jueves, 19 de septiembre de 2013

La economía cylon

Un tuit de Ricardo Galli me llevó a leer esta mañana las interesantes tesis del economista Tim Harford. Galli destaca, como hace este divulgador, que "El "inventor" del desempleo fue Henry Ford al duplicar el salario de sus empleados"; me pareció muy llamativo, en este otro artículo en el que glosan sus textos se explica un poco más:  Thus when Henry Ford offered to double the market wage in 1914, he wasn't doing it out of altruism. He wanted to retain loyal workers who'd have a lot to lose if they got fired. But by distorting the labour market with increased salaries, he also contributed to unemployment because workers without jobs were no longer willing to work for as little as they would have done before. No voy a hacer una traducción completa (haber estudiao) pero viene a decir que Ford no aumentó, hasta el doble, el salario de sus empleados porque fuera una buena persona (no lo era en absoluto) sino porque quería retener a sus trabajadores; pero, al hacerlo, provocó una "distorsión en el mercado" porque la gente que no tenía empleo ya no aceptaba cualquier trabajo por cualquier sueldo. Les desalentó esa promesa, vaya.





Bueno, esto no es así. Es un argumento un poco tramposo porque no es del todo cierto que Ford subiera los salarios por ese motivo únicamente. Sobre todo, por encima de todo, Ford subió los salarios porque quería presumir de que sus trabajadores podían comprar los productos que ellos mismos fabricaban. Antes de Ford, los coches eran un artículo de lujo que no conducía el propietario porque podía pagarse un chófer. El modelo de Ford es el automóvil que conduce uno mismo, es el vehículo al alcance de cualquiera, es uno de los símbolos más poderosos de la clase media y el american way of life y me parece tan evidente y ha escrito esto tanta gente mucho mejor que yo que no voy a insistir. Sólo voy a añadir algo fundamental, Ford fue un industrial distinto a otros titanes de las grandes megacompañías de la leyenda capitalista porque comprendió el valor de la demanda interna. Necesitamos obreros que curren pero también que compren lo que hacemos. Parece que eso se le ha olvidado a muchos de los enteraos del presente.  


Y así voy a otro argumento de Tim Harford respecto a los salarios mínimos, pero también lo que aquí hemos dado en llamar renta básica. Por un lado, está esa oposición furibunda a que obreros no cualificados ganen un mínimo decente (y decente es lo que entendemos que sirve para comer y vivir bajo un techo. A los esclavos eso se lo pagaba el amo); pero Harford propone otro argumento más interesante. Al hilo de la propuesta laborista en Gran Bretaña del denominado living wage opta por la parodia y se pregunta si no se trata en realidad de una propuesta ludita aterrada ante la rebelión de las máquinas.   



¿Por qué? Harford nos explica que en esta economía globalizada lo que pasa es que los avances tecnológicos están haciendo que máquinas puedan producir mejor y más barato que la fuerza manual de los seres humanos y hay una lógica empresarial en la búsqueda de beneficio que siempre tenderá en ese sentido. Es decir, mantener "artificialmente" (según sus tesis) salarios por encima de la demanda es un argumento anti económico que nos llevará a la ruina. Es muy lógico ¿no? Ja, ja, ja, estos laboristas, están como los garrulos del XIX que querían destruir telares. Lo que pasa es que Harford también ha comprado malamente un mito y se ha dejado seducir por la evolución del cylon. No os aburro con el frikismo, en el remake de Galáctica los pérfidos robots no se nos aparecen como frías máquinas metálicas, esqueletos andantes de metal, sino muy seductoras señoritas que nadie diría que no son hueso y (sobre todo) carne; como los replicantes de Blade Runner. Esa lógica empresarial del beneficio puede parecernos humana, pero no lo es.

Los luditas fueron una especie de prehistoria del movimiento obrero, el salto evolutivo de las ideologías que vendrían después es que no había por qué oponerse a las máquinas en las fábricas sino que había que apropiarse de ellas. Eso me parece muy relevante. Pero además es que también hay una trampa en la idea de que máquinas maravillosas y tecnológicamente muy avanzadas sustituyen asépticamente la fuerza de trabajo de las personas. Lo cierto es que muchas de esas máquinas, o al menos muchos de sus componentes se producen en factorías de países en vías de desarrollo en condiciones laborales --estas sí-- de la época de los luditas y las novelas de Charles Dickens, y las hacen humanos, muchas veces niños porque los salarios que se les pagan son muy muy baratos para los criterios del mundo desarrollado. Gran parte del sueño tecnológico de nuestro mundo se sostiene sobre la pura explotación de la peor especie en el otro hemisferio; y esto, también, es tan evidente que no sé por qué vamos a tener que repetirlo.

¿Cuánto de lógica tiene la lógica del beneficio empresarial? O dicho de otra forma ¿cuál es el beneficio lógico? Porque, desde luego, es bastante comprensible que quien abre un negocio busque ganar dinero pero ¿necesariamente del 600%, de porcentajes aún más absurdos? Y vuelvo, pues, a los cylon.

El Occidente, esta cultura, tiene muchas (quizá la mayor parte) notas a pie de página en la historia universal de la infamia; pero también sus luces y virtudes. No la menor de ella es la que hace uno de sus pilares la sentencia griega de que El hombre es la medida de todas las cosas, es línea de pensamiento que recorre muchos siglos y nos lleva hasta lo que llamamos el humanismo*. Algo tan extendido en nuestra cultural y que es tan sencillo de entender para cualquiera que aquí se haya educado y es que las personas están por encima de las cosas y que la lógica del beneficio tiene un límite en el respeto a los derechos humanos. Y que algo tan evidente como lo que hemos dicho todo el rato aquí hay que repetirlo es, de verdad, muy triste.



*Una señal de la aniquilación de esa idea crucial en nuestra cultura es la insistencia constante de que la Universidad debe educar de forma hiper especializada y teniendo en cuenta "las necesidades del mercado" o "de las empresas". Y no, la Universidad debe ofrecer una formación humanística, es otra cosa; la especialización concreta debe aprenderse en el oficio. Una vez más se disfraza de educación lo que es adoctrinamiento.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Moral hazard es de pobres

Tengo escrito muchas veces que una de las peores cosas de esta crisis es cómo el conservadurismo ha usado argumentos morales, más que de eficacia económica, para imponer sus muy discutibles recetas para salir de la recesión. El "hemos vivido por encima de nuestras posibilidades" ha funcionado (muy bien) como eslógan para diluir entre todos la responsabilidad de la quiebra de un sistema basado en la especulación, y de la que se beneficiaba una minoría muy selecta. A las poblaciones, pero también a los estados (como ocurre con la resistencia alemana a acordar los eurobonos o la unión bancaria) se les argumenta con el "moral hazard", el riesgo moral que supone que no haya sanción a un comportamiento irresponsable porque se reforzará que se repita en el futuro. Con frecuencia se alude así a una supuesta (porque no hubo tal, al menos en el caso de España) tendencia al despilfarro del erario como origen de todos los males, cuando la realidad es que es la deuda privada la que creó un agujero descomunal en las finanzas, agujero que --ahora sí--hay que tapar con fondos públicos aumentando el déficit estatal.

Nietzsche dijo que no hay fenómenos morales sino interpretaciones morales de los fenómenos y tiene todo un libro dedicado a describir el origen etimológico de lo que es bueno o es malo con la tesis de que, con el pensamiento judeocristiano, se da una inversión de los valores. Claro que lo que ahora vivimos no tiene mucho que ver con eso sino más bien con el puro cinismo, la hipocresía descarada de quienes exigen un comportamiento responsable mientras viven en la irresponsabilidad absoluta, libre de toda carga. ¿Para quién es el moral hazard? Para quienes no pueden permitirse vivir más allá del bien y del mal.

Esta semana se han publicado varios artículos sobre pérdidas y ganancias con la crisis según clase social y nivel de renta. Los hay en inglés y en español pero todos apuntan a lo mismo, el empobrecimiento generalizado de trabajadores y clase media frente a un enriquecimiento desproporcionado de quienes ya eran desproporcionadamente ricos; y con una consecuencia especialmente relevante, todo esto lleva a que desaparezca la movilidad social y cada vez pese menos es el esfuerzo y el talento personal porque una élite millonaria gana siempre independientemente de si se esfuerza o no o si sus cualidades son muchas, pocas o nulas. Es precisamente todo lo contrario de uno de los pilares de la sociedad contemporánea frente al sistema estamental del Antiguo Régimen, donde era el nacimiento y no el mérito lo que definía la vida de los individuos; pero estamos volviendo a eso.




Un caso extremo es el de Rodrigo Rato, ex vicepresidente del Gobierno y ex ministro de Economía responsable (entre otros) de la burbuja inmobiliaria española; también es ex director del FMI como responsable (entre otros) de la manga ancha financiera que terminó en la recesión global; y además es ex director de Bankia como responsable (entre otros) de la quiebra de la entidad que acabó provocando el rescate bancario español. Rato acumula uno tras otro rimbombantes títulos de ex de todo tipo, de fracaso en fracaso, hasta la multimillonaria jubilación final. Ayer se anunció que será asesor del Banco Santander, por lo bien que lo ha hecho, seguro.

Rato es un ejemplo de moral hazard descarada; de los abusos patronales que provoca la precariedad, del afán de sometimiento del otro como placer cruel en el que se regodean los que tienen la sarten por el mango hay centenares. Algunos de los más recientes han salido a la luz pública por las ofertas de empleo. Uno era el de la empresa murciana que reclamaba a un licenciado administración de empresas para un puesto de repartidor. En la noticia que enlazo se habla del "drama de la sobrecualificación" y la empresa se justificó diciendo que se trataba de fomentar la promoción interna pero a mi me parece evidente que lo que buscaban era reírse de alguien con estudios, el sádico disfrute del gañán sin letras pero con dinero que puede torear al listo de la clase porque la vida nunca se le ha puesto de perfil. Es un dato objetivo que el nivel de estudios de la patronal española es inferior a la media de la población ocupada y uno de los más bajos de la UE. Más sangrante todavía es este otro:



Se buscan chicas dispuestas a enseñar las piernas y quien no se sienta cómoda en minifalda que se abstenga. Es literal. A un paso del derecho de pernada.

Ese sentimiento feudal de disponer de la vida de los trabajadores está en pleno apogeo. Aquí en Asturias el empresario Miguel Ángel Zabala*, que posee dos empresas --Carpintería Benito e Ibersa-- amenaza y cumple con llevarse la producción de la segunda por las protestas de impagos de la primera. Después de siete meses sin pagar los salarios de la carpintería, los trabajadores protestan ante su casa y él hace pagar el pato a los trabajadores de la línea de pinturas.

Otra empresa en peligro es Tenneco, nada menos que 230 puestos de trabajo que se acabarán en 2014. Se trata de una factoría de amortiguadores, puntera, con obreros cualificados y que, según los datos que había dado la compañía hasta el verano, daba beneficios. Pero desde la dirección de la multinacional se apuesta por la deslocalización. Es decir, continuamente se nos repite que debemos apostar por la innovación, la productividad; pero incluso eso no basta, es la arbitraria decisión de un sátrapa lejano la que decide sobre nuestras vidas. Hacerlo bien o mal es indiferente para la prosperidad de los trabajadores, siempre acabarán castigados; hacerlo bien o mal para los ejecutivos también es indiferente porque siempre lograrán su recompensa, aunque sean increíblemente ineficaces. No hay racionalidad, ni certidumbre, ni más ley que el caos y el capricho de los pijos.

Cuidado, como demostró la teoría del Gestalt, el hombre no puede vivir demasiado tiempo en la incertidumbre, y no hablo de dibujos.


 *El miércoles 18 Zabala rectificó, dio marcha atrás y dijo que la decisión sobre el traslado de dos líneas de producción de Asturias a Galicia no era firme, y que se trata de "una empresa asturiana y quiere seguir siéndola". Sin duda ha pesado la presión social, y también el recordatorio del gobierno autónomico de las ayudas recibidas, asturianas.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Miley y el sexo

En la última edición de los premios MTV se montó una pequeña polémica con la actuación de Miley Cyrus que me ha parecido interesante no tanto por lo que se dice sino por lo que se deja de decir (por otra parte, lo que se omite es generalmente lo más interesante). Vamos a ello. Miley se subió al escenario para cantar un popurri de tres temas We Can’t Stop, Give It 2 U y Blurred Lines de Robin Thicke con quien meneó las nalgas contra su entrepierna siendo ésta la causa mayor de la polémica:




Ocurre, por un lado, que Miley Cyrus fue un estrella infantil de canal Disney con el personaje de Hanna Montana y para muchos resulta una especie de trauma ver cómo un ídolo infantil crece y revela comportamientos sexuales. De hecho, a Miley ya le dieron un toque serio antes incluso de llegar a ser una adulta hecha y derecha por una foto que hace bueno el dicho de que los puritanos ven mierda en todas partes porque tienen los ojos llenos de mierda:



Entonces, ante la polémica, la pobre Miley tuvo que recular y decir que es que la habían engañado durante la sesión fotográfica y que nunca pensó que se publicarían esos posados. En fín, la redondas orejas de Mickey Mouse y sus compromisos contractuales todavía estaban muy cerca. Hay un cierto histerismo en todo el caso que rodea el devenir hacia la madurez sexual de Cyrus que no se aprecia, por ejemplo, con Emma Watson, la brillante Hermione de Harry Potter, que se ha convertido en las redes sociales en todo un icono sexual:



 Es bastante lógico que los espectadores que alucinaron con la sagacidad de Hermione en la primera película de la saga del mago se pongan berracos con la Watson que salió de Hogwarts porque han crecido a la par que ella. Para pensar en un caso similar en España sólo se me ocurre el desnudo de Marisol en Interviu en 1976 que es tan remoto que, seguramente, quienes sepan quién es Hermione no puedan decir quién era Marisol. Y es que cuando se abre un flor, al olor de la flor se le olvida la flor, que le va usted a hacer señora.




Pero volvamos a Miley. La primera reacción fue la de mamás y papás indignidos por el espectáculo, lo que era de esperar en un sociedad tan pacata como la que padecemos. Después llegó la de publicaciones feministas (voy a citar solo dos) que tenían que defender la liberación sexual de Miley pero con peros. Éste de Jezebel en el que concluye lo predecible que es la audiencia y su ñoñoría y éste de Sociological Images en el que destacan la letra de Blurred Lines como todo un himno a la rape culture, es decir la banalización de las circunstancias que pueden terminar en una violación; no en vano, el verso I know you want it reina sobre el estribillo. Veamos el vídeo:





Ocurre que la sexualización de las bailarinas que acompañan a los dos cantantes también provocó en su momento bastante polémica así que el vídeo tuvo como respuesta al menos dos (que yo conozca) parodias feministas:




En éste de arriba los chicos aún mantienen un aspecto canónicamente heterosexual en el de abajo los chicos van maquillados y visten tacones:




Personalmente no me pareció muy rompedor ninguno de los dos, tampoco muy provocadores y no sé si serán muy eficaces en su denuncia. A lo que voy es a que me llama la atención cómo antes de la actuación de Miley el discurso feminista se centraba en criticar sexualización extrema de las mujeres que salen en el vídeo de Blurred lines para luego tener que pasar a defender la sexualización de Cyrus sobre el escenario. Ninguna de las dos está mal, lo que está mal, muy mal, es ver el sexo como algo negativo, e incluso peligroso, porque eso sí acaba siendo una justificación de la cultura de violación.