sábado, 31 de marzo de 2012

Nerón o Calígula


En apenas unos días hemos visto a nuestro presidente en funciones Álvarez-Cascos asegurar que ganaría las elecciones por mayoría absoluta para oponerse al sucursalismo del PP de Rajoy, luego explicar su bajada de escaños como una consolidación de su partido que se puede arreglar con un pacto con los sucursalistas de Rajoy; también que hay que respetar el voto emigrante para, una vez que el recuento fue adverso, pedir que se anulen sus votos o que se repitan los comicios. Pasa de enarbolar la resistencia al fantástico entente del PPSOE como un transversal de pro para luego lloriquear por un acuerdo del centro derecha en el que hoy se reconoce y hasta, quizá, ofrecerle la presidencia al tercer partido más votado. Asturias, que lleva casi un año con la administración paralizada por sus megalomanías, necesita un gobierno estable y ya; pero Cascos insinúa que estaría dispuesto a ir a unos terceros comicios a ver qué pasa. Total no los paga él.

Toda esta historia resulta muy decadente, en el sentido de los emperadores locos de la Roma antigua. Como Nerón, Cascos ha incendiado Asturias mientras se toca la lira al oído con elogios a sí mismo; no ha hecho cónsul a ningún caballo, como hizo Calígula, pero hay nombramientos en el Principado que ciertamente se le parecen. La última legislatura ha sido una funesta pérdida de tiempo por culpa del endiosamiento del exministro de Fomento. Pero esto se acaba.

¿Qué final elegirá Cascos, el de Calígula o el de Nerón? Si pacta con Cherines podría ser como el primero que, tras ser acuchillado, gritó con su último aliento “aún estoy vivo” porque dirigirá a su Foro hacia la disolución en el PP. Nerón también murió entre puñales de los que habían sido sus guardianes, sus últimas palabras fueron “qualis artifex pereo”, qué artista muere conmigo. Seguro que se ve así, pero solo fueron tiranos.

No para cualquiera (31-03-12)

viernes, 30 de marzo de 2012

El último huelguista


Una de las curiosidades de la huelga general de ayer era la de ver si los comercios chinos también se unían al paro. En el imaginario colectivo, los comercios asiáticos no respetan festivos, ni horarios establecidos; en realidad ningún tipo de normativa. De hecho, las leyendas urbanas más racistas les atribuyen la fantástica capacidad de eludir impuestos por imaginarios acuerdos bilaterales entre China y España. Pero lo cierto es que ayer muchos chinos cerraron, se sumaron, de grado o por mimetismo con otros comercios, a la huelga general. No fue así en el caso de la cadena de supermercados del empresario que hace poco nos aseguraba que los chinos eran el modelo a seguir. Allí, según cuentan, se exigió con días de antelación que sus trabajadores anunciaran si iban a secundar el paro, lo que es una ilegalidad manifiesta; una más porque mientras los altavoces de la carcundia no han parado de repetir cuentos de terror sobre los piquetes, nada se dice sobre las amenazas y coacciones de la patronal para no unirse a la huelga abusando de las condiciones de precariedad con las que someten a sus empleados. Y no solo en víspera de huelga sino durante todo el año.

Quizá la huelga de ayer sea la última, porque por activa y por pasiva, la patronal y los partidos afines han reclamado una reforma de esta ley para, no descafeinarla, sino hacerla definitivamente un rito inocente, un show de pancartas que no moleste mientras ellos se llenan la billetera con mucho dinero sin declarar porque ese es el estilo del emprendedor español. Quienes ayer buscaron todo tipo de excusas para no sumarse a la huelga quizá no vuelvan a tener una oportunidad nunca más y quizá lo merezcan, pero sus descendientes no. Han vendido muy barata la dignidad de sus hijos.

Porque no se trata tanto de medir el éxito de la huelga de ayer, cada cual contará su versión a un público predispuesto a creerla; sino de si la reforma laboral que la ha provocado conseguirá favorecer la creación de empleo. Y lo cierto es que no. Incluso sus promotores reconocen que no habrá trabajo hasta que haya crecimiento, lo que es una confesión de que esta reforma es una alforja demasiado pesada para este viaje. Servirá eso sí, para legalizar al fin, las prácticas comunes del mercado laboral español donde lo normal es no hacer contratos, que te paguen en negro, firmar por media jornada para luego tener que cumplir jornada completa y sábado también… Habíamos llegado a un punto en que exigir a la patronal que se limitara a cumplir la ley se había vuelto revolucionario, así que han cambiado la ley.

Dicen que en China está establecido que si hay una determinada temperatura, un exceso de calor, es legal no acudir al trabajo. Así que el gobierno ajustó los termómetros de Pekín para que nunca marcaran los grados que permitían quedarse en casa. Ayer, dicen, se encendieron las farolas durante el día para incrementar el consumo eléctrico y disfrazar así el bajón lógico de una huelga general. No sé si es cierto, si lo es tampoco sé si es efectivo. Sí me parece que, en todo caso, las analogías con China no terminarán aquí ni tampoco mañana, porque el objetivo de esta reforma laboral es devaluar el trabajo español y llevarlo a condiciones tercermundistas porque es la única manera de incrementar nuestra productividad (cobrar menos por hacer lo mismo) que se les ocurre a los fraudulentos, tecnófobos y endogámicos potentados que manejan los dineros de este país.



Balance de la huelga para La Voz de Asturias.

martes, 27 de marzo de 2012

Su propio duernu


Lo más interesante de las reacciones a los resultados de las elecciones del domingo es que Cascos renunció al discurso del PPSOE --columna vertebral de su argumentario durante la campaña-- para abrazar el pacto con los que, hasta el sábado, eran los pérfidos defensores del sucursalismo con Madrid, los que traían ministros turistas de la mano de Rajoy. Acabado el recuento, Cascos y FAC (lo mismo da), ya no eran transversales, más allá de las ideologías caducas, sino que de nuevo volvían a ser un grupo de derechas que debía formar alianzas con el partido hermano para oponerse a la izquierda. Lo dijo literalmente. Al final, no habrá más duernu que el que pueda permitir comer a la vez a Cascos y a Cherines. ¿Será posible esa coincidencia de comensales? Habrá que contar primero el voto emigrante mañana; por otro lado ese pacto PPFAC es, a largo plazo, un suicidio para el conservadurismo asturiano. Los resultados del 25M nos revelan que para el electorado de derechas en Asturias, profundamente entregado al populismo, la figura de Cascos vale más que la marca PP. Es cierto que, en las generales, dieron su apoyo a la mayoría absoluta de Rajoy pero luego no han regresado para revalidar al partido a nivel autonómico, ni con Cherines en el anzuelo. El PP asturiano se arriesga peligrosamente a ser fagocitado por un grupo regionalista conservador que lo haga irrelevante a medio plazo. Pero, además, a largo plazo la perspectiva es peor ya que cedería su espacio electoral a un grupo que tiene su fecha de caducidad marcada por el momento en que su líder desaparezca, ya sea por abandono o por causas naturales, porque todo el partido está consagrado y depende de una única persona. ¿Hay alguna garantía de que un pacto PPFAC ahora sea estable? ¿qué confianza da quien ayer abjuraba del PPSOE y hoy se abraza a una de sus patas?


domingo, 25 de marzo de 2012

Las razones de Marx


Hubo un tiempo en que mucha gente se tomó muy en serio la idea de que había llegado el día final del capitalismo. Fue durante otra crisis, la que siguió al Crack de 1929; y se la tomaron muy en serio gentes de todo el arco ideológico. Desde luego, lo hicieron los soviéticos que pocos años antes habían logrado hacer triunfar y afianzar su revolución en Rusia, pero también muchísimos capitalistas en Europa que, presas del pánico, optaron por apoyar como dique de contención contrarrevolucionario a los fascismos, muy especialmente en Italia, Alemania y, con los componentes particulares del nacionalcatolicismo franquista, también en España.

Las diferencias entre la crisis del 29 y la del presente son varias, pero una de ellas es que el capitalismo no solo no se ha visto resentido por su fracaso sino que ha salido más triunfante todavía y se permite el lujo de dictar a los gobiernos que cubrieron con dinero público sus agujeros, las políticas que han de seguir para “calmar a los mercados”; como los monstruos mitológicos, exigen “sacrificios” --especialmente en materia de sanidad y educación”-- para frenar sus ataques especulativos. Es así porque la apariencia es que no hay ninguna alternativa viable al capitalismo, de hecho, el capitalismo se cuida mucho desde hace tiempo de usar ese término porque de lo que se trata es de hacer pasar como algo natural, el sistema lógico y normal, lo que en realidad es una opción ideológica.

Ante este panorama es con el que el británico Terry Eagleton se lanza a rebatir una a una diez de las más comunes críticas al marxismo en los otros tantos capítulos que componen su libro Por qué Marx tenía razón (Península). Se trata de un texto sencillo y que no requiere un conocimiento especial de la teoría marxista ni mucho menos (y afortunadamente) de la terminología y el léxico habitual de los marxistas tradicionales que lograron convertir sus escritos en un dolor para el profano y materia digna de la parodia por su deliberado oscurantismo.
Eagleton comienza por presentarnos a Karl Marx como lo que realmente era, sin duda el mejor y más serio estudioso del funcionamiento y las repercusiones sociales y culturales de la economía capitalista; y también un sincero humanista que, lejos de la idea caricaturesca que suelen presentar sus críticos, deseaba poner el trabajo al servicio del hombre y no al revés. Nadie con dos dedos de frente puede dudar hoy de que el trabajo es una materia más que se pliega a la ley de la oferta y la demanda en el mercado (oficios altamente cualificados tienen salarios altos porque hay pocos capaces de ejercerlos, y viceversa) sin embargo, cada día vemos cómo trata de imponerse la idea de que los empresarios son los creadores de empleo, como si se tratara de una dádiva graciosa que se concede por altruismo.

Los mayores problemas de Eagleton llegan a la hora de responder a las críticas a la crueldad extrema de los regímenes que enarbolaron y aún hoy enarbolan la bandera del comunismo. Cierto es, como dice el autor, que una cosa es Marx y otra muy distinta Stalin (sin duda uno de los mayores criminales de la historia) y también que el teórico alemán dejó por escrito sus muchas dudas de que un país tan atrasado como Rusia pudiera llegar implantar un modelo como el que él preconizaba. Porque lo cierto es que Marx es el mayor crítico del capitalismo pero también uno de los más rigurosos defensores de sus virtudes. Marx anima a las sociedades del XIX a lanzarse a la modernización e industrialización de sus economías como un estadio fundamental para llegar a la, en su opinión, auténtica democracia comunista; solo el sistema productivo del capitalismo (la industria) es capaz de desarrollar tanto excedente como para permitir la satisfacción completa de las necesidades personales de cada individuo sin necesidad de trabajar hasta la extenuación, que es de lo que se trataba toda esta historia en un principio. Porque lo que hace el capital, tal como Marx apunta con razón, es exprimir al máximo la capacidad productiva de una clase en beneficio de otra que se lleva prácticamente todo el beneficio.

El concepto de lucha de clases es abordado por Eagleton en varias ocasiones, tanto para desmentir a quienes aseguran que es una idea superada, como para explicar que la clase oprimida no se limita solo a los obreros industriales de factorías decimonónicas, sino que el propio Marx concibió alianzas con campesinos, comerciantes y lo que pudiera a llegar a ser, no sé si pudiera ser imaginado por Marx, el cuerpo de trabajadores de lo que hoy llamamos sector servicios.

Hay dos ideas claves que plasma el libro de Eagleton y que son muy vigentes para la situación de recesión que hoy atraviesa el mundo y particularmente Europa. A menudo se critica a los regímenes marxista poner los planes económicos (aquellos tochos quinquenales) como fin supremo que arrastra tras de sí las vidas de miles de personas individuales. ¿Qué diferencia hay con nuestra obcecación con los objetivos de déficit, con los ajustes macroeconómicos que se imponen desde Europa? ¿No se sacrifica también la vida, las escuelas, la salud de las personas, por esos números abstractos? La diferencia es que los planes quinquenales los presentaban adustos señores de uniforme y gorra con estrella roja, mientras que los nuestros son defendidos por gente de apariencia más simpática y con corbata o traje pantalón. En la URSS hubo deportaciones masivas de pueblos enteros a lo largo del continente asiático ¿no provoca eso el capitalismo con la huida masiva de la población del Tercer Mundo, los inmigrantes, y su llegada a costa de la propia vida a EEUU o Europa?
Otra acusación, más certera, que se suele hacer a Marx es su calco de la metafísica cristiana, su esperanza de que la historia también tendría su juicio final, que el sistema comunista era inevitable por el derrumbe del capitalismo por sus contradicciones. Bueno, ante ese derrumbe estamos sin que nadie haya dado una respuesta suficientemente tajante. No menos cierto es que esta crisis se acompaña también de una retórica que calca al cristianismo, que propone un relato de buenos (ahorradores) y malos (despilfarradores) bastante injusto en realidad y que como solución solo trae expiación y sufrimiento para llegar algún día, seguramente muy lejano, al paraíso perdido. Paraíso ese, no para todos.



*Este texto es la reseña de Por qué Marx tenía razón, de Terry Eagleton, publicado en el número 23 del cuaderno de cultura dominical de La Voz de Asturias.

sábado, 24 de marzo de 2012

Los héroes


Decía Albert Camus que la primera tarea del periodista es reconocer el totalitarismo y denunciarlo. Bien dicho está, porque cada día es más obvio que a mucha gente le cuesta mucho reconocerlo; más cuando se suele asimilar a una estética de uniformes, botas y correajes que hace tiempo que no se corresponde con la realidad; porque quienes hoy defienden propuestas autoritarias se cuidan mucho de elegir otra indumentaria que no sea la del traje y corbata y la única concesión debe estar en los gemelos de los puños de la camisa.

Cualquier opción política cuya propuesta se limite a la fe que hay que tener en un único individuo, al que se le suponen dotes excepcionales, que afirma que por sí solo se basta, sin necesidad de plantear para el gobierno un equipo formado o con un programa más o menos claro, es un peligro para la democracia. Porque este sistema se basa el trabajo colectivo de muchas personas, porque confía en la comunidad y sabe que, si bien cada uno de sus miembros es valioso, nadie resulta imprescindible. Los guías extraordinarios no existen, no hay tales héroes. O más bien, sí que hay personas excepcionales pero suelen sumar a esa virtud la de la modestia y suelen cumplir con su trabajo sin aspavientos mientras los demás los miramos maravillados. El héroe, y es así desde la antigua Grecia, nunca elige su destino; es más, trata de resistirse a él por todos los medios, quisiera llevar una vida normal, comer uvas y yacer con Penélope en Ítaca, pero las circunstancias le empujan a cumplir una odisea. No se engañen, el que aparece autoproclamándose como un héroe, diciendo que ha sido elegido por los hados, es un fraude. Esta gente tiene solo una virtud y es que despiertan a los verdaderos héroes, lo que nunca querrían haberse visto en esta situación y que, de pronto, se han visto empujados a batallar con un monstruo.


No para cualquiera (24-03-12)

jueves, 22 de marzo de 2012

Usted es el enemigo


Que FAC se haya sacado de la manga en la última semana de campaña una propuesta como el cheque autónomo dice mucho de la manera que tiene de concebir la política este grupo. No en vano, se trata del mismo que tiene retenido el pago de una figura similar, si no gemela, que apenas cambia el nombre: el ticket del autónomo, y cuyo impago tiene al borde de la desesperación a cientos de personas. ¿Se trata de que haya que aceptar el cambio de nombre, solo así podrán cobrar su ayuda quienes cumplieron los requisitos para recibir la otra? Quizá el cheque de FAC tiene variaciones novedosas pero, mientras tanto, hay que pagar el otro, no se puede tomar como rehenes a las personas por conveniencia política. Y lamentablemente, este ha sido el estilo del gobierno de Cascos en muchos sectores, entre ellos por supuesto, el audiovisual ligado a la televisión autonómica.

Continuamente FAC nos habla de la gran Asturias y su pasión por el país y la Cruz de la Victoria, pero apenas disimula que considera a la mitad de sus paisanos no adversarios sino enemigos, a los que hay que vencer y crucificar. Porque el fracaso del gobierno en minoría de FAC se explica únicamente por la incapacidad de Cascos para tender la mano sino es para apretar en su puño la de quien se la ofrece y en sus proyectos (todos anunciados y ninguno efectivamente cumplido salvo el de ampliar la pesca del salmón) solo hay sitio para los adeptos, los demás sobran, tienen que irse, no pueden participar. El relato de FAC no es el de una idea de concordia en la que la comunidad unida podrá salir adelante, sino el de una larga venganza por ofensas que desconocemos o son imaginadas y que se plasma no en un programa de gobierno sino en una larga lista de represalias que ha acabado por tocar a todos los sectores productivos del país.


martes, 20 de marzo de 2012

Otra película


Con distintos matices las encuestas que se han ido publicando la semana pasada sobre las elecciones de este 25 de marzo en Asturias lo que plantean es una división casi al 50% entre el electorado de izquierda y derecha. Las hay que auguran una suma suficiente para repetir un gobierno de PSOE e IU; y las hay que, pese a contar con una victoria socialista, pronostican que la suma que será suficiente será que logren PP y FAC. Pero eso me parece que da muchas cosas por supuestas.

No se puede negar que el PP ha movido muchas fichas para tratar de facilitar ese acuerdo. La némesis de Cascos en esta historia, el exalcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, ha sido desplazado a la Delegación del Gobierno; y como candidata ya no está un icono del gabinismo como Pérez Espinosa, sino un icono del casquismo que es Cherines . Tan icónica es que, siendo todavía síndica, se manifestaba no hace tanto en Valencia de Don Juan por el retorno del amado líder. Es decir, si las matemáticas lo permiten, realmente hay muy pocas excusas para que los conservadores no una fuerzas en un ejecutivo estable.

Ahora bien ¿bastarían las matemáticas? ¿cómo mantendría Cascos su discurso del PPSOE y la sumisión sucursal a Madrid si pacta con Cherines ? Es cierto que nuestro presidente actúa por impulsos no muy racionales y que por las tardes trata de convencernos de que es negro lo que por la mañana aseguraba que era blanco, así que no nos extrañaría el acuerdo.

En todo caso, aunque se fraguara el pacto ¿qué garantía hay de que, en unos meses, no le dé otra venada y rompa el acuerdo? Porque, además, la unión de PP y FAC solo tiene un final posible, la desaparición de uno de los dos. O se consolida un partido regionalista o vuelve a ser absorbido por la casa madre. Genial para una película, pero no para lo que necesita Asturias.

lunes, 19 de marzo de 2012

Encuestas en Asturias, la falacia del PPSOE


La coincidencia de las elecciones asturianas con las andaluzas ha sido una ventaja para las primeras, es indiscutible. Al menos en cuanto a su repercusión nacional; los medios públicos están regidos por tiempos marcados contra todo criterio periodístico por las juntas electorales y, además, la conjunción de comicios ha obligado a los tertulianos de todo pelaje a comentar algo de Asturias, aunque sea con resignación antes de poder hablar del sur, mucho más relevante. Hay que agradecerlo. Desgraciadamente los opinadores profesionales no saben mucho de lo que aquí ocurre. Por eso tenemos las encuestas que esta última semana nos han permitido echar un vistazo a qué se cuece, nunca mejor dicho, para el 25 de marzo astur. Hubo dos sondeos previos (de La Razón e Intereconomía) que no tenían en cuenta que la autonomía asturiana tiene 3 circunscripciones así que no las comentaré porque, bueno, no es serio.

La más relevante es la del CIS, que resumiendo, apunta a una victoria del PSOE aunque con la pérdida de un un escaño (14), bajada de Foro (10-11), leve recuperación del PP (11-12), espectacular subida de IU (7) y la entrada de UpyD por primera vez en el parlamento con 2. La del CIS tiene muchísimas preguntas a las que sacar punta y, aunque en casi todas las variables --desde simpatía a intención de voto, o valoración del líder-- gana el PSOE, la pregunta que a mí me enseñaron que es más importante de una encuesta es ¿quién cree que va a ganar? Y para un 39% será el PP.

Otra encuesta optimista para el PSOE es la de la Cadena Ser que se saldó con el augurio de 17-18 diputados para el PSOE, 12 para el PP, 10-11 para FAC y hasta 5 para IU pero sin presencia parlamentaria de UpyD. Ambos sondeos abren la posibilidad de repetir el gobierno de coalición entre PSOE e IU que funcionó en Asturias en las dos anteriores legislturas.


Sin embargo, otras encuestas nos hacen creer que la intención de voto es más ajustada, que el reparto a izquierda y derecha está mucho más equilibrado. Porque a pesar de las proclamas contra el PPSOE y el bipartidismo que son dos caras de la misma moneda, las encuestas de Asturias revelan una división práctimente por la mitad en el electorado de izquierda y derecha, y las únicas posibilidades de gobierno son o de PSOE-IU o que haya pacto PP-FAC.

A esta última posibilidad apuntan los sondeos de La Nueva España y El Mundo publicados el domingo. Con distintas variaciones, ambos apuntan a la entrada de UPyD pero con un solo escaño; las dos dan por suficiente la suma de escaños de PP y FAC para sumar los 23 que dan la mayoría absoluta en la cámara.

¿Es posible un pacto entre PP y FAC en la nueva legislatura? ¿Qué lo impidió entonces durante la pasada? No se puede negar que el PP asturiano ha movido fichas para facilitar este acuerdo, el ahora ex alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, ha sido apartado educadamente en la Delegación del Gobierno. Además la nueva candidata, Mercedes Fernández, ha sido por décadas uno de los principales apoyos de Cascos en la política asturiana. Tanto es así que, incluso durante su etapa como miembro de la Sindicatura de Cuentas (cargo que, para ejercerlo, es preciso renunciar a la militancia partidista) apostó públicamente porque Cascos fue elegido por Génova como candidato del PP el 22 de mayo pasado. Mercedes Fernández, Cherines, era delegada del Gobierno en Asturias durante el robo de la dinamita que luego se usó en los atentados del 11M. Solo Cascos ha sacado a relucir este asunto en campaña.

Un pacto conservador puede ser posible matemáticamente pero luego puede que no cuaje. Incluso podría lograrse en un inicio de la legislatura y luego, en uno de los impulsos misteriosos que guían a Álvarez Cascos, romperse de repente. Lo cierto es que con PP y FAC sucede lo mismo que con los polos del mismo signo de los imanes, que se repelen; porque la conclusión lógica de su unión sería la desaparición de uno de ellos. O los rebeldes de FAC acaban regresando al PP o FAC se consolida como bloque conservador regionalista y acaba engullando al PP, como ocurría en Navarra hasta hace poco.

¿Entrará UPyD? Tres encuestas de cuatro dicen que sí. El partido de Rosa Díez se quedó a 500 votos de lograr su escaño el 22 de mayo y en las generales vivió una subida de votos espectacular en Asturias. Podría ser el partido que tuviera la llave del gobierno. ¿por qué optaría? Nadie lo sabe, solo hay un dato. UPyD ha sido el único partido con el que FAC ha llegado a un acuerdo en su existencia. Para apañar el grupo propio en el Congreso.

domingo, 18 de marzo de 2012

El balrog en el puente, la Asturias de Cascos



De todas las analogías y metáforas tremendistas para hablar de lo que ha pasado en Asturias con Francisco Álvarez Cascos, la que más me seduce es la del balrog; el demonio del fuego desenterrado por los enanos de Moria que cavaron demasiado hondo y que es uno de los pasajes más emocionantes de El señor de los anillos. Al fin y al cabo, una de las visiones tópicas de Asturias es la de una mina y en el caso de este adelanto electoral que se dirime en una semana --la historia del hombre que llegó a ser secretario general de uno de los dos principales partidos de España y que en vísperas de su mayor triunfo en las urnas, en las CCAA y en el Estado, lo abandona, crea su propio grupo y gana los comicios autonómicos; para luego tener que convocar de nuevo por su incapacidad--tratamos con el relato de un abismo profundo, donde se ha excavado demasiado, porque apela a bajos instintos.

¿Por qué ganó Cascos el pasado 22 de mayo? En mi opinión porque en esa fecha concreta se logra la conjunción de dos fenómenos, uno que se lleva labrando desde hace años y otro, un estallido imprevisible que se apropia del presente, que juntos le dan una mayoría muy exigua e inesperada que termina por abocarle a como está hoy en vísperas del 25 de marzo. Para explicar lo primero tenemos que hablar no tanto de Cascos --hay perfiles a patadas del personaje en cualquier medio nacional-- sino de su relación con Asturias.

Aunque la oferta con la que se presentó Foro Asturias Ciudadanos (FAC) es la de un partido alejado de los políticos profesionales lo cierto es que su líder, el que literalmente les da las siglas, ya ocupaba un puesto de concejal en Gijón en 1979 por Alianza Popular y desde entonces hasta hoy, salvo un breve periodo como, no sé cómo describirlo, quizá curator consorte, no ha tenido otro oficio que la política. El cómo llegó, Fraga mediante, a la Secretaría General del PP, incluso su etapa como vicepresidente de Aznar, no interesan tanto para esta historia como la segunda legislatura popular en la que fue ministro de Fomento. Bueno sí, hay algo relevante en su tiempo como vicepresidente, que aprovechaba las vacaciones de Aznar en agosto para llegar a Asturias en calidad de presidente en funciones y así tener ventaja en el protocolo frente a cualquier autoridad autonómica.



En 1995 nos encontramos con la situación inversa al presente. El PP ha logrado su primera victoria en Asturias y es presidente Sergio Marqués, PSOE e IU hubieran podido unir sus fuerzas pero se dejó gobernar a la lista más votada. Desde 1996 coinciden además gobiernos populares en Asturias y en Madrid, miel sobre hojuelas. Un día, por motivos nunca aclarados y que seguramente son una suma de suspicacias políticas y recelos personales, Cascos y Marqués rompen con estruendo, el segundo funda su propio partido regionalista (Unión Renovadora Asturias, URAS) y retiene el gobierno hasta la convocatoria común de las autonómicas porque el estatuto asturiano no permitía entonces convocar unilateramente las urnas en el Principado. Entonces Cascos dijo que prefería "un partido sin gobierno que un gobierno sin partido".

URAS no consiguió más que tres diputados, muchos de sus afiliados regresaron lentamente al PP, y hoy vegeta coaligado al Partíu Asturianista (PAS) sin representación parlamentaria. Cascos abrió la puerta a tres legislaturas de gobierno socialista consecutivas (una con mayoría absoluta y dos junto a IU) presididas por Vicente Álvarez Areces. Pero con la segunda legislatura de Aznar, Cascos llega ahora como ministro de Fomento, no tan deslumbrante como una vicepresidencia, pero mucho más interesante para los negocios. Con un PP asturiano desmembrado y dolido por la reciente ruptura de Marqués, Cascos cultiva la imagen de dispensador de dádivas. Se prodiga en las inauguraciones de primeras piedras, corta lazos en tramos de autovías y desdoblamientos de vías férreas. Sobre todo la llegada del ministro a cualquier acto, también a la concesión de un premio rancio (la insignia de tal cofradía, el fruto o vegetal de oro de cualesquier asociación) es una ocasión propicia para rogar por alguna prebenda. Mire usted que nos hace falta una rotonda aquí, a ver si intercede para que nos muevan este asunto en el otro ministerio, a ver si podía mediar en esto mío. Es cuando nace el mito del nuevo Jovellanos.

Jovellanos es uno de los ilustrados más relevantes de España y, lógicamente, el asturiano más importante del salto de la edad moderna a la contemporánea. En el libro más serio que se ha escrito sobre el nacionalismo asturiano, Pablo San Martín describe cómo representa todo lo que el regionalismo astur concibe que pudo ser y no fue; a la vez que el conservadurismo actual puede hallar en él una figura con la que identificarse para espantar referencias más pardas y más cercanas en el tiempo. Jovellanos fue un filósofo que se interesó, entre otras cosas por la lengua, y que urgió la creación de un diccionario asturiano, pero a los conservadores y más con un asturiano en el Ministerio de Fomento, lo que les interesaba era su faceta como reformista en lo agro, que obras son amores. Cascos pone muchas primeras piedras, aunque le cuesta mucho más poner las segundas y las terceras; media en la llegada del Apostolado del Greco al Museo de Bellas Artes de Asturias (dirigido por Emilio Marcos Vallaure, hoy consejero de cultura en su gobierno) y sobre todo se hace fotos, muchas fotos, en el diario de más tirada del Principado, ideológicamente afín y que alienta siempre la idea de que la entrada en el siglo XXI de Asturias solo se hará con muchas carreteras, encofrados y recalificaciones; por el cemento hacia Dios.

Cascos dejó el PP asturiano en manos del débil Ovidio Sánchez, que acumula derrotas, pero no importa porque parece obvio que el ministro cultiva la imagen de conseguidor con el objetivo de llegar algún día a política asturiana, como Fraga en Galicia. De pronto, Cascos anuncia que deja la política. Lo hace en la sede de la Delegación del Gobierno en Oviedo, en un edificio oficial, acompañado de su esposa y algunos de sus hijos para reclamar respeto por su vida privada. Se inicia entonces el auge de Zapatero en España y Asturias donde el PSOE logra resultados históricos, el PP asturiano queda en manos del líder de facto del partido, el alcalde Oviedo, Gabino de Lorenzo. Histrión que gusta de disfrazarse de personajes de la zarzuela y que hasta prepara representaciones teatrales con Arturo Fernández --chatín-- para los mítines de cierre de campaña, De Lorenzo gobernó la capital astur con mayorías absolutas consecutivas por casi dos décadas apoyándose (también) en el desarrollo de infraestructuras y con mensajes populistas que apelaban al cerco a Oviedo republicano de la Guerra Civil para enfrentarse al gobierno autonómico del PSOE. En 2008 cosecha su primera derrota en las urnas tras un fracasado intento de saltar a un escaño como diputado en el Congreso. También ahora debilitado el último hombre fuerte del PP astur quedan abiertas todas las posibilidades para un nuevo liderazgo.

Entonces estalla la crisis y el PSOE inicia su camino hacia la debacle que se presume cada vez mayor a nivel autonómico y estatal. En el verano de 2009 se oyen los primeros rumores en Asturias de que Cascos desea regresar a la política. En un inicio todo son parabienes, Gabino de Lorenzo destaca que sería un lujo contar con el ex ministro porque es "un galáctico" de la política; Ovidio Sánchez llega a proponerlo en Génova aunque luego dice que lo hizo informalmente, Rajoy no se da por enterado y Cascos juega a dejarse querer por alcaldes y diputados afines porque él no quiere presentarse sino ser llamado.

Objetivamente, con el PSOE hundiéndose en el abismo de la crisis, y con la reputación intacta de su paso por Fomento, Cascos resulta una apuesta irresistible para los populares asturianos. Pero a mediados de 2010 todo cambia de forma inesperada. Hablábamos del modelo de desarrollo urbano planteado por De Lorenzo en Oviedo, uno en el que las corruptelas se toleran por el electorado a cambio de vistosos jardines y premios europeos al servicio de limpieza. Uno de sus hitos es la expropiación del palacete de Villa Magdalena que acaba en los tribunales con un resultado adverso para el ayuntamiento y que obliga a pagar una deuda astronómica a la ciudad. Al igual que el escorpión del cuento que pica a la rana que le ayuda a cruzar el río porque está en su naturaleza, De Lorenzo se deja guiar por sus impulsos de urbanismo y opta por proponer un nuevo parking en el centro de la ciudad que gestionará la empresa acreedora de la deuda de Villa Magdalena. El problema es que ya existe un parking en el centro con una concesión para 13 años y que pertenece a la familia Masaveu. Masaveu es el segundo apellido de Alicia Castro, diputada del PP que fuera martillo de herejes de la conspiranoia del 11M hasta que también optara por dejar la política y dedicarse a los negocios familiares. Cuando De Lorenzo anuncia su plan, Alicia Castro aparece en el página de facebook que los seguidores de Cascos han creado para promover su candidatura. Hay un grave conflicto de intereses.

De Lorenzo y Cascos quedan para comer en Madrid, no logran un acuerdo en este terreno y tampoco sobre las grandes discrepancias que hay respecto a quienes partiparían en la lista electoral, con buena parte del PP asturiano (especialmente en Gijón) Cascos tiene fuertes querellas personales. La versión de De Lorenzo de esta comida fue recogida por LNE aquí y aquí.

A partir de entonces los acontecimientos se precipitan. El PP asturiano hace pública una nota en la que rechaza enérgicamente la propuesta de Cascos, el ex ministro se siente insultado, sus seguidores tratan de apelar a Génova con la vana esperanza de que Rajoy entrará en razón (cuando lo cierto es que tampoco está interesado en darle aire al ex general secretario), finalmente el PP astur propone a Isabel Pérez Espinosa y Génova la ratifica. Tras la nochevieja de 2010, Cascos anuncia que deja el PP y funda su propio partido.



Para poder llegar a este momento ha sido necesario que durante años calara la imagen, una y otra vez repetida en la prensa afin, de que Cascos es el nuevo Jovellanos, y que toda infraestructura planificada o soñada para Asturias ha pasado por sus manos. A Foro se va buena parte del PP asturiano, sabe que el votante no militante le considera su mejor figura, también cuenta con apoyo entre el votante de centro --ese que votará indistintamente a PSOE o PP--, sobre todo han pasado 8 años sin saber de él y que ha quedado moderado el efecto adverso de un votante de izquierdas que le considera bronco y muy facha y que pudiera votar a la contra. Cascos, al igual en que en 1979 se presentaba por AP defendiendo los valores tradicionales de la familia cristiana aunque luego hiciera un uso superlativo de la ley de divorcio, llega ahora hablando de que Asturias es un país y come la oreya a posible regionalistas y asturianistas cargados con el jacobinismo proverbial de la Federación Socialista Asturiana; también hay un ascua ahí a la que arrimar la sardina.

La creación de Foro sigue una cuidada estrategia, no de golpe sino día a día, militantes de distintas agrupaciones del PP se dan de baja para pasarse a FAC, y conseguir así presencia en los medios todos los días. Un ejército de trolls copan los comentarios en todas las ediciones digitales de los periódicos. En FAC encuentra sitio todo aquel que guarde un rencor particular contra los 12 años de gobierno socialista de Areces. Los simpatizantes verdaderamente surgidos de lo que solemos llamar sociedad civil tratan de presentarse como renovadores del obsoleto sistema de partidos tradicionales, al congreso fundacional llevan una propuesta de primarias que resulta aprobada. Cascos sigue los debates por un circuito cerrado de televisión, cuando lo ve sale a escena y corrige esa propuesta que no acepta. Se trata en realidad de un partido centrado y enfocado en una única persona, no tiene otro proyecto que la milagrosa capacidad personal de este estadista. Tiempo después hasta el redactor de sus estatutos se irá desencantado.


Y entonces estalla el 15M. Lo hace con un mensaje difuso de ataque a los dos principales partidos y que apuesta a veces por el respaldo a formaciones menores pero también por la abstención y el voto en blanco o nulo. Cascos, que el 16 de mayo considera que los manifestantes son marionetas de Rubalcaba, juega en los días que quedan hasta el 22 de mayo a presentarse como outsider ajeno al PPSOE. Ha llegado hasta allí con poderosos créditos bancarios para su campaña, donaciones de empresas de Madrid puestas en bandeja por Esperanza Aguirre y también por los asturianos que desean conservar su parking. El día de las elecciones el PSOE se derrumba y aún así gana en votos. No en escaños, con uno más que los socialistas FAC gana las elecciones.

De mayo a final de verano, Cascos hará todas las maniobras posibles para retrasar la formalización de su candidatura en el parlamento. El asturiano será el último gobierno autonómico en constituirse del Estado, continuamente apela a que los otros partidos se unirán contra él. Nadie lo hace. Finalmente resulta elegido presidente en minoría con un solo escaño de ventaja. Todo hace pensar que, tras un tiempo prudencial, PP y FAC acabarán por entenderse pero la estrategia de Cascos sigue otro camino. Cuando se adelantan las elecciones nacionales se centra en el objetivo de llegar a formar grupo propio en el Congreso. Henchido de soberbia trata de gobernar Asturias como si tuviera mayoría absoluta cuando no controla el parlamento y viaja a Madrid para tratar de rascar un escaño o dos en la capital, está seguro de que sacará cinco.

Mientras tanto en Asturias lleva a cabo una política de caza de brujas y persecución del adversario a la que me he referido aquí en muchas ocasiones. En las nacionales despliega una campaña extremista en la que juega a ponerse a la derecha del PP en asuntos como el fin de ETA o poner como objetivo central la lucha por recuperar Gibraltar. Finalmente acabará barrido por la demoledora ola de la victoria del PP al que regresan la mitad de sus votantes en Asturias mientras que en Madrid consigue 6.000 votos. Un escaño. Lo justo para ayudar a formar grupo propio temporalmente a UPyD y conseguir así la preciada ayuda del Estado para la campaña electoral de este marzo.

Durante los meses de gobierno de Cascos, el ex ministro se enfrenta a todos, trata de aniquilar cualquier obra que tenga origen en el arecismo y lleva a cabo una campaña de comunicación que solo se apoya en un diario regional (El Comercio) mientra niega el pan y la sal a los otros dos diarios; publica en la web de su partido un libelo contra uno de los periódicos, pero con quien es especialmente duro es con la televisión autonómica a la que retiene un crédito que deja sin sus salarios a cientos de trabajadores para tratar de asfixiar al ente por la vía de los hechos. En las protestas se producen amenazas y agresiones por parte de los militantes de FAC hacia los periodistas de RTPA. El mantra del PPSOE, el supuesto y conspiranoico pacto de la Zoreda o el Duernu con el que, según Cascos los partidos mayoritarios se han repartido el poder en Asturias es una constante en sus discursos. Todo a pesar de que el inicio de esta aventura fue para lograr la candidatura popular en Asturias. Los intentos de militantes de FAC y PP de llegar a algún tipo de entendimiento son cortados por lo sano por Cascos, según explican algunas fuentes. Tras retrasar la presentación de los presupuestos por la convocatoria de elecciones generales, Cascos termina por presentar un proyecto inviable que incrementa el gasto respecto al anterior. No resulta aprobado en el parlamento. Pese a todo, Cascos asegura que agotará la legislatura. Días después, justo al día siguiente de que La Voz de Asturias publicara mi artículo Mi vida como esclavo, en una sucesión de acontecimientos que no tiene la menor relación causal pero que a mí me resulta muy divertida, Cascos anuncia la convocatoria de elecciones anticipadas.

Cascos no pudo gobernar porque no quiso. En todos sus acercamientos a otros grupos, en especial al PP, sus propuestas son un lo tomas o lo dejas; nunca hubo el menor margen de negociación. Para Cascos, ceder es una humillación. Seguramente, la explicación de todo lo que ha pasado aquí necesita más análisis psicológicos que sociales o económicos. Y los necesita tanto para explicar al personaje como a sus votantes.

En Asturias se ha producido un fenómeno común en las sociedades occidentales en tiempos de crisis económica, la caída en manos de un guía populista que no tiene más programa que sus supuestas extraordinarias dotes personales. Que Asturias sea una de las regiones más envejecidas del mundo, sobre un millón de votantes hay un censo electoral de 900.000, explica en parte esta facilidad para caer en el autoritarismo. Pero no basta, se trata de un concienzudo trabajo de décadas para formalizar la imagen del líder conseguidor a la par que se promulga un irredentismo del ladrillo absurdo, un victimismo asturiano por falta de inversión que no se corresponde con la realidad y que resulta fácil de desmentir con estadísticas. Pero que ha calado en la población.

Como los enanos de Khazad Dûm, también los asturianos cavaron demasiado hondo, el éxito de Cascos es el fracaso de una sociedad que, ante la desesperación económica, opta por abrazar una figura que promete mano de hierro; pese a ser una población envejecida, Asturias tiende al infantilismo. Como el balrog, Cascos es sombra y llama, fuego y terror, pero no hay nada más detrás del luminoso artificio. Ha llegado hasta el puente pero no puede cruzarlo.


Mañana, análisis de los sondeos electorales.

sábado, 17 de marzo de 2012

En todas las ocasiones


Que después de una entrevista con Cascos uno de los titulares destacados es que, aun en el caso de que perdiera las elecciones, se quedaría vivir en Asturias resulta muy descriptivo. Más que nada porque denota que es una cuestión que es necesario aclarar, algo que a muy pocos les merece credibilidad, una excusatio non petita accusatio manifesta que revela la poca confianza que despierta esta afirmación de boca de alguien que se empadronó en Asturias poco antes de los pasados comicios de mayo, que nunca llegó a encontrar domicilio fijo en la comunidad que logró presidir, y que cada fin de semana se ha marchado a Madrid a atender otros asuntos. La letra del himno asturiano, canto universal a la ebriedad, proclama en una de sus estrofas el deseo sincero de estar aquí en todas las ocasiones. Cascos no lo tiene aunque trate de convencernos de lo contrario cantando al alto la lleva; tampoco ha subido al árbol y la flor se dio a una rubia de bote.

Preguntado sobre si implantaría el copago sanitario en Asturias, Cascos salió con su respuesta comodín, la televisión autonómica, donde cientos de trabajadores llevan meses sin cobrar rehenes del mensaje populista del presidente que mantiene la fábula de que sin ente de comunicación las fuentes asturianas manarían leche y miel. Para Cascos que sus trabajadores cobren su salario es un despilfarro; no lo es que los consejeros de Foro en la TPA, que son Félix Fernández Rodríguez, José Suárez Arias-Cachero, Raimundo Roces, José Manuel Fernández Lavandera, Jorge Fernández y José Pedreira se lleven 1.000 euros (casi el sueldo mensual de un trabajador) como dieta por cada sesión a la que acuden. Por lo visto el derroche solo es tal en el bolsillo ajeno. Lo que sí tiene Cascos es una excusa para todas la ocasiones; también encontrará alguna cuando deje Asturias la próxima legislatura.


jueves, 15 de marzo de 2012

Soberano



Hay un anuncio de coñac español de finales de los 70 que causa furor en la red porque es el colmo del machismo, el spot sugiere a una mujer maltratada que reciba al marido con una copita de Soberano por la tarde como la mejor forma de evitar llevarse un bofetón. Tan anacrónico y pérfido nos parece ahora ese anuncio como que haya quien mantenga estas alturas que España puede tomar decisiones soberanas en materia económica, cuando es una evidencia que ese tiempo ya pasó. Rajoy vendió su propuesta de llegar a un déficit del 5’8% como una elección libre, soberana del país, que ya le iba a explicar a Bruselas allá por abril. Pero no ha acabado marzo y ya ha tenido que corregir al 5’3%, esa bofetada de miles de millones no se la va a llevar Rajoy sino los ciudadanos con recortes en servicios públicos.

Ocurre algo parecido con la reforma laboral, de la que nadie en su sano juicio defiende que vaya a servir para crear empleo, todo lo más, alguien entre la patronal sugiere que, algún día, cuando el vuelva el crecimiento, servirá para dar trabajo. Claro que el texto anterior también hacía eso, de hecho España era el país que más empleo creaba de la UE, empleo precario, en negro y basado en el ladrillo. Pero creaba mucho. Y es que no se trata de eso, ni mucho menos. La reforma provocará más paro, lo que unido a los graves recortes de los nuevos ajustes nos empujará a un empobrecimiento generalizado, una situación de deflación, que es la forma en la que los que ponen precio a todo porque no saben el valor de nada han decidido que España salga del agujero ahora que no puede devaluar la moneda. Lo hará devaluando a las personas, bajando sus sueldos, empujándoles a aceptar condiciones laborales draconianas. Su forma de hacernos más competitivos no es formándonos mejor, ni desarrollando nuestra industria con tecnología, sino hacernos más baratos a nosotros.


martes, 13 de marzo de 2012

Qué buen vasallo


Ayer Cospedal causó polémica por repetir uno de los mantras de la respuesta conservadora a esta crisis. Dijo el de “los españoles tienen que trabajar más horas”, que es un clásico junto a los de “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” y que el Estado “ha derrochado” el dinero. Los tres tópicos son mentiras pero el que repitió ayer la presidenta manchega es más sangrante todavía porque lo cierto es que los españoles trabajan muchas horas, muchas más que los alemanes por ejemplo, y, sin embargo, la productividad es baja por una nefasta organización de los horarios. El problema es que la patronal española confunde productividad con hacer lo mismo por menos dinero; ni por asomo piensan en invertir en I+D, ni en racionalizar el trabajo. Se mantienen jornadas partidas que impiden cosas tan sencillas como hacer la compra del día y en las que la conciliación familiar es una utopía. Jornadas larguísimas con muchas horas muertas que no tienen otro propósito que satisfacer el sádico placer de un jefe que desde el despacho contempla cómo dispone de la vida de sus empleados. Resulta que un español que emigre a Alemania allí es muy productivo y aquí no ¿no será un problema de las empresas? De hecho con la crisis ha surgido el
presencialismo; allí donde ha habido despidos, los que quedan alargan su jornada sin propósito para que sus superiores crean que se esfuerzan más. Eso supone un gasto, por ejemplo en luz, para la empresa sin ningún beneficio. Claro que cambiar todas estas cosas supone reconocer la falsedad de los tópicos que nombrábamos al principio; que en España se cumple lo que decía el Cantar del Mío Cid, Dios que buen vasallo si tuviera un buen señor; y que los problemas de nuestra economía pasan más por atajar el fraude fiscal que por exprimir aún más a los curritos.


sábado, 10 de marzo de 2012

Maoísmo Hacendado



Que en nuestra crisis particular, el héroe empresarial del momento sea Juan Roig, el dueño de Mercadona, dice mucho de nosotros mismos. El supermercado presenta una cuentas envidiables y Roig nos ha ilustrado con varios consejos, como imitar el modelo de los bazares chinos e ir más allá en la reforma laboral porque hay pocos españoles dispuestos a partirse la espalda recogiendo fresas bajo un invernadero por cuatro duros. Llevo años advirtiendo de que, al final, el modelo ejemplar para nuestros empresarios sería China, pero no pensé que llegara tan rápido este momento. ¿Es Mercadona una empresa que crece pese a la crisis o, precisamente, porque hay crisis? El Gran Timonel de Mercadona no tiene Libro Rojo sino Marca Blanca y ha sido gracias a eliminar de las estanterías productos de la competencia para vender únicamente los propios a bajo precio como se ha crecido en una época de merma de poder adquisitivo y rebaja del consumo.

Entre los méritos de Roig, que no son pocos, se cuenta que todos sus empleados son fijos, y entonces ¿cuál era el problema de la anterior legislación laboral? ¿qué rigidez en los contratos se encontró Roig? ¿cómo es que nos insisten tanto en que hay que abaratar el despido si la empresa que más crece presume de tener fijos a sus trabajadores? Tenemos ahora una patronal maoísta que nos incita a una Gran Marcha de sacrificios en la que trabajar más por menos es su revolución cultural; y aunque insisten en que ahora hay que repartir la precariedad nunca los vimos repartir bienestar en tiempos de bonanza. Si piensan que el futuro pasa por tener a todos los miembros de la familia, me nores incluidos, en un local que sirva de tienda y vivienda, sin descansos ni festivos, seguramente también acabarán necesitando imitar de China su sistema sin libertades políticas. Y se les nota.


No para cualquiera (10-03-12)

*La foto es un cuadro de Hu Ming.

jueves, 8 de marzo de 2012

No tocar, peligro


Aunque haya sido muy llamativa, la declaración de ministro de Justicia Gallardón sobre que existe una “violencia estructural” que obliga a las mujeres a abortar, es totalmente congruente con el relato conservador de estos tiempos que vivimos. Es decir, la lógica dicta que una ley del aborto permite usarla a quien lo deseé y no obliga a nada a quien le provoque problemas morales (pasa lo mismo con el matrimonio homosexual que no resta nada a nadie y sí da mucho a quienes carecían de ese derecho) pero queda muy feo confesar que de lo que se trata es de obligar a la generalidad a vivir bajos los prejuicios carcas de una minoría (poderosa y bien colocada, pero minoría) y por eso hay que inventarse circunloquios y tretas.

Dentro de esa misma estrategia entran grandes logros de contra argumentación económica como haber conseguido convencer al personal de que España llegó a esta crisis por tener un gobierno despilfarrador (cuando antes de 2007 el Estado acumulaba superávit) o que hay mucho paro porque el mercado laboral es rígido y para crear empleo hay que dar facilidades para despedir. El pasado lunes, el director adjunto de Asuntos Monetarios de la FED, David López-Salido, explicó con desparpajo en TVE que cuando hay empleos precarios es culpa de los trabajadores que no se han formado lo suficiente. Y vino a decirlo a España donde una generación de licenciados políglotas ha tenido que ocuparse en puestos por debajo de su cualificación hasta que la recesión comienza a empujarlos al extranjero. Pero es por su culpa, recuerden que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades.

Mientras cuele que la crisis es cosa de que teníamos demasiada educación y sanidad públicas, o muchos derechos laborales, no habrá que tocar un pelo a los creadores de hipotecas suprime y beneficiarios de paraísos fiscales.

martes, 6 de marzo de 2012

Transeuropa


Según la revista Der Spiegel, los principales dirigentes conservadores de Europa, Merkel, Sarkozy, el tecnócrata Monti e incluso Mariano Rajoy, llegaron a un acuerdo para no recibir al candidato socialista francés, François Hollande, por su intención de renegociar el pacto fiscal de la unión.

No tengo mucha fe en las noticias de pactos secretos y conspiraciones, ninguna en realidad, pero la veracidad de esta información no es relevante para comenzar a darse cuenta de en qué medida, muy lentamente, comienzan a formarse dos grandes bloques políticos paneuropeos, que empiezan a trascender sus programas sobre las fronteras nacionales porque ya lo hace así la economía.

Sí es un hecho que Merkel participará activamente en la campaña electoral de Sarkozy y que su victoria le interesa tanto como la suya propia en los más lejanos comicios germanos. No es que Hollande sea un radical izquierdista ni mucho menos, pero su anuncio, que habría que ver si llevaría a cabo realmente, pondría en peligro la estrategia del dogma del déficit y el ajuste que hoy se apoya en el eje franco-alemán.

Nietzsche dijo que toda la filosofía es una filosofía; y algo ocurre así hoy en día con la economía. Porque para que hayamos llegado a esta crisis, y para que continuemos prolongándola en una larga recesión, ha sido necesario que que se asumiera una determinada política económica como la única posible, y disfrazar de decisiones técnicas lo que en realidad son opciones ideológicas.

Lo que hemos visto hasta ahora es el despliegue de la visión que los conservadores tienen de Europa ¿hay una visión socialdemócrata? Es una pregunta que todavía no tiene respuesta, seguramente ni siquiera Hollande la conoce. Por lo que parece otros socialistas, como los españoles, ni siquiera se la han planteado.


sábado, 3 de marzo de 2012

Una cosa y la otra


Si toda la retórica de estadista de Rajoy se limita a repetir que “hay que hacer lo que hay que hacer” es porque cuenta con un electorado que le va a votar haga lo que haga. Pero, afortunadamente, no todo el mundo tiene esas tragaderas y sabe distinguir cuando lo que se hace es distinto de lo que se dice e, incluso, cuando se hace una cosa aquí y la contraría allí se diga lo que se diga.Enlace

En España, Rajoy se presenta como un abanderado inflexible del control del déficit, y hasta anuncia sanciones a quien no lo cumpla. A la vez, acude a Bruselas a rogar menor rigor con las cuentas porque sabe, aunque diga lo contrario, que sin algo de estímulo no habrá crecimiento y que la austeridad solo ahondará la recesión. Rajoy ha descubierto que buena parte de los problemas de nuestra economía solo tendrán solución en Europa, con un cambio en el eje franco-alemán, que no está en nuestras manos. Eso es cierto, como también lo era durante la presidencia de Zapatero aunque entonces, para el PP, las malas cifras o los datos del paro eran responsabilidad exclusiva del presidente. Para el PP es un escándalo que los sindicatos se manifiesten en un 11M, y una utilización política de la efeméride aunque nos consta que se han manifestado en fechas similares y lo cierto es que es el partido que jugó, y aún juega, con la verdad sobre el asesinato de 200 compatriotas por puro interés electoral.

Ahora el ministro del Interior dice que la cuestión de ETA tiene “una dimensión política”, cuando aseveraciones más moderadas suponían, con el PP en la oposición, acusaciones de colaboración con banda armada. Incluso ahora, después todo tipo de bravatas y amenazas, los conservadores han terminado por decir que no sería conveniente ilegalizar a grupos como Bildu o Amaiur. Como te digo una cosa te digo la otra.

No para cualquiera (03-03-12)

jueves, 1 de marzo de 2012

Abajo el trabajo


A la patronal ya no le gusta llamarse empresarios, prefieren emprendedores y los más pretenciosos optan por el galicismo de entrepreneur; pero mi favorito es creadores de empleo porque se repite en el país con la tasa de paro más alta de la UE. Por supuesto, no es casual. Se trata de difundir la idea de que el trabajo es una dádiva graciosa que concede el empresario, y por eso debemos mimarlo. No es así, uno se hace empresario para ganar dinero, lo cual es legítimo. A veces, para ganar más dinero, hace falta contratar a gente.

El trabajo es un recurso más del negocio, como el alquiler del local, el agua o la luz, y se paga como tal porque es un producto, un bien, una materia que se mueve en el mercado. Para abaratarlo, para hacerlo un elemento de usar y tirar, no bastan leyes como la reforma laboral del PP que incluye barbaridades como la rebaja unilateral del salario o el despido por ponerse enfermo; hay que desprestigiarlo. Por eso lo último de la patronal es tratar de equiparar el subsidio de desempleo a la sopa boba de la que viven los vagos. También es una falacia porque, en parte, esta prestación se paga con lo que ha ido cotizando cada uno mientras trabaja, es un monto de su sueldo que se guarda para esto. Quienes la reciben no le deben nada a nadie y menos a los empresarios.

Pero el PP le ha dado una vuelta de tuerca más. Se trata de obligar a los parados, bajo amenaza de perder este subsidio, a realizar trabajos para la comunidad. Imagine un barrendero de uno de los muchos servicios privatizados por los ayuntamientos; su jefe le exige una rebaja salarial o el despido; el barrendero se va al paro y allí se encuentra con que debe barrer de nuevo las calles si no quiere que le quiten la prestación por la que ha trabajado. Negocio redondo pero ¿para quién?


*La foto es el reverso de un billete de 2 pesetas, de un belarmino, la moneda acuñada por el Consejo Soberano de Asturias y León durante la Guerra Civil.