lunes, 20 de mayo de 2013

De cómo Asturias no robó la navidad

Quien haya leído la prensa este fin de semana podría llevarse una opinión equivocada de cómo se va pasar el próximo invierno en Asturias. Podría parecer que los soviets --no, los soviets no, muy flojos--, los jacobinos resucitados desde el siglo XVIII harán llamar a noviembre Brumario, instaurarán en Oviedo una estatua a la Diosa Razón y prohibirán celebrar la Navidad, cantar villancicos, también la Semana Santa. Eso han contado El Mundo, Antena3 y otros medios, que han ido dándole bola a una historia que publicó Hazte Oír, los cuales a su vez sirvieron de altavoz para esta noticia de El Comercio, el origen. En resumen, el diario de Gijón publicó una queja de profesores de religión (con declaraciones textuales entrecomilladas pero sin dar ningún nombre) según los cuales, la Consejería de Educacíon asturiana había enviado a los centros una circular en la que les advertía que las denominaciones oficiales de los periodos de vacaciones ya no se corresponderían con una terminología religiosa (Navidad o Semana Santa) sino que serían vacaciones de invierno y segundo semestre. Antes de seguir diré que tal medida me parecería excelente y que no entendería las quejas de los profesores ni otros colectivos católicos, pero es que, además es mentira.




Aquí el mismo Comercio se hacía eco del desmentido de la Consejería.  La misma nota recogida por Europa Press; y el texto que envió ayer EFE:  La Consejería de Educación del Gobierno asturiano no ha modificado desde el curso 2007/2008 la denominación de los periodos no lectivos a los que se refiere en el calendario escolar como "periodos de vacaciones y festivos". Según ha informado hoy este departamento, estos términos, que vienen empleándose desde hace cinco años, figuran así en la resolución aprobada el pasado 2 de mayo por la que se aprueba el calendario escolar para el curso 2013-2014, publicada el pasado 14 de mayo en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA). En un comunicado, la Consejería asegura además que no ha remitido ninguna circular a los centros educativos sobre el calendario escolar ante las informaciones publicadas en diversos medios que aseguraban que Educación se había dirigido a los centros para pedirles que pasasen a denominar vacaciones del segundo trimestre a los periodos no lectivos de Navidad y Semana Santa

La falsa denuncia de la persecución de la Navidad en Asturias no es nueva. Ya se montó una similar en 2006 con el colegio ovetense Veneranda Manzano, que iba a prohibir la celebración del 25 de diciembre ¿la realidad? que se quitaba la fiesta en el centro y también la más profana de Carnaval, aquí está. En el superlaicista y represor colegio podéis ver las celebraciones del año 2011 con coros de villancicos. Otra mentira.


Es igual, la noticia de que en Asturias la Navidad será perseguida, que se prohíbe cantar villancicos a los niños ya ha calado en los oídos de los predispuestos a creerlo, no necesitan hechos, sólo argumentos que refuercen lo que ya imaginan. Es una mentira y mentir es pecado según los criterios católicos, no sé si los padres de buena fe quieren entregar a tal gente la educación de sus hijos, ellos verán.

Lo que no es mentira es la denuncia reiterada de que se acaba de aprobar una reforma educativa que favorece a los centros concertados (en un porcentaje superior al 80% pertenecientes a organizaciones católicas) y que además la nota de la asignatura de religión (católica, ¿hay otra?) computará para la media. Todo cuando por fin se ha logrado la tan anhelada supresión de Educación para la Ciudadanía; gracias, por cierto, a mentiras similares que difundieron que, con tal asignatura, se convertían las clases en una bacanal.


 Las quejas de los partidarios de defender la escuela pública son muy reales, los defensores de los privilegios de los religiosos-semiprivados son inventadas, y es así porque los religiosos en España llaman sentirse perseguidos a no poder perseguir a los demás.

Ocurre además que este grupo de católicos (profesores que no han pasado una oposición y que elige la Iglesia pero a los que paga el Estado), los padres de alumnos que piden que se les subvenciones el capricho (eso es la concertada) no hacen sino abrir la puerta a la entrada en la escuela de más y más integrismos. ¿Desconocen que también podrán reclamar maestros y horas lectivas otras religiones gracias la camino que han abierto? ¿quién eligirá a esos profesores, quién pagará sus salarios? ¿imaginan un maestro de Islam elegido por Arabia Saudi o Marruecos pero pagado por el Estado español que imparta contenidos contrarios a la Constitución? Eso ocurre ya con los maestros católicos pero hay que poner el ejemplo de integristas aún lejanos para que veamos a los que aquí habitan; los que tenemos que padecer a diario. 

martes, 7 de mayo de 2013

Atlas o costalero

A raíz de la publicación de la última EPA (con horribles datos un desempleo que supera de largo los 6 millones de parados) surgen, claro, los debates sobre la insostenibilidad del sistema, del bienestar en general y de las pensiones en particular. Me pareció interesante este artículo del Blog Salmón con el sugerente título de ¿Quién soporta el peso de este país?

Dice que, en resumen, ahora hay unos pocos más de 16 millones de españoles que tienen que mantener a los 47 de habitantes. De los que curran, 3 millones son autónomos, otros 3 trabajan para el Estado, y 10 son trabajadores por cuenta ajena, los asalariados, los que no son emprendedores. Esto es relevante porque "emprendedor" se ha convertido en la palabra mágica de nuestros tiempo, a quien se dirigen todos los esfuerzos del gobierno. El autoempleo, la glorificación de las PYMES, que se promueva la "cultura emprendedora" en los colegios, son objetivos declarados del PP. Y no sólo de ellos.



Resulta muy relevante completar esos datos con este otro estudio sobre el mercado negro en España. El artículo asegura que se ha rebajado hasta el 19% del PIB (estudios anteriores llegaron a subirlo hasta más del 20% casi la cuarta parte del producto interior bruto se va por las alcantarillas del fraude). Es preciso repetirlo porque desmonta muchos falsos eslóganes de esta crisis. Las pymes no son ninguna solución (España y Grecia son los países de Europa con más pymes, y no valen para nada, es mejor que hay empresas que crezcan y se hagan grandes, crean más empleo y más riqueza); igual que lo de "no se puede gastar más dinero del que se tiene" --estúpido mantra que reniega de la misma base del capitalismo, que es el crédito--, o el de "hemos vivido por encima de nuestras posibilidades" ¿quién?

La idea de Ayn Rand de que los empresarios son Atlas que sostienen el mundo sobre sus espaldas es falsa. Al menos en España, donde no hay atlas sino costaleros. Todo un grupo de pringaos (más de 10 millones) que están sosteniendo con mucho esfuerzo una ídolo de madera que defrauda de forma sistemática. Al paso que ellos marcan. 

domingo, 5 de mayo de 2013

Bangladesh aquí




La polémica más interesante de la semana ha sido la que ha provocado el artículo de Roger Senserrich sobre el derrumbe de la fábrica de Bangladesh. ¿De qué va ese artículo? No es una defensa de las condiciones infames de esas fábricas, que el artículo denuncia (aunque carga la culpa en el "corrupto estado" antes que en la codicia de las empresas) sino más bien una glorificación de la globalización como un medio para que, en países muy atrasados con una economía agraria muy poco tecnificada, los trabajadores puedan acumular un salario que, si ciertamente según cánones occidentales, es una puerca miseria, allí puede ser un monto interesante. Quizá va de eso el artículo. Yo creo, en todo caso, que también se trata de un sofisticado trolleo. Al fin y la cabo se publicó en El diario.es, que quiere ser referencia en la prensa de izquierdas y había una indisimulada intención de pasarle por la cara a los progres de salón su cortedad de miras respecto de la progresión económica de los países del antes llamado Tercer Mundo gracias a la deslocalización de empresas textiles. A mí me parecen argumentos cogidos con pinzas y así lo dije desde el día de la publicación. Tampoco entiendo de ninguna manera las críticas a que se haya publicado el artículo y mucho menos que el director se arrepienta de haberlo hecho. Me parece alucinante, ya Manolo Saco anunció su intención de dejar de escribir allí por las críticas de los lectores. La izquierda que allí lee y allí comenta debería mirarse muy mucho su intransigencia.

Dicho esto, sigo pensando que las tesis de Senserrich son equivocadas. La noticia del derrumbe en Bangladesh nos ha interesado mucho porque se trata de una tragedia impresionante (vamos ya por más de 500 muertos y 2000 heridos), pero sobre todo porque en la fábrica se han encontrado etiquetas de cadenas españolas como Mango, pero sobre todo, El Corte Inglés, y hasta hace muy poco era tabú en la prensa española denunciar el poco o nulo cuidado que tienen estas empresas por el respeto a los derecho laborales y humanos en sus fábricas. El Corte Inglés sigue siendo el segundo o tercer anunciante en medios españoles y aunque aquí no ha salido Zara, la empresa del entronizado Amancio Ortega acumula denuncias similares en sus factorías a lo largo y ancho de todo el globo; en Brasil se ha negado a firmar un protocolo contra el trabajo esclavo.

Pero yo iba a decir otra cosa. Ha parecido en este debate que cosas como estas, esa explotación, que se obligue a trabajadores a entrar en la fábrica a pesa de su renuencia por las grietas, son cosas lejanas, en el espacio y en el tiempo. Que podemos disculpar de algún modo (porque es lo que acaba defendiendo el artículo) las penosas condiciones de trabajo y los bajos salarios porque al final son países atrasados que están creciendo. Y que lo que había antes --el duro, duro de verdad, trabajo en el campo-- era peor. Parece que dice que estas cosas pasan porque allí hay estado corruptos, y empresarios sin escrúpulos, pero que las multinacionales no son culpables y que cuando se enteran toman medidas. Pues no.

Voy a coger dos casos extremos que ocurrieron en España en 2009 y en 2011. En uno, un inmigrante perdió el brazo en una panificadora de Valencia y el patrón lo arrojó a las puertas del hospital; en Girona otro perdió la mano y también recibió un trato similar de su contratador. ¿Pueden consolarles diciéndoles que estarían peor en sus países de origen? ¿puede decirse que eso ocurrió en un país atrasado y lejano? Lo segundo seguro que no porque fue aquí.

El caso es que no se puede relativizar la codicia desmedida de quien cuenta su beneficio por más del 200 ó 300%, y no habrá mano invisible, ni autocorrección del mercado que pueda evitar estas salvajadas, la pura esclavitud, sino la denuncia indignada, la intervención estatal y la posibilidad de que los trabajadores puedan sindicarse y exigir juntos mejores condiciones de trabajo. Nada de eso llovió del cielo sino que se logró con muchas lágrimas, mucho sudor y mucha sangre. Aunque ahora intenten convencernos de lo contrario.

viernes, 3 de mayo de 2013

De la libertad de prensa

Cuando empecé a escribir artículos de opinión sólo me llamaron la atención una vez, hace mucho tiempo, por éste artículo; tiene gracia porque es algo que en las últimas semanas ha denunciado mucha gente mucho más tranquilamente. Será la crisis o qué sé yo, pero hasta el límite a la libertad de expresión que marcaban las empresas anunciantes en los medios de comunicación privados se ha ido erosionando (sólo cuando RTVE eliminó la publicidad se pudo emitir un reportaje sobre el libro de Javier Cuartas Biografía de El Corte Inglés) ¿mejoramos? La verdad es que no.




Será por la crisis, o qué sé yo, pero últimamente se han sucedido las agresiones y detenciones de periodistas que cubrían protestas y manifestaciones por parte de la policía en una indisimulada operación de amedrentamiento para que no se vea o se vea un poco menos lo que pasa. Tuvo mucha repercusión el caso de la cámara de La Sexta detenida en Sevilla mientras grababa una carga policial en una protesta contra los deshaucios. También hubo agresiones en las manifestaciones mineras del pasado verano en Asturias, tanto que los fotógrafos tenían que ir con casco y protección:



El que sale con las manos levantadas es Eloy Alonso, premiado este año por la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión. En esas protestas recibió un pelotazo en el pecho José Ramón Silveira y otros dos periodistas resultaron heridos; pero eso también salió en los medios. Hoy voy a hablar de otro caso que no tuvo repercusión, lo hago por eso y porque además el detenido es amigo mío.

Fue en una manifestación antitaurina celebrada en Gijón el pasado mes de agosto. Mi compañero Pedro Menéndez cubría la protesta para Diagonal; su compañera tomaba las fotografías. En un momento se produjo la primera detención y ella acudió a coger imágenes de cómo se llevaban al detenido a la lechera, comenzó a recibir palos de los policías y Pedro se interpuso. Comenzó a recibir golpes y también fue detenido. Le acusan de atentado contra la autoridad, su juicio se va a celebrar el próximo martes, 7 de mayo. Las acusaciones de atentado contra la autoridad no podrían ser más falsas, llegan a decir que le rompió la camisa a un policía; no podrían ser más falsas y no sólo porque lo digamos nosotros, es que tenemos un vídeo:



A partir del minuto 1:37 se ve la detención de Pedro (camiseta blanca) que lo único que hace es cubrirse la cabeza. Se paso una noche en el calabozo y unos cuantos meses de angustia que esperamos se acaben de una vez la próxima semana. Hoy, 3 de mayo, es el Día de la libertad de prensa y no se me ocurre ninguna manera de celebrarlo.