domingo, 29 de abril de 2012

Frenchmaid

A la primera vuelta de las presidenciales francesas, Hollande y Sarkozy llegaron más ajustados de lo que auguraban las encuestas. Ha bastado con que los sondeos vuelvan de nuevo a señalar la mayor probabilidad de la victoria socialista para que la UE se haya puesto a mirar al otro lado. Fue también una elección marcada por el incremento de voto a la ultraderecha de Marine Le Pen, hasta casi el 20%. Tan es así que Sarkozy trata de remontar el relato de Hollande de resistencia a la austeridad esteril con un par de guiños xenófobos a ver si pesca algo en ese grupo. Es gracioso porque cuando hasta el responsable del BCE Mario Draghi se acercó un poco a levantar la vista del ajuste, Sarkozy le respondió con un "no recibo órdenes" de Draghi (solo he encontrado un enlace en italiano) que revela que sí las recibe desde Berlín. ¡Ah, la servidumbre, el servicio! Hay una historia relativa a Le Pen que tiene que ver con esto y cuyas imágenes darán más visitas a este blog que cualquier mil palabras que se me ocurrieran. Fue cuando la primera esposa de Jean Marie, Pierrette, la mamá de Marine, se divorció de su colérico marido. Machista en extremo también, porque va en el lote, el primer líder del Frente Nacional puso pegas al sostenimiento de su ahora ex sugiriendo que se ganara la vida fregando, y ella le respondió haciendo lo propio en un reportaje fotográfico para Playboy que le pagaron mucho mejor que limpiando una escalera de verdad.




Frenchmaid, la criada francesa es la cúspide del fetichismo de la criada, y es un tópico recurrente también en las relaciones de poder de la política internacional; durante la guerra de Irak fue bastante frecuente ver viñetas y parodias de Aznar en el papel de sirvienta de Bush. Con la crisis quien sometió a todos fue Merkel pero incluso a ella le gusta vender en Der Spiegel que, lejos de esa imagen de dama de hierro de la austeridad, ella comienza todas las mañanas haciéndole devotamente el desayuno a su esposo.

Sostenemos aquí desde hace tiempo que poco a poco se avanza hasta la formación de dos grandes bloques políticos paneuropeos, y que ambos se turnarán en tomar las riendas de una unión, en la que actuarán, que no se está formando cortesmente sino a empujones. Son aún larvas de lo que habrá de venir. La conservadora predomina desde hace décadas y su idea no es tanto la de lograr una UE fuerte sino que su particular feudo se haga fuerte dentro de la UE para lo que recurre a mensajes populistas. En Francia es la xenofobia de Le Pen, que Sarkozy ya utilizó con los disturbios de inmigrantes de segunda generación en los banlieue; y todo pese a que él mismo es hijo de un inmigrante húngaro. Otra de sus ojerizas es el tratado se Schengen porque para toda la carcundia europea los espacios libres de circulación son siempre para los capitales mucho antes que para las personas. El populismo alemán atañe a la genealogía de la crisis que para su auditorio se explica por la pereza y el carácter ocioso natural de los sureños frente al rigor virtuoso que les es propio. Ahí a la orilla del Mediterráneo son unos derrochadores, y los conservadores españoles compraron el relato porque les convino un tiempo. A pesar de que España llevó sus cuentas públicas con superavit (pero una gran burbuja inmobiliaria) el ataque fue contra la idea de que se habían dilapidado fondos públicos cuando nuestros problemas de deuda son privados y corresponden la la banca.  Sarkozy lo ha usado tambien en campaña, equiparando los problemas de Grecia (que son de falsedad contable y bajo gobierno conservador) con los de España, porque la península es su banlieue para esta vuelta ya que en la crisis europea él ha tenido que tomar el papel de criado frente al mandato alemán. Y es que ocurre que, al final la política conservadora se apoya en el miedo, y sus tópicos se repiten a diversas escalas (porque como para los alemanes son vagos los españoles, para los catalanes lo son los subsidiados del PER), aunque la teoría del despilfarro progre sea muy útil para justificar recortes en educación, sanidad y derechos labolares largamente demandados por los conservadores; al final, esa apuesta por X (España, Francia, ponga uno) fuerte en Europa, esa lucha de todos contra todos, solo puede terminar con, efectivamente, el predominio de uno, el más fuerte. En este caso, Alemania es la única beneficiada de una crisis de deuda en la periferia a la que se niega a poner freno definitivamente porque, mientras dure, se financia barato o gratis (siendo su deuda un valor refugio) y, además, acoge a los cerebros huídos de mercados laborales arrasados como el español. Ya es tan frecuente en nuestros telediarios ver las noticias atroces de bajadas de bolsas junto a reportajes de empresas alemanas que ofrecen trabajo a ingenieros, técnicos profesionales, etc, a cambio de aprender el idioma. El conservador, en toda Europa, ha sido un juego de poder pernicioso, que, como en La señorita Julia de Strindberg nos ha hecho girar a veces como amos y sirvientes, alternativamente a veces, pero que, al final, nos empuja al suicidio. Y no otra cosa es el empecinamiento dogmático en la austeridad a costa del crecimiento. Pero temo que os aburra tanto análisis, pondré otra foto de Pierrette:






Mientras tanto en España la situación es desoladora. Rajoy llevará el ajuste al paroxismo mientras no haya en Europa quien le diga que puede hacer otra cosa, esa es su servidumbre. Nada hará, sin embargo, que ceje en una agenda propia que incluye la privatización de cuantos más servicios sociales mejor, una reforma laboral que permite despedir a enfermos, que los trabajadores irregulares no puedan acceder a su vez a la atención médica, quizá rebajar la libertad de huelga y quién sabe que absurdos respecto al aborto o al matrimonio entre personas del mismo sexo, entre otros derechos civiles. Nada de esto tiene que ver con la creación de empleo ni la recuperación econonómica, que son cosas del amo, pero podrá colarlas entre el clima de terror y desesperanza de la población. Si un día hay nuevo amo, y la cosa en Europa cambia, Rajoy cambiará también (pero no se recuperará un solo derecho perdido) y porque será entonces el hecho que hay que hacer.  Ese ha sido el mensaje que con el que Rajoy se ha ganado a un electorado español que no pide mucho más. La ventaja de haber sido vago, en el sentido de difuso, durante la campaña le permite a Rajoy cumplir o incumplir a conveniencia de lo que le reclame el momento porque sabe que lo que le reclamarán los suyos no va mucho más allá de "lo de toda la vida" y eso es exáctamente a lo que se refiere el presidente cuando apela a "lo normal" o el "sentido común", la eterna jerarquía de siempre, los que mandan y los mandaos. También en España son las criadas las que mejor explican qué es ser de derechas:





Pero a la izquierda no hay algo mucho mejor. Porque el PSOE se engaña con la victoria de Hollande como una reivindicación de sus tesis, después de haber gobernado (aunque admitiéramos como cierto que forzados)  bajo las contrarias. Si el partido socialista español va a llevar a cabo una política econonómica conservadora o socialdemócrata en función de quién gobierne en centroeuropa, no será sino una criada un poco diferente. Que se cree menos circunspecta que su compañera abiertamente facha, pero que, al fn y al cabo, se limita a decir: que inventen ellos.



sábado, 28 de abril de 2012

TSJAyazo



Apenas una hora antes de que se constituyera el parlamento de la IX legislatura asturiana se anunció la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) que anulaba el voto emigrante de la circunscripción occidental (pocos más de 300 sufragios) y contradecía la postura de la Fiscalía y las decisiones de las juntas electorales provincial y central de conceder un diputado más al Psoe en detrimento de Foro Asturias. El letrado mayor de la Junta instó a seguir la sesión con un diputado menos, con 44, y nadie tomará posesión del escaño del desempate hasta la decisión del recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional. De todas formas, aún sin esa sentencia reclamada por el Psoe, el nuevo presidente se elegirá a mediados de mayo o la cámara tendría que disolverse de nuevo.

De toda esta maraña lo relevante es el cuándo, una hora antes de formarse la Junta, porque la sentencia del TSJA alteró, para bien o para mal, la constitución de la mesa del parlamento. 24 antes, es decir un día, todo andaba muy revuelto todavía. Desde el lado derecho se llegaba con la resaca de la ruptura del pacto entre PP y FAC al anunciar Mercedes Fernández que optaría a la presidencia. Cascos aseguró que el acuerdo sería que el Ejecutivo era para él y la presidencia, pero la del legislativo, para el PP.  Tanta distancia les separaba al sentarse en la cámara que, cuando forzados por la noticia del tribunal, los partidos acordaron dar un asiento de la cámara a cada grupo con representación, Mercedes Fernández explicitó desde su escaño que hubiera deseado apoyar a uno propuesto por Cascos. Lo lógico es pensar que así lo hizo porque mantiene su decisión de optar a al presidencia del Gobierno ella misma y que es Foro quien no reclamó, a cambio, la Junta. Quién sabe porque, como en Perdidos (Lost) el desarrollo de esta nueva legislatura asturiana abre más tramas de las que puede llegar a resolver en un solo capítulo final.

Y es que en el lado izquierdo, a tan solo una jornada del fallo del TSJA, IU se aferraba al acuerdo con el PSOE que le daba la presidencia de la Junta y que UPyD vetaba. Su apoyo era necesario en el caso de que finalmente FAC o PP presentaran candidato, de común acuerdo o por separado, y se votaran el uno al otro. En esa discusión hubo amenazas graves respecto al pacto total de investidura. Tras formarse la cámara todos los partidos se alegraron de que hubiera un reparto tan plural de la mesa pero lo cierto es que fue una circunstancia forzada por la irrupción repentina del TSJA en el parlamento, sin tricornio claro, pero con puñetas y que esta vez exigió que no se sentara, coño, uno de los diputados. Y literalmente así fue porque la silla del ex alcalde de Cudillero, Francisco González, se quedó vacía. El TSJAyazo.   

Ahora se dirime en el Constitucional si prima, por así decirlo, el derecho fundamental al sufragio o la literalidad de la ley, por cierto muy mal creada bajo responsabilidad de José Blanco; expertos de la Universidad de Oviedo aseguran que la jurisprudecia allí apoya el amparo del Psoe. La fiscalía, en Asturias y también en el Constitucional, coinciden en reclamar ese punto de vista. Repetir el voto emigrante, sería un absoluto derroche de medios, solo podrían participar los que hubieran reclamado su petición de voto para el 25 de marzo y, para el electorado la decisión se limitaría a dos candidaturas decisivas Psoe o FAC; además 300 voluntades concretas son más arteramente fáciles de persuadir que la anónima masa de una circunscripción. Por decirlo suavemente.

El tiempo, el tiempo es la clave de todo este asunto, alguien quiere ganarlo a toda costa y arañar cada minuto. Pasa también que otro tiempo, el meteorológico, nos tiene atenazados. Desde fuera no se nota y los que aquí viven no se acordarán dentro de rato. Pero durante el transcurso del folletín iniciado tras las elecciones no ha parado de llover. Apenas un día, unas horas, y la lluvia regresa siempre intempestiva y fuerte. Vivir aquí es andar al acecho, atechándose al instante, en todos los órdenes de la vida.







miércoles, 25 de abril de 2012

La escenificación PPFAC

Finalmente Francisco Álvarez Cascos y Mercedes Fernández escenificaron ayer una ruptura del acuerdo para apoyarse en la votación de investidura en el parlamento asturiano al decir Cherines que optaría a presidir el Principado. El primer objetivo de este desacuerdo es poder marcar quién carga con la culpa de que no haya habido entendimiento y, por eso, todavía hoy ambos dicen que hay posibilidades de volver a encontrarse. Es la lucha a muerte de dos partidos por hacerse con el electorado conservador asturiano y, como en Los Inmortales, solo puede quedar uno.

En principio la cosa se queda así: tres partidos presentarán su candidatura a la presidencia, PSOE (que ya cuenta con el apoyo de IU y juntos sumarán 22 diputados), Foro (con 12) y PP (con 10). La mayoría absoluta en la cámara está en 23 escaños y, salvo que UPyD optara por apoyar a la candidatura socialista en esa primera vuelta habría que pasar a una segunda (que se decidiría por mayoría simple) a la que solo concurren los dos más votados en primera vuelta (previsiblemente Javier Fernández y Francisco Álvarez Cascos). Podría pasar que siguiera el desacuerdo entre PP y FAC y la suma PSOE-IU se bastara por si sola, si el PP decidiera apoyar entonces a FAC se repetiría el empate a 22 votos y entonces sí UPyD sería decisiva o su abstención abocaría a una tercera convocatoria de elecciones. Todo esto, no se olvide, con recursos planteados por FAC al Tribunal Superior de Justicia de Asturias y la amenaza de acudir al Constitucional para anular parte del voto emigrante.

Decía al principio que PP y FAC escenificaron su ruptura pero es que quizá llevan semanas escenificando un acuerdo que nunca tuvo cimientos ciertos. Ayer Cascos sacó en su rueda de prensa un documento con el principio de acuerdo entre ambos partidos para que él se hiciera con la presidencia del Ejecutivo y los populares con la del legislativo, y hasta detalla el reparto de consejerías que habría en ese gobierno. Es este documento. Pero ¿por qué debemos creer que es cierto lo que dice Cascos? Ese documento, la supuesta prueba irrefutable de que Cherines ha traicionado lo que se había hablado no es más que un informe con membrete de su partido, de FAC, no tiene firmas de nadie, no tiene ninguna verosimilitud. Pero es que, además, la hemeroteca desmiente a los interlocutores del pacto de las derechas.

Solo tres días después de las elecciones asturianas, Cascos abjuraba de su discurso del PPSOE y se echaba en brazos de su antiguo partido, lo hace en este vídeo (minuto 12:40 ) en el que explica que está dispuesto a renunciar a la presidencia para lograr ese acuerdo. Vuelve a repetirlo en el primer encuentro (infructuoso) que mantuvo con Cherines, el 29 de marzo, y así lo recogia la prensa. Como suele ser habitual en Cascos, al día siguiente lo niega y asegura que nunca le ofreció al PP la presidencia.

Cuando se anuncia que ambos partidos han llegado a un acuerdo para votar de forma conjunta en la investidura se explicita que no hay pacto sobre quién será el candidato, si es así ¿por qué dice Cascos que sí lo había y que iba a ser él a cambio de entregar la presidencia del parlamento a los populares? La negociación PPFAC se parece mucho a esto:




FAC no deja de cortejar a UPyD, ayer, en el colmo del patetismo, en su página web se ponía como "foto del día" una de su diputado en el Congreso, Enrique Álvarez Sostres, luciendo un pañuelo magenta, a ver si pican en el partido de Rosa Díez.



 Pero si UPyD dice que su apuesta sería la de un gobierno estable ¿pueden apoyar un acuerdo, aunque sea prendido con alfileres y logrado a última hora entre PP y FAC? ¿uno que podría romperse también quizá dentro de quince días, o un año?



lunes, 23 de abril de 2012

Cuento de la voz callada




Se pueden coger estrellas separadas por millones de años luz para juntarlas en una constelación y ya tenemos una historia. Yo nací el día en el que salió el primer número de El País; y además mi superhéroe favorito era Superman. Me gusta pensar que por un motivo tan elaborado como el de Bill en Kill Bill pero mi madre siempre dijo que lo que me gustaría ser en realidad era Clark Kent, porque era periodista. Y eso hice.

La carrera la hice en Salamanca, que no da a cualquiera lo que no le dio la naturaleza, pero el oficio me lo dio La Voz de Asturias. Allí aprendí a pulir adjetivos en los textos y que el arte de titular a lo que más se parece es al tetris porque, por encima de un ejercicio de estilo, hay que encuadrar unas letras en un espacio muy ajustado. Lo hice con muy buenos compañeros, tantos que no quiero dejar de decir ninguno por contar alguno. He pasado muchos días sin poder escribir de esto. A aquel guaje resabiado le enseñaron lo que hay en la sección de Sociedad y Cultura de la La Voz. Entre escritores, cantantes, bailarines, actores, cineastas, cualquier premiado de la fundación del príncipe (algo que jamás podré agradecer lo suficiente porque me dio la oportunidad de charlar un rato con alguna de la gente más interesante del mundo; otros no) y mucha más gente normal, le pude echar un buen vistazo a este trozo escarpado del mundo que llamamos Asturias.

En Asturias hay muchas cosas que son tres. Es que es un número mágico, hay tres grandes variedades dialectales de la lengua asturiana y casi coinciden en sus fronteras con las de las tres grandes tribus astures de los tiempos remotos, Luggones, Pésicos y Albiones. El parlamento asturiano se reparte casi siempre entre tres partidos y cuando no es así no pasa nada, tratamos de acomodarnos igual pero siempre nos parece que la silla cojea en algún lado. Y nada mejor que el papel de un periódico para hacerle una cuña que lo estabilice todo. Asturias tenía tres diarios y ahora, con un parlamento con cinco patas, tiene que mirarlo desde un asiento de dos. 89 años da para una historia muy larga pero en papel se le puede poner punto y final. Lo hice yo con la última columna de la última página del último número de La Voz. Es mi peculiar kryptonita en este cuento pero la verdad es que callar esa voz es callar la muchos paisanos.

Yo aprendí en La Voz a contar historias pero era mucho mejor contarlas allí.


No para cualquiera

domingo, 22 de abril de 2012

Contre nous de la tyrannie


¿Tiene Rajoy un plan oculto para desbaratar el estado del bienestar o se trata de un hombre gris que, dotado para la administración de la rutina, va improvisando medidas que le permitan ganar algo de tiempo en el corto plazo en medio de una tormenta que le viene grande? Debemos ir puliendo nuestro retrato del lado oscuro del presidente para que no nos pase como con Zapatero a quien sus más encarnizados oponentes pintaban como un analfabeto border line que llegó a la Moncloa por casualidad y, a la vez, como un astuto y maquiavélico estratega capaz de las más enredadas perfidias.

Por decirlo de la manera que le gusta expresarse a Rajoy, su verdadero perfil no es quizá ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario. No me extenderé mucho sobre los planes económicos del Gobierno, ya lo hemos hablado muchas veces y volveremos a ello. Lo más probable es que el PP calibró mal su estrategia de oposición a Zapatero. Apostó a que se quemara en solitario con la crisis (ahora el PP pide arrimar el hombro pero la prensa financiera internacional flipó cuando se abstuvo en el primer recorte de ZP) pensado, como el socialista, que los primeros brotes verdes de verdad llegarían en 2012. Zapatero creyó en algún momento que podría vender la primera luz al final del túnel, el PP soñó con ganar esta mayoría absoluta con buena parte del trabajo sucio hecho por el de León y luego poder administrar la remontada. Pero la crisis era más profunda y, además, no tiene solución posible desde ningún poder estatal. Está en Europa y al votante conservador se le ha convencido de que solo se debía al proverbial afán derrochador y choricero de los socialistas, tal cual.

La semana terminó, una vez más, con un consejo de ministros que parecía sacado de una película de terror. Drásticos recortes en sanidad y educación que, además, incluyen la instauración de que tendremos seres humanos de segunda clase habitando con nosotros sin derecho a asistencia médica. Los llaman inmigrantes irregulares y son los que sirven, entre otras cosas, para que una patronal defraudadora mantenga a la cuarta parte de nuestro PIB en la economía sumergida. Cosas como esta, o que se aniquilen las posibilidades de movilidad social menguando el acceso de los hijos de la clase trabajadora a la universidad son lo más preocupante. Menos grave, y sin embargo quizá de algún modo más revelador, ha sido la forma en la que el PP ha dinamitado uno de los grandes logros de ZP como fue la elección del presidente de RTVE por el parlamento para poder elegir un vocero conveniente a dedo.

Los recortes en derechos laborales, sanidad y educación no son parte de un plan oculto, o al menos no para quien se haya molestado en leer alguna vez las propuestas surgidas del think tank conservador del PP, la FAES, donde todo aparece hace años descrito de forma minuciosa. Nada tienen que ver con la recuperación económica sino que la depresión sirve de coartada para imponer como necesidad la anhelada agenda de la ley de la selva. Pero lo interesante de esta situación es la postura de Rajoy, un presidente que jamás comparece ni contesta preguntas, cuyas únicas declaraciones formales son tautologías y juegos de palabras, a quien le gusta decir que es predecible, que quiere aplicar el sentido común y gobernar para la gente normal. El caso es que lo normal no existe, es una convención que cambia con el tiempo, y el concepto de normalidad de Rajoy probablemente esté anclado en una perspectiva provinciana del desarrollismo de los años 60. Sus llamadas a la previsibilidad y al sentido común agradan a un electorado que no castiga la corrupción de su bando porque solo considera tal la del adversario, la del propio es el orden natural de las cosas. La buena familia, la gente de orden, lo de toda la vida, todo eso resume que el PP pueda saltarse el único intento de llevar cierta pluralidad a la televisión pública (y es cierto que no era para tirar cohetes, pero fue el primer intento serio) para imponer a uno de los suyos, porque el que manda, manda y aquí hay una jerarquía que se debe respetar. Ese es concepto de normalidad y sentido común de la carcundia española que nos condena, desde hace siglos, a una tiranía de los mediocres. Realmente mi país no es así, es mucho más libre, libertino y libertario que todo eso, es vocinglero y faldicorto, descarado y audaz. Pero ahora están callados, acojonados por la recesión del día a día; y mientras la oposición permanece estupefacta y ensimismada.

Tan es así que todos nuestros ojos (y también los de los populares aunque no lo reconozcan) miran hoy a Francia a lo que pueda pasar allí en la primera vuelta de las presidenciales, por si una victoria de Hollande puede abrir la puerta a, aunque sea, un pequeño cambio en la suicida política de ajustes impuesta por el Berlín de Merkel. Todo como en esta escena de Casablanca:




No me emociona Hollande, ni siquiera creo que pueda llegar a cumplir gran parte de lo que ha prometido, pero sí espero que pueda ahogar con la Marsellesa los palurdos cánticos alemanes de austeridad über alles.

jueves, 19 de abril de 2012

Dos por uno


Celebramos las últimas elecciones generales un 20 de noviembre, el rey tuvo su mayor escándalo --quizá solo la gota que colmó el vaso-- un 14 abril; así que es para temerse lo que pueda pasar en otras efemérides como el 18 de julio. Seguro que a Borges, una de las mejores (y no la única) cosas llegadas desde Argentina, le encantaría esta coincidencia. De todo el caso de la cacería de elefantes lo más importante no es la expedición cinegética, ni quién la pagó, ni quién acompañaba al monarca; sino que a lo largo de la semana se ha ido desplegando una estrategia entre algunos de los más fieles sostenedores de la institución para apostar por la abdicación e inaugurar el reinado de Felipe VI. Otros creen que no, que en tiempo de tribulación no se debe hacer mudanza --y es muy gracioso porque todo el relato oficial de nuestra crisis económica es que, por estar en tribulación, debemos hacer todo tipo de reformas--; a quienes no quieren abdicación ni continuidad, los que quieren el 2x1, la república, no se les deja espacio para opinar.

De entre a quienes sí podemos escuchar, hay quienes creen que el Príncipe sería más cercano a la sociedad actual, lo que me hace dudar de que conozcan en qué país viven; los aún fieles a Juan Carlos piden perspectiva y recurren a argumentos como su mediación en países petroleros que, no sé si de dan cuenta y yo no pediré perdón por esta broma, son como dispararse en el pie. ¿No comprenden que con Urdangarín se ha revelado la sospecha creciente de que en las intervenciones de este tipo por parte de miembros de la familia real ha habido intereses económicos particulares? Pero quizá ya no merezca la pena interpretar todas estas peculiares opiniones, y deberíamos empezar a escuchar a quienes no se quiere dar voz por hablar de otra forma de organización del Estado.


martes, 17 de abril de 2012

No funciona


El truco de las políticas conservadoras contemporáneas es que no lo parezcan. Lo más rancio, lo más reaccionario trata de hacerse pasar por algo natural, una solución técnica despojada de ideología, es “lo que hay que hacer”, no una opción sino una consecuencia que sigue la lógica de una maquinaria aritmética. Así hemos llegado a que una crisis que tiene su origen en la especulación desmadrada --con artificios contables en los mercados globales, y con la del suelo en España-- pretenda resolverse, no atajando esos problemas, sino desviando la atención con recortes que, qué casualidad, son el programa soñado por la agenda carca. Los problemas económicos de España se deben en buena parte a una gran deuda privada a la que no se sabe bien si podrá hacer frente la banca, mientras que las cuentas públicas estaban saneadas y presentaban superávit hasta el 2007. Pero al relato conservador le convenía achacar el despilfarro al Estado porque así se justifican recortes en sanidad, educación y derechos laborales. La política dictada por Bruselas o Berlín se centra en ajustes y ahoga el crecimiento, es un dogma para el que cualquier crítica es herejía.

El caso es que el disfraz técnico de una ideología solo puede durar lo que dure esa apariencia aséptica y funcional sometida al rigor de la intemperie de la realidad. Lo técnico, se supone, es eficiente; y ocurre que todo lo que hemos hecho hasta ahora no funciona. De nada ha valido abaratar el despido y tratar de reducir al raquitismo nuestro sistema de protección social. No sirve, no funciona. Y ninguno de los sacrificios futuros que se puedan imaginar ofrecer al leviatán de los mercados servirá para nada. Además los recortes son una injusticia y una crueldad hacia los más débiles, pero eso nunca ha conmovido a los conservadores. Tendremos que insistirles en que su técnica no funciona.

sábado, 14 de abril de 2012

No al 14 de abril


La revista Time publicó el pasado jueves un reportaje sobre los problemas crecientes para la monarquía española, la pérdida de afecto de los sectores más jóvenes de la población, la imagen creciente de que ha favorecido o tolerado la corrupción entre algunos de sus más principales miembros. Hoy se celebrarán en todas partes mayores o menores conmemoraciones de la II República, ¿suponen un problema para la real institución afianzada en la jefatura del Estado? Rotundamente no. Las efemérides también son una trampa, y las de la república se aferran a ritos y mitos con los que se identifica una minoría; sacuden la bandera tricolor que solo es un espantaviejas, tararean el himno de Riego aunque sí tiene letra, también se puede dormir uno en los laureles de la derrota. Se ha dicho, y con mucha razón, que en España no hay monárquicos sino juancarlistas porque la del rey es una figura convicentemente promovida como campechana y que no molesta, al menos en tiempos de bonanza. Tampoco hay republicanos en España porque no se ha ofrecido una alternativa republicana con la que pueda identificarse cualquier grado del arco ideológico, porque no se explica de forma clara qué ventaja tendría que eligiéramos democráticamente al Jefe del Estado; para el ciudadano común, para qué sirve a su bolsillo.Y el caso es que sí porque, sobre todo, la república debería significar la asunción, por fin, de la meritocracia de la que tanto carecemos, la movilidad social por capacidad frente a un sistema que premia el privilegio de casta y renta y donde un enchufe vale más que cualquier currículo. Quizá un presidente autonómico no le puede decir no al yerno del rey, pero a un familiar del presidente de la república sí. Es la nula conciencia cívica lo que explica en el fondo nuestros problemas económicos. Sí a la república, no al 14 de abril.


No para cualquiera (14-04-12)


*La foto es el elefante tragado por una boa en El Principito, hoy se ha sabido que el rey se rompió una cadera cazando elefantes.

jueves, 12 de abril de 2012

Tres crisis


A la crisis mundial desatada por la codicia de los especuladores se sumó aquí la particular española propiciada por décadas de favorecer el ladrillazo; y más tarde, en Asturias, Francisco Álvarez Cascos puso sus iniciales como un INRI en la Cruz de la Victoria para traernos meses de desgobierno que ahora pretende prolongar en una parálisis institucional que deje a la comunidad petrificada hasta junio por su pataleta de recurrir a todas las instancias posibles el legítimo voto de los emigrantes.

Cascos ha apurado, incluso, los límites del plazo para la constitución del parlamento asturiano, alargando la agonía de los cientos de empresas y personas que dependen de que la administración funcione con normalidad en un cínico intento de ganar tiempo en busca de una salida que salve su cada vez más patética situación personal. Trata de ganar tiempo robándoselo a los demás porque cada día que pasa sin que se asienten las instituciones se pierde mucho dinero, ya sea por los impagos que caracterizan a la administración de FAC o por las oportunidades perdidas de negocio para quienes tratan en vano de buscar inversores en el exterior porque no pueden ofrecer una garantía de estabilidad en el Principado. No todos, por supuesto, ganan los que se benefician de las prisas sobrevenidas de un gobierno en funciones a quien después de no legislar más que la pesca del salmón le ha dado ahora por licitar todo lo que se pueda a un ritmo desenfrenado.

No cabía esperar otra cosa de un grupo formado a mayor gloria de la vanidad personal de un único individuo pero hasta la megalomanía tiene un límite y Cascos parece tentado de sobrepasar la marca de Corea de Norte. Tener que bregar con la recesión mundial general y la española particular ya es suficiente para aguantar caprichos personales.


martes, 10 de abril de 2012

Ya somos Euro Vegas


Hay un equívoco sobre el escándalo que provoca la pugna de Madrid y Cataluña por acoger Euro Vegas y es el argumento de que el juego es inmoral o que atraerá la prostitución, lo primero es opinable, lo segundo es como la lluvia en el océano. No, lo grave de la pretensión de implantar aquí esa franquicia es la exigencia de que se cambie la legislación laboral a su medida; que se hagan excepciones para permitir fumar en sus locales cuando en el resto del país se ha prohibido o que se les exima de pagar impuestos. No es solo como crear un paraíso fiscal al lado de nuestra casa, es como si diéramos varios pasos atrás desde una sociedad democrática a una feudal en la que hay una ley rigurosa para los plebeyos y otra amable para los señores. Tiene mucha guasa que quienes fomentan este retorno a la Edad Media se autodenominen liberales.

Sin embargo, nada de esto nos resulta ya chocante porque desde hace años se ha trabajado con esmero para convencernos de que buenas son tortas para tomarlas como el pan nuestro de cada día. Ciertamente en España desde hace décadas apenas pagan impuestos los asalariados y un escaso grupo de autónomos con principios; las grandes fortunas, las corporaciones y también buena parte de las empresas medianas evaden al fisco con mayor o menor suerte hasta haber hundido a la cuarta parte de nuestro PIB en la economía sumergida. La solución de Rajoy no ha sido luchar contra este fraude sino ofrecerles facilidades para blanquear su dinero a cambio de un mísero diezmo.

También cambiamos nuestras leyes --incluso nuestra Constitución-- y normas laborales a conveniencia de fuerzas externas que no han sido elegidas por las urnas; nuestra política económica no se planifica para el bienestar general sino para calmar a los mercados que son, en definitiva, un gran casino global. Toda España es ya Euro Vegas.

lunes, 9 de abril de 2012

Rajoy Mubarak

Al ver la portada del ABC hoy pensé que algo me resultaba familiar.



Era el caso del photoshop de Mubarak, siendo presidente de Egipto, antes de las revueltas.


La BBC y varios medios recogieron el montaje que fue un escándalo; pero, sobre todo, denota un gran complejo de inferioridad.

domingo, 8 de abril de 2012

Quelqu'un m'a dit, Sarkozy


Muy lentamente y de forma muy distinta a como los europeístas de buena fe hubieran querido, la UE está mutando hacia una verdadera unión política. Lo que pasa es que lo está haciendo a empujones, entre codazos y pisotones a las ciudadanía en lugar de con ceremoniales tratados firmados con arreglo al protocolo en algún palacio del viejo continente. De algún modo, las declaraciones del presidente francés Nicolás Sarkozy en las que ha alertado de que una victoria de su rival Hollande en las presidenciales del próximo 22 de abril conducirían a los galos a la situación que ahora padecen Grecia y España son una muestra de esto. Por supuesto, no deja de ser un número de saltimbanqui en campaña, Hollande comenzó fuerte (ya no, y hay un creciente temor entre los socialistas franceses a las cifras de abstención) y Sarko ha tenido que recurrir a todo tipo de shows para contrarrestarle, entre ellos redadas generalizadas contra islamistas después del asalto a un colegio judío en Toulouse.

A Sarkozy se le presume partícipe, junto a Merkel y también Rajoy, del supuesto pacto secreto de líderes conservadores para no recibir a Hollande denunciado por Die Spiegel y negado hasta la saciedad por los protagonistas. Que sea cierto o no resulta poco relevante en realidad; lo importante es que Hollande ha manifestado su intención de modificar el tratado europeo que fija las reglas de austeridad como camino dogmático para salir del valle de lágrimas de la crisis y que bloque conservador que domina Europa no se lo quiere. Merkel participará activamente en la campaña electoral francesa; y sin comerlo ni beberlo, también ha entrado España en ella como un trasto que tirarse a la cabeza. Hubo un tiempo en que los líderes europeos podían permitirse tratar con respetuosa distancia (sincera o no) lo que hacían sus pares más allá de sus fronteras pero ya no porque lo que ocurre en el país de al lado afecta y mucho a lo que pueda pasar en el propio. Los conservadores sí tienen un plan para Europa, uno que incluye el raquitismo para el Estado del Bienestar sobre el que se fundó la prosperidad pasada del continente. Al otro lado, a la izquierda, a la socialdemocracia, como lo quieran llamar, no hay nada, el silencio, la conmoción del boxeador noqueado. Soledad Gallego Díaz escribió en El País este artículo sobre el panorama socialdemócrata europeo que, en mi opinión, es desolador; más aún si la referencia va ser el laborismo británico que, de nuevo en mi opinión, tiene muy poco que ver con la tradición socialista continental.

Así fue que la reacción a las palabras de Sarkozy no recibieron una respuesta unánime en España, sino dividida. Mientras el PSOE bramó por lo que considera un ataque intolerable, el PP por boca de Elvira Rodríguez lo consideró un análisis muy acertado. ¿Qué es acertado? ¿Tienen acaso su origen en gobiernos socialistas los fraudes contables que provocaron el desastre griego? No, fueron gobiernos conservadores, y para hacerlo recibieron el asesoramiento de la banca Goldman Sachs en la época en la que trabajaban en su seno el actual presidente del BCE, Mario Draghi; y también el primer ministro tecnócrata de Italia, Mario Monti. Siendo nuestro ministro de economía, Luis de Guindos, el que fuera responsable en España y Portugal de Lehman Brothers, nos falta muy poco para completar un poker de ases. ¿Es acertado también el relato conservador de que los problemas de España tienen su origen en el despilfarro propio de manirrotos socialistas? Paul Krugman está cansado de desmentirlo, con gráficos y estadísticas, España tenía superavit en sus cuentas públicas hasta el inicio de la crisis y el principal de los problemas para afrontar los embates de deuda es la falta de soberanía monetaria, todo unido a la estrecha visión merkeliana de ajuste fiscal sin crecimiento. Es un relato falso, pero ¡cuidado!, muy útil para el largamente anhelado objetivo conservador de meter mano a los sistemas públicos de educación y sanidad.

Ocurre además que el caso Sarkozy despierta demasiadas comparaciones, aunque a algunos les parezcan odiosas. Lo hacen con el caso de los guiñoles que se burlaron del extendido dopaje entre deportistas españoles y que al ministro del ramo, José Ignacio Wert, le parecieron nada menos que una expresión de xenofobia. También que, en otra ocasión, cuando Hugo Chávez atacó a Aznar (y no falto de razón) por haber apoyado un golpe de estado en su contra en Venezuela, el entonces presidente Zapatero salió a defenderle porque, pese a sus diferencias ideológicas, había que respetar a quien fuera electo por los españoles. Fue el famoso episodio del ¿por qué no te callas? del rey Juan Carlos, la defensa de Aznar por parte de Zapatero aparece en este vídeo en el minuto 1:44.

Por un lado, resulta comprensible la tentación del PP de apoyar en España las declaraciones de Sarkozy, contribuyen a afianzar su relato de la crisis. Por otro son un suicidio. Mientras España esté en el punto de mira de los especuladores, este tipo de declaraciones contribuyen muy poco a lograr la prometida y nunca lograda "confianza" de los mercados que Rajoy juró que llegaría con su sola presencia. Errores como la amnistía fiscal, el farol de cambiar el objetivo de déficit o el retraso en presentar los presupuestos generales del Estado a la espera del resultado de las elecciones andaluzas tampoco ayudan. Pero lo más importante es, ¿de verdad es un buen negocio para el PP sumarse al naciente bloque conservador europeo?

Lo cierto es que no. Muy a regañadientes, el PP y sobre todo su impasible electorado, está descubriendo que la crisis no era culpa exclusiva de Zapatero, y peor aún, que no está en manos de ningún político español ni de ninguna medida que se pueda tomar desde el país salir de ella. La solución solo llegará si cambia la política europea de ajuste a una de estímulo. Pienso que, en secreto, los populares rezan por una victoria de Hollande en Francia y si se lograra una del SPD en Alemania ya sería la repanocha. Eso permitiría que España saliera de la trampa entre una exigencia draconiana de rigor prespuestario que, a la par, espanta a los inversores que no ven perspectivas de crecimiento. Los mercados reclaman las dos cosas a la vez, y no es extraño. Hasta los más acérrimos defensores del liberalismo reconocen que los mercados se comportan como una estampida de búfalos, sin orientación ni criterio, guiados por miedos irracionales o rumores. Mucho más civilizado que tratar de pastorear una desbandada de reses es meterlas en un cercado, la ganadería. No sé si a los socialdemócratas les gustará la metáfora pero deberían aplicarla.

Como canta la bellísima consorte de Sarkozy, Quelqu'un m'a dit (alguien me ha dicho) que los conservadores europeos todavía se aman.




Serais ce possible alors ? uuummmmmmmm

jueves, 5 de abril de 2012

Renania, Andalucía, Pandora


Hay un paralelismo trágico entre la primera crisis de deuda que sufrió Grecia hace dos años y la que padece ahora España. La primera sucedía en vísperas de elecciones regionales en Alemania, en Renania concretamente, y Merkel retrasó hasta el último minuto esa primera ayuda que podría haber cortado de raíz los ataques especulativos que vinieron después, pero no lo hizo; los tiburones olieron sangre y ya no han vuelto a soltar la presa y además Merkel perdió esos comicios. Aquí Rajoy retrasó la presentación de sus presupuestos y se tiró el farol de aumentar algo el déficit con la vista puesta en Andalucía y, al final, logró un victoria pírrica que además abrió la puerta a que desde Bruselas continuaran las broncas y las dudas sobre las cuentas del país para además envainarse la soberanía nacional de la que presumía por unas décimas.

No solo eso. Los nuevos presupuestos y las reformas españolas fueron explicados no a un representante del Gobierno alemán, que ya hubiera sido grave, sino a un enviado del partido de la canciller, de la CDU. Volker Kauder se pasó por Madrid para dar el visto bueno a lo que aquí se hace mientras Rajoy evitaba comparecer ante la prensa, que tuvo que seguir su balance por un circuito cerrado de televisión en la sede del PP sin posibilidad de hacer preguntas. No se trata tanto de que Europa se haya partido en la crisis entre los intereses del centro y la periferia sino de cómo un bloque conservador está aprovechando la recesión para imponer drásticos recortes sociales y aniquilar así la idea del bienestar sobre la que se fundó esta unión. Lejos de favorecer la creación de empleo o riqueza, los ajustes e inyecciones desde el BCE sirven solo para pagar con los sacrificios de todos los pufos de un sistema financiero que no ha rendido cuentas jamás desde que abriera esta caja de Pandora.


martes, 3 de abril de 2012

Esto es miedo


Desde luego, Cascos no es el único político al que los hechos le desmienten sus palabras, pero es que además se cuenta entre los pocos capaces de contradecirse a sí mismos con declaraciones opuestas de un día para otro e, incluso, entre el grupo más escaso que puede hacerlo con absoluta desvergüenza. No se trata solo de que abandonara el discurso del PPSOE para mendigar el apoyo de los populares en las pocas horas que mediaron entre la apertura de las urnas y el final del recuento el 25 de marzo, tampoco que abrazara un regionalismo rancio y sobrevenido para luego rogar por el acuerdo con UPyD cuya bandera es el centralismo, no. Lo peor es el cinismo con el que ha planteado ahora todo tipo de recursos contra el voto emigrante, indignado por una modalidad de envío que en mayo le pareció perfecta; con alcaldes, como el de Valdés, que califican de “surrealista” el valor de sus sufragios cuando el pasado septiembre Cascos trataba de camelarse Buenos Aires diciendo que la diáspora asturiana era el concejo 79.

En definitiva esta posición de veleta se explica por una contradicción más, la de que Cascos asegura que no quiere aferrarse a ningún cargo cuando todos estos aspavientos, especialmente el recurso que trata de retrasar la constitución del parlamento, revelan su desesperación por tener que levantarse de la silla. En el acuerdo o el desacuerdo entre PP y FAC se dirime la disolución de uno de los dos grupos en Asturias, y nadie da un duro por la posibilidad de que Cascos agote aquí la legislatura si le toca estar en la oposición. Si así fuera, su Foro desaparecería en cuestión de meses porque lejos de ser un partido asentado y renovador, no es más que la expresión fanática de devoción al amado líder. Sin él no es nada, le ha dado hasta las iniciales. Toda esta soberbia es miedo.