lunes, 17 de junio de 2013

Vives en un país guay

Me encanta la publicidad, exprimir el ingenio en un mensaje persuasivo de apenas unos segundos y que funcione es un logro de la comunicación; algún día valoraremos al capitalismo por la publicidad igual que ahora soslayamos los horrores del catolicismo por las catedrales. Además, la publicidad tiene un gran valor sociológico, igual que las películas históricas no nos hablan en realidad del tiempo en el que se supone que están ambientadas sino de la época en la que han sido rodadas, los anuncios nos explican en qué momento se vive cuando se quiere vender un producto. Porque hace mucho ya que la publicidad no pregona las bondades del objeto que quiere promocionar sino las sensaciones que te hará vivir comprarlo, poseerlo, enseñarlo a los demás.

Ocurre que España vive una larguísima crisis económica y ahora muchas empresas quieren vender su producto explicando que se podrá vivir en un país amigable pese a la adversidad, donde nadie pierde la esperanza. Es algo que empezó hace unos dos años con la campaña Esto solo lo arreglamos entre todos:




En realidad la campaña fue un fracaso, financiada (y se presumía de ello como un valor más de la iniciativa) por las principales compañías del Ibex 35, el anunció sufrió múltiples parodias y la denuncia indignada de que esas empresas hacían en realidad bien poco por arreglar nada. Eso hace dos años, si se emitiera hoy, con las inacabables informaciones de corrupción y capitalismo de amiguetes tampoco le auguraría mucho éxito. Pero es que hay más. Muchos, yo sólo he elegido algunos de los más recientes.



Este de Movistar se titula Porque no sólo jugamos bien al fútbol y reúne para que sean aplaudidos por los campeones de la selección lo mismo a un esforzado científico que a una buena ama de casa que saca la familia adelante como puede. Ánimo, sois todos cojonudos.




Central Lechera Asturiana tiene una imagen muy asentada en su publicidad sobre el valor de los bucólicos prados y las vacas que aquí moran. Es una muy buena idea que no tiene sentido abandonar y, sin embargo, en esta ocasión se han atrevido a jugar con la inocencia infantil. Esos niños que no se preguntarán mañana por qué sus padres se apretaban el cinturón, ¿seguro? En realidad, muchos niños tendrán un recuerdo muy amargo de este tiempo.




Y luego está CocaCola, la marca que tiene fama de que siempre hace anuncios buenos; no es cierto pero seguramente sea una de las empresas que más en serio se toma la publicidad a pesar de que (o precisamente porque) menos necesitaría publicitarse, aparentemente.Coca Cola nos vende otro tópico español, el de los bares, todos tenemos uno en que todo el mundo sabe nuestro nombre como en Cheers; es como un segundo hogar. Todos juntos saldremos de esta y tomaremos cañas. El de Coca Cola tiene de bonus estar ambientado con la canción Ho Hey de The lumineers que es que lo dice todo exáctamente sobre el tono de redención buenrollista que tratan de imprimir todos estos anuncios.


¿Cuál es el problema? Precisamente el buenismo. Es curioso porque se trata de un término acuñado por el conservadurismo para atacar la supuesta ingenuidad progre que querría "papeles para todos" los inmigrantes, atención sanitaria universal sin recortes y un monton de derechos sin tener en cuenta lo que cuestan. Eso dicen. Y, sin embargo, la apuesta del mundo empresarial (la publicidad, no puede ser de otra manera, siempre habla de la apuesta empresarial) es que saldremos de la crisis porque sí, porque somos muy majos, sin hacernos daño. Y ese, amigos, es el mensaje que está en todos los anuncios. No nos hagáis daño.

Porque no, no saldremos de la crisis todos juntos, y no todos somos majos. La verdad es que sólo saldremos de la crisis si nos libramos de algunos, unos pocos, pero que no pueden venir si queremos seguir adelante; y no pueden venir porque no son majos, no pagan sus impuestos como nosotros, ni viven el trauma de la austeridad radical como nosotros, ni van a nuestros bares. El zeitgeist de todos estos anuncios es la defensa de la impunidad de una determinada clase social en España, lo que algunos llaman élites extractivas y para las que este país sólo es una tapadera para saquear cuanto más mejor.


PD: Según me acuerde o me digáis voy a ir añadiendo más anuncios de esta cuerda; por ejemplo el de Campofrío.



Con una lista de méritos nacionales para llorar.

Vía @sovcolor Los políticos extraordinarios:


2 comentarios:

Sovcolor dijo...

Me pone muy nerviosa el de los políticos extraordinarios de Aquarius (también Coca-Cola) http://www.youtube.com/watch?v=agLgvxeeUNk

Anónimo dijo...

oye pero... los del anuncio de aquarius en serio son ellos?? qué cuelgue tenemos en este país, en serio...