miércoles, 26 de junio de 2013

Tits or GTFO



Hay coincidencias de noticias que son como las constelaciones, estrellas alejadas por milllones de años luz que no tienen nada que ver entre ellas y que, sin embargo, se unen a nuestros ojos para formar un solo relato. Ocurre a la vez que Facebook ha empezado a retirar las páginas de las activistas de Femen por considerarlas ofensivas. Una de las tácticas principales de Femen consiste en plantarse en actos públicos a pecho descubierto en la búsqueda de la provocación de los pacatos haciendo del cuerpo femenino un arma de reivindicación. No todo el feminismo comparte este planteamiento, y tampoco es que sea excesivamente original. Lo cierto es que una mujer con el pecho desnudo es símbolo de libertad en el canon occidental.

Ayer otra mujer usó las tetas para provocar. No las suyas, sino las ajenas. Y no con una reivindicación libertaria sino profundamente reaccionaria. Es el caso de Paloma Cervilla, periodista de ABC que difundió en su blog el burdo rumor de que había estudiantes que usaban sus becas no con fines académicos sino para pagarse operaciones de aumento de pecho. La fuente de la periodista era ridícula, una "amiga que le había contado que", y ni siquiera resulta creíble que el monto medio de una beca dé para pagarse una intervención quirúrgica semejante pero ¿qué más da? El objetivo, en un reverso carca de Femen, era la provocación pura. En twitter, ante el escándalo (no por las tetas, sino por el descaro de la falacia) Cervilla se creció toda la mañana disfrutando del auge en la cuenta de visitas de su blog, encantada de la promoción. Hasta que algo pasó y el periódico decidió retirar el artículo

Resulta un tópico (bastante cierto, en todo caso) que para los varones heterosexuales las tetas suponen un casi infalible elemento de distracción, y si aparecen por ahí va resultar muy duro apartar la mirada y centrarse en cualquier otra cosa que ocurra. También les puede pasar a las mujeres. Quizá la táctica de Femen pueda ser útil en el mundo occidental, no está tan claro que vaya a serlo en la cultura musulmana y la líder del feminismo tunecino ha tenido que recurrir al "por favor, no me ayudes más" para evitar una escada de destetes en un país que con muchas dificultades empieza a abrirse paso en la democracia.

El caso de Cervilla es mucho más basto. Lo que se discutía aquí era la nota media que habría que exigir para lograr una beca en la Universidad, la mal disimulada intención del actual gobierno conservador de poner trabas al acceso a la educación superior de las clases populares. Es un debate que están perdiendo así que se recurrió a la táctica de siempre, el linchamiento mediático. ¿Que alumnos con expedientes brillantes están teniendo que dejar los estudios por cuestiones de dinero? Llamad a la caballería, no son tales alumnos ni sn brillantes, viciosos, eso es lo que son, derrochadores, dilapiladores.

Siempre ha sido así. Si los sindicatos llaman a la huelga se nos recuerda que son una panda de haraganes subvencionados que comen jamón y beben cañas; si la PAH recibe atención social se trata en realidad una organización filoterrorista, el tipo que denunció el caso de los trajes de Camps es un sastrecillo rencoroso despreciables. En fin, al fin y al cabo, aquí a la presidenta de la asociación de víctimas del 11M se le ha llegado a decir que se "meta sus muertos por el culo" porque no le daba cancha a su teoría de la conspiración.

Cervilla ha venido a decir que retiró su artículo por "acoso" por una campaña de linchamiento, pero eso es precisamente lo que ella había empezado a emprender. El conservadurismo español es así. Asegura que lucha contra las subvenciones cuando las organizaciones patronales, o los colegios religiosos concertados, son las que más las reciben; asegura que promueva una cultura del esfuerzo, cuando llena las instituciones de asesores sin la mínima formación. Toda la campaña de promoción de la austeridad se basa en supuestas virtudes de ahorro pero lo cierto es que no hay austeridad ni reformas sino recortes a los colectivos más débiles de la sociedad. El gasto público sigue disparado porque se ha convertido deuda privada de los bancos en pública para avalar los préstamos multimillonarios que reciben de Europa. Pero los gastizos sois vosotros.

Tits or GTFO (tetas o piérdete, sería una traducción amable) es un meme de internet viejuno que viene al caso. Porque si vamos a hablar de tetas hablemos de ellas, pero no nos las pongan y quiten de delante de la vista para que evitemos hablar de todo lo que tenemos que decir.

lunes, 17 de junio de 2013

Vives en un país guay

Me encanta la publicidad, exprimir el ingenio en un mensaje persuasivo de apenas unos segundos y que funcione es un logro de la comunicación; algún día valoraremos al capitalismo por la publicidad igual que ahora soslayamos los horrores del catolicismo por las catedrales. Además, la publicidad tiene un gran valor sociológico, igual que las películas históricas no nos hablan en realidad del tiempo en el que se supone que están ambientadas sino de la época en la que han sido rodadas, los anuncios nos explican en qué momento se vive cuando se quiere vender un producto. Porque hace mucho ya que la publicidad no pregona las bondades del objeto que quiere promocionar sino las sensaciones que te hará vivir comprarlo, poseerlo, enseñarlo a los demás.

Ocurre que España vive una larguísima crisis económica y ahora muchas empresas quieren vender su producto explicando que se podrá vivir en un país amigable pese a la adversidad, donde nadie pierde la esperanza. Es algo que empezó hace unos dos años con la campaña Esto solo lo arreglamos entre todos:




En realidad la campaña fue un fracaso, financiada (y se presumía de ello como un valor más de la iniciativa) por las principales compañías del Ibex 35, el anunció sufrió múltiples parodias y la denuncia indignada de que esas empresas hacían en realidad bien poco por arreglar nada. Eso hace dos años, si se emitiera hoy, con las inacabables informaciones de corrupción y capitalismo de amiguetes tampoco le auguraría mucho éxito. Pero es que hay más. Muchos, yo sólo he elegido algunos de los más recientes.



Este de Movistar se titula Porque no sólo jugamos bien al fútbol y reúne para que sean aplaudidos por los campeones de la selección lo mismo a un esforzado científico que a una buena ama de casa que saca la familia adelante como puede. Ánimo, sois todos cojonudos.




Central Lechera Asturiana tiene una imagen muy asentada en su publicidad sobre el valor de los bucólicos prados y las vacas que aquí moran. Es una muy buena idea que no tiene sentido abandonar y, sin embargo, en esta ocasión se han atrevido a jugar con la inocencia infantil. Esos niños que no se preguntarán mañana por qué sus padres se apretaban el cinturón, ¿seguro? En realidad, muchos niños tendrán un recuerdo muy amargo de este tiempo.




Y luego está CocaCola, la marca que tiene fama de que siempre hace anuncios buenos; no es cierto pero seguramente sea una de las empresas que más en serio se toma la publicidad a pesar de que (o precisamente porque) menos necesitaría publicitarse, aparentemente.Coca Cola nos vende otro tópico español, el de los bares, todos tenemos uno en que todo el mundo sabe nuestro nombre como en Cheers; es como un segundo hogar. Todos juntos saldremos de esta y tomaremos cañas. El de Coca Cola tiene de bonus estar ambientado con la canción Ho Hey de The lumineers que es que lo dice todo exáctamente sobre el tono de redención buenrollista que tratan de imprimir todos estos anuncios.


¿Cuál es el problema? Precisamente el buenismo. Es curioso porque se trata de un término acuñado por el conservadurismo para atacar la supuesta ingenuidad progre que querría "papeles para todos" los inmigrantes, atención sanitaria universal sin recortes y un monton de derechos sin tener en cuenta lo que cuestan. Eso dicen. Y, sin embargo, la apuesta del mundo empresarial (la publicidad, no puede ser de otra manera, siempre habla de la apuesta empresarial) es que saldremos de la crisis porque sí, porque somos muy majos, sin hacernos daño. Y ese, amigos, es el mensaje que está en todos los anuncios. No nos hagáis daño.

Porque no, no saldremos de la crisis todos juntos, y no todos somos majos. La verdad es que sólo saldremos de la crisis si nos libramos de algunos, unos pocos, pero que no pueden venir si queremos seguir adelante; y no pueden venir porque no son majos, no pagan sus impuestos como nosotros, ni viven el trauma de la austeridad radical como nosotros, ni van a nuestros bares. El zeitgeist de todos estos anuncios es la defensa de la impunidad de una determinada clase social en España, lo que algunos llaman élites extractivas y para las que este país sólo es una tapadera para saquear cuanto más mejor.


PD: Según me acuerde o me digáis voy a ir añadiendo más anuncios de esta cuerda; por ejemplo el de Campofrío.



Con una lista de méritos nacionales para llorar.

Vía @sovcolor Los políticos extraordinarios:


jueves, 6 de junio de 2013

La importancia de llamarse Severino

La obra de Oscar Wilde The importance of being earnest fue traducida al castellano por La importancia de de llamarse Ernesto, perdiendo todo el juego de palabras del título original (porque Ernest y Earnest, serio, honrado, suenan igual); pero quizá por esa extrañeza absurda es una expresión que ha cuajado con éxito y se repite a menudo aunque casi nadie la entienda. Ernestos, en todos estos sentidos, no tenemos ninguno al frente de las organizaciones patronales en España; Gerardo Díaz Ferrán está encarcelado (aunque se le va rebajando la fianza para salir) y el dirigente de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), Severino García Vigón, consiguió ayer el respaldo mayoritario de su organización pese a ser investigado por la fiscalía. Quizá es que hay pocos Severinos protagonistas de joyas literarias, sólo se me ocurre ahora el de La Venus de las pieles. Un poco de música para recopilar esta historia que sólo se podría disfrutar con masoquismo.





Esta historia comienza el 18 de abril con una información periodística, la de que la Fiscalía investiga una empresa familiar del presidente de la patronal asturiana por fraude en el IVA. Ese día se reúne la directiva de la FADE y acuerda que su presidente dimita, eso sí, en diferido, lo hará (asegura) el día 5 de junio. Hay que ganar tiempo. Tiempo, el tiempo, el tiempo es clave en esta trama. Fíjense en que cuando se publica la información sobre la investigación del fraude la instrucción ya lleva al menos unas semanas, quizá meses, en marcha. Ya han declarado los responsables de la empresa en el juzgado, era algo que ocurría de forma discreta. Pero ese abril alguien decidió que debía conocerse. ¿Quién? Sólo se puede especular. Al conocerse la noticia, los sindicatos mayoritarios respaldaron con la boca pequeña a Vigón; tiene buena fama de negociador, la concertación social se aprecia mucho en Asturias; y UGT y CCOO parecen apuntarse al más vale malo conocido que bueno por conocer.

Tiempo, saltemos en el tiempo. En los meses que van desde el 18 de abril a la jornada de ayer, Severino consigue reunir los apoyos que le cojearon en esa primera reunión de la directiva de la FADE. El sector hostelero, que no le fue afín en un primer momento, gira y le concede un premio la semana pasada. Hasta el Delegado del Gobierno en Asturias y ex alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, se suma a sus apoyos. Al fin llega el aplazado 5 de junio y en una reunión que muestra una división de la patronal asturiana entre pymes (favorables a su continuidad) y grandes empresas (que se sepa, al menos Alimerka, Duro Felguera y probablemente Alsa; en su contra), la junta ratifica al presidente en el cargo. Así lo cuentan los dos periódicos diarios que quedan en Asturias, La Nueva España y El Comercio. Las reacciones no tienen desperdicio. Ángel Antonio del Valle (de Duro Felguera) anuncia su dimisión de la directiva de la FADE; Severino dice que todo lo que ha pasado --la investigación por fraude, el pago de parte de la deuda con Hacienda-- son "un paréntesis" y ahora podemos seguir tan contentos. ¿Paréntesis? ¿qué otro dirigente patronal habló de paréntesis hace tiempo? Sí, el que fuera máximo responsable de la CEOE y que hoy está encarcelado, Gerardo Díaz Ferrán. Hay que recordar que cuando se inició la investigación por fraude a Díaz Ferrán, también la CEOE le respaldó más allá de los límites razonables. Hay más paralelismos por ahí. Cuando al vicepresidente de la CEOE, Arturo Fernández, le iniciaron una investigación por pagos en negro tampoco presentó su dimisión. Simplemente dijo que se tomaría "un tiempo" de reflexión. Lo hizo, pasó el tiempo y ahí sigue. Sin problemas ni consecuencias.

Hay que recordar que Severino García Vigón ya tuvo extrañas operaciones de compraventa de terrenos en polígonos industriales que multiplicaban su valor de repente; y fue el primer dirigente empresarial en reclamar que los parados que agotaran su prestación limpiaran montes o hicieran servicios comunitarios para poder mantener esa ayuda. Para la patronal, grandes y pequeñas empresas, evadir impuestos o pagar en negro son cosas normales, es tan habitual y cotidiano que les resulta inconcebible que eso provoque escándalo, mucho menos que sea motivo de dimisión. Sin embargo, ser parado de larga duración es síntoma de pereza y falta de iniciativa, algo lo suficientemente punible como para justificar los trabajos forzados. La patronal tiene tendencia a hacer valoraciones morales de los problemas del mercado laboral español (que la gente no se coge un trabajo ni en Laponia) pero los delitos fiscales apenas los considera un falta, ni pecatta minuta. Es lo normal, lo corriente.

Nadie aquí se llama Ernesto, al grito de todos somos Severino, las patronales respaldan una y otra vez a sus dirigentes a los que pillan con el carrito de los helados, porque si los pillan es "mala suerte".

Con la crisis, todos los esfuerzos para reformar a mejor nuestro mercado laboral (que tiene muchos problemas) se han centrado en "flexibilizar" el despido, en reducir salarios (¿por qué no hasta debajo del SMI?) Lo que no se puede tocar de ninguna manera es a la patronal, a pesar de la constatación de que no cumple las normas, además de que aúpa a sus directivas a muy pocos verdaderos emprendedores y sí a negociantes de contratos con la administración. Todo en un clima de impunidad absoluta mientras se exprime a los que madrugan cada día para crear riqueza de verdad con su trabajo, los que no se escaquean de pagar ningún impuesto, los que sólo prueban el látigo, sin Venus que abrigue.