jueves, 3 de octubre de 2013

Ragnarok





En el Ragnarok, el particular fin del mundo de los mitos nórdicos, mueren todos, los buenos y los malos, los gigantes y los dioses, muere Loki y su bajel hecho con las uñas de los muertos y también Odín y Thor, poderosos entre las divinidades. La destrucción absoluta es una imagen muy sugerente que tiende a fascinar a los fanáticos de toda laya, aunque también para inspirar música muy interesante de esa que cuando la escuchas te entran ganas de invadir Polonia.




Ahora nos encontramos una Italia de nuevo al borde del colapso porque el hecho de que la justicia haya comenzado a pisarle los talones a Berlusconi ha llevado al “cavaliere” a romper el muy débil gobierno italiano, quizá intentando forzar unas nuevas elecciones, arrastrando a los abismos a la bolsa del país y, de paso, a la española, quizá comprometiendo la muy frágil esperanza de una recuperación europea. Al otro lado del Atlántico, el partido republicano de EEUU también se deja seducir por los fuegos del Valhalla y ha cumplido su amenaza de llevar al desastre las cuentas de la república provocando el llamado “shutdown”, el cierre del gobierno norteamericano –con nada menos que 800.000 funcionarios enviados a casa sin cobrar– por la negativa del GOP a aprobar el presupuesto si no se retiraba o se mutilaba gravemente el “Obamacare”, la tímida reforma sanitaria que pretende extender algo de atención sanitaria al general de la población. Lo que en EEUU es inquina declarada de una derecha que entiende el libertarismo francamente mal, en Italia es más bien el puro chantaje de un político con hechura de proxeneta que chulea al Estado igual que hacía con las “velinas” que llevaba a su villa; pero ambos casos tienes algo en común y es el desprecio por el bienestar general por un interés bastardo así se hunda el universo.

 En España, el PP presume hoy de poder sacar adelante todas sus reformas gracias a su sólida mayoría absoluta pero en la pasada legislatura llegó a recibir serios avisos de Bruselas por no querer apoyar –bastante hipócritamente visto lo visto– la primera tanda de recortes de ZP que sólo se aprobó in extremis con el respaldo de CiU. Pese a que el mantra universal del conservadurismo es el respeto a “los valores” lo cierto es que la derecha contemporánea es profundamente nihilista. En todo el orbe.

 ¿Y Asturias? De nuevo vuelve a enfrentarse a la posibilidad de que no se apruebe su presupuesto. Después de haber sufrido un adelanto electoral forzado por la negativa del gobierno de Álvarez-Cascos a negociar nada y la amenaza de una intervención desde Madrid, la mínima mayoría (de un solo escaño) que sostiene al ejecutivo de Javier Fernández ve peligrar el respaldo a sus cuentas si UPyD no ve cumplida su propuesta de reforma electoral. A primera vista, las razones de la reticencia socialista a aprobar esta reforma –a la que se ha visto empujado– parecen razonables. Cambiar la ley por la que se elegirá a los parlamentarios asturianos requiere, dicen, el máximo consenso posible para garantizar que subsista a largo plazo. Es necesario, dicen, que al menos el PP o Foro Asturias se sumen a esta iniciativa. Parece razonable pero también es un argumento con trampa. La reforma electoral incluye medidas que van más allá de la reducción de tres a una de las circunscripciones (lo que más espanta a los partidos mayoritarios), también contempla listas desbloqueadas o el voto anticipado, papeletas en braille; medidas que verdaderamente pueden acrecentar la tan demanda participación ciudadana en un tiempo en que todo se carga contra “los políticos”. Buscar el consenso con los conservadores es algo más que positivo, buscarlo sin descanso hasta el tedio y la parálisis es una pérdida de tiempo. En un lugar como Asturias, con una derecha dividida como un dragón de dos cabezas, más volcada en repartirse el botín del electorado carca que en buscar soluciones para todos, no merece la pena distraerse con sus cuitas. Si no es posible ese pacto es mejor seguir adelante, lo contrario es jugar con fuego, aunque sea una hoguera fascinante por su tamaño, como un Ragnarok.



Este artículo está publicado en Asturias24

Recomiendo completar esta lectura con este artículo de @kanciller y este otro de @rober_mf

ACTUALIZADO. Finalmente PSOE, IU y UPyD apoyarán juntos la reforma.

MÁS ACTUALIZADO, ahora que no se apoya la reforma 

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