo es y que decida mantenerla o renunciar a ella son retazos de una historia aún por escribir. Porque solo con la militancia se consiguen hasta siete millones de votos y hacen falta cuatro más que se perdieron por el camino. Chacón dijo que si se decía una cosa se hacía; y que si se decían primarias se celebraban. Perdió, pero a Rubalcaba se le puede exigir que si dice revisión del Concordato luego vaya y lo revise.

Así que como estamos tan laicos, para hablar de travesías y mesías en el desierto no vamos a recurrir, como dicta el canon judeocristiano, a Juan Bautista y Jesús; sino a la psicodélica Dune.


La trama de Dune transcurre en un futuro muy lejano, posterior a la guerra de la humanidad contra las máquinas. La batalla fue tan dura y la victoria se logró con tanto sufrimiento que la civilización se ha dado un mandato tabú: no crearas una máquina a imagen y semejanza de la mente humana. Una tecnología muy avanzada permite los viajes espaciales a distancias imposibles y el universo conocido se rige en un imperio de estructura feudal que, pese a todo, basa toda su economía en una materia muy escasa, la especia, que solo se puede conseguir en un planeta, Arrakis. El consumo de la especia, que provoca adicción, permite vislumbrar el futuro. Los nobles la usan como ocio, hombres entrenados para sustituir a las computadoras, los Mentat, la usan para realizar sus cálculos; los navegantes de la compañía que tiene el monopolio de los viajes espaciales la usan para permitir a las naves atravesar la galaxia. Dos casas nobles, los Harkonnen y los Atreides, se odian desde su nacimiento; ahora el emperador retira el feudo de Arrakis a los primeros para entregarlo a los segundos. Es un trampa. Los Atreides son aniquilados y apenas la mujer del duque y su heredero Paul escapan, perdidos en la inmensidad del desierto de Dune, donde nunca llueve una gota de agua.

Pero en el desierto de Arrakis viven los Fremen, ajenos a la autoridad del imperio, ellos aguardan un mesías que transformará en planeta en un vergel y cabalgan los gigantescos gusanos de la arena que guardan el secreto de la creación de la especia. Hay otro grupo en el universo que espera la llegada de un mesías: una hermandad femenina, la Bene Gesserit, que lleva siglos realizando cruces de linajes (sus acólitas pueden elegir el sexo de sus hijos) en busca de un ejemplar humano, un varón, que pueda realizar sin morir los ritos que ellas practican y que les permiten conversar con la genealogía pasada, aunque por vía materna. Solo el Kwisatz Haderach puede acceder a la memoria de los antepasados machos.

La madre de Paul Atreides había sido repudiada por la Bene Gesserit por engendrar un varón, en vez de una niña, como se le había pedido desde la orden para casarla con un heredero de los Harkonnen y así lograr el ansiado mesías. Pero la llegada del elegido se ha saltado una generación. Paul será también el mesías de los fremen que les guiará en la conquista de Arrakis y, consecuentemente, del imperio galáctico.




Así que tenemos una tercera película para hacer analogías. El PSOE después de 20N es como la despojada Casa Atreides aniquilada en Arrakis; por no tener ya no tiene ni barones, ha perdido el poder en el Estado y en la práctica totalidad de las autonomías; más aún ha perdido poder ideológico, y como toda la socialdemocracia europea está aún por definir qué puede ofrecer a la sociedad ante el arrollador triunfo del capitalismo de casino. Ahora están ahí tirados en las arenas de Dune pero hasta ayer trabajaban codo con codo con el imperio.

Tendrán que mirárselo, porque en el mundo real, como en Dune, hay una CHOAM y un Gremio de viajes espaciales que son un poder fáctico muy peligroso. El mundo vive atenazado por la codicia desmedida de las corporaciones privadas y nuestra economía se hace para "calmar a los mercados" y no pensado en las personas. En política económica apenas han tenido diferencias con los conservadores en las últimas décadas, solo han apuntado maneras en derechos civiles. Está bien, no somos máquinas y hay que defender una sociedad en la que se respete a todos sea cual sea su imagen o semejanza.

Rubalcaba ha sido elegido para la resistencia; pero sabe que necesitará un Kwisatz Haderach que aún está por aparecer. Ya se habla de Patxi López, quizá Eduardo Madina... cuidado con los mesías, a veces se saltan una generación. No parece en todo caso, que un partido volcado hacia si mismo, a sus estructuras históricas, pueda estar listo para seducir en una alianza a los fremen de este mundo, que son todos esos votantes potenciales que no se acercarán de nuevo al PSOE mientras no abandone sus uniformes imperiales y se calze un destiltraje como el que viste la gente común para andar por esta vida en la que nunca llueve una gota de agua.

Sobre todo, Paul Atreides, Paul Muad'Dib tiene una moraleja para quienes aspiran a ser eso tan vago que se llama izquierda; que para conquistar un planeta hay que aspirar a conquistar el universo entero.


Posdata regional:

Todo el mundo, lógicamente, habla de Andalucía y sus elecciones de marzo, y las consecuencias que tendrá el resultado de este 38 Congreso en ellas. Aquí hablaremos de la mucho más pequeña Asturias, cuya federación socialista ha salido muy reforzada porque apostó rotundamente por Rubalcaba desde el primer día. Se despeja cualquier duda sobre si Javier Fernández repetirá como candidato el próximo 25 de marzo.

Andalucía es la federación más grande, Asturias es una de las más pequeñas. Pero la primera está perdida casi con toda certeza, mientras en la segunda hay una oportunidad. Asturias, con apenas un millón de habitantes, con una industria que fue desmantelada en los 80, que hoy vive la dictablanda de un gobierno populista en minoría; a Asturias solo le queda que es un símbolo histórico de la izquierda.

A veces, solo a veces, los símbolos son lo más importante.

Contado y bien contado


Hay quien atribuye el punto y final a la serie Cuéntame en RTVE a lo caro de su producción; otros, dado el éxito indiscutible de audiencia de la saga, a una maniobra para entregar tan jugoso dulce a algún canal privado para que aproveche sus bolsillos. Quizá sea una mezcla de ambas tesis, yo prefiero --no porque crea que sea cierta, sino por las posibilidades que ofrece-- la teoría de que las peripecias de la familia Alcántara se acercan tan peligrosamente al pasado inmediato que el PP ha preferido apartarlos para que no se note tanto lo mucho que se va pareciendo al presente vintage de la era Rajoy. Podría ser tremendo ver en la pantalla cómo comienza el país a debatir su primera ley del aborto y del divorcio mientras en la vida real se pone en cuestión de nuevo la píldora del día después, se manda a los novios a enlazarse ante notario y el ministro Wert hace Bien de Interés Cultural a los toros aunque no nos diga si le gusta o no que para verlos te pongas la minifalda. Me gustaría que Cuéntame no se cerrara con un final abrupto y abierto sino que, ya que estamos, se aproveche para reescribir la historia a gusto del establishment actual. Personalmente, Don Pablo, interpretado por Pepe Sancho, siempre ha sido mi personaje favorito, y siento que se fuera de la serie porque representa muy bien al facha que se levantó un día demócrata sin despeinarse un pelo. Cuéntame ha narrado el paso del Movimiento a la Movida. Podría volver don Pablo, ya anciano para recibir un justo homenaje en San Genaro como padre de la democracia, olvidando sus pasadas veleidades fascistas. Quede todo contado y bien contado.

No para cualquiera (04-02-12)

jueves, 2 de febrero de 2012

El gasto en la fábula


Lo bueno de las conspiraciones es que son inmunes a cualquier argumentación lógica y pueden usar una tesis o la contraria a conveniencia. Ocurre con el contubernio entre el PP y el PSOE asturianos que, según Cascos, le supone un obstáculo definitivo para gobernar. Sirve, como al inicio de la legislatura, para retrasar hasta el último momento su candidatura a la presidencia, lloriqueando porque cada día surgían evidencias de que los partidos rivales se apoyarían mutuamente de algún modo para cerrarle el paso. Nada de eso impidió, sin embargo, que en la constitución de los ayuntamientos, Foro no solo lograra la alcaldía del mayor, Gijón --tan preciado--, sino que llegara acuerdo con el PP para repartirse otros concejos más como Salas, Valdés, Cabrales y Amieva. Luego no hubo ningún complot para impedir que Cascos accediera al ejecutivo y nadie más presentó candidatura, ni se apoyó el intento de hacerlo de IU pidiendo diputados prestados. Mientras a cada revés parlamentario Cascos blandía mociones de censura encubiertas, Foro y PP llegaban a entenderse tan bien en Gijón que pactaban expulsar por primera vez en la democracia a los grupos de la oposición en la dirección de empresas municipales; y a Rajoy se le apoyó la investidura “a cambio de nada”, y hasta le dio grupo propio a UPyD porque se puede defender a la vez el regionalismo rancio y el centralismo federal. Lo mismo da. Los aliados solo se convierten en archienemigos cuando el asunto lo toca personalmente el presidente, igual es él. Pero con decir PPSOE se ahorra mucha saliva, y esfuerzo, porque mientras se malgastaba tiempo en contar esta fábula no se ha hecho nada más.


miércoles, 1 de febrero de 2012

Fantasma de los años 30


De aquí al 25 de marzo tendremos que escuchar muchas veces a Cascos repetir que no le aprobaron el presupuesto “para hacerle a la puñeta” y que hay un complot del PP y el PSOE para repartirse los poderes telúricos y que todo es una conspiración judeomasónica. O no, a lo mejor un día de esta semana o la próxima a Cascos le da por cambiar de argumento y todo el partido tiene que ir corriendo a girar con él para apuntalar la nueva ocurrencia.

No hace ni 10 días que el presidente dijo que iba a continuar al frente del Ejecutivo pese a la prórroga; poco antes dijo que aplicaría los recortes de Rajoy sobre el presupuesto de 2012, luego que sobre el prorrogado; un día hay un recorte nuevo que incluir en la negociación del presupuesto; otro era algo que ya estaba incluido. Lo cierto es que toda la negociación de las cuentas regionales ha sido una parodia y un despropósito en el que lo que valía hoy, mañana se negaba; y había que ver a diputados y consejeros hacer piruetas para seguir los cambios de guión que marcaba el amado líder. Por supuesto no hay ningún complot, los programas de FAC y PP son gemelos; solo ocurre que Cascos cree que pactar o ceder es una humillación. Eso ya es un problema psicológico pero Asturias no se merece ser su diván, es un lugar donde la gente trabaja y se gana la vida en paz, no un campo de batalla para sus querellas personales.

De todos modos, Cascos solo es un síntoma de algo más grave, el deseo de una parte importante de nuestra sociedad de ceder al embrujo de un guía providencial, el afán por entregarse como menores de edad a un padre severo, la renuncia al raciocinio maduro, un fantasma de los años 30.


No para cualquiera (especial elecciones anticipadas Asturias) (01-02-12)