martes, 5 de noviembre de 2013

Guía del Asturestopista Galáctico



Ésta es una guía para los que no son de Asturias. Los asturianos, así en general, lo saben todo, tienen una opinión sobre todo firmemente consolidada, saben qué alineación debería elegir el seleccionador nacional de fútbol y también la de cualquier equipo de cualquier categoría de cualquier liga de cualquier continente, saben perfectamente la diferencia entre una lengua y un dialecto y lucharán a machete para defender su postura, también saben lo que había antes del Big Bang y sea lo que sea lo que explique el bosón de Higgs. Ya lo sabían. Así que si eres asturiano esta guía no te hará falta y si la lees pensarás que está equivocada, pero que no se diga que no lo advertí.

Empecemos por ubicarnos. Asturias está en el norte de España, ahí, ahí, entre lo único que se sabe que existe en el norte de España que es Galicia y el País Vasco. Asturias es lo de la sidra, donde las vacas, donde los mineros y eso. Tiene muchas montañas y llueve sin parar en cualquier época del año.

Asturias ha salido mucho en los medios de comunicación nacionales estos días porque se ha roto el acuerdo de legislatura que mantenían tres partidos del parlamento asturiano después de que no se aprobara una propuesta de reforma electoral. Esta guía debe servirte para poder comentar el tema como un pro sin temor a hacer el rídiculo como un tertuliano televisivo.


¿Va a haber elecciones anticipadas? No, no las va haber. La ley ya lo pone bastante difícil porque se ha cruzado el ecuador de la legislatura y aunque es posible es altamente improbable. Además el actual presidente, Javier Fernández (del Psoe) ya ha dicho expresamente que no se convocarán. Asturias ya tuvo recientemente unas elecciones anticipadas que se convocaron después de que el anterior presidente, Francisco Álvarez Cascos fuera incapaz de sacar adelante el presupuesto.

¿Se va a aprobar entonces el presupuesto de 2014? No se sabe todavía, pese a la ruptura del acuerdo de legislatura entre Psoe, IU y UPyD, las tres formaciones han reiterado que no se han cerrado a la negociación, que primero tendrán que mirar los números que aparezcan en esas cuentas y entonces ya se verá.

¿Se queda el gobierno asturiano en minoría? Sí, pero es que ya estaba en minoría. El actual gobierno de Asturias es del Psoe en solitario. A pesar de recibir el apoyo de IU y UPyD en la investidura, ninguno de los dos partidos entró a formar parte del Ejecutivo. No había pacto de gobierno, no lo había, no insistan. En toda la legislatura el gobierno socialista siempre ha estado en minoría aunque había un pacto que trataba de garantizar una cierta estabilidad.

¿Por qué había un pacto de legislatura? Porque después de las últimas elecciones anticipadas las fuerzas parlamentarias quedaron muy (pero muchísimo) repartidas. El parlamento asturiano tiene 45 escaños, después de los comicios de marzo de 2012, el Psoe se quedó con 17, Foro Asturias 12 (y ambos grupos pleitearon hasta la extenuación por un escaño en los tribunales y la Junta Electoral), PP 10, IU 5, y UPyD 1. La situación de suma de partidos era de 22 para la izquierda y 22 para la derecha con el desempate en UPyD. El acuerdo se logró después de unas larguísimas negociaciones a tres bandas entre Psoe, IU y UPyD mientras PP y Foro hacían todo lo posible por echarse la culpa el uno al otro de no llegar a ningún acuerdo.

¿Va a haber moción de censura? Pues seguramente no, los grupos de la derecha, Partido Popular y Foro Asturias necesitan la aniquilación del contrario para sobrevivir pues el segundo es una escisión a mala baba del primero. Ya tuvo la oportunidad de gobernar durante un año y el grupo de Francisco Álvarez Cascos logró enemistarse con propios, ajenos, aledaños y lo que pasara por allí. Así que urgía de forma muy importante el acuerdo de tres grupos para garantizar una mínima normalidad política.

¿Tan tremendo fue el gobierno de Cascos? Si se sumara la visión de ordenación del territorio de Mordor, la política diplomática del Imperio de los Sith y las maneras en el trato de los cenobitas de Hellraiser, serían mejor y más dulces que el gobierno de Álvarez Cascos. Además, Cascos nunca ganó en número de votos, ni siquiera cuando logró el gobierno, sino que sumó más escaños gracias al reparto de Asturias en tres circunscripciones electorales.


¿Por eso se iba a aprobar una reforma electoral? Pues en parte sí, se trata de una vieja aspiración de IU y una demanda clara de UPyD. Casi el 80% de la población asturiana se concentra en la circunscripción central y ambas fuerzas se ven perjudicadas por el reparto de escaños en tres. Así que cuando se logró el acuerdo de legislatura ese fue uno de los puntos tratados, pero no por IU (que cambió el apoyo por la designación de un senador autonómico, que le correspondía al Psoe y que fue para Jesús Iglesias) sino sólo por UPyD. El acuerdo incluía que esa reforma debía aprobarse por "una mayoría reforzada".

¿Quién rompió el acuerdo? Esto está muy abierto a la interpretación. Desde el principio, el Psoe (que se vio arrastrado a una reforma que no desea) señaló que, para salir adelante, esa reforma debería contar con, al menos, el apoyo de uno de los dos grupos conservadores (PP o Foro) porque la norma vigente había sido aprobada por unanimidad. Tanto Foro como PP se han negado en redondo a cualquier reforma, los primeros porque quieren mantener a toda costa las tres circunscripciones y los segundos porque tiene como solución mágica reducir el número de diputados en el parlamento asturiano de 45 a 35, el mínimo que marca el estatuto. El Psoe insiste en que no ha roto nada porque "mayoría reforzada" significa que debe ser mayor que la mitad más uno. Desde IU y UPyD, sin embargo, siempre han resaltado que la mayoría absoluta, en este caso los 23 escaños que sumarían los tres grupos, es mayoría reforzada de sobra.

Pero no contestas, ¿quién rompió el acuerdo? Es que no tiene una contestación clara. Es obvio que el Psoe no quería hacer esa reforma porque es un partido favorecido por el sistema actual, la búsqueda del consenso con grupos conservadores es un argumento brillante pero que no se sostiene en realidad y, pese a todo, puede hacer una interpretación literal de los términos del acuerdo que respaldan su postura. Es que es así. Además, pese a que UPyD advirtió ciertamente de que la no aprobación de la reforma tendría consecuencias también ha pesado y mucho la coincidencia de esa votación con la víspera del congreso en que su líder nacional ha sido reelegida con el 93% de los votos. No se logra tanta atención en los telediarios por ganar un congreso a la búlgura como por romper un acuerdo en una comunidad autónoma. Y pese a que IU ha sido, desde siempre, la fuerza que ha reivindicado esta reforma lo cierto es que no se molestó en incluirla en ninguna negociación al comienzo de la legislatura. No hay ningún pacto con IU al margen de la cesión del senador. En este asunto IU ha ido a rastras de UPyD en un tremendo ataque de cuernos y además convencidos, por muchas encuestas, de que a largo plazo le van a comer buena parte del electorado al Psoe en Asturias.

¿Se trata de reforzar el bipartidismo? Pues la verdad es que no. No, no lo es. Pese a que el Psoe y el PP son beneficiarios netos del actual sistema electoral nunca ha habido bipartidismo, en el sentido en el que se habla en España, en Asturias. Desde los inicios de la democracia el parlamento asturiano ha tenido una pluralidad de grupos muy muy variada, incluso con grupos nacionalistas. Realmente no se puede hablar de alternancia tipo Restauración entre Psoe y PP porque el PP sólo ha gobernado una vez y también se rompió, con una escisión que dio en un gupo regionalista (URAS), el otro gobierno conservador, el de Foro, es también de una escisión del PP, y buena parte de los gobiernos del Psoe lo han sido con el apoyo de IU, incluso dentro del gobierno, durante varias legislaturas. IU ha gobernado en Asturias. En el parlamento asturiano siempre ha habido de un mínimo de tres grupos hasta cinco partidos, las mayorías absolutas han sido excepcionales y lo normal, lo habitual, es llegar a pactos y a acuerdos.

¿De qué iba la famosa reforma? Esencialmente se trataba de hacer un reparto más equitativo entre el número de votos y la asignación de escaños aunque no necesariamente reduciendo de tres a una las circunscripciones. Incluso se llegó a hablar de ampliarlas. Pero la reforma iba más allá, también incluía la obligatoriedad de primarias en los partidos y la celebración de debates electorales, o el voto anticipado. Puedes leer el dictamen de la comisión que lo estudió y la proposición final (PDF). 

¿Cuál es la conclusión? La conclusión la pones tú. No te olvides la toalla si viajas por el espacio y te vendría bien un paraguas si vienes a Asturias.





 

lunes, 28 de octubre de 2013

Camarada Dimitir



Se puede discutir cuándo debe dimitir un político. En otros países basta una salida de tono, una metedura de pata, una mentira pillada in fraganti; en España no. Aquí se asume con la mayor tranquilidad que no hay motivo para renunciar a la responsabilidad política hasta que no entra el asunto de la polémica en los tribunales. Más aún, en muchas ocasiones, hasta que no hay una condena firme; y a veces ni siquiera eso es suficiente. Ocurre así porque en otros países la salida de tono o la mentira bastan para que en el partido afectado sientan verdadero terror a ser perjudicados en las urnas, mientras que en España la indolencia de los votantes tifosi pero sobre todo el control de hierro, falta de transparencia y cerrazón a la participación de los ciudadanos que los partidos tienen sobre sus listas les impide sentir un temor semejante.

 En los partidos mayoritarios nos encontramos con ejemplos a patadas, por eso extraña el mimetismo con que IU de Asturias ha tomado el caso de la imputación por prevaricación de su portavoz parlamentario y más cuando trata de presentarse como una alternativa ejemplar al bipartidismo, fuente, por lo visto, de todos nuestros males. A Ángel González le acusa el Tribunal Superior de Justicia de Asturias de haber fraccionado contratos para la adquisición de monolitos conmemorativos de las víctimas del Franquismo. Durante la primera fase de la acusación, la coalición no se apartó ni un ápice del manual del político típico español cuando se encuentra en estos casos. Habrá que esperar, no creo que esto llegue a nada, es una acusación falsa, la imputación me permitirá defenderme mejor. Cuando se dio el paso a la apertura del juicio oral se jugó una carta más peligrosa y es la de “aquí no se ha enriquecido nadie”. Y no es eso. Porque importa realmente un pimiento en este asunto el enriquecimiento personal del portavoz, fraccionar contratos en las contrataciones de la administración es una práctica corrupta que favorece intereses particulares, quizá no se “enriquece alguien” pero se empobrece el erario público, es decir, usted y yo.

En fin, una imputación es una imputación nada más (y nada menos) y por encima de todo se debe respetar la presunción de inocencia. Pero hay algo en este caso que sí que puede llegar a ser intolerable, y es la insinuación —porque todavía no se ha dicho a las claras pero se ha sugerido en más de una ocasión–, de que el motivo último de esta causa es la resistencia de los poderes fácticos al homenaje a los represaliados de la dictadura. Y miren no, por ahí no paso. Ha sido una tentación de muchos representantes políticos envolverse en la bandera de la patria, de la estabilidad institucional, de los motivos más extraños para defenderse de acusaciones de corrupción. Lo último que nos faltaba es enfangar así la memoria de los que han yacido tan injustamente y por décadas en el fango de las cunetas.

 Comprendo que para que el portavoz de IU en la Junta se llame Ángel González, para que su nombre pese sobre el escaño, han tenido que pasar muchos congresos y asambleas afiladas; también que si para la derecha la corrupción, cuando es la suya, es el orden natural de las cosas, la izquierda si dice que es otra cosa, que debe dar ejemplo, no sólo debe parecerlo sino sobre todo serlo. Por encima de todo, usen la estrategia de defensa que mejor les parezca pero no hagan de los monolitos un parapeto. Es un insulto.

Artículo publicado en Asturias24

Foto de Eloy Alonso.

martes, 22 de octubre de 2013

Parot y la locura

Yo no voy a hablar del fallo del Tribunal de Estrasburgo sobre la Doctrina Parot que doctores tiene el Derecho, de sobra, y lo han explicado muchos muy bien. Voy a hablar de la reacción a esta sentencia --bastante previsible, la verdad-- entre la Asociación de Víctimas del Terrorismo, el Partido Popular y la carcundia en general, que se aproxima a la locura. Claro que, para eso, hay que remontarse a unos cuantos años atrás.

Durante mucho, mucho tiempo, la reacción institucional a los atentados de ETA era monolítica, no digo que buena o mejor que la de ahora, pero era así. Había un pacto, firmado en Ajuria Enea, por el que la práctica totalidad de los partidos trataba de alejar el debate político de la lucha policial contra los terroristas en un tiempo en que ETA mataba a mucha gente y con una frecuencia desesperante. Esto funcionó durante el larguísimo gobierno de Felipe González (y no obvio las etapas en las que hubo guerra sucia, pero es otro asunto) y los primeros tiempos del primer ejecutivo de Aznar. Pero algo cambió. ETA --que en sus inicios se cebaba especialmente en militares y guardias civiles-- comenzó a marcarse como objetivos prioritarios a políticos, y no siempre altos cargos --Aznar también fue víctima de un atentado fallido--, sino simples concejales a los que era sencillísimo aniquilar. También se ofreció al gobierno del PP un fallido proceso de paz, ese en el que Aznar llamó a ETA "movimiento vasco de liberación", que acabó con regreso al plomo. De la evolución de la lucha antiterrorista, sus tácticas y estrategias, también pueden hablar muchos otros mejor que yo. Más bien quiero apuntar el cambio que hubo en la forma en la que se rendía homenaje a los asesinados, cuando empezaron a recibirse los ataudes con aplausos, una cosa bastante llamativa porque los entierros son uno de los rituales humanos más dados a la tristeza, la amargura o el estocismo. De la compasión hacia las víctimas se paso a la admiración; y aunque esto a primera vista pueda parecer positivo por un extraño consenso social que lo ha promovido, no lo es y tiene además consecuencias bastante peligrosas. A la vez, el consenso de Ajuria Enea se fue al carajo, seguramente en parte por un cambio en el nacionalismo vasco de entonces, pero también porque el PP se quiso eregir en el único partido que ofrecía apoyo a las víctimas (que "siempre tienen razón") y también el único que luchaba eficazmente contra el terrorismo. Para hacer eso tuvo que empezar a difundir la sospecha de que los otros, todos los demás grupos y en especial el Psoe o los partidos nacionalistas, estaban conchabados con los terroristas. Fue una estrategia de "conmigo o contra mi" en la que sólo cabía la adhesión inquebrantable o la complicidad con banda armada. ETA mató entonces a Miguel Ángel Blanco, y la ola de solidaridad y unidad que recorrió todo el Estado (fue la primera vez que partidarios de Batasuna sufrieron acoso público en la calle, en plenos Sanfermines) se convirtió en un bocado demasiado jugoso para no convertirlo en un espectáculo. Literalmente:




También en ese homenaje a Miguel Ángel Blanco se resquebrajó la unidad y la confianza en que, aún desde puntos de vista distintos, se podía condenar el terrorismo con firmeza. Cuando José Sacristán empezó a parafrasear esa cita que se suele atribuir a Bertolt Brecht de "primero vineron a por los judíos, pero como yo no era judío..." llegó al punto en que también se perseguía a los comunistas y dijo "y como yo no era comunista" pero no pudo acabar. Le abuchearon entre increpaciones de que "sí eres comunista". Y esto fue paradigmático. Nos encontramos con una derecha que exigía la adhesión inquebrantable que comentábamos antes pero también sorda a cualquier explicación y orgullosa de su ignorancia. Ni siquiera entendían que era una cita. ¡Muera la inteligencia!

La segunda legislatura de Aznar exploró nuevos caminos en la difusión del todo-es-ETA gracias al gobierno tripartito de la Generalitat catalana en la que estaba ERC y que su dirigente de entonces, Carod Rovira (ahora no sabemos nada de él pero os aseguro que entonces Carod Rovira era la personificación de Satanás en la Tierra para la derecha española) se reunió con dirigentes de ETA para pedirles una tregua. Sibilinamente, la carcundia aseguró que ERC pedía tregua sólo para Cataluña y que además, en el colmo de los despropósitos Carod Rovira se apellidaba realmente Pérez y lo quería negar (esto es real, os lo juro).

Pero la apoteósis de todo esto llegó con el 11M y los tres días en los que Aznar trató de convencer al país contra viento y marea de que los atentados de islamistas radicales eran obra de ETA. Esto quebró para siempre muchas cosas. En mi opinión, dejó meridianamente claro que para el PP las víctimas no son un fin sino un medio, una herramienta electoral, pero muchas parecieron asumirlo con tranquilidad y hasta con gusto. La AVT, entonces dirigida por Francisco José Alcaraz, se apuntó gozosa a la teoría de la conspiración promovida por la carcundia más castiza en una espiral de locura que aún dura hoy.

En realidad, el atentado del 11M también contribuyó a poner fin al terrorismo de ETA. Por su repercusión internacional, porque los tiempos habían cambiado mucho desde el 11S, ETA muy a regañadientes ofreció un proceso de paz al nuevo ejecutivo de Zapatero, que acudió al parlamento (a diferencia de Aznar) para proponer a los grupos iniciarlo. Esto fue demasiado. El fin de ETA llegaba inexorable, pero en medio de una durísima legislatura en la que una de esas Españas que ha de helarte el corazón mantenía sin enmienda que ZP había llegado al poder apoyado por ETA en un atentado de bandera falsa, y el desbarre llegó a límites insospechados.

Fue así como los paladines de "las víctimas siempre tienen razón" pudieron llegar a decirle a Pilar Manjón (la presidenta de la asociación mayoritaria de víctimas del 11M) que se metiera sus muertos por el culo. Esto dicho por jóvenes que llevaban la rojigualda de capa. Ahora había víctimas de primera y de segunda. Cada paso hacia la desaparición de ETA era una cesión intolerable, que no hubiera bombas era señal incuestionable de que el Estado había sido derrotado por los terroristas. Finalmente llegó la declaración de ETA de abandonar la lucha armada y eso no se pudo acoger con alegría sino, de forma alucinante, como la prueba definitiva de la victoria de los terroristas. También así se puede acusar a una víctima del terrorismo de ETA de simpatizar con ETA.


Todos estos mimbres han contribuido a la reacción desproporcionada y absurda de una cierta derecha a la resolución de Estrasburgo de ayer. Hay muchas pero la resumen perfectamente la portada de La Gaceta:



Que la UE, que esa es la bandera a la que unen el símbolo de ETA, no tenga nada que ver con el Tribunal de Estrasburgo importa un bledo. La culpa de este fallo es de Zapatero; lo es, dicen porque puso a un juez proetarra en el tribunal que "acabó inclinando la balanza" y todo pese a que el fallo considera por unanimidad que la doctrina vulnera un artículo del Convenio Europeo de Derechos Humanos y que hay una proporción de 16 a 1 entre los magistrados que consideran que se debe proceder a la excarcelación de la etarra que presentó el recurso. Todo en vano, la locura debe seguir. Consuelo Ordóñez considera en El Intermedio que el PP debió haber puesto en el tribunal a un juez "de su cuerda"; la actual presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, pide que no se acate la sentencia, o que como la Justicia española es muy lenta, se demore intencionadamente. En el colmo de la distinción entre víctimas premium y de tercera clase dice que los represaliados del Franquismo no se pueden comparar en su ansias de justicia y equidad y que es "vergonzoso" que reciban "más subvenciones", ¡ay amigo!     

Hasta aquí hemos llegado. El PP tiene que enfrentarse ahora a las consecuencias de esta larga estrategia. Serán (ojalá lo sean pronto) los administradores del final de ETA y tendrán que hacerlo en un clima de chiflados promovido por ellos mismos en el que cualquier paso, un acercamiento de presos, una medida de gracia para arrepentidos, será inevitablemente un triunfo de los terroristas hasta su disolución final. O quizá no, tendrán la suerte de que nadie, salvo sus propias criaturas, les acusarán de pactar con ETA. Suerte de que todavía haya gente con cordura, lo que no quiere decir que no tengan memoria.

lunes, 14 de octubre de 2013

La desfachatez y tú




Esta semana la empezamos maravillados con la desfachatez de Jaime Botín, el hermano de Emilio, que se dedica a escribir artículos (uno y dos) de recomendación moral como alumno de la Escuela de Filosofía mientras la CNMV le abre expedientes y tiene que devolver a trancas y barrancas los millones de cuentas en Suiza. Tenemos un problema porque en España ya no es que los defraudadores no pasen vergüenza cuando les pillan en un renuncio, es que se sienten capacitados para impartir lecciones. Ojalá el caso de Jaime Botín fuera uno aislado, pero lo cierto es que es la generalidad. Cuando se reveló que el vicepresidente de la CEOE, Arturo Fernández, había pagado en negro a algunos de sus empleados ni si quiera se planteó dimitir. Dijo que se tomaría “un tiempo de reflexión”, se lo tomó, y luego volvió tranquilamente a sus quehaceres en la patronal que se reducen mayormente a conseguir contratos de la administración y exigir a los currelas que “trabajen más por menos” y que se esfuercen un poco más, que la cosa está muy mala y todos estamos en el mismo barco. No pasó nada.

Por una cuestión de impagos a Hacienda llegó a plantearse dimitir el presidente de la patronal asturiana, Severino García Vigón, pero luego –sin decirlo ni nada– se tomó también un tiempo de reflexión, midió con precisión su balanza de lealtades dentro de la FADE y decidió que no, que no dimitiría. Y ahí sigue, con el aplauso de buena parte del empresariado asturiano. Hay que recordar que Severino García Vigón fue de los primeros en reclamar que los parados que cobran la prestación por desempleo (algo que él y la patronal consideran caridad y no un derecho por el que se ha cotizado) fueran a limpiar montes para hacer algo útil y no vivir de la sopa boba del Estado. ¡Ah!, pero la desfachatez no se limita sólo al peculiar mundo empresarial español -de los más ineptos del globo, y esto no es una opinión, es una evidencia- también campa a sus anchas en nuestros sindicatos. Nada menos el secretario general de la UGT en Asturias ha sido condenado por “vulneración de los derechos fundamentales” del presidente del comité de empresa del propio sindicato; tampoco se le pasó en ningún momento por la cabeza dimitir ni nada parecido. Hagan cuentas que tenemos unas organizaciones patronales que respaldan como normal defraudar al fisco y unos sindicatos donde no es para tanto atentar contra los derechos de los trabajadores.

Todo esto es posible por lo que ha cuajado en España el lema fraguado por Camilo José Cela –brillante escritor y delator franquista– de que “Quien aguanta gana”. La apoteosis de esta divisa –que lleva más a gala que el “Se acerca el invierno” de los Stark en Juego de Tronos– es nuestro presidente, Mariano Rajoy, quien no sólo aguantó dos derrotas electorales impasible el ademán, sino que una vez lograda la ansiada victoria se ha dedicado a hacer todo lo contrario de lo que había prometido en campaña, a eludir a la prensa a través de pantallas de plasma o huidas por el garaje del Senado y esperar tranquilamente que pase el chaparrón de la presunta financiación irregular del partido que se intuye en el Caso Bárcenas. No pasa nada, Rajoy tiene tiempo de sobra y puede esperar. Si en España quien aguanta gana es sobre todo por la indolencia del resto, de los empresarios que dejan sus organizaciones en manos de defraudadores, de los trabajadores que disculpan desmanes de dirigentes sindicales y sobre todo, por encima de todo, de los votantes que no sancionan las corruptelas del partido que votan, del suyo, no de los otros. Eso es lo que importa.


*Artículo publicado en Asturias24

miércoles, 9 de octubre de 2013

Pocoyó y los losers



Hay un capítulo de Pocoyó en el que el niño y Pato siguen a un pequeño coche hasta una ciudad en miniatura y ambos se ponen a jugar a los monstruos destructores, como Godzilla y un robot gigante, causando enormes daños en la ciudad que, ¡oh sorpresa!, estaba habitada por pequeñas bolitas. Pocoyó y Pato comprenden su error y arreglan el entuerto, reconstruyendo lo destruido y sirviendo para las bolitas como parque de atracciones.

He recordado ese capítulo a raíz de las informaciones sobre la advertencia de la falta de liquidez que acucia a Zinkia, la productora de Pocoyó, en el folleto de la CNMV. Zinkia pasa una mala racha, no logra suficiente financiación pese a ser una serie excelente --seguramente la mejor producción infantil española de todos los tiempos-- con difusión internacional, muy buenos guiones y una calidad técnica más que notable. Si el producto es así de bueno, los problemas de Zinkia sólo pueden deberse a la gestión. Y ahí entra el dueño de Zinkia, José María Castillejo.

Castillejo es noble, conde de Floridablanca y cinco títulos más, aunque a él le gusta presentarse como emprendedor y asegurar que la sangre azul no ha pesado ni para bien ni para mal en su fortuna. Ya. También le gusta presentarse como "creador" de Pocoyó, lo cual es rotundamente falso. El personaje, cuyo nombre es fruto de una confusión infantil a la hora de rezar "Jesusito de mi vida", fue creado por David Cantolla, Luis Gallego y Guillermo García Carsí. Después, cuando empezó a rodar, Castillejo compró el producto a través de Zinkia y ya está. Ese es todo su mérito, tener el dinero, cero creatividad, cero talento, nada de nada. Zinkia despegó en los años previos de la crisis y antes de estrellarse --sin que yo quiera establecer una relación causa/efecto-- fichó como estrella a Juan José Güemes, ex consejero de Sanidad en Madrid (que también colaboó con las empresas sanitarias que se repartían los despojos del sistema público de la capital, y tuvo que renunciar), marido de Andrea Fabra-Que se Jodan y, también, maravilloso ejemplar de la puerta giratoria entre intereses privados y cargos públicos que caracteriza la política española. Lo digo porque es una caso evidente de Crony Capitalism aunque el dueño de Zinkia se mostró decidido partidario de las bondades del mito del laissez faire y no "putear" (literalmente) a los ricos, los dijo aquí:




La entrevista a Castillejo en Salvados causó gran revuelo en las redes sociales (incluso el verdadero creador de Pocoyó, David Cantolla, tuvo que salir al paso para separar al personaje de la polémica), pero resulta ahora especialmente relevante por todas las tesis fatuas del empresario. A Castillejo le ofende mucho la recuperación del Impuesto de Patrimonio --en un país en el que el fraude fiscal en los grandes patrimonios es norma y no excepción--, asegura que pertenece a una exigua minoría que trabaja para mantener a una mayoría de vagos (algo que es fácil de desmentir) y luego lo mejor de todo, que los ricos lo son porque son muy listos. Atención que hablamos de una premisa con consecuencia lógica y es que los pobres lo son porque son tontos. Los losers, la pobreza es merecido castigo calvinista.

Y es curioso porque Castillejo no explica los problemas de financiación de Zinkia ni las advertencias de falta de liquidez que hace la CNMV porque sea tonto o vago en una confesión que esperaríamos de la coherencia de ese pensamiento. Qué va, Castillejo achaca los problemas "a los bancos" (lo hace aquí) como un perroflauta de la calle. "Lo que los Bancos están haciendo con las PYMES en España, con el cierre completo de la financiación en estos años, creo que está siendo demoledor para un gran número de empresas. Parece, por lo que dicen los entendidos, que éste era o es el único camino. No lo entiendo muy bien y creo que es un error descomunal del que se hablará durante mucho tiempo en el futuro (...)" ¿Alguien ve ahí una confesión de su estulticia, alguna asunción de responsabilidad? No, por supuesto. Si el conde de Floridablanca se enriquece es por su propio mérito, si se empobrece es culpa de "los mercaos".


Termino como empecé con el capítulo de Pocoyó. Los Castillejos y Güemes de la vida han llegado a nuestra vida como Pocoyó y Pato entraron en la ciudad de las bolitas, destruyéndolo todo como si se tratara de un juego, luego vieron que allí vivían personas pero, a diferencia de en la animación, no sólo no están arrepentidos, ni han hecho nada por la reconstrucción, ni nos sirven de parques de atracciones. Más bien tratan de convencernos por todos los medios que somos nosotros los culpables de vivir entre sus ruinas y que debemos trabajar, aún más, para reconstruirlo todo. Ellos son listos.


*La foto de Pocoyó malvado la saqué de aquí.

viernes, 4 de octubre de 2013

La vergüenza y la hipocresía

Hoy el ABC nos despierta con una portada contundente, de las que no nos llevan a equívocos y quieren llamar a las cosas por su nombre, es ésta:



El diario recoge las declaraciones del Papa Francisco quien, ante el naufragio de Lampedusa, describió con esas palabras, "vergüenza, vergüenza", lo que allí había ocurrido por enésima vez. Es importante usar bien las palabras. Aunque es curioso en el caso del ABC que suele preferir otra: Avalancha.












Cuando no es una "avalancha", es un "asalto". Atención a las denotaciones de ataque, de agresión, de fénomeno natural destructivo.

Por no hablar del "efecto llamada", que también se usa, aquí o aquí, aunque hay muchos más ejemplos, tiene hasta una entrada en la wikipedia dedicada al Partido Popular.

Que la inmigración es un problema complejo que no tiene soluciones sencillas se nos alcanza a todos. Pero empezar por usar un lenguaje correcto, que no trate de exaltar la xenofobia, eso sí que es sencillo y no tiene ninguna complicación.

jueves, 3 de octubre de 2013

Ragnarok





En el Ragnarok, el particular fin del mundo de los mitos nórdicos, mueren todos, los buenos y los malos, los gigantes y los dioses, muere Loki y su bajel hecho con las uñas de los muertos y también Odín y Thor, poderosos entre las divinidades. La destrucción absoluta es una imagen muy sugerente que tiende a fascinar a los fanáticos de toda laya, aunque también para inspirar música muy interesante de esa que cuando la escuchas te entran ganas de invadir Polonia.




Ahora nos encontramos una Italia de nuevo al borde del colapso porque el hecho de que la justicia haya comenzado a pisarle los talones a Berlusconi ha llevado al “cavaliere” a romper el muy débil gobierno italiano, quizá intentando forzar unas nuevas elecciones, arrastrando a los abismos a la bolsa del país y, de paso, a la española, quizá comprometiendo la muy frágil esperanza de una recuperación europea. Al otro lado del Atlántico, el partido republicano de EEUU también se deja seducir por los fuegos del Valhalla y ha cumplido su amenaza de llevar al desastre las cuentas de la república provocando el llamado “shutdown”, el cierre del gobierno norteamericano –con nada menos que 800.000 funcionarios enviados a casa sin cobrar– por la negativa del GOP a aprobar el presupuesto si no se retiraba o se mutilaba gravemente el “Obamacare”, la tímida reforma sanitaria que pretende extender algo de atención sanitaria al general de la población. Lo que en EEUU es inquina declarada de una derecha que entiende el libertarismo francamente mal, en Italia es más bien el puro chantaje de un político con hechura de proxeneta que chulea al Estado igual que hacía con las “velinas” que llevaba a su villa; pero ambos casos tienes algo en común y es el desprecio por el bienestar general por un interés bastardo así se hunda el universo.

 En España, el PP presume hoy de poder sacar adelante todas sus reformas gracias a su sólida mayoría absoluta pero en la pasada legislatura llegó a recibir serios avisos de Bruselas por no querer apoyar –bastante hipócritamente visto lo visto– la primera tanda de recortes de ZP que sólo se aprobó in extremis con el respaldo de CiU. Pese a que el mantra universal del conservadurismo es el respeto a “los valores” lo cierto es que la derecha contemporánea es profundamente nihilista. En todo el orbe.

 ¿Y Asturias? De nuevo vuelve a enfrentarse a la posibilidad de que no se apruebe su presupuesto. Después de haber sufrido un adelanto electoral forzado por la negativa del gobierno de Álvarez-Cascos a negociar nada y la amenaza de una intervención desde Madrid, la mínima mayoría (de un solo escaño) que sostiene al ejecutivo de Javier Fernández ve peligrar el respaldo a sus cuentas si UPyD no ve cumplida su propuesta de reforma electoral. A primera vista, las razones de la reticencia socialista a aprobar esta reforma –a la que se ha visto empujado– parecen razonables. Cambiar la ley por la que se elegirá a los parlamentarios asturianos requiere, dicen, el máximo consenso posible para garantizar que subsista a largo plazo. Es necesario, dicen, que al menos el PP o Foro Asturias se sumen a esta iniciativa. Parece razonable pero también es un argumento con trampa. La reforma electoral incluye medidas que van más allá de la reducción de tres a una de las circunscripciones (lo que más espanta a los partidos mayoritarios), también contempla listas desbloqueadas o el voto anticipado, papeletas en braille; medidas que verdaderamente pueden acrecentar la tan demanda participación ciudadana en un tiempo en que todo se carga contra “los políticos”. Buscar el consenso con los conservadores es algo más que positivo, buscarlo sin descanso hasta el tedio y la parálisis es una pérdida de tiempo. En un lugar como Asturias, con una derecha dividida como un dragón de dos cabezas, más volcada en repartirse el botín del electorado carca que en buscar soluciones para todos, no merece la pena distraerse con sus cuitas. Si no es posible ese pacto es mejor seguir adelante, lo contrario es jugar con fuego, aunque sea una hoguera fascinante por su tamaño, como un Ragnarok.



Este artículo está publicado en Asturias24

Recomiendo completar esta lectura con este artículo de @kanciller y este otro de @rober_mf

ACTUALIZADO. Finalmente PSOE, IU y UPyD apoyarán juntos la reforma.

MÁS ACTUALIZADO, ahora que no se apoya la reforma 

jueves, 19 de septiembre de 2013

La economía cylon

Un tuit de Ricardo Galli me llevó a leer esta mañana las interesantes tesis del economista Tim Harford. Galli destaca, como hace este divulgador, que "El "inventor" del desempleo fue Henry Ford al duplicar el salario de sus empleados"; me pareció muy llamativo, en este otro artículo en el que glosan sus textos se explica un poco más:  Thus when Henry Ford offered to double the market wage in 1914, he wasn't doing it out of altruism. He wanted to retain loyal workers who'd have a lot to lose if they got fired. But by distorting the labour market with increased salaries, he also contributed to unemployment because workers without jobs were no longer willing to work for as little as they would have done before. No voy a hacer una traducción completa (haber estudiao) pero viene a decir que Ford no aumentó, hasta el doble, el salario de sus empleados porque fuera una buena persona (no lo era en absoluto) sino porque quería retener a sus trabajadores; pero, al hacerlo, provocó una "distorsión en el mercado" porque la gente que no tenía empleo ya no aceptaba cualquier trabajo por cualquier sueldo. Les desalentó esa promesa, vaya.





Bueno, esto no es así. Es un argumento un poco tramposo porque no es del todo cierto que Ford subiera los salarios por ese motivo únicamente. Sobre todo, por encima de todo, Ford subió los salarios porque quería presumir de que sus trabajadores podían comprar los productos que ellos mismos fabricaban. Antes de Ford, los coches eran un artículo de lujo que no conducía el propietario porque podía pagarse un chófer. El modelo de Ford es el automóvil que conduce uno mismo, es el vehículo al alcance de cualquiera, es uno de los símbolos más poderosos de la clase media y el american way of life y me parece tan evidente y ha escrito esto tanta gente mucho mejor que yo que no voy a insistir. Sólo voy a añadir algo fundamental, Ford fue un industrial distinto a otros titanes de las grandes megacompañías de la leyenda capitalista porque comprendió el valor de la demanda interna. Necesitamos obreros que curren pero también que compren lo que hacemos. Parece que eso se le ha olvidado a muchos de los enteraos del presente.  


Y así voy a otro argumento de Tim Harford respecto a los salarios mínimos, pero también lo que aquí hemos dado en llamar renta básica. Por un lado, está esa oposición furibunda a que obreros no cualificados ganen un mínimo decente (y decente es lo que entendemos que sirve para comer y vivir bajo un techo. A los esclavos eso se lo pagaba el amo); pero Harford propone otro argumento más interesante. Al hilo de la propuesta laborista en Gran Bretaña del denominado living wage opta por la parodia y se pregunta si no se trata en realidad de una propuesta ludita aterrada ante la rebelión de las máquinas.   



¿Por qué? Harford nos explica que en esta economía globalizada lo que pasa es que los avances tecnológicos están haciendo que máquinas puedan producir mejor y más barato que la fuerza manual de los seres humanos y hay una lógica empresarial en la búsqueda de beneficio que siempre tenderá en ese sentido. Es decir, mantener "artificialmente" (según sus tesis) salarios por encima de la demanda es un argumento anti económico que nos llevará a la ruina. Es muy lógico ¿no? Ja, ja, ja, estos laboristas, están como los garrulos del XIX que querían destruir telares. Lo que pasa es que Harford también ha comprado malamente un mito y se ha dejado seducir por la evolución del cylon. No os aburro con el frikismo, en el remake de Galáctica los pérfidos robots no se nos aparecen como frías máquinas metálicas, esqueletos andantes de metal, sino muy seductoras señoritas que nadie diría que no son hueso y (sobre todo) carne; como los replicantes de Blade Runner. Esa lógica empresarial del beneficio puede parecernos humana, pero no lo es.

Los luditas fueron una especie de prehistoria del movimiento obrero, el salto evolutivo de las ideologías que vendrían después es que no había por qué oponerse a las máquinas en las fábricas sino que había que apropiarse de ellas. Eso me parece muy relevante. Pero además es que también hay una trampa en la idea de que máquinas maravillosas y tecnológicamente muy avanzadas sustituyen asépticamente la fuerza de trabajo de las personas. Lo cierto es que muchas de esas máquinas, o al menos muchos de sus componentes se producen en factorías de países en vías de desarrollo en condiciones laborales --estas sí-- de la época de los luditas y las novelas de Charles Dickens, y las hacen humanos, muchas veces niños porque los salarios que se les pagan son muy muy baratos para los criterios del mundo desarrollado. Gran parte del sueño tecnológico de nuestro mundo se sostiene sobre la pura explotación de la peor especie en el otro hemisferio; y esto, también, es tan evidente que no sé por qué vamos a tener que repetirlo.

¿Cuánto de lógica tiene la lógica del beneficio empresarial? O dicho de otra forma ¿cuál es el beneficio lógico? Porque, desde luego, es bastante comprensible que quien abre un negocio busque ganar dinero pero ¿necesariamente del 600%, de porcentajes aún más absurdos? Y vuelvo, pues, a los cylon.

El Occidente, esta cultura, tiene muchas (quizá la mayor parte) notas a pie de página en la historia universal de la infamia; pero también sus luces y virtudes. No la menor de ella es la que hace uno de sus pilares la sentencia griega de que El hombre es la medida de todas las cosas, es línea de pensamiento que recorre muchos siglos y nos lleva hasta lo que llamamos el humanismo*. Algo tan extendido en nuestra cultural y que es tan sencillo de entender para cualquiera que aquí se haya educado y es que las personas están por encima de las cosas y que la lógica del beneficio tiene un límite en el respeto a los derechos humanos. Y que algo tan evidente como lo que hemos dicho todo el rato aquí hay que repetirlo es, de verdad, muy triste.



*Una señal de la aniquilación de esa idea crucial en nuestra cultura es la insistencia constante de que la Universidad debe educar de forma hiper especializada y teniendo en cuenta "las necesidades del mercado" o "de las empresas". Y no, la Universidad debe ofrecer una formación humanística, es otra cosa; la especialización concreta debe aprenderse en el oficio. Una vez más se disfraza de educación lo que es adoctrinamiento.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Moral hazard es de pobres

Tengo escrito muchas veces que una de las peores cosas de esta crisis es cómo el conservadurismo ha usado argumentos morales, más que de eficacia económica, para imponer sus muy discutibles recetas para salir de la recesión. El "hemos vivido por encima de nuestras posibilidades" ha funcionado (muy bien) como eslógan para diluir entre todos la responsabilidad de la quiebra de un sistema basado en la especulación, y de la que se beneficiaba una minoría muy selecta. A las poblaciones, pero también a los estados (como ocurre con la resistencia alemana a acordar los eurobonos o la unión bancaria) se les argumenta con el "moral hazard", el riesgo moral que supone que no haya sanción a un comportamiento irresponsable porque se reforzará que se repita en el futuro. Con frecuencia se alude así a una supuesta (porque no hubo tal, al menos en el caso de España) tendencia al despilfarro del erario como origen de todos los males, cuando la realidad es que es la deuda privada la que creó un agujero descomunal en las finanzas, agujero que --ahora sí--hay que tapar con fondos públicos aumentando el déficit estatal.

Nietzsche dijo que no hay fenómenos morales sino interpretaciones morales de los fenómenos y tiene todo un libro dedicado a describir el origen etimológico de lo que es bueno o es malo con la tesis de que, con el pensamiento judeocristiano, se da una inversión de los valores. Claro que lo que ahora vivimos no tiene mucho que ver con eso sino más bien con el puro cinismo, la hipocresía descarada de quienes exigen un comportamiento responsable mientras viven en la irresponsabilidad absoluta, libre de toda carga. ¿Para quién es el moral hazard? Para quienes no pueden permitirse vivir más allá del bien y del mal.

Esta semana se han publicado varios artículos sobre pérdidas y ganancias con la crisis según clase social y nivel de renta. Los hay en inglés y en español pero todos apuntan a lo mismo, el empobrecimiento generalizado de trabajadores y clase media frente a un enriquecimiento desproporcionado de quienes ya eran desproporcionadamente ricos; y con una consecuencia especialmente relevante, todo esto lleva a que desaparezca la movilidad social y cada vez pese menos es el esfuerzo y el talento personal porque una élite millonaria gana siempre independientemente de si se esfuerza o no o si sus cualidades son muchas, pocas o nulas. Es precisamente todo lo contrario de uno de los pilares de la sociedad contemporánea frente al sistema estamental del Antiguo Régimen, donde era el nacimiento y no el mérito lo que definía la vida de los individuos; pero estamos volviendo a eso.




Un caso extremo es el de Rodrigo Rato, ex vicepresidente del Gobierno y ex ministro de Economía responsable (entre otros) de la burbuja inmobiliaria española; también es ex director del FMI como responsable (entre otros) de la manga ancha financiera que terminó en la recesión global; y además es ex director de Bankia como responsable (entre otros) de la quiebra de la entidad que acabó provocando el rescate bancario español. Rato acumula uno tras otro rimbombantes títulos de ex de todo tipo, de fracaso en fracaso, hasta la multimillonaria jubilación final. Ayer se anunció que será asesor del Banco Santander, por lo bien que lo ha hecho, seguro.

Rato es un ejemplo de moral hazard descarada; de los abusos patronales que provoca la precariedad, del afán de sometimiento del otro como placer cruel en el que se regodean los que tienen la sarten por el mango hay centenares. Algunos de los más recientes han salido a la luz pública por las ofertas de empleo. Uno era el de la empresa murciana que reclamaba a un licenciado administración de empresas para un puesto de repartidor. En la noticia que enlazo se habla del "drama de la sobrecualificación" y la empresa se justificó diciendo que se trataba de fomentar la promoción interna pero a mi me parece evidente que lo que buscaban era reírse de alguien con estudios, el sádico disfrute del gañán sin letras pero con dinero que puede torear al listo de la clase porque la vida nunca se le ha puesto de perfil. Es un dato objetivo que el nivel de estudios de la patronal española es inferior a la media de la población ocupada y uno de los más bajos de la UE. Más sangrante todavía es este otro:



Se buscan chicas dispuestas a enseñar las piernas y quien no se sienta cómoda en minifalda que se abstenga. Es literal. A un paso del derecho de pernada.

Ese sentimiento feudal de disponer de la vida de los trabajadores está en pleno apogeo. Aquí en Asturias el empresario Miguel Ángel Zabala*, que posee dos empresas --Carpintería Benito e Ibersa-- amenaza y cumple con llevarse la producción de la segunda por las protestas de impagos de la primera. Después de siete meses sin pagar los salarios de la carpintería, los trabajadores protestan ante su casa y él hace pagar el pato a los trabajadores de la línea de pinturas.

Otra empresa en peligro es Tenneco, nada menos que 230 puestos de trabajo que se acabarán en 2014. Se trata de una factoría de amortiguadores, puntera, con obreros cualificados y que, según los datos que había dado la compañía hasta el verano, daba beneficios. Pero desde la dirección de la multinacional se apuesta por la deslocalización. Es decir, continuamente se nos repite que debemos apostar por la innovación, la productividad; pero incluso eso no basta, es la arbitraria decisión de un sátrapa lejano la que decide sobre nuestras vidas. Hacerlo bien o mal es indiferente para la prosperidad de los trabajadores, siempre acabarán castigados; hacerlo bien o mal para los ejecutivos también es indiferente porque siempre lograrán su recompensa, aunque sean increíblemente ineficaces. No hay racionalidad, ni certidumbre, ni más ley que el caos y el capricho de los pijos.

Cuidado, como demostró la teoría del Gestalt, el hombre no puede vivir demasiado tiempo en la incertidumbre, y no hablo de dibujos.


 *El miércoles 18 Zabala rectificó, dio marcha atrás y dijo que la decisión sobre el traslado de dos líneas de producción de Asturias a Galicia no era firme, y que se trata de "una empresa asturiana y quiere seguir siéndola". Sin duda ha pesado la presión social, y también el recordatorio del gobierno autónomico de las ayudas recibidas, asturianas.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Miley y el sexo

En la última edición de los premios MTV se montó una pequeña polémica con la actuación de Miley Cyrus que me ha parecido interesante no tanto por lo que se dice sino por lo que se deja de decir (por otra parte, lo que se omite es generalmente lo más interesante). Vamos a ello. Miley se subió al escenario para cantar un popurri de tres temas We Can’t Stop, Give It 2 U y Blurred Lines de Robin Thicke con quien meneó las nalgas contra su entrepierna siendo ésta la causa mayor de la polémica:




Ocurre, por un lado, que Miley Cyrus fue un estrella infantil de canal Disney con el personaje de Hanna Montana y para muchos resulta una especie de trauma ver cómo un ídolo infantil crece y revela comportamientos sexuales. De hecho, a Miley ya le dieron un toque serio antes incluso de llegar a ser una adulta hecha y derecha por una foto que hace bueno el dicho de que los puritanos ven mierda en todas partes porque tienen los ojos llenos de mierda:



Entonces, ante la polémica, la pobre Miley tuvo que recular y decir que es que la habían engañado durante la sesión fotográfica y que nunca pensó que se publicarían esos posados. En fín, la redondas orejas de Mickey Mouse y sus compromisos contractuales todavía estaban muy cerca. Hay un cierto histerismo en todo el caso que rodea el devenir hacia la madurez sexual de Cyrus que no se aprecia, por ejemplo, con Emma Watson, la brillante Hermione de Harry Potter, que se ha convertido en las redes sociales en todo un icono sexual:



 Es bastante lógico que los espectadores que alucinaron con la sagacidad de Hermione en la primera película de la saga del mago se pongan berracos con la Watson que salió de Hogwarts porque han crecido a la par que ella. Para pensar en un caso similar en España sólo se me ocurre el desnudo de Marisol en Interviu en 1976 que es tan remoto que, seguramente, quienes sepan quién es Hermione no puedan decir quién era Marisol. Y es que cuando se abre un flor, al olor de la flor se le olvida la flor, que le va usted a hacer señora.




Pero volvamos a Miley. La primera reacción fue la de mamás y papás indignidos por el espectáculo, lo que era de esperar en un sociedad tan pacata como la que padecemos. Después llegó la de publicaciones feministas (voy a citar solo dos) que tenían que defender la liberación sexual de Miley pero con peros. Éste de Jezebel en el que concluye lo predecible que es la audiencia y su ñoñoría y éste de Sociological Images en el que destacan la letra de Blurred Lines como todo un himno a la rape culture, es decir la banalización de las circunstancias que pueden terminar en una violación; no en vano, el verso I know you want it reina sobre el estribillo. Veamos el vídeo:





Ocurre que la sexualización de las bailarinas que acompañan a los dos cantantes también provocó en su momento bastante polémica así que el vídeo tuvo como respuesta al menos dos (que yo conozca) parodias feministas:




En éste de arriba los chicos aún mantienen un aspecto canónicamente heterosexual en el de abajo los chicos van maquillados y visten tacones:




Personalmente no me pareció muy rompedor ninguno de los dos, tampoco muy provocadores y no sé si serán muy eficaces en su denuncia. A lo que voy es a que me llama la atención cómo antes de la actuación de Miley el discurso feminista se centraba en criticar sexualización extrema de las mujeres que salen en el vídeo de Blurred lines para luego tener que pasar a defender la sexualización de Cyrus sobre el escenario. Ninguna de las dos está mal, lo que está mal, muy mal, es ver el sexo como algo negativo, e incluso peligroso, porque eso sí acaba siendo una justificación de la cultura de violación. 

lunes, 29 de julio de 2013

Cascos ex nihilo



Dicen que la mayor parte de las células de nuestro cuerpo se renuevan cada siete años, es una afirmación que ha tenido mucho éxito pero que los científicos discuten. En todo caso, algo así ocurre con la derecha española, empeñada cada poco en presentarse como creada ex nihilo, sin pasado ni vinculación alguna con nadie. Puede comprenderse que al conservadurismo español no le interese que se le señale ninguna familiaridad con la dictadura franquista, más cómico es cómo algunos de sus máximos dirigentes reniegan de su pasado inmediato, del más cercano anteayer, y en esto se lleva la palma Francisco Álvarez Cascos.

El actual presidente de Foro Asturias es famoso por desmentirse a sí mismo, primero diciendo que abandonaba la política para luego regresar con estruendo, pujando duro por hacerse candidato del PP asturiano para luego romper con ellos, formar su propio grupo y pretenderse adalid de la lucha contra el PPSOE y el bipartidismo. Con el estallido del Caso Bárcenas y las afirmaciones del ex tesorero ante el juez de que Cascos no sólo había cobrado dinero negro del partido durante su etapa como secretario general sino que habría sido uno de los principales recaudadores, Cascos ha retomado su estrategia habitual.

Así, ha pasado de decir que Bárcenas era "una persona honorable y conservo mi confianza en él" y que las acusaciones contra él eran "estrategias de cloaca" urdidas tal que el GAL, a otra cosa bien distinta, que "de puertas adentro de la sede he tenido una muy buena relación, yo de puertas afuera de la sede nunca he tenido relación personal con el señor Bárcenas; vamos, no he tenido ninguna actividad distinta de la de participar, cada uno en sus responsabilidades, en la actividad del partido en aquella época". A veces, de hecho, Cascos parece querer hacernos creer que él nunca ha militado en el PP y dice con desgana que esos asuntos no se tratan en su partido que es otro totalmente distinto.


La última vez, además de negarlo todo, Cascos ha apuntado que, en todo caso, la labor de la Secretaría General del PP no tenía nada ver con las cuentas del partido, exactamente ha dicho que "las funciones atribuidas a la Secretaría General nunca comprendieron ni la búsqueda ni la recogida de aportaciones o donaciones económicas para financiar el funcionamiento del partido". ¿Seguro? Buceemos un poco en la hemeroteca.

Aquí está el ABC de Sevilla en diciembre de 1990 dando cuenta de la renovación de los cargos del partido pasado el trago del Caso Naseiro. En la nota, en la que ya se destaca la mayor asunción de responsabilidades orgánicas de Rajoy, se señala que la tesorería del partido, tras la dimisión de Naseiro, "pasó a ser ocupada desde el principio por el secretario general, Francisco Álvarez Cascos, y el gerente nacional, Luis Bárcenas". Ahí está, designado directamente por Aznar, y narrado a un medio amigo. Toca inventarse una nueva renovación, otra mudanza de piel, mientras cuele. 

lunes, 22 de julio de 2013

¿Y si se rompiera el PP qué?




Es un hecho ampliamente aceptado el predomino absoluto del Partido Popular como receptor del voto conservador en cualquier grado, desde liberales y democristianos hasta la parte menos asilvestrada de la extrema derecha, ese tardofranquismo, franquismo sociológico, que asume que, en realidad, los esquemas de la última etapa de la dictadura --capitalismo de amiguetes en lo económico, centralismo tradicional en la organización del Estado, y visión hipócrita de la moral, con unos estándares distintos para la esfera pública y privada-- son la visión "normal" del mundo. También se suele asumir que el hecho de que sea así, que el PP consiga capitalizar (casi) todo el voto carca es una gran virtud y una suerte para el país, ya que sirve de freno para que grupos abiertamente ultraderechistas tengan presencia parlamentaria, como ha ocurrido en otros países de Europa.

Es, en parte, la tesis de Jorge Galindo en su último artículo en Politikon, al advertir del drama que sería, en esta situación de crisis económica sumada a una escalada de escándalos de corrupción, una ruptura del Partido Popular porque, cito, "una desintegración del sistema de partidos abriría (y mucho) la ventana de oportunidad para extremismos varios, de los cuales en España hemos estado felizmente libres hasta ahora. Es decir: el incremento de menú puede producirse perfectamente por los bordes del sistema."

No digo que no, es además un interesante ejercicio de política-ficción que siempre me parece fascinante. El caso es que, aquí en Asturias, somos expertos en escisiones del Partido Popular, hemos tenido dos exáctamente y aunque no pueden extrapolarse ni las causas ni las consecuencias de los episodios regionales al ámbito nacional, sí pueden servir de guía.

La primera escisión del PP asturiano sucedió durante su primer (y único) periodo de gobierno en una comunidad que es mito y bastión para la leyenda de la izquierda. Era presidente popular Sergio Marqués en coincidencia además con el primer ejecutivo de Aznar en Madrid. Todo parecía predispuesto para una luna de miel entre los gobiernos central y autonómico para toda la legislatura pero desencuentros personales con el entonces secretario general del partido y vicepresidente, Francisco Álvarez Cascos, terminaron en una ruptura tormentosa. Marqués, antes de dejar el gobierno (no había posibilidad entonces de adelantar los comicios) comenzó a oscilar hasta el regionalismo. Fundó Unión Renovadora Asturiana (URAS), logró tres escaños en el parlamento regional y luego fue languideciendo hasta apenas resistir con algunos concejales en varios municipios y un pacto con el Partíu Asturianista (el muy moderado partido nacionalista asturiano que también logró presencia parlamentaria durante dos legislaturas). El resultado fueron tres legislaturas consecutivas de gobiernos socialistas (una con mayoría absoluta y dos con pactos con IU).


La segunda escisión la protagonizó el propio Álvarez Cascos y también en esta ocasión optó por un perfil regionalista muy marcado --no se atrevió a reivindicar la condición de "nación" para Asturias pero a menudo usa el comodín de "país"-- a la vez que buscaba (y logró, de hecho) presentarse como outsider del sistema tradicional de partidos mayoritarios, capaz de pescar a ambos lados del espectro ideológico. Yo he escrito mucho en este blog sobre el auge y caída de Cascos en Asturias y no voy a repetirme, ahí está el archivo. Sí quiero destacar que, aunque no formalmente, el partido de Cascos tuvo y tiene comportamientos que asociamos a la extrema derecha. Es un grupo focalizado en el culto al líder (hasta el punto de que las siglas del partido son sus iniciales) y que en su breve etapa de gobierno se condujo con un sectarismo bastante radical que le impidió lograr ningún tipo de acuerdo en el parlamento y que, al final, le condujo a adelantar las elecciones. Por lo que yo he podido observar, Cascos sí logró captar la mayor parte del voto que antes he calificado de tardofranquista, pero no creo que en mayor medida que el PP. De hecho buena parte de quienes le votaron para el gobierno autonómico le abandonaron en los comicios generales para entregar toda su fuerza a la mayoría absoluta de Rajoy.

¿Puede trasladarse algo de esto a España? Las dos escisiones del PP asturiano trataron de pescar voto en el regionalismo moderado. Una ruptura del partido en España podría derivar en una escisión que tratara de capitalizar a los votantes más anti-autonomías, pero es algo en lo que se ha consolidado UPyD (creo, de hecho, que es más que probable que acabemos viendo un gobierno PP-UPyD y la próxima legislatura con la recentralización del Estado como eje de su programa). Más bien creo que la lección de Asturias más interesante es la del líder carismático. Si Cascos logró romper el partido del que había sido secretario general y ganar es porque se trata de la figura indiscutible del conservadurismo asturiano en toda la democracia y trabajó muy duro para fraguarse su imagen de hombre providencial. Una ruptura del PP que pudiera llegar a tener una presencia relevante tendría que apoyarse en una figura similar, es inevitable pensar en Esperanza Aguirre que siempre se ha vendido a sí misma como una suerte de Thatcher española, guardiana de esencias liberales. De hecho se rumoreó (y con visos de verosimilitud) que prestó más de un apoyo a la ruptura de Cascos con el PP; pero también creo que Aguirre sobrevalora sus posibilidades en general.


Imaginemos, en todo caso, (de esto va el asunto, de especular e imaginar) que hubiera una ruptura del PP, con una facción de la derecha soñada (sinceramente liberal y europeísta) y otro grupo pardo y castizo que agrupara el voto más extremista. ¿Cuáles serían las fuerzas de cada cual? No creo que los votantes del PP sean sinceros liberales (en España mola decirse liberal porque da mucha vergüenza decir que eres facha) pero ¿tanto sería el voto de la extrema derecha? ¿incluso en una situación de crisis? Tengo serias dudas.

Voy al punto del comienzo, yo no considero que el hecho de que el PP agrupe el voto más extremista sea una virtud sino al contrario. Es como si, en demasiadas ocasiones, todo un grupo que se supone centrado y moderno actuara como secuestrado por los más locos del partido. Es algo que vemos además ahora en la situación de crisis. Como los resultados económicos y de empleo no llega o van a llegar muy tarde, el PP se dedica a implantar una agenda muy muy conservadora en materia social, basta ver su reforma educativa y, sobre todo, la nueva ley del aborto. Todo para contentar a los más acérrimos de sus votantes ¿es la España real así? ¿beata y meapilas, clasista y casposa? En absoluto, ni siquiera buena parte del PP lo es, pero son presos de los extremistas. Quizá nos iría mejor con todos ellos en un grupo minoritario, aunque tuviera presencia parlamentaria.  
 

jueves, 18 de julio de 2013

Sobre la quietud

Nietzsche decía que había que fijarse en los frisos de los templos griegos para hacerse una idea mejor de la representación teatral en el mundo clásico, quizá así se entienda cómo imaginaron la fábula de la carrera entre Aquiles y la tortuga; es un pensamiento chocante para el espíritu contemporáneo porque, además, siempre busca en las tramas un giro inesperado que sea decisivo. Por eso por segundos Rajoy se nos va quedando anquilosado ante los ojos, como un partenón entre ruinas de argumentos, porque se va quedando quieto mientras todos los demás se mueven y eso es una desventaja en un mundo que no mira frisos sino cine. Claro que el movimiento de los demás es también sólo representación. El Psoe ha empezado a preparar una moción de censura, no podía hacer otra cosa, es la última pataleta parlamentaria, es también un poco relato fundacional y mito originario de los gobiernos socialistas tras la Transición aunque ni siquiera exija la comparecencia de Rajoy. No tiene votos para pasar de la puesta en escena; y no tiene reparto. También es una representación pedir un proceso constituyente y elecciones y referendos sin poder ejecutivo para hacer nada de eso y limitar la actividad parlamentaria a ponerse la camiseta de todos los movimientos de protesta. Para eso ya teníamos a Azagra.
  
Nada de eso puede tocar a Rajoy, seguro en su mayoría absoluta. La estabilidad de sus diputados es de hecho la última defensa que esgrime el presidente y puede hacerlo porque es cierto. Es decir, el PP no tiene elecciones a la vista pero es que ni siquiera tampoco el temor de una sangría de votos futura tan grave como para que le lleve a tomar medidas por sí mismo. Que Rajoy se vea capaz de aguantar sin rendir cuentas en el Congreso, esquivando a la prensa en una crecida absurda que va desde huídas por el garaje a usar cómo último recurso pactar preguntas para leer una respuesta escrita es porque se lo puede permitir ante su público. Él es un señor de Pontevedra, dispuesto a administrar como dios manda lo que le indiquen haciendo lo normal. A veces, en estas actividades te cae un sobre. Es lo normal. Y para su electorado también es lo normal, todos son iguales, tu también lo harías si pudieras; con el caso Gürtel el PP creció en afiliados.

Rajoy cree que si se queda quieto su electorado no le hará pagar (o no mucho) alguna corruptela y quizá así pueda llegar a ver algún signo de recuperación traído por el tiempo. A la vez ofrece ese tiempo (y poco más) hacia el exterior y los mercados como su gran valor para llevar a cabo "lo que hay que hacer". Pero ahí el público ya no es sólo su electorado el único capaz de mantener junto a Rajoy lo que sea preciso que la tortuga está un poco más adelante que Aquiles. Desde fuera, ese casticismo se muestra cutre y bestial. 
Ocurre que en una España tan cañí como que la que este gobierno propugna, los hados han hecho coincidir el tapón humano a la entrada de la plaza de toros de Pamplona con la escalada de revelaciones de Bárcenas en toda la prensa. Es la imagen que mejor ilustra lo que está haciendo el gobierno de Rajoy. Pura Marca España.




Cada San Fermín contamos más guiris que autóctonos entre las víctimas pero en la crisis de la contabilidad B del PP cada titular negativo internacional es un embiste que se le acumula al estático Rajoy. Más si es alguien que fuerza a que cada comparencia en su compañía, en una cumbre, termine llevando el turno de preguntas a sus corruptelas, porque es el único momento en que que concede alguna. No es poca cosa la representación, que no es lo mismo posar hierático que aplastado por hombres y animales aunque las dos veces se esté quieto. Si ese va a ser el papel, pueden pensar que hacer lo que hay que hacer lo puede hacer cualquier otro. Y no sería la primera vez que lo hacen.

jueves, 11 de julio de 2013

Palantir Jota

Soy clemente con las adaptaciones cinematográficas porque el puritanismo, también de los argumentos, es casi siempre una pose. Algunos cambios de la trilogía de cine de El Señor de los Anillos respecto a los libros se comentan hasta la saciedad en un detallismo huero; apenas se habla sin embargo de otros que sí marcan diferencias. Uno es el papel de los palantiri en una u otra versión, en los tomos sabemos que hubo siete originalmente que servían para comunicarse a distancia entre los hombres de Numenor que fundaron nuevos reinos en la Tierra Media; cuatro se pierden de una forma u otra y en el momento en que empieza la historia quedan tres, por avatares muy variados, en manos de actores relevantes. Saruman encuentra uno en Isengard, Sauron toma el que halla al conquistar Minas Morgul y Denethor mira el de Minas Tirith. Los tres son poderosos y experimentados pero los tres se engañan con lo que ven y las decisiones equivocadas que toman por mirar les llevan a la perdición.



Saruman se encuentra a Sauron, quien le embauca con una exhibición de poder desmesurada (también sabe que no tiene el anillo y juega con la posibilidad de encontrarlo él primero y usurpar al señor oscuro) lo que le hace traicionar al Concilio Blanco. En Gondor, Denethor enloquece con la visión de Sauron que le empuja a la desesperación y el suicidio (esto ni siquiera se sugiere en las películas); pero el propio Sauron termina siendo engañado y calibra mal; por azar ve a Pippin y cree que es Frodo (que porta el anillo), al volver a mirar ve a Aragorn y a la espada Anduril, así que precipita su ataque a Minas Tirith. Esta exhibición de frikismo tiene por objeto destacar la reflexión moral que hay ahí sobre el papel de los medios de comunicación, porque usar un palantir es siempre en la historia una tentación a la que se sucumbe por soberbia. 


Hoy declara el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, ante el juez Ruz tras publicar dos papeles de Bárcenas, dos elementos muy valiosos en esta historia aunque lo importante se verá el lunes cuando lo haga el ex tesorero. No lo ve así el director del diario quien ya eligió el género epistolar --y es curioso porque los periodistas somos más del reportaje o la entrevista-- para publicar su conversación con L.B. Después nos anunció su visita a la Audiencia



Y ya, por fin, lo que es la noticia, no otra cosa que él mismo haciendo cosas.




Que el periodista no debe ser protagonista de la noticia es algo tan evidente que no sé si me asombra más tener que discutirlo o ver cómo Pedro J se regodea en la distorsión del mensaje como si encima fuera una lección de deber cívico.

A la hora que escribo esto no sé qué va a decir Pedro J ante Ruz, sé que tendré que leerlo luego con grandilocuencia. Tampoco sé qué dirá Bárcenas el lunes, ni si dirá algo Rajoy algún día o si lo que dijo en algún momento Esperanza Aguirre significa que dirá algo más adelante. Según pase se lo deberíamos ir contando, eso es periodismo, no tiene nada de mágico. Y el peligro del palantir está en que ofrece una visión parcial pero también por su capacidad para atrapar al que lo usa ofuscándolo en el propio objeto. En todo caso, quizá lo más gracioso de todo sea la aparente ingenuidad con la que el director trata de vendernos que es el narrador de la historia cuando todas sus acrobacias de saltimbanqui para que le miremos a él hacen más evidente que sólo es un personaje más de la historia.





 

jueves, 4 de julio de 2013

La Unión Bananera Europea



A veces dicen que los economistas son los que ponen precio a todo y no conocen el valor de nada. Es una afirmación injusta porque tal defecto no puede achacarse sólo a los economistas aunque a ellos se les note un poco más. Pensaba esto después de leer esta entrada en el blog de Fedea, reproducción del artículo La germanización de la política económica europea: implicaciones para España, de Óscar Fanjúl, antes publicado en Expansión. La tesis de Fanjul es que la política económica dictada por Alemania al resto de la Unión es la correcta, que los efectos positivos de todos estos sacrificios se verán algún día, en algún futuro lejano (qué más da) y que no hay más que ver lo bien que le va a Alemania y lo mal a los demás. Que en el camino hacia ese paraíso se arrase con la gente de verdad, de carne y hueso, es igual. Meras estadísticas. Ojo al final, en las conclusiones, demos (aún más) ayudas a la banca a cambio de reformas que tiene que pagar la población.

El caso es que tampoco merece mucho crédito la leyenda (porque tiene bastante de mito) de que Alemania es una economía ejemplar en la que atan los perros con longanizas, es algo que se ha discutido muchas veces, pero yo voy a otra cosa y es a las consecuencias sociales y políticas de toda esta política económica tan técnica, apoyada solo en datos contrastables que, nos aseguran, no tiene nada de ideológica, y que sin embargo, (es curioso) no funciona en absoluto. En su última entrevista, Merkel insistía en el relato conservador de la crisis: la causa es el despilfarro público. Una falsedad interesada. No importa, tanto Merkel como su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, no se cansan de repetir argumentaciones morales, y no económicas, para explicar la crisis. Un cuento que debe de tener mucho predicamento en Alemania, por lo visto, dadas sus buenas expectativas electorales y la impunidad con que se repiten fábulas sobre la ideosincrasia de los pueblos mediterráneos, como el artículo de Spiegel sobre la siesta en España, que nunca pensé que tendría que escuchar a gente que se supone formada.

Todo esto es bastante grave y lo peor de todo es que al norte del Rhin (y en Fedea) nadie parece enterarse de las terribles consecuencias que puede tener insistir en una política que se presenta como virtuosa mientras hunde en el fango a poblaciones enteras. Es decir, ya no es sólo que la austeridad económica sea un fiasco inútil, la ineficacia más absoluta, es que amenaza con volar por los aires todo el sistema político de la democracia europea. Portugal tiene a su gobierno, de nuevo, al borde del abismo. En Grecia, además de promover el auge de un partido nazi (¿nadie aprendió en Alemania las lecciones del Tratado de Versalles y sus humillaciones?) se llevan a cabo experimentos laborales infames como el cierre unilateral de la televisión pública, el despido de funcionarios, amenazas por ejercitar el derecho de huelga. No se ve a Grecia como un país con gente sino como una cobaya. En Italia se llegó a eliminar (por infame que fuera Berlusconi, y lo es mucho) a un presidente electo para poner a un técnico. En España... España merece un artículo a parte.


Entre todas estas noticias no resulta menor el episodio de la retención durante 13 horas en Viena del avión del presidente de Bolivia, Evo Morales, que amenaza con abrir un conflicto diplomático sin precedentes.

Europa fue una vez el sueño de un continente sin guerras, la esperanza de una unión de prosperidad y democracia que empujó a hacer reformas en ese sentido a muchas ex repúblicas satélite de la URSS e, incluso, a Turquía, a la que se le niega sin embargo el pan y la sal en este asunto. Ya apenas queda nada de ese sueño. La Unión se ha convertido en bananera, sometida a intereses que no son los de sus ciudadanos. De hecho los ciudadanos son una molestia, no votan lo que hay que votar, andan pidiendo derechos sociales y laborales que no se pueden permitir, son un coñazo frente a todas las reformas que hacemos por su bien. Los muy tontos. Lo que nos están diciendo es que los europeos somos un obstáculo para poder construir Europa.


*La bandera es obra de Armando el pollo

miércoles, 26 de junio de 2013

Tits or GTFO



Hay coincidencias de noticias que son como las constelaciones, estrellas alejadas por milllones de años luz que no tienen nada que ver entre ellas y que, sin embargo, se unen a nuestros ojos para formar un solo relato. Ocurre a la vez que Facebook ha empezado a retirar las páginas de las activistas de Femen por considerarlas ofensivas. Una de las tácticas principales de Femen consiste en plantarse en actos públicos a pecho descubierto en la búsqueda de la provocación de los pacatos haciendo del cuerpo femenino un arma de reivindicación. No todo el feminismo comparte este planteamiento, y tampoco es que sea excesivamente original. Lo cierto es que una mujer con el pecho desnudo es símbolo de libertad en el canon occidental.

Ayer otra mujer usó las tetas para provocar. No las suyas, sino las ajenas. Y no con una reivindicación libertaria sino profundamente reaccionaria. Es el caso de Paloma Cervilla, periodista de ABC que difundió en su blog el burdo rumor de que había estudiantes que usaban sus becas no con fines académicos sino para pagarse operaciones de aumento de pecho. La fuente de la periodista era ridícula, una "amiga que le había contado que", y ni siquiera resulta creíble que el monto medio de una beca dé para pagarse una intervención quirúrgica semejante pero ¿qué más da? El objetivo, en un reverso carca de Femen, era la provocación pura. En twitter, ante el escándalo (no por las tetas, sino por el descaro de la falacia) Cervilla se creció toda la mañana disfrutando del auge en la cuenta de visitas de su blog, encantada de la promoción. Hasta que algo pasó y el periódico decidió retirar el artículo

Resulta un tópico (bastante cierto, en todo caso) que para los varones heterosexuales las tetas suponen un casi infalible elemento de distracción, y si aparecen por ahí va resultar muy duro apartar la mirada y centrarse en cualquier otra cosa que ocurra. También les puede pasar a las mujeres. Quizá la táctica de Femen pueda ser útil en el mundo occidental, no está tan claro que vaya a serlo en la cultura musulmana y la líder del feminismo tunecino ha tenido que recurrir al "por favor, no me ayudes más" para evitar una escada de destetes en un país que con muchas dificultades empieza a abrirse paso en la democracia.

El caso de Cervilla es mucho más basto. Lo que se discutía aquí era la nota media que habría que exigir para lograr una beca en la Universidad, la mal disimulada intención del actual gobierno conservador de poner trabas al acceso a la educación superior de las clases populares. Es un debate que están perdiendo así que se recurrió a la táctica de siempre, el linchamiento mediático. ¿Que alumnos con expedientes brillantes están teniendo que dejar los estudios por cuestiones de dinero? Llamad a la caballería, no son tales alumnos ni sn brillantes, viciosos, eso es lo que son, derrochadores, dilapiladores.

Siempre ha sido así. Si los sindicatos llaman a la huelga se nos recuerda que son una panda de haraganes subvencionados que comen jamón y beben cañas; si la PAH recibe atención social se trata en realidad una organización filoterrorista, el tipo que denunció el caso de los trajes de Camps es un sastrecillo rencoroso despreciables. En fin, al fin y al cabo, aquí a la presidenta de la asociación de víctimas del 11M se le ha llegado a decir que se "meta sus muertos por el culo" porque no le daba cancha a su teoría de la conspiración.

Cervilla ha venido a decir que retiró su artículo por "acoso" por una campaña de linchamiento, pero eso es precisamente lo que ella había empezado a emprender. El conservadurismo español es así. Asegura que lucha contra las subvenciones cuando las organizaciones patronales, o los colegios religiosos concertados, son las que más las reciben; asegura que promueva una cultura del esfuerzo, cuando llena las instituciones de asesores sin la mínima formación. Toda la campaña de promoción de la austeridad se basa en supuestas virtudes de ahorro pero lo cierto es que no hay austeridad ni reformas sino recortes a los colectivos más débiles de la sociedad. El gasto público sigue disparado porque se ha convertido deuda privada de los bancos en pública para avalar los préstamos multimillonarios que reciben de Europa. Pero los gastizos sois vosotros.

Tits or GTFO (tetas o piérdete, sería una traducción amable) es un meme de internet viejuno que viene al caso. Porque si vamos a hablar de tetas hablemos de ellas, pero no nos las pongan y quiten de delante de la vista para que evitemos hablar de todo lo que tenemos que decir.